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¿Estarías dispuesto a abrir tu local scout a los desahuciados?

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ABBE PIERRE-24×30-1999” by Studio Harcourt – Studio Harcourt Paris (http://studio-harcourt.eu/). Licensed under CC BY 3.0 via Wikimedia Commons.

¡Amigos míos, socorro! Una mujer acaba de morir, congelada, en el bulevar Sebastopol de Paris, en su mano cerrada la carta de desahucio con la que fue expulsada ayer mismo. Cada noche son más de doscientos, acurracados bajo la helada, sin techo, sin pan, más de uno casi desnudo. Ante el horror la casas de urgencias ya no son urgencias!

Escúchenme: En tres horas los dos primeros centros de acogida acaban de crearse. Uno bajo una tienda de campaña frente al Pantheon, la otra en Courbevoie. Ya están a rebosar, hay que abrir otros.

Es necesario que esta misma noche, en todas las ciudades de Francia, en cada barrio de Paris, haya pancartas en los balcones, bajo cada foco, en cada puerta dónde se ofrezcan mantas y una sopa caliente, una pancarta con estas simples palabras: Tú que sufres, seas quien seas, entra, duerme, come, retoma la esperanza, aqui se te ama.”

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Una llamada a la solidaridad

Todo empezó en el invierno de 1954 cuando un sacerdote, Scout, héroe de la resistencia, lanza un mensaje radiofónico que movilizará toda Francia: “Amigos míos, socorro. Esta noche, a las tres de la mañana, una mujer ha muerto de frío en el bulevar Sebastopol de París. En sus manos encontraron el papel que le anunciaba el desalojo forzoso de su casa. Por favor, os lo ruego, no permitamos que esto vuelva a suceder.”


L’Abbé Pierre Hiver 54 par dominiqueC

Hoy se cumplen sesenta años de este mensaje que movilizó a todo un pais. El abad Pierre, Castor Dubitabundo para nosotros, Scouts, nos dejó un gran legado. Pero cabe preguntartse en que hemos cambiado.

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la sonrisa del cuarto mundo

Ayer, lunes 22 falleció a la edad de 94 años el Abad Pierre, el sacerdote fundador de las Comunidades Emmaüs.

Para quienes no conozcais su obra, el Abad Pierre dedicó gran parte de su vida a luchar por las personas sin techo. Primero en Francia y en la actualidad en 39 paises, las comunidades Emmaüs dan cobijo a miles de personas.

Todo empezó en el invierno de 1954 cuando este sacerdote, héroe de la resistencia, lanza un mensaje radiofónico que movilizará toda Francia: “Amigos míos, socorro. Esta noche, a las tres de la mañana, una mujer ha muerto de frío en el bulevar Sebastopol de París. En sus manos encontraron el papel que le anunciaba el desalojo forzoso de su casa. Por favor, os lo ruego, no permitamos que esto vuelva a suceder.”

Las donaciones no se hicieron esperar, tanto económicas como materiales, toda Francia se volcó en ayudar a sus “sin-techo”.

Han pasado más de cincuenta años pero la historia se repite cada invierno. Mientras que para unos las primeras nieves son motivo de regocijo muchas personas ven con miedo e impotencia como llega el frío.

Los scouts que somos tan dados a lanzarnos en magníficos proyectos de servicio deberíamos buscar un hueco estos días de tanta celebración y colaborar con las asociaciones de “sin techo”. Quizás no sea necesario más que aportar unas mantas, algo de comida, o ir un poco más allá y ofrecernos voluntarios para preparar cenas, habilitar albergues o hacer compañía.

Se presenta un invierno muy crudo y muy largo para muchas personas sin hogar. No importa la razón por la que están en la calle ni si es justo o no. Lo que importa ahora es que podamos comportarnos como seres humanos y hacer todo cuanto sea posible para que nadie muera de frío este invierno. Para que todos podamos pasar estas fechas con algo de dignidad y calor. No es una apuesta de futuro, es una necesidad de hoy mismo.
Nuestro premio irá más allá de la satisfacción personal de saber que hacemos lo correcto, nos llevaremos algo muy escaso cuando se vive bajo la línea de la miseria, nos regalaran algo muy dificil de encontrar en este cuarto mundo que esconde con verguenza nuestro gran primer mundo: la sonrisa que es llama de un momento breve de felicidad.