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Roverismo: la construcción del proyecto vital

El Roverismo como ruptura de la cotidianeidad

            Es interesante escuchar las respuestas que brindan los Rovers cuando se les pregunta por sus vidas y comentan su rutina, y con ella cierto aburrimiento derivado de la repetición de lo cotidiano. Cuando comienzan a hablarnos expresan sus vivencias habituales y comparten con nosotros – sin darse cuenta – las distintas determinaciones existenciales en tanto la vida misma es una praxis social donde cada uno de nosotros construye un modo de vida predominante, inmerso en las condiciones del contexto social, natural, material y espiritual.

En las expresiones encontraremos lo que se considera “el sentido común” pudiendo definirse en función de que los sentidos que nos habitan se producen por la interrelación con la vida familiar, comunitaria e institucional, en los grupos informales los que conforman un conjunto de valores, normas sociales y creenciasen los cuales encontramos sentidos para la vida apuntando a la construcción de alguna respuesta posible a la pregunta ¿Quién soy yo?

            El curso de la vida rutinaria es el lugar donde los jóvenes incorporan conceptos, afirmaciones, prejuicios por los cuales establecerán juicios sobre la realidad, sesgados en tanto el campo interpretativo de la misma encuentra sus determinaciones en los grupos con quienes se comparte el contexto vital. Si a esto le agregamos la ampliación que provocan las redes sociales y los modos de conformación de los grupos dentro de ellas, es un observable que generalmente los contactos se con “iguales” (narcisistas), bloqueando o la eliminndo o borrando aquello que pone en entredicho la valoración social común del grupo de pertenencia. En ese sentido la red social virtual puede aparecer como una especie de ampliación del propio Yo donde se rechaza lo diferente, lo que es distinto-de-mi, la otredad.

            De esta manera los jóvenes conforman su mundo de valores pero ¿Qué sería un valor? Para explicarlo de forma sencilla podemos decir que se trata del significado que se atribuye a los objetos, distintas situaciones de la sociedad y del contexto en el que se vivimos, constituyéndose como modo o estilo de vida de las relaciones cotidianas. Las Orientaciones valorales son estables conformando lo que Baden Powell entendía como Carácter, la producción de cambios en su estructura no es cosa sencilla siendo territorio en disputa con la potencia de los medios de comunicación y  de las redes sociales (infoesfera) ya no tan libres como en otros tiempos, que entre sus objetivos buscan operar sobre la formación de significaciones y sentidos a partir de los objetivos de los distintos intereses económicos y políticos, de allí que nos hallamos en el tiempo de la posverdad, los trolls, influencers y Cambridge Analityca direccionando el voto de los electorados dentro del mundo que llamamos “democrático”

            El escultismo ofrece a sus miembros la adhesión voluntaria a un Orientación Valoral Común sintetizada en los Principios, las Virtudes y la Ley Scout, reforzada en el Roverismo por la Carta de Clan abarcando los distintos aspectos de la vida de la comunidad.

Si nos preguntáramos ¿Cuándo se comienza a formar el carácter? La respuesta es sencilla…con la formulación de la promesa scout y en el caso del Rover su Investidura.

Antes de la formulación de la promesa o la investidura el joven se encuentra en el terreno de cierto relativismo que lleva cualquier debate a la discusión porque no se parte de una visión del mundo y la vida común, por lo tanto no existe un punto de amarre que permita la intervención del Jefe de Clan y del Clan a la hora de debatir sobre temas que se relacionan a los valores que se desprenden de la ley y que utilizamos para Ver y Juzgar lo cotidiano. La libre adhesión y su cristalización en la formulación de la promesa siendo la comunidad testigo del compromiso y corresponsable de su cumplimiento habilita a intervenir en el diálogo que apunta a desarrollar el carácter.

            El concepto de “Comunidad Subsidiaria” de MD Forestier apunta a señalar que es posible el acompañamiento en tanto existe un sentimiento de “solidaridad de destino que funda la camaradería y preludia el nacimiento de la amistad. Sienten que seguirán en la ruta juntos, que volverán a encontrarse por los caminos de la vida, y no se les dice bastante lo cierto que es esto” conforman una comunidad de destino donde, con una misma esperanza, se prepara una fuerza aunada para la acción ulterior”.  

El scout o en este caso el Rover, se compromete a vivir acorde a los valores que el movimiento le propone y por eso la comunidad interviene, entendiéndose de esta manera el sentido de la prohibición al voto de quienes aún no han formulado su promesa, ya que la pertenencia a la comunidad se cristaliza en la promesa scout. 

            El trabajo del Clan y del Rover se basa en la ruptura de la cotidianeidad, única posibilidad para que un sujeto pueda poner en tensión el modo de vida cotidiano, con la orientación que ha decidido para direccionar su vida. El Clan Rover se constituye en primer lugar como espacio común que apunta a ser el eje de los otros espacios ¿cómo es esto? Si los rayos de una rueda son las distintas dimensiones de la vida, de los grupos y lugares en los que participa el joven, la Ruta pretende que esa rueda gire sobre el eje constituido por los valores que determinan un estilo de vida.

            ¿Por qué hablamos de ruptura? ¿Qué se rompe? El método scout por medio de la aventura de la vida al aire libre y el servicio al romper con la cotidianeidad, instituye una temporalidad distinta vivida con alta intensidad. Cualquiera que haya sido scout pueden dar fe de cómo los tiempos de lo cotidiano se van articulando con los tiempos del escultismo desplazándose el centro existencial del sujeto… la espera del sábado, de cada actividad, la vida de campamento, el servicio; son muestras de como el deseocomienza a direccionarse a “los scouts”, de allí la metáfora del eje y la rueda.

Las experiencias en el movimiento scout pasan a ser la fuente principal que incide sobre las actitudes del joven en tanto será a partir de la Ley Scout y la Carta del Clan que comenzará a Orientarse en los Valores del escultismode una manera singular -no es para todos lo mismo, cada uno encarna los valores de modo diferencial- objetivándose dichos cambios en la vida cotidiana y no al revés.

            ¿Por qué sucedería esto? El escultismo es una práctica social en la que uno de sus aspectos es la práctica educativa. En tanto praxis lo que suceda dentro de la comunidad permite la formación de sentidos en lo personal y grupal constituyendose como anticipación de las acciones que surgirán de la experiencia de trabajo, y la realización de las acciones pasarán serán causa de felicidad para el joven en tanto puede estar a la altura de aquello que anticipa en sus proyectos, lo que implica vivir prácticamente su compromiso. 

Este es un punto muy importante en la división que Forestier estableciera entre el escultismo realista y el parlamentarista, en tanto si no hay acción no hay práctica del escultismo, de allí que el escultismo parlamentario se asemeje a la escuela donde los jóvenes debaten generalmente en función de los temas que se exponen en los medios de comunicación o que se instauran a partir de la red virtual ¡y son traídos por ellos mismos, no de su experiencia!

Se instala la paradoja de parlamentar sobre un tema aunque nada de ello les concierna o tenga que ver con su experiencia cotidiana, encontrándonos de esta manera con un sistema de pensamiento desamarrado del cuerpoalienado que alienta la construcción de una doble moral donde lo que se dice no se encuentra asentado en la propia vivencia ni implica acciones concretas de compromiso y cambien su cotidianeidad o en la comunidad de pertenencia. En esta doble moral los jóvenes opinan una cosa y hacen otra, como por ejemplo el apoyar políticamente valores contrarios a los que dicen encarnar.

La Travesía Rover / el descubrimiento como ruptura

            Anteriormente realizamos una presentación de lo que entendemos como Travesía Rover / descubrimiento clasificando algunas de ellas solo a título informativo.

            ¿De qué manera constituyen una ruptura?

            En primer lugar, se produce por fuera de la temporalidad de lo cotidiano; en ese sentido asume la forma de la aventura creando una temporalidad distinta, épica. Si los contextos son determinantes, para los Rovers el cambio de contexto y la salida al encuentro con el otro distinto se convierte en una posibilidad de experiencia novedosa, de allí que las vivencias de extraterritorialidad y extrañeza al dirigirnos hacia lo diverso nos ponen en contacto con otros sistemas que constituyen distintos sentidos.

Generalmente cuando el escultismo parlamentario se dirige a los otros lo hace desde una perspectiva culturalista – turística que no ahonda sobre los determinantes materiales y sociales que inciden en las comunidades produciendo los discursos culturales y grupales; en cambio desde la perspectiva del escultismo realista, el encuentro con el otro es algo serio. La perspectiva crítica nos exige una posición distinta en el momento de VER.

Podría decirse que en ambos casos existe experiencia, la diferencia es que en el Roverismo realista buscamos construir sentido de la experiencia vivida en tanto nos sentimos concernidos y convocados por ella. En el Roverismo realista se invita al joven a salir de la trampa de la ternura y comprensión cultural como reacción de autodefensa que obtura la posibilidad de capitalizar la experiencia. Es en el encuentro con el otro, la conversación y el conocimiento del modo de vida donde el Equipo o Clan Rover tiene la posibilitad de realizar un análisis crítico que permita adentrarse en los determinantes materiales y sociales de las comunidades por las que transita la travesía… lus sistemas de creencias, prácticas sociales y reflexiones, la relación con lo global; todo aquello que producto del encuentro impactará en su propio modo de vida invitándolo a la reflexión.

            Si bien la Travesía es una actividad transversal a todas las etapas del Roverismo, son los Escuderos que, al realizar una experiencia novedosa de encuentro profundo con los otros, requieren mayor acompañamiento de los caballerosy el Jefe de Clan con respecto a la transmisión de herramientas para indagar y problematizarla realidad y herramientas de comunicación humana, sensibilidad social yrelaciones éticas con el otro. Todo esto se hace necesario de forma tal de no correr el riesgo de realizar “turismo cultural” que de por sí no tiene nada de malo, pero no cumple con los objetivos del Programa Rover.

            Si en la travesía / descubrimiento vamos logrando nuestro cometido, la experiencia de los Rovers será de pleno sentido ( lo que muchas veces describimos como mística) en tanto los jóvenes sienten que en esos momentos ellos pueden encarnar la Orientación Valoral expresada en la Ley, la promesa y la Carta de Clan. Si la travesía / descubrimiento lo vivido dejará profundas huellas en sus protagonistas que consideramos lo “educativo” de la experiencia y que no se borra por juegos de palabras porque está marcado en el cuerpo mismo de cada uno de los Rovers.

El campamento en soledad como ruptura de la cotidianeidad

            No hay dudas de que el campamento en soledad opera como ruptura de la cotidianeidad. Desde tiempos inmemoriales el hombre elige el apartarse de los otros para realizar experiencias de encuentro personal o con lo trascendente. Un Rover acampa antes de realizar su Investidura, y cada vez que lo necesita personalmente, como el montero Rover que armara su tienda en el jardín de la casa de campo de Baden Powell.

            Desde su preparación el Rover comienza una tarea de desprendimiento de aquello que es innecesario para la Buena Vida en tanto la frugalidad atravesará la experiencia de principio a fin. Como los grandes peregrinajes de otras épocas (por ejemplo, el camino de Santiago) o las experiencias originadas en el escultismo pero desarrolladas fuera de él como el Goum de Michel Menú; el cargar con sólo lo necesario en la mochila aliviana nuestro viaje siendo una práctica de despojarse de lo innecesario para la vida, generalmente ligado a lo que denominamos “consumismo. La sola imposibilidad del uso del celular y distintos elementos tecnológicos coloca al Rover en una tensión necesaria para poder desalienarse del objeto tecnológico y comenzar a descubrir que la felicidad no se encuentra en los objetos que el mercado nos plantea como “necesarios”.

Si a esto le sumamos el menú sencillo, la acampada y todo aquello que es típico de un campamento nos encontramos con la creación de un escenario propicio donde el Rover encuentre en el ascetismo y la abnegación propiciadas por la experiencia otras dimensiones más satisfactorias y enriquecedoras producto del encuentro consigo mismo en la marcha, la acampada y la reflexión personal.

            Es en el campamento en Soledad donde el Rover podrá reflexionar previamente a su Investidura o hacer uso de este con el objeto de reflexionar sobre sí mismo desde una posición que no apunte a reforzar el Ego conformado por las interacciones intersubjetivas cotidiana (su modo de vida) sino por las condiciones materiales y socioculturales que marcan su existencia. Es en ese sentido que en el campamento en Soledad trabajará sobre los distintos pares axiológicos que señala D’Ángelo[1]

HedonismoAscetismo
EgocentrismoSociocentrismo
autonomíaconformismo
esfuerzoPasividad, resignación
compromisoIndolencia, desidia
rutinacreatividad
cotidianeidadtrascendencia
materialespiritual
utilitarismoCooperación

            Junto a la relación de tensión en los distintos pares axiológicos y en relación con el compromiso asumido de vivencia de la Ley y la Carta del Clan, el Rover podrá reflexionar sobre sí mismo y las distintas situaciones vividas tomando conciencia de su posición ética en tanto de lo que se trata es de cómo vivimos, cómo queremos vivir y qué sentido le damos a nuestras acciones cotidianas. Indudablemente el Campamento en Soledad en conjunto con la travesía y el servicio Rover pasan a ser los pilares para la construcción de un Proyecto de vida.


[1] Ovidio D´Angelo Hernández. Biblioteca FLACSO, “Autorealización personal y espiritualidad en las condiciones complejas de la sociedad contemporánea”

El scout… ¿silba y sonríe en las dificultades?

Sí, sí…ese es el 8º artículo de la Ley Scout, como bien sabéis. Y lo es desde el mismo origen del Escultismo (aunque hasta 1911 los artículos eran sólamente 9). O por lo menos lo era cuando yo entré al movimiento y lo sigue siendo en muchos países.

Aunque algunos otros han optado por darle una interpretación a lo que el estableció el Viejo Jefe, y por ejemplo en España, en ASDE, ahora se ha sustituido por:

“El Scout es animoso ante peligros y dificultades. Se enfrenta positivamente ante los problemas. Anima en los momentos difíciles. Disfruta haciendo. Incluso en el esfuerzo”.

“Bueno, en el fondo dice lo mismo”

Esperad un poco, que enseguida veréis dónde quiero llegar… Continuar leyendo ‘El scout… ¿silba y sonríe en las dificultades?’

La travesía en los Rovers

Por Roverismo no quiero decir vagabundear sin finalidad;lo que quiero decir es hallar uno su camino por senderoscon objetivo definidoteniendo la idea de las dificultades y peligros que se va a encontrar en él”Baden Powell


               En nuestra contemporaneidad la vida se presenta a los jóvenes al menos de dos maneras. Están aquellos donde todo sucede en la infoesfera prescindiendo del cuerpo para las relaciones entre las personas (redes virtuales), donde el mundo es observado a través de vidrios en distintas ventanas, espectadores de distintas películas con el agregado de que la realidad no es producto de la experiencia sino construida a partir de un relato que realizan otros que nos señalan cómo debemos pensar lo que vemos… de hecho no son imágenes mudas sino parecidas a los cuadros de las viejas historietas donde el “globito” lleno de palabras nos dice qué debemos ver y pensar…  si a esto le agregamos las ventanas del auto, del colectivo (bus), la escuela y la propia casa en un conjunto de recorridos rutinarios donde no hay posibilidad de novedad, pocas veces nos damos cuenta de que nunca en la historia de la humanidad las personas hemos estado aisladas de esta forma, con la mayoría de las personas que creen todo lo contrario gracias a la ilusión que genera la “conectividad” de la red. También está la vida de los “otros jóvenes” …  los “caídos del sistema”, habitantes de un no-lugar social plagado de excesos donde si se siente al cuerpo, es a condición de martirizarlo e incluso perderlo en los excesos.

            ¿Qué ofrece el Roverismo a los jóvenes? Para quienes la vida es como un viaje en auto donde el cuerpo está anestesiado de las sensaciones de lo que ocurre fuera del habitáculo; y para quienes el cuerpo mismo es escenario de batalla de excesos que hacen soportable la marginalidad y la falta de sentido de la vida; la Ruta ofrecerá a ambos la travesía como posibilidad de un viaje, un peregrinaje, donde el cuerpo vuelva a ser el lugar donde suceden las cosas, constituyéndose en la frontera natural entre el medio ambiente y los otros… cuerpo vivo que siente el viento, suda, se queda sin aire al pedalear o subir la montaña; que hace silencio para escuchar otros ruidos, interpelado por otros cuerpos ya no virtuales sino de carne y hueso, deseantes o aplastados, que viven un sueño o una pesadilla.

            La Travesía Rover no transita por autopistas sino por caminos vecinales, senderos, incluso huellas. Cuando trazamos el mapa nos encontramos con la invitación a sorprendernos en cada momento con lugares del camino donde podremos ver y abrigar imágenes, sonidos, experiencias, haciendo uso pleno de cada uno de los sentidos y afectos. En la Travesía Rover algunas veces el encuentro con los otros es contingente, sea en el lugar donde nos aprovisionamos o en el patio que amablemente nos prestan para armar la carpa (después de todo algo de la historia de la rama comienza con un joven que acampó en el jardín de BP). La Travesía Rover vivida en el silencio de la marcha nos brinda en cada parada el espacio de la palabra con los otros permitiendo descubrirlos y descubrirnos en una conversación o simplemente mediante un gesto, como el ofrecimiento hospitalario de un mate o una torta-frita por quienes tienen casi nada para ellos mismos, imposible de rechazar un gesto de verdadera y digna humanidad de quienes dan de lo poco que tienen al peregrino… el partido de futbol con los pibes en medio del monte, en esa escuelita que tendrá una pequeña biblioteca gracias a que el Clan decidió juntar libros y llevarlos a quienes más lo necesita será un recuerdo imborrable para unos y otros. Solo la experiencia enseña a los Rovers, lo demás son solo palabras que se pierden luego que se escriben en la red virtual o se pronuncian enfáticamente en la universidad suponiendo mágicamente que porque lo decimos las cosas suceden. En el Roverismo realista hacemos que las cosas sucedan.      

              Los Rovers Scouts deben tener claro que la Travesía es una experiencia personal vivida con otros, no hay Travesía sin encuentro con el otro y los otros. Tampoco en colectivo (camión) coche – cama… se tratará de tomar la mochila, una loneta como vivac, el mapa que indica el camino soñado, comenzar a sentir los latidos del corazón en la marcha con el Equipo o el Clan hasta que el cansancio obligue al silencio invitando a la reflexión. La Travesía Rover nos lleva por caminos imaginados y nos desafía a resolver situaciones inimaginadas.

            En la película “Diarios en motocicleta” podemos encontrar un testimonio de lo que es diseñar un camino abierto a la contingencia del encuentro, que nunca será sin consecuencias para quienes lo transiten. Desde los 60 a esta parte la figura del mochilero o trotamundos como aquel que toma su mochila y parte de la ciudad hacia nuevos lugares ha asumido distintas formas, algunas de ellas desde el ideal social como la construcción de comunidades o servicios de ayuda en lugares lejanos; otras en las vías del escapismo y aislamiento donde muchos jóvenes queriéndose despegar de los “males del mundo” realizan verdaderos circuitos de consumo de drogas naturales (ayahuasca, hongos, etc) en búsqueda de una espiritualidad desencarnada, anestesiando el cuerpo como en la red virtual, intoxicándose en búsqueda de una visión o iluminación (o para ser más preciso alucinación) donde paradójicamente el Ego se infla cada vez más aunque se afirme lo contrario ¿cómo es esto?… El consumo de drogas es una experiencia profundamente Narcisista, aunque se consuma con otros lo que produce es desentenderse de la relación con los otros. Pensemos que en nuestra época la noción misma de espiritualidad ha sido vaciada de sentido en sintonía a los malestares de la época, de esa manera se la entiende sin cuerpo, fuera del mundo, alejada de la propuesta de un Roverismo que desde sus inicios indica como horizonte el sentir nuestro cuerpo y el cuerpo de los otros a partir de su presencia que nos interpela, humanizándonos no solo a través de la construcción de un Ideal sino en acciones concretas donde (nos) mostramos quienes -al decir de Rodolfo Kush- estamos siendo. No hay espiritualidad sin cuerpo, sólo en el otro distinto-de-mí algo de una verdad puede encontrarse.

            MD Forestier en su libro “Escultismo ruta de Libertad” plantea una Ruta transitada desde la posición del estudioso de la naturaleza y las relaciones del mundo de la cultura con ella, va más allá de la posición del naturalista del siglo XIX, indicando que el camino es la “geografía humana”, aquella que explora la naturaleza y las relaciones de los hombres con ella y entre ellos, con el medio ambiente y el trabajo, la producción, la explotación de la tierra y de quienes habitan en ella. La travesía no es una sola ya que este encuentro en la naturaleza y con otros puede ser transitado de distintas maneras, señalaremos algunas de ellas no porque exista una clasificación sino porque es necesario tener una mirada panorámica que permita a los Rovers tener un punto de partida para pensar cuál será su próxima travesía. Recordemos que para la obtención de la Insignia de Exploración el Rover debe realizar una travesía de cuatro días consecutivos o dos travesías de 48 horas.

Travesía de exploración:

                       Es la más conocida. Un Rover, Equipo o Clan se plantea una travesía para explorar determinado lugar, esto implica una marcha de unos días con distintas paradas donde recogerán datos en función de los objetivos planteados.

            Se puede explorar para clasificar la flora y la fauna de un determinado lugar con objetivos proteccionistas, esto implica el relevamiento de información considerando el contacto con los lugareños y las problemáticas del lugar.

            Se puede explorar para conocer la situación ambiental de un lugar, lo que implica recolectar información, muestras, o realizar relevamientos en contacto con los lugareños.

            Se puede explorar para determinar cuál es la situación sanitaria de un lugar, las necesidades de las comunidades que lo habitan, y esto se realizara por relevamiento y contacto con los lugareños

            Se puede explorar para determinar cuál es la situación educativa de un lugar, dificultades y las necesidades de capacitación, lo que es imposible de hacer sin la participación de la gente del lugar

Travesía de salud comunitaria:

            Requiere de manejo de información previa del lugar o de contactos en el área. Se puede realizar una travesía sanitaria para capacitar en conocimientos básicos para la prevención de enfermedades o distintas problemáticas de salud donde la prevención ocupe un rol importante. De acuerdo con la zona del país que se trate tenemos distintos problemas endémicos como por ejemplo dengue, mal de chagas-mazza, hanta virus, síndrome urémico hemolítico. Respecto a las condiciones que previenen enfermedades de acuerdo con la zona se podrá trabajar sobre tratamiento del agua para consumo, diarrea estival, enfermedades de transmisión sexual, etc.

Travesía educativa:

            Requiere de manejo de información previa del lugar o de contactos en el área. En una travesía educativa se pueden realizar una serie de capacitaciones definidas previamente en los distintos lugares a los que nos dirigimos. La creatividad del Equipo o el Clan hará la diferencia, por ejemplo, un recorrido por escuelas rurales montando un pequeño teatro de títeres para trabajar una temática específica (valores, prevención, etc) a partir de una obra es una hermosa posibilidad… seguramente quien lee esto pensará ¡están locos! Pero ¿Qué es la base de un teatrito sino una loneta con un cuadrado cortado en el medio que se coloca tensa, sostenida por medio de unos palos o parantes? ¿Acaso llevar unos títeres de tela en la mochila ocupa tanto espacio?… La idea de la travesía es la aventura, el encuentro con los otros, pero también el desarrollo de la creatividad en lo que quiere hacerse.

Travesía de promoción comunitaria:

            Requiere de manejo de información previa del lugar o de contactos en el área. Se puede realizar una travesía de promoción comunitaria donde se capacite en participación comunitaria, participación juvenil, realización de diagnósticos participativos

Otras:

            La lista de posibilidades no se agota fácilmente, lo que se debe tener en cuenta que para ser considerada Travesía los requisitos son la marcha, el tiempo acotado y las actividades en las distintas paradas en el camino. En algunas de ellas la marcha es previa a una tarea que se va a realizar; una vez realizada se comparte, se come, se duerme para al otro día continuar la marcha y realizar la misma tarea en otro lugar, en ese sentido se diferencia del servicio Rover en tanto articula aventura y servicio en un corto tiempo. A la manera del peregrinaje se van realizando acciones mientras se recorre el camino.

            Explorar, descubrir el mundo se convierte en un gran juego de observación donde cada detalle de lo que vemos es un indicio o signo que generalmente es pasado por alto por cualquier otra persona, pero no por los Rovers. El encuentro con el otro nos pone en contacto con las historias narradas por sus protagonistas, las que vienen de generaciones anteriores, historias contadas por los ancestros en la misma tierra o de migrantes buscando cumplir sueños. Cuando ingresemos a la casa de alguien observamos el lugar, miramos los objetos y preguntamos sobre ellos… de la misma que en nuestra casa no es cualquier cosa la que tenemos en nuestros muebles o paredes, en la casa de quienes visitemos encontraremos en los objetos una fuente de historias que esperan ser contadas, ellas ayudarán a que podamos mirar el mundo de otra manera. La historia y sus historias hacen que la Travesía Rover nos enseñe a transitar un mundo donde lo importante es el encuentro. Finalizamos con un breve extracto de cuento del escritor Mario Ortiz que a partir de una piedra que dejó en su patio, nos a pensar cómo debemos mirar aquello que encontramos en la ruta

                “Tengo en mis manos una piedra de canto rodado que encontré en Sierra de la Ventana.  Su interior seco y compacto permanece imperturbable acaso desde la extinción de los últimos grandes reptiles, sin recibir el sol que iluminó la aparición de los primeros cazadores nómades y sus pinturas rupestres, la construcción de la gran pirámide, el ascenso y caída de Roma, el nacimiento de Jesús, los trovadores y Shakespeare, las correrías de los tehuelches por la meseta patagónica, la Revolución de Mayo, las esperanzas y desdichas de esta ciudad que está sobre un mar que no es un mar sino, apenas, una entrada de ría de barro pegajoso y gris.”

De Mario Ortiz. Cuadernos de Lengua y Literatura. Volumen IX “Pequeño tratado de geología doméstica”

Construyendo la carta de Clan

            La Carta de Clan Rover Scout es más que un conjunto de normas que rigen la vida de los Rovers Scout fijando pautas de acción. En ella se expresan aspectos esenciales que hacen a la vida del Clan, el tipo de relación que se establece con la comunidad y las orientaciones generales respecto a la práctica del Roverismo que actúan de Brújula al momento de las decisiones.

            La Carta de Clan Rover Scout es confeccionada y puede ser actualizada por el Consejo de Clan Rover Scout.

            La Carta de Clan Rover Scout deberá tener en cuenta fundamentalmente:

a)      La formación espiritual del Rover Scout.

b)      La formación de la personalidad del Rover Scout.

c)      La realización de la vocación, sentido cívico y compromiso de Servicio.

            Al momento de diseñarla conviene tener en cuenta los distintos factores que hacen a la vida del Clan, de allí la división en partes o capítulos: (1) Nombre del Clan (simbología de conocimiento público) (2) Perfil del Rover (no prescriptivo) (3) Normas internas del Clan (4) Usos y costumbres del Clan (5) Ceremonial interno del Clan.

Primera parte: Nombre del Clan

            Todo Clan tiene un nombre que no es cualquiera, en tanto surge del trabajo de reflexión de distintas figuras que se han caracterizado por ser un testimonio de vida en el servicio a los demás. En la CC no solo se especifica el nombre sino que se lo acompaña con una breve biografía señalando aquellos puntos con los que el Clan se Identifica y se orienta en el mundo de los valores.

            El Clan tiene una simbología que le es propia, creada a lo largo de generaciones. En los sucesivos cambios que se produjeron a lo largo de su vida algunas cosas fueron agregadas, otras quitadas. Una parte de la simbología del Clan es pública, la otra reservada en tanto trata de experiencias fuertes que se ofrecen a sus miembros en distintos momentos, por lo que conviene guardar que no sean conocidas para favorecer el buen vivenciar de las mismas.

Segunda Parte: Perfil del Rover

            El perfil del Rover surge de una triple articulación conformada por (1) La actualización de los desafíos que se desprenden de la Ley Scout en nuestra comunidad concreta (2) El análisis del contexto en el cual se inserta el Clan (3) Los intereses y necesidades de los miembros del Clan.

            El perfil del Rover puede asumir la forma de un Ideario, código, poema, canción. Como se trata de un Ideal del Rover Scout que sirve de orientación a cada uno de sus miembros, no se escribirá en lenguaje negativo (al estilo el Rover NO…) sino de forma que resalte la posición en los valores que se espera. Al igual que la Ley Scout que define “el Scout ES” el perfil del Rover tendrá una forma similar.

            Si el Clan nunca ha realizado su CC, una manera que dará sus buenos frutos sería la realización de un descubrimiento de la comunidad de forma tal que los Rovers conozcan con mayor profundidad su contexto, lo que le servirá de insumo al momento de preguntarse ¿qué parte de nuestro compromiso nos toca como miembros de la comunidad? Posteriormente la realización de Campamentos en Soledad donde cada uno de los jóvenes pueda plantearse distintas preguntas respecto a su propia persona nos dará el insumo para articular a los jóvenes y su contexto; en soledad o por medio de un trabajo reflexivo común los Rovers, pueden tomar contacto con sus necesidades y deseos, sus escollos y sus sueños

            Una vez que tenemos las conclusiones del descubrimiento comunitario y las cuestiones personales de cada uno de los jóvenes, estamos en condiciones de debatir sobre los mismos a la luz de la Ley Scout y de los Ideales señalados en el nombre del Clan. En el debate aparecerán cuestiones comunes a todos, otras personalísimas. La CC debe apuntar a formular un Ideario, código, poema, canción que exprese básicamente lo común de los jóvenes, y el Ideal que se proponen a partir de ello. El resultado de esta triple articulación nos permitirá por medio del Perfil del Rover, dar una orientación clara al Clan que surge del trabajo de sus miembros, por eso conviene que la CC se revise cada dos o tres años ya que siempre deberá incluir de alguna manera alguno de los desafíos que surgirán de las características de los jóvenes que forman parte de la rama.

Tercera parte: Las normas de convivencia

            Todo grupo humano necesita determinadas regulaciones para lograr un buen funcionamiento, más un Clan Rover que por su modo de trabajo sucederá que no todos podrán asistir los sábados, se realizarán reuniones en horarios extraños, algunos equipos transitorios estarán abocados a determinadas tareas, otros Rovers a servicios personalísimos. Cuando un Clan funciona bien no se parece en nada a una manada, con el aditamento de que la dispersión de actividades y las dificultades de asistencia muchas veces favorece que no sucedan buenas cosas.

            Las Normas del Clan pueden ser divididas en dos (1) De convivencia (3) Modos de gestión de proyectos y actividades. Veamos.

            Las normas de convivencia expresan de forma explícita las formas con las que el Clan busca garantizar una buena convivencia entre sus distintos miembros. Los puntos que merecen mayor atención son aquellos que hacen referencia a la convocatoria a reuniones como la Asamblea y el Concejo de Clan, y en qué condiciones deben ser realizadas. En cada grupo humano se ponen en juego cuestiones de simpatía, antipatía, ideología, etc. que muchas veces buscan avalarse a través de los organismos formales de decisión, por lo que suele ocurrir que en la organización para la realización de reuniones a veces se trata de excluir a quien está en desacuerdo, la manera más sencilla es haciendo coincidir el horario con su tiempo de trabajo / estudio / servicio.

Es necesario que no solo el Roverismo sea realista, sino que los Jefes de Clan sean conscientes respecto a la inherente conflictividad inherente en las relaciones humanas, que aunque orientadas por determinados valores, no son inmunes a determinados manejos de las situaciones a favor de pequeños grupos de interés a través de conductas segregativas de la diferencia.

Si las normas son claras respecto a las condiciones para la realización de las reuniones y las posibilidades de participación, podremos tener una encuentros acalorados, pero no perderemos Rovers por avalar mecanismos de exclusión que pueden considerarse formas de violencia simbólica.

            Otro de los puntos de gran importancia en nuestro tiempo es el manejo de las Redes por parte del Clan, en especial las comunicaciones (WhatsApp, Instagram, Facebook, etc). Una buena convivencia implica privilegiar la relación entre las personas por encima de la rapidez de la comunicación y la generación de malentendidos que ello implica. Un observable en lo cotidiano es cómo en caso de conflictos el uso de las redes los potencia, más allá de las violaciones a la privacidad de las comunicaciones, el uso de las capturas de pantalla descontextualizadas, el compartir imágenes del ámbito intimo o privado de otras personas (compañeros de clan). Cuando se observa como con total impunidad los medios de comunicación social hacen uso de la violación continua de los correos y de la vida privada de las personas, se tiene a naturalizar lo que no es correcto, y en el Clan en tanto comunidad que reflexiona sobre las prácticas sociales, esto debe ser ocasión de aprendizaje.

            También el buen convivir se relaciona con la creación de pautas para la presentación y gestión de proyectos. El Clan debe tener pautado el cómo debe presentarse un proyecto en especial si esto implica la utilización de datos de poblaciones vulnerables que no pueden estar en lugar de “objeto” de nuestro posible servicio, sino de sujetos y actores sociales. ¿qué quiere decir esto?

La ética es fundamental a la hora de descubrir la comunidad siendo muy cuidadoso en generar expectativas especialmente con poblaciones vulnerables, que además de estar viviendo situaciones difíciles, puede considerarse canallesco prometer acciones y emprendimientos que pueden no realizarse. No es ético generar falsas esperanzas en las personas.

            El Clan debe definir cuáles son las condiciones básicas para la presentación de un Proyecto de Servicio o un Proyecto de ayuda Social y velar que dichas condiciones se cumplan en cada una de las actividades. Si bien es cierto que esto no garantiza el éxito, es muy útil para el momento de evaluar si los distintos aspectos básicos de un proyecto / actividad se han desarrollado de forma adecuada, lo que implica disminuir las posibilidades de fracaso e imprevistos.

De la misma manera debe definirse cómo se gestiona el Proyecto / actividad una vez en marcha mediante una secuencia de presentación de informes y evaluaciones de distinto tipo (conviene clasificarlos) especificando frecuencia y tipo de información que debe presentarse.

Cuarta parte: Usos y costumbres del Clan

            En todo grupo humano estable se instalan una serie de costumbres y tradiciones que a veces son transmitidas de forma oral, en el caso de las otras ramas del movimiento encontramos algo de ellas en los Libros de Patrulla, en el caso del clan las mismas son incorporadas en la Carta. Las celebraciones propias de la rama, el uso de remeras /playeras con un logo específico del clan, la entrega de determinados regalos a quienes realizan su investidura… todo aquello de la vida del Clan que tiene un arraigo histórico entra en este punto, de la misma manera de aquello que se va agregando por el devenir de la rama.

Quinta parte: Ceremonial interno

            Más allá de las ceremonias oficiales como la de investidura, los clanes realizan determinadas acciones previas preparatorias a la Investidura o posteriores a la misma, el carácter secreto de las mismas obedece a que el novicio pueda vivenciar de una mejor manera la experiencia.

Hay clanes que tienen cota de malla, espadas, cascos, copas especiales para la ocasión que son desconocidas para los novicios al menos hasta que realizan la ceremonia oficial.  

En la noche previa a su investidura en algunos lugares los novicios se encuentran con un traje de caballero y una espada con la que realizarán una vela de armas, un proceso de reflexión previa al momento de formalizar su compromiso… con posterioridad a la ceremonia el festejo donde se los recibe en la ruta de los escuderos también suele ser tradicional, con la entrega de presentes y en algunos casos con el uso de copas especiales que rememoran lo que se conoce de las viejas reuniones de la caballería antes de la batalla.

Estilos de jugadores y sistema de patrullas. Parte 1

Pierre Joubert

            Hace más de una década escribía un texto titulado “del Cyber al patio de grupo scout”, basado en cómo los juegos de computadora daban inicio a una generación de gamers que vivían su aventura en la pantalla y gracias a la conexión en red lo hacían junto otros. El título indicaba que el texto explicaría cómo hacer para que los chicos desde el mundo computacional pudieran dirigirse nuevamente hacia el patio del grupo siendo fundamental para ello contar con una teoría sobre los juegos que permitiera convertir una película o aventura online, en un juego con otros en la realidad.

En el texto se desarrollaron una serie de conceptos señalando que de la misma manera que los mitos parten de una unidad lógica común que se llama “mitema”, podíamos decir que los juegos también partían de unidades comunes a las que denominamos “ludotemas” construidos a partir de las dos variantes del conocido Mito del Héroe que son (1) El mito del héroe individual (2) La gesta heroica. En el primero de ellos se trata de la aventura personal, en el segundo de la aventura en equipo. Recomiendo releer el texto original (está linkeado) para refrescar dichos conceptos o conocerlos para quienes nunca lo han leído, dada la utilidad para lo que abordaremos hoy.

De la PC a la escuela… y retorno al patio scout

El avance tecnológico de los últimos años en el diseño de juegos, comienza a instalarse en la escuela como estrategia de aprendizaje a través de los sistemas de gamificación, paradójicamente al mismo tiempo que el escultismo hegemónico abandona el patio los parques como territorio de juegos reemplazándolos por estructuras más parlamentarias que realistas. Algunas organizaciones y grupos scouts fuera de cualquier estudio serio de psicología evolutiva, eliminan directamente las competencias de patrulla en función de un idealismo moralista sobre la niñez que deja de utilizar la “carnada adecuada” para la formación del carácter, partiendo de un supuesto cognitivo comportamental atemporal que reduce todas las posibilidades de desarrollo a una sola… el juego pacífico, reflexivo, sin premios, sin adrenalina, sin niñez; el que sumado a la conversación hipnótica de Orfeo los mantiene en un mundo imaginario redoblando lo que sucede en su casa cuando llegan del grupo y se conectan a la PC o la Play…

Mientras los dirigentes scouts se alimentan de las teorías educativas ya perimidas de cómo deberían ser los chicos, los teóricos de juegos basados en distintas corrientes psicológicas se alimentan del tratamiento de datos duros (estadísticos) de millones de personas que juegan online lo que les permite construir algunas clasificaciones para tratar de entender ¿Por qué juegan los niños y adultos? ¿qué los motiva? ¿a qué les gusta jugar? Existirán entonces diferentes estilos de jugadores y las escenificaciones de los juegos dependerá de la estrategia empresarial para la inclusión de cada uno de ellos o sólo apuntará a un segmento.

Podríamos decir sin equivocarnos, que nuestra práctica social tiene como objetivo la mayor participación de niños y jóvenes en el movimiento scout para colaborar de esta manera en la formación del carácter y la construcción de una ciudadanía activa en un tiempo donde se invita a la alienación del “espejo negro” de la pantalla. Configurar un escultismo realista donde niños y jóvenes interactúen con otros y se apunten a la construcción de un mundo mejor a partir de la práctica de la ciudadanía activa, sigue siendo el objetivo básico del escultismo, y esto se realiza con personas de carne, hueso e historia.

Circuitos motivacionales:

No hay dudas que jugar es una cuestión de motivación interna y externa. La interna depende del jugador y responde a la pregunta ¿por qué juego?, la externa está orientada a la escenificación en sí mismo y al tratarse de un juego entre varios, de su relación con la inclusión de algunos tipos de jugadores o distintos tipos de jugadores… el juego desde el punto de vista de la motivación externa, debe resultar atractivo para que anime a ser jugado.

El escultismo se construye a partir del grupo informal, lo que claramente no es la negación de la diversidad de estilos sino la articulación de estos en función de los objetivos del movimiento; como este tipo de grupos por razones de nuestra cultura cada vez tiene mayores dificultades de existencia, la escenificación (a qué se juega) ocupa un lugar cada vez más importante para que en el barrio y la comunidad los niños y jóvenes se sientan atraídos para jugar. Podría decirse que cuanto mayor es el acceso económico, menor es la posibilidad de que los chicos participen en las instituciones del barrio como la escuela o el club, para dirigirse a ser parte de una segmentación de la población que generalmente se realiza por clases sociales (escuelas publicas “mejores” de otro barrio, escuelas privadas, actividades extraescolares específicas). El escultismo desde su diseño está abandonando su origen de práctica social para asentarse en una práctica educativa cada vez más parecida a la oferta escolar, lo que pervierte sus fundamentos.

En esta línea observamos que cuando se hace hincapié en la “práctica educativa” por sobre la “práctica social” se destirretorializa a las comunidades con el agregado de la fetichización de la infancia y juventud en una versión de especie de paraíso de pureza, donde la distancia entre los niños y jóvenes imaginarios que se plantean y los reales es abismal… como si quienes participan de los scouts estuvieran exentos de conflictos, canalladas, abusos de poder, sometimiento, disvalores. El niño fetiche y autónomo de todo lazo social por fuera del grupo scout se ha impuesto como paradigma educativo en algunas organizaciones y grupos que operan con cierta perversidad en tanto la Ley no opera como terceridad, sino que se apunta a que cada niño construya SU Ley con el efecto de desmembramiento social que ello implica

Desde la ética que se desprende del escultismo reflexionamos sobre el cómo volver a reconstruir territorios más circunscriptos, barriales, comunitarios, aquellos que incluyen a los diferentes niños y jóvenes, dado que la oferta “global” sin base comunitaria solo construye una segmentación más en una población que pierde su relación con los lazos y desafíos del lugar de residencia… excepto en los lugares más pobres, que no son los que deciden los destinos de las organizaciones scouts.

Reflexionar sobre los estilos de juego nos permitirá pensar en primer lugar cómo romper con la tendencia a segmentar y expulsar a los niños y jóvenes desde la concepción del programa, poniendo especial atención en la construcción de una “escenificación” (de hecho por algo nos denominamos “Gran Juego”) que aloje a la diversidad por sobre las propuestas o miradas donde prevalece la homogeneidad. ¿Solo alojamos a uno o dos estilos de juego ignorando que en un movimiento que apunta a la ciudadanía activa el tiempo del juego (que es evolutivo y dura años) importa en tanto de lo que se trata es de que los sujetos -cada uno en su estilo de juego- pueda orientarse en función de determinados valores que se centran en la vivencia de la Ley y el logro de la felicidad entendida como una sociedad más justa para todos? ¿por privilegiar uno o dos estilos expulsamos al resto de los chicos que gustan de los juegos, las competencias, las aventuras? La propuesta de este texto es enriquecer la visión que tenemos del juego… tenemos claro que la gran escenificación del escultismo es la aventura épica, que las patrullas implican un liderazgo compartido donde cada uno de los chicos a partir de los cargos y puestos de patrullas encuentran una posibilidad de crecimiento y liderazgo… a ello le agregaremos la clasificación de Andrzej Marczewski para preguntarnos ¿qué los hace jugar este juego que llamamos Escultismo?, no sin señalar antes que pensemos en estos nombres solo como “clasificaciones” y no como definiciones del ser

Los estilos de jugadores no son algo puro, en este texto solo tomaremos la clasificación de los tipos básicos, sin extendernos por los subtipos de cada uno de ellos… esta introducción nos permitirá ir avanzando en otros textos sobre este tema (si es que les produce interés). Veamos, entonces tenemos a…

Filántropos: Son los que juegan por un propósito que los excede, disfrutando de ayudar a los demás a vivir la experiencia del juego, sin estar centrados en el ganar o perder. Desde el punto de vista de los ideales del movimiento es el estilo base al que apuntamos, el tema es que un jugador con este tipo de rasgos tarda tiempo en formarse por lo que podríamos afirmar que no son los más comunes, pero si trabajamos temporalmente en esta dirección es posible que este rasgo se adhiera a los otros estilos… porque de eso se trata ¿no?

Socializadores: Son aquellos que juegan centrándose en el disfrute de interactuar de todas las maneras posibles con los distintos jugadores. Amantes de los juegos de equipo, culturales, aventuras donde la construcción del relato épico y el anecdotario de aventuras pasa a ser muy importante. Este estilo a diferencia del anterior es un poco más común y es el que permite que se constituyan grupos de juegos.

Triunfadores: Se motivan con los distintos retos buscando el dominio del juego y la superación de sí mismos.  Aman la aventura que les permita probar los limites de su cuerpo y de sus conocimientos. Aportan a la patrulla su capacidad de organización y planeamiento siendo a su vez motores de adelanto personal y de grupo

Espíritus libres: jugadores autónomos que gozan de las posibilidades que les brinda el juego de explorar y experimentar distintas cosas. También aman la aventura en tanto ella implica la posibilidad continua de novedad y nuevas vivencias. Rompen la monotonía de la patrulla con el objeto de que las actividades se constituyan en excitantes aventuras

Jugadores: Motivado por las recompensas del juego, es quien juega para ganar. En la patrulla suele ser el mas enojoso con los otros cuando las cosas no se hacen bien. Todo lo convierte en competencia por eso sus aportes tienden a ser equilibrados por el resto de los estilos

Revolucionario: Son aquellos que motivan cambios buscando provocar modificaciones en el juego. A diferencia del espíritu libre no tendrá problemas en operar disruptivamente para divertirse, conducta que muchas veces se acomoda cuando es él el que tiene la responsabilidad de hacerse cargo de los cambios que propone y liderar en ello

En el próximo articulo seguiremos trabajando sobre la articulación entre el sistema de patrullas y los estilos de jugadores…

¿El mundo real o un mundo “Disney”?

En mi último artículo que os traje a este espacio os hablaba del pensamiento de Ernest Seton referente al mundo animal, y a la dureza de la vida en el medio natural:

Para el animal salvaje no existe el dulce y pacífico declive de la senectud. Su vida se desarrolla en el frente, en primera línea de batalla, y tan pronto como sus fuerzas comienzan a declinar lo más mínimo, y sus enemigos se vuelven demasiado poderosos para ellos, perecen.
Sólo hay una manera de hacer que la historia de un animal no sea trágica, y es detenerla antes del último capítulo”

Ello me hizo pensar hasta qué punto somos conscientes de la realidad de las cosas. Porque en muchas ocasiones tengo la impresión de que nos gusta deformar la realidad para adaptarla a los patrones de los humanos. Es como si así nos sintiésemos mejor, más cómodos.

Por eso mismo humanizamos a los animales, empezando por nuestras mascotas a las que otorgamos nuestros pensamientos y nuestros sentimientos. Y las tratamos como si de niños pequeños se tratase… para acabar llana y literalmente haciéndoles un flaco favor.

Si alguna vez habéis visto un capítulo de “El adiestrador de perros” habréis podido comprobar esto último. El bueno de Cesar Millán se pasa capítulo tras capítulo tratando de explicar a la gente eso mismo: que los animales son animales, y se rigen por unas pautas muy definidas. Y si lo tratas como a un humano le quitas la posibilidad de realizarse y llevar una vida saludable y feliz. Acaban no sabiendo lo que son, ni el papel que tiene dentro del núcleo de la familia, o incluso haciendo la vida imposible a los que le rodean.

Ese pensamiento “Disney”, donde impera el “buenismo” y se atribuye a los animales pensamientos y comportamientos humanos me resulta muy divertido… y un tanto peligroso.

Peligroso porque no sólo podemos volver locas a nuestras mascotas sino que puede hacer creer a los más inocentes que el instinto animal se puede controlar completamente… y eso puede conducir a un final trágico. Continuar leyendo ‘¿El mundo real o un mundo “Disney”?’

Stranger Things y la pequeña patrulla

 

            “Algo se acerca. Algo sediento de sangre.

 Una sombra se levanta en el muro a tus espaldas,

 engulléndote en la oscuridad. Ya casi está aquí.”

Mike en Stranger Things, 1er cap. Temp.1

            ¿Por dónde empezar a escribir sobre esta maravillosa y extraña serie que lleva dos temporadas y ha atrapado público de distintas edades?

He visto y hemos compartido algunos capítulos con mis hijos que también se sintieron atraídos por la trama y la “devoraron” rápidamente. ¿Qué hilos tocaron los mellizos Matt y Ross Duffer al momento de crearla?

Estamos acostumbrados a repetir las frases de BP donde afirma que los patios y los callejones pueden convertirse en el escenario del juego donde los muchachos darán vida a los corsarios, y la serie nos muestra de forma maravillosa que los juegos no sólo son la aventuras de nuestros sueños más bellos sino también de nuestras pesadillas, y nos ayudan a exorcizarlas. Continuar leyendo ‘Stranger Things y la pequeña patrulla’

Fuimos Castores a nuestra manera

Junior Woodchucks o los Jóvenes CastoresHoy en día multitud de grupos scout a lo largo de nuestra geografía disponen de la unidad o rama Castores. Sin embargo, para muchos de los que entramos en el escultismo en los años 90 era algo desconocido el que existirá una rama por debajo de los Lobatos.

Sin embargo la palabra castores no nos era desconocida, a nuestra forma fuimos Castores, no dentro del escultismo sino gracias a los libros de la editorial Montena y Planeta Agostini.

Si bien los Jóvenes Castores ya han aparecido en el blog de la Roca, tanto en scouts en la ficción como referidos en algún artículo de Gato Legendario, sirva este texto como homenaje a unos libros que nos abrieron la mente al mundo de la aventura.

Pero vamos al inicio de la historia, remontémonos al año 1951 donde en Estados Unidos se publica el tebeo del Pato Donald “Operation St Bernard” donde sus tres sobrinos se alistan en una organización llamada “Junior Woodchucks” en clara referencia a la BSA.

Continuar leyendo ‘Fuimos Castores a nuestra manera’

Como hacer un planisferio gigante con tus Scouts

La semana pasada os presenté una aplicación móvil para explicar el universo a vuestros Scouts. Hoy vamos a ir un pasito más allá y construir un planisferio real que permitirá a nuestros Scouts tocar las estrellas.

como hacer un planisferio con tus scouts

La constelación de Orión.

El taller es increíblemente sencillo de realizar y facilitará que tus Scouts interioricen el reconocimiento del firmamento. Como podeis ver en las fotos, el único material necesario son clavos o piquetas, cuerda y nuestra copia del cielo nocturno del día preciso.

Vamos por pasos.
Continuar leyendo ‘Como hacer un planisferio gigante con tus Scouts’

Red Internacional Scout: el buscador en línea de sitios de campamento y otros recursos

Saludos a todos.

He venido a La Roca para presentaros mi proyecto: Red Internacional Scout es un buscador en línea de sitios de campamento y otros recursos. Es una red, todo el mundo puede colaborar. Es internacional, recopila lugares de campamento del mundo entero. Y es Scout porque así lo he enfocado: para los Scouts que busquen donde y como realizar sus campamentos.

secciones

Creo que lo primero que debo hacer es presentarme, soy Lobo Persistente, un Scout de Huelva (España), que a pesar de no llevar muchos años en la Hermandad Scout (8 años), siento que llevo toda la vida.
Pero con el pasar de los años como responsable, y en el que cada vez cogía mas cargos (Baloo, Akela, Subjefe de grupo, ….), vi que las diferentes asociaciones no ofrecían una buena base de datos con información suficiente de lugares de acampada. O simplemente que las asociaciones locales (que a pesar de formar parte de una misma federación regional o nacional) no ofrecían la información a las de otras provincias.

Viendo esta dificultad que se les presentaba a los grupos, decidí crear este proyecto en donde cualquier Scout pudiese encontrar o agregar zonas de acampada o albergues de cualquier parte del mundo, en donde poder realizar sus salidas o campamentos, convirtiéndonos de verdad en una Hermandad en la que todos compartimos (aprendamos de los castores).
Pero ademas observe que podría ser un proyecto aun mas grande, y pensé que al igual que se podía buscar sitios de acampada, porque no encontrar manuales de juegos, danzas, talleres, orientación, reflexión, …. Y por ello cree otras secciones para que tuviésemos a mano cualquier material que nos hiciese falta.

Seguid leyendo para descubrir como funcionar Red Internacional Scout y como podéis colaborar agregando los lugares que vosotros conocéis.
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