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La travesía en los Rovers

Por Roverismo no quiero decir vagabundear sin finalidad;lo que quiero decir es hallar uno su camino por senderoscon objetivo definidoteniendo la idea de las dificultades y peligros que se va a encontrar en él”Baden Powell


               En nuestra contemporaneidad la vida se presenta a los jóvenes al menos de dos maneras. Están aquellos donde todo sucede en la infoesfera prescindiendo del cuerpo para las relaciones entre las personas (redes virtuales), donde el mundo es observado a través de vidrios en distintas ventanas, espectadores de distintas películas con el agregado de que la realidad no es producto de la experiencia sino construida a partir de un relato que realizan otros que nos señalan cómo debemos pensar lo que vemos… de hecho no son imágenes mudas sino parecidas a los cuadros de las viejas historietas donde el “globito” lleno de palabras nos dice qué debemos ver y pensar…  si a esto le agregamos las ventanas del auto, del colectivo (bus), la escuela y la propia casa en un conjunto de recorridos rutinarios donde no hay posibilidad de novedad, pocas veces nos damos cuenta de que nunca en la historia de la humanidad las personas hemos estado aisladas de esta forma, con la mayoría de las personas que creen todo lo contrario gracias a la ilusión que genera la “conectividad” de la red. También está la vida de los “otros jóvenes” …  los “caídos del sistema”, habitantes de un no-lugar social plagado de excesos donde si se siente al cuerpo, es a condición de martirizarlo e incluso perderlo en los excesos.

            ¿Qué ofrece el Roverismo a los jóvenes? Para quienes la vida es como un viaje en auto donde el cuerpo está anestesiado de las sensaciones de lo que ocurre fuera del habitáculo; y para quienes el cuerpo mismo es escenario de batalla de excesos que hacen soportable la marginalidad y la falta de sentido de la vida; la Ruta ofrecerá a ambos la travesía como posibilidad de un viaje, un peregrinaje, donde el cuerpo vuelva a ser el lugar donde suceden las cosas, constituyéndose en la frontera natural entre el medio ambiente y los otros… cuerpo vivo que siente el viento, suda, se queda sin aire al pedalear o subir la montaña; que hace silencio para escuchar otros ruidos, interpelado por otros cuerpos ya no virtuales sino de carne y hueso, deseantes o aplastados, que viven un sueño o una pesadilla.

            La Travesía Rover no transita por autopistas sino por caminos vecinales, senderos, incluso huellas. Cuando trazamos el mapa nos encontramos con la invitación a sorprendernos en cada momento con lugares del camino donde podremos ver y abrigar imágenes, sonidos, experiencias, haciendo uso pleno de cada uno de los sentidos y afectos. En la Travesía Rover algunas veces el encuentro con los otros es contingente, sea en el lugar donde nos aprovisionamos o en el patio que amablemente nos prestan para armar la carpa (después de todo algo de la historia de la rama comienza con un joven que acampó en el jardín de BP). La Travesía Rover vivida en el silencio de la marcha nos brinda en cada parada el espacio de la palabra con los otros permitiendo descubrirlos y descubrirnos en una conversación o simplemente mediante un gesto, como el ofrecimiento hospitalario de un mate o una torta-frita por quienes tienen casi nada para ellos mismos, imposible de rechazar un gesto de verdadera y digna humanidad de quienes dan de lo poco que tienen al peregrino… el partido de futbol con los pibes en medio del monte, en esa escuelita que tendrá una pequeña biblioteca gracias a que el Clan decidió juntar libros y llevarlos a quienes más lo necesita será un recuerdo imborrable para unos y otros. Solo la experiencia enseña a los Rovers, lo demás son solo palabras que se pierden luego que se escriben en la red virtual o se pronuncian enfáticamente en la universidad suponiendo mágicamente que porque lo decimos las cosas suceden. En el Roverismo realista hacemos que las cosas sucedan.      

              Los Rovers Scouts deben tener claro que la Travesía es una experiencia personal vivida con otros, no hay Travesía sin encuentro con el otro y los otros. Tampoco en colectivo (camión) coche – cama… se tratará de tomar la mochila, una loneta como vivac, el mapa que indica el camino soñado, comenzar a sentir los latidos del corazón en la marcha con el Equipo o el Clan hasta que el cansancio obligue al silencio invitando a la reflexión. La Travesía Rover nos lleva por caminos imaginados y nos desafía a resolver situaciones inimaginadas.

            En la película “Diarios en motocicleta” podemos encontrar un testimonio de lo que es diseñar un camino abierto a la contingencia del encuentro, que nunca será sin consecuencias para quienes lo transiten. Desde los 60 a esta parte la figura del mochilero o trotamundos como aquel que toma su mochila y parte de la ciudad hacia nuevos lugares ha asumido distintas formas, algunas de ellas desde el ideal social como la construcción de comunidades o servicios de ayuda en lugares lejanos; otras en las vías del escapismo y aislamiento donde muchos jóvenes queriéndose despegar de los “males del mundo” realizan verdaderos circuitos de consumo de drogas naturales (ayahuasca, hongos, etc) en búsqueda de una espiritualidad desencarnada, anestesiando el cuerpo como en la red virtual, intoxicándose en búsqueda de una visión o iluminación (o para ser más preciso alucinación) donde paradójicamente el Ego se infla cada vez más aunque se afirme lo contrario ¿cómo es esto?… El consumo de drogas es una experiencia profundamente Narcisista, aunque se consuma con otros lo que produce es desentenderse de la relación con los otros. Pensemos que en nuestra época la noción misma de espiritualidad ha sido vaciada de sentido en sintonía a los malestares de la época, de esa manera se la entiende sin cuerpo, fuera del mundo, alejada de la propuesta de un Roverismo que desde sus inicios indica como horizonte el sentir nuestro cuerpo y el cuerpo de los otros a partir de su presencia que nos interpela, humanizándonos no solo a través de la construcción de un Ideal sino en acciones concretas donde (nos) mostramos quienes -al decir de Rodolfo Kush- estamos siendo. No hay espiritualidad sin cuerpo, sólo en el otro distinto-de-mí algo de una verdad puede encontrarse.

            MD Forestier en su libro “Escultismo ruta de Libertad” plantea una Ruta transitada desde la posición del estudioso de la naturaleza y las relaciones del mundo de la cultura con ella, va más allá de la posición del naturalista del siglo XIX, indicando que el camino es la “geografía humana”, aquella que explora la naturaleza y las relaciones de los hombres con ella y entre ellos, con el medio ambiente y el trabajo, la producción, la explotación de la tierra y de quienes habitan en ella. La travesía no es una sola ya que este encuentro en la naturaleza y con otros puede ser transitado de distintas maneras, señalaremos algunas de ellas no porque exista una clasificación sino porque es necesario tener una mirada panorámica que permita a los Rovers tener un punto de partida para pensar cuál será su próxima travesía. Recordemos que para la obtención de la Insignia de Exploración el Rover debe realizar una travesía de cuatro días consecutivos o dos travesías de 48 horas.

Travesía de exploración:

                       Es la más conocida. Un Rover, Equipo o Clan se plantea una travesía para explorar determinado lugar, esto implica una marcha de unos días con distintas paradas donde recogerán datos en función de los objetivos planteados.

            Se puede explorar para clasificar la flora y la fauna de un determinado lugar con objetivos proteccionistas, esto implica el relevamiento de información considerando el contacto con los lugareños y las problemáticas del lugar.

            Se puede explorar para conocer la situación ambiental de un lugar, lo que implica recolectar información, muestras, o realizar relevamientos en contacto con los lugareños.

            Se puede explorar para determinar cuál es la situación sanitaria de un lugar, las necesidades de las comunidades que lo habitan, y esto se realizara por relevamiento y contacto con los lugareños

            Se puede explorar para determinar cuál es la situación educativa de un lugar, dificultades y las necesidades de capacitación, lo que es imposible de hacer sin la participación de la gente del lugar

Travesía de salud comunitaria:

            Requiere de manejo de información previa del lugar o de contactos en el área. Se puede realizar una travesía sanitaria para capacitar en conocimientos básicos para la prevención de enfermedades o distintas problemáticas de salud donde la prevención ocupe un rol importante. De acuerdo con la zona del país que se trate tenemos distintos problemas endémicos como por ejemplo dengue, mal de chagas-mazza, hanta virus, síndrome urémico hemolítico. Respecto a las condiciones que previenen enfermedades de acuerdo con la zona se podrá trabajar sobre tratamiento del agua para consumo, diarrea estival, enfermedades de transmisión sexual, etc.

Travesía educativa:

            Requiere de manejo de información previa del lugar o de contactos en el área. En una travesía educativa se pueden realizar una serie de capacitaciones definidas previamente en los distintos lugares a los que nos dirigimos. La creatividad del Equipo o el Clan hará la diferencia, por ejemplo, un recorrido por escuelas rurales montando un pequeño teatro de títeres para trabajar una temática específica (valores, prevención, etc) a partir de una obra es una hermosa posibilidad… seguramente quien lee esto pensará ¡están locos! Pero ¿Qué es la base de un teatrito sino una loneta con un cuadrado cortado en el medio que se coloca tensa, sostenida por medio de unos palos o parantes? ¿Acaso llevar unos títeres de tela en la mochila ocupa tanto espacio?… La idea de la travesía es la aventura, el encuentro con los otros, pero también el desarrollo de la creatividad en lo que quiere hacerse.

Travesía de promoción comunitaria:

            Requiere de manejo de información previa del lugar o de contactos en el área. Se puede realizar una travesía de promoción comunitaria donde se capacite en participación comunitaria, participación juvenil, realización de diagnósticos participativos

Otras:

            La lista de posibilidades no se agota fácilmente, lo que se debe tener en cuenta que para ser considerada Travesía los requisitos son la marcha, el tiempo acotado y las actividades en las distintas paradas en el camino. En algunas de ellas la marcha es previa a una tarea que se va a realizar; una vez realizada se comparte, se come, se duerme para al otro día continuar la marcha y realizar la misma tarea en otro lugar, en ese sentido se diferencia del servicio Rover en tanto articula aventura y servicio en un corto tiempo. A la manera del peregrinaje se van realizando acciones mientras se recorre el camino.

            Explorar, descubrir el mundo se convierte en un gran juego de observación donde cada detalle de lo que vemos es un indicio o signo que generalmente es pasado por alto por cualquier otra persona, pero no por los Rovers. El encuentro con el otro nos pone en contacto con las historias narradas por sus protagonistas, las que vienen de generaciones anteriores, historias contadas por los ancestros en la misma tierra o de migrantes buscando cumplir sueños. Cuando ingresemos a la casa de alguien observamos el lugar, miramos los objetos y preguntamos sobre ellos… de la misma que en nuestra casa no es cualquier cosa la que tenemos en nuestros muebles o paredes, en la casa de quienes visitemos encontraremos en los objetos una fuente de historias que esperan ser contadas, ellas ayudarán a que podamos mirar el mundo de otra manera. La historia y sus historias hacen que la Travesía Rover nos enseñe a transitar un mundo donde lo importante es el encuentro. Finalizamos con un breve extracto de cuento del escritor Mario Ortiz que a partir de una piedra que dejó en su patio, nos a pensar cómo debemos mirar aquello que encontramos en la ruta

                “Tengo en mis manos una piedra de canto rodado que encontré en Sierra de la Ventana.  Su interior seco y compacto permanece imperturbable acaso desde la extinción de los últimos grandes reptiles, sin recibir el sol que iluminó la aparición de los primeros cazadores nómades y sus pinturas rupestres, la construcción de la gran pirámide, el ascenso y caída de Roma, el nacimiento de Jesús, los trovadores y Shakespeare, las correrías de los tehuelches por la meseta patagónica, la Revolución de Mayo, las esperanzas y desdichas de esta ciudad que está sobre un mar que no es un mar sino, apenas, una entrada de ría de barro pegajoso y gris.”

De Mario Ortiz. Cuadernos de Lengua y Literatura. Volumen IX “Pequeño tratado de geología doméstica”

Estilos de jugadores y sistema de patrullas. Parte 1

Pierre Joubert

            Hace más de una década escribía un texto titulado “del Cyber al patio de grupo scout”, basado en cómo los juegos de computadora daban inicio a una generación de gamers que vivían su aventura en la pantalla y gracias a la conexión en red lo hacían junto otros. El título indicaba que el texto explicaría cómo hacer para que los chicos desde el mundo computacional pudieran dirigirse nuevamente hacia el patio del grupo siendo fundamental para ello contar con una teoría sobre los juegos que permitiera convertir una película o aventura online, en un juego con otros en la realidad.

En el texto se desarrollaron una serie de conceptos señalando que de la misma manera que los mitos parten de una unidad lógica común que se llama “mitema”, podíamos decir que los juegos también partían de unidades comunes a las que denominamos “ludotemas” construidos a partir de las dos variantes del conocido Mito del Héroe que son (1) El mito del héroe individual (2) La gesta heroica. En el primero de ellos se trata de la aventura personal, en el segundo de la aventura en equipo. Recomiendo releer el texto original (está linkeado) para refrescar dichos conceptos o conocerlos para quienes nunca lo han leído, dada la utilidad para lo que abordaremos hoy.

De la PC a la escuela… y retorno al patio scout

El avance tecnológico de los últimos años en el diseño de juegos, comienza a instalarse en la escuela como estrategia de aprendizaje a través de los sistemas de gamificación, paradójicamente al mismo tiempo que el escultismo hegemónico abandona el patio los parques como territorio de juegos reemplazándolos por estructuras más parlamentarias que realistas. Algunas organizaciones y grupos scouts fuera de cualquier estudio serio de psicología evolutiva, eliminan directamente las competencias de patrulla en función de un idealismo moralista sobre la niñez que deja de utilizar la “carnada adecuada” para la formación del carácter, partiendo de un supuesto cognitivo comportamental atemporal que reduce todas las posibilidades de desarrollo a una sola… el juego pacífico, reflexivo, sin premios, sin adrenalina, sin niñez; el que sumado a la conversación hipnótica de Orfeo los mantiene en un mundo imaginario redoblando lo que sucede en su casa cuando llegan del grupo y se conectan a la PC o la Play…

Mientras los dirigentes scouts se alimentan de las teorías educativas ya perimidas de cómo deberían ser los chicos, los teóricos de juegos basados en distintas corrientes psicológicas se alimentan del tratamiento de datos duros (estadísticos) de millones de personas que juegan online lo que les permite construir algunas clasificaciones para tratar de entender ¿Por qué juegan los niños y adultos? ¿qué los motiva? ¿a qué les gusta jugar? Existirán entonces diferentes estilos de jugadores y las escenificaciones de los juegos dependerá de la estrategia empresarial para la inclusión de cada uno de ellos o sólo apuntará a un segmento.

Podríamos decir sin equivocarnos, que nuestra práctica social tiene como objetivo la mayor participación de niños y jóvenes en el movimiento scout para colaborar de esta manera en la formación del carácter y la construcción de una ciudadanía activa en un tiempo donde se invita a la alienación del “espejo negro” de la pantalla. Configurar un escultismo realista donde niños y jóvenes interactúen con otros y se apunten a la construcción de un mundo mejor a partir de la práctica de la ciudadanía activa, sigue siendo el objetivo básico del escultismo, y esto se realiza con personas de carne, hueso e historia.

Circuitos motivacionales:

No hay dudas que jugar es una cuestión de motivación interna y externa. La interna depende del jugador y responde a la pregunta ¿por qué juego?, la externa está orientada a la escenificación en sí mismo y al tratarse de un juego entre varios, de su relación con la inclusión de algunos tipos de jugadores o distintos tipos de jugadores… el juego desde el punto de vista de la motivación externa, debe resultar atractivo para que anime a ser jugado.

El escultismo se construye a partir del grupo informal, lo que claramente no es la negación de la diversidad de estilos sino la articulación de estos en función de los objetivos del movimiento; como este tipo de grupos por razones de nuestra cultura cada vez tiene mayores dificultades de existencia, la escenificación (a qué se juega) ocupa un lugar cada vez más importante para que en el barrio y la comunidad los niños y jóvenes se sientan atraídos para jugar. Podría decirse que cuanto mayor es el acceso económico, menor es la posibilidad de que los chicos participen en las instituciones del barrio como la escuela o el club, para dirigirse a ser parte de una segmentación de la población que generalmente se realiza por clases sociales (escuelas publicas “mejores” de otro barrio, escuelas privadas, actividades extraescolares específicas). El escultismo desde su diseño está abandonando su origen de práctica social para asentarse en una práctica educativa cada vez más parecida a la oferta escolar, lo que pervierte sus fundamentos.

En esta línea observamos que cuando se hace hincapié en la “práctica educativa” por sobre la “práctica social” se destirretorializa a las comunidades con el agregado de la fetichización de la infancia y juventud en una versión de especie de paraíso de pureza, donde la distancia entre los niños y jóvenes imaginarios que se plantean y los reales es abismal… como si quienes participan de los scouts estuvieran exentos de conflictos, canalladas, abusos de poder, sometimiento, disvalores. El niño fetiche y autónomo de todo lazo social por fuera del grupo scout se ha impuesto como paradigma educativo en algunas organizaciones y grupos que operan con cierta perversidad en tanto la Ley no opera como terceridad, sino que se apunta a que cada niño construya SU Ley con el efecto de desmembramiento social que ello implica

Desde la ética que se desprende del escultismo reflexionamos sobre el cómo volver a reconstruir territorios más circunscriptos, barriales, comunitarios, aquellos que incluyen a los diferentes niños y jóvenes, dado que la oferta “global” sin base comunitaria solo construye una segmentación más en una población que pierde su relación con los lazos y desafíos del lugar de residencia… excepto en los lugares más pobres, que no son los que deciden los destinos de las organizaciones scouts.

Reflexionar sobre los estilos de juego nos permitirá pensar en primer lugar cómo romper con la tendencia a segmentar y expulsar a los niños y jóvenes desde la concepción del programa, poniendo especial atención en la construcción de una “escenificación” (de hecho por algo nos denominamos “Gran Juego”) que aloje a la diversidad por sobre las propuestas o miradas donde prevalece la homogeneidad. ¿Solo alojamos a uno o dos estilos de juego ignorando que en un movimiento que apunta a la ciudadanía activa el tiempo del juego (que es evolutivo y dura años) importa en tanto de lo que se trata es de que los sujetos -cada uno en su estilo de juego- pueda orientarse en función de determinados valores que se centran en la vivencia de la Ley y el logro de la felicidad entendida como una sociedad más justa para todos? ¿por privilegiar uno o dos estilos expulsamos al resto de los chicos que gustan de los juegos, las competencias, las aventuras? La propuesta de este texto es enriquecer la visión que tenemos del juego… tenemos claro que la gran escenificación del escultismo es la aventura épica, que las patrullas implican un liderazgo compartido donde cada uno de los chicos a partir de los cargos y puestos de patrullas encuentran una posibilidad de crecimiento y liderazgo… a ello le agregaremos la clasificación de Andrzej Marczewski para preguntarnos ¿qué los hace jugar este juego que llamamos Escultismo?, no sin señalar antes que pensemos en estos nombres solo como “clasificaciones” y no como definiciones del ser

Los estilos de jugadores no son algo puro, en este texto solo tomaremos la clasificación de los tipos básicos, sin extendernos por los subtipos de cada uno de ellos… esta introducción nos permitirá ir avanzando en otros textos sobre este tema (si es que les produce interés). Veamos, entonces tenemos a…

Filántropos: Son los que juegan por un propósito que los excede, disfrutando de ayudar a los demás a vivir la experiencia del juego, sin estar centrados en el ganar o perder. Desde el punto de vista de los ideales del movimiento es el estilo base al que apuntamos, el tema es que un jugador con este tipo de rasgos tarda tiempo en formarse por lo que podríamos afirmar que no son los más comunes, pero si trabajamos temporalmente en esta dirección es posible que este rasgo se adhiera a los otros estilos… porque de eso se trata ¿no?

Socializadores: Son aquellos que juegan centrándose en el disfrute de interactuar de todas las maneras posibles con los distintos jugadores. Amantes de los juegos de equipo, culturales, aventuras donde la construcción del relato épico y el anecdotario de aventuras pasa a ser muy importante. Este estilo a diferencia del anterior es un poco más común y es el que permite que se constituyan grupos de juegos.

Triunfadores: Se motivan con los distintos retos buscando el dominio del juego y la superación de sí mismos.  Aman la aventura que les permita probar los limites de su cuerpo y de sus conocimientos. Aportan a la patrulla su capacidad de organización y planeamiento siendo a su vez motores de adelanto personal y de grupo

Espíritus libres: jugadores autónomos que gozan de las posibilidades que les brinda el juego de explorar y experimentar distintas cosas. También aman la aventura en tanto ella implica la posibilidad continua de novedad y nuevas vivencias. Rompen la monotonía de la patrulla con el objeto de que las actividades se constituyan en excitantes aventuras

Jugadores: Motivado por las recompensas del juego, es quien juega para ganar. En la patrulla suele ser el mas enojoso con los otros cuando las cosas no se hacen bien. Todo lo convierte en competencia por eso sus aportes tienden a ser equilibrados por el resto de los estilos

Revolucionario: Son aquellos que motivan cambios buscando provocar modificaciones en el juego. A diferencia del espíritu libre no tendrá problemas en operar disruptivamente para divertirse, conducta que muchas veces se acomoda cuando es él el que tiene la responsabilidad de hacerse cargo de los cambios que propone y liderar en ello

En el próximo articulo seguiremos trabajando sobre la articulación entre el sistema de patrullas y los estilos de jugadores…

Los Scouts y la especialidad de “Maestro de Armas”

“Maestro de Armas”… Uff, que violento suena eso…”

Bueno, en realidad todo tiene su explicación, porque…

… ¿Sabíais que los Scouts fueron pioneros en difundir el conocimiento de las artes marciales y de la ‘defensa personal’?

¿Pioneros? ¿De dónde te has sacado tal cosa?”

Pues ya os podéis imaginar: de algunos de esos viejos libros míos (¡cómo no!, je, je) … y de uno de esos artículos de una web desaparecida pero que un servidor conservó pensando en este Blog.

En ese artículo se hablaba de un Club, el Bartitsu Club, fundado nada más entrar el S.XX por un tal Edward Barton-Wright con el fin de promover la Educación física y las artes de defensa: boxeo, lucha, defensa personal, lucha con bastón… y jiu-jitsu, algo que en occidente era bastante desconocido en aquella época.

Se afirmaba que Baden-Powell también había intuido la importancia de estas artes para el desarrollo de los muchachos, hasta el punto de introducirlo en su esquema de Boy Scouts.

“¡Anda ya! Si nunca hemos oído hablar de esto en nuestros manuales, y en ‘Escultismo para muchachos’ no se dice nada de ello… como mucho sería una moda pasajera de muy poco recorrido”

Pues os equivocáis. Desde luego no es algo que caracterizase al movimiento, pero sí fue lo suficientemente importante como para que tuviese una Especialidad propia. Continuar leyendo ‘Los Scouts y la especialidad de “Maestro de Armas”’

¿Participamos en un grupo -club o en un grupo-comunidad?

               Al menos dos formas de practicar el escultismo se encuentran en tensión cotidiana, ambas presentes en el Escultismo Comercial y en el Escultismo tradicional que  implican concepciones distintas sobre el grupo scout, la realidad social, los límites de las acciones y de la relación de los distintos actores de una comunidad. Una de ellas es lo que denominaremos el grupo-club, la otra el grupo-comunidad.

El Grupo – Club

                Una señora que participa del Club donde su hijo practica Básquet forma parte del grupo de padres que apoyan con su trabajo la actividad de los niños. La condición de los niños y adolescentes para la participación en el equipo es el pago de la cuota social y los gastos derivados de la actividad como los viajes, camisetas y demás. Los niños y adolescentes que no pueden pagar su membresía directamente no ingresan, considerando que la misma es la primera obligación del socio… las excepciones existen cuando un niño o adolescente demuestra que su capacidad deportiva es excelente, el club lo toma y lo forma también a la espera de un posible futuro negocio con el pase a otro Club más importante. Continuar leyendo ‘¿Participamos en un grupo -club o en un grupo-comunidad?’

Dos pequeños salvajes… un relato autobiográfico de “El Jefe”

¿”El Jefe”? … Te refieres a B-P, claro…”

Pues NO. Esta vez os quiero contar algo respecto a uno de esos personajes poco conocidos por la mayoría de scouts y que sin embargo tuvieron gran influencia en el origen del Movimiento. Me refiero a Ernest Seton….o “El Jefe” (”The Chief”), que es como muchos le conocían (además de por su totem- ‘Black Wolf’-, claro).

Este verano, aprovechando los días de relax, he sacado por fin el tiempo necesario para engancharme en uno de esos libros que llevaba siglos queriendo leer:

“Dos pequeños salvajes” (‘Two Little Savages’).

Hace algún tiempo que me hice con los 6 volúmenes de lo que los norteamericanos conocen como “La Biblioteca de Pionerismo y Arte de los Bosques” (‘The Library of Pioneering and Woodcraft’), compuesta por:

I. Rolf en el bosque (‘Rolf in the Woods’)
II. Costumbres de animales salvajes (‘Wild Animal Ways’)
III. Dos pequeños salvajes (‘Two little savages’)
IV. El Libro del Arte de los Bosques y el saber de los indios (‘The book of woodcraft and indian lore’).
V. Cuentos del Bosque (‘Woodland Tales’).
VI. Animales salvajes en libertad (‘Wild animals at home’)

Cada uno de los títulos desarrolla varias de las técnicas para poder disfrutar del campo y la naturaleza con mucho del conocimiento de los indios americanos: caminar y desplazarse por la montaña y en canoa, conocimiento de la fauna, técnicas de acampada, cocina y caza primitivas, técnicas indias de supervivencia y juegos, conocimiento de la flora… e historias verídicas de animales para hacer ameno el mundo natural a los muchachos.
De ellos 2 títulos están disponibles en castellano, por lo menos que yo conozca, los volúmenes 2 y 6.

“¿Y por qué tenías ganas de leer ese libro en concreto?” Continuar leyendo ‘Dos pequeños salvajes… un relato autobiográfico de “El Jefe”’

El escultismo como Plataforma

             Con tantas organizaciones dando vueltas, a veces me pregunto qué nos hace ser scouts a cada uno de nosotros, y qué provoca ese recelo al otro y la respuesta no se hace esperar… las organizaciones, cada una a su manera, creyendo tener “la vaca atada” de lo que se trata el movimiento scout.

            Y uno se cansa de escuchar historias donde una Organización presiona a la entidad patrocinante para que el grupo scout se “cambie” de asociación con la excepción de si se quiere ir de la “nuestra” se enarbola la bandera de “el movimiento es de los jóvenes” –caballito de batalla para no pensar- deslegitimando la decisión sea del Concejo de Grupo o la Entidad Patrocinante. Continuar leyendo ‘El escultismo como Plataforma’

Formalizacion de la Progresión en el Escultismo

Uno de los debates más interesantes en el Movimiento Scout es cómo entender lo que denominamos Progresión. Lo que parece una cuestión sencilla es determinante a la hora de pensar si nuestra práctica está orientada en la pedagogía scout o realizamos algún otro tipo de experiencia en la que alojamos a los niños y jóvenes, pero que carece de la articulación que brinda el método scout, siendo la condición necesaria para afirmar que practicamos escultismo.

El nudo de la Progresión

            Estamos acostumbrados a leer explicaciones muchas veces ajenas a nuestra práctica, con gran influencia de la pedagogía formal, donde de distinta manera se discute el tema de la progresión con base de este u otro autor que generalmente no es nombrado. Pareciera que las organizaciones se preocupan más por tratar de demostrar al universo de la educación formal que el Escultismo es un movimiento educativo y de allí las derivas en la formalización de los conceptos que dependen de las épocas y modas pedagógicas, o de las elecciones que las Organizaciones realizan dentro del mundo de las ideas educativas… de allí que un arco que va desde las visiones de la Progresión con una enorme cantidad de contenidos en la construcción de una especie de “superscout” hasta las visiones donde se plantean objetivos pero sin contenidos. Con solo leer “Escultismo para muchachos” nos damos cuenta que estas dos visiones erran en el blanco. Continuar leyendo ‘Formalizacion de la Progresión en el Escultismo’

Patrullas Libres (9) Planificación de las actividades

            Para un Raider Scout todo lo que realiza en la Base/Taller, las actividades en general, juegos técnicos, entrenamiento físico… todo ello cobra sentido en las salidas, excursiones y campamentos. Los conocimientos serán puestos a prueba viviendo la aventura, se han entrenado para ello por eso seguramente pasarán un excelente momento de amistad y camaradería, de diversión y servicio.

Un día en la Base Taller/Atelier

            Como les decíamos anteriormente, la Base Taller / Atelier es un lugar de reunión y de creación, donde los Raiders Scouts se reúnen a celebrar el estar juntos y trabajar sobre sus intereses y progresión ¿Pero qué actividades se pueden hacer en el local y en la reunión?

            Los libros que no pueden faltar y que la Asociación les acercará en formato pdf. son “400 ideas para Guías de Patrulla” que será un texto importantísimo para el diseño de juegos y actividades ya que está pensado para la Patrulla, a diferencia de otros textos que consideran la presencia de una rama completa. Otro Texto que utilizaron los Raiders en sus inicios es “Manos Hábiles” donde encontrarán un desarrollo de técnicas muy interesante. “Trenzas gauchas” es un imprescindible para el trabajo con sogas y con cuero… ¡y habrá que investigar! Continuar leyendo ‘Patrullas Libres (9) Planificación de las actividades’

Patrullas Libres (8). Patrullas por biomas y práctica de woodcraft

De la Patrulla Piloto a la División de Patrullas Libres

            Aquellas Patrullas que se forman a partir de que uno de sus miembros tiene Primera Clase Scout o Raider Investido, y al menos dos de sus miembros tienen 2da clase están en condiciones de convertirse en una Patrulla Libre. Existen una serie de opciones por demás interesantes al momento de elegir cuál es el tipo de División Kim que se establecerá como Patrulla Libre, siendo determinante para ello la zona geográfica (bioma) donde se realizarán las actividades ¿por qué esto importa? Sencillo… Argentina es un país muy extenso con distintos paisajes que van desde la selva a la tundra por lo que, no es lo mismo practicar el escultismo en cualquier lugar. Además de los conocimientos generales que nos hermanan con el movimiento scout se hace necesario adaptar los conocimientos a las zonas donde se realizan las actividades, combinando las artes scouts con el Woodcraft propio de cada lugar.

            Existen diferentes divisiones Kim posibles para las Patrullas Libres, pero la relacionada al espacio geográfico en la que se vive será central ya que acampar en la nieve, en la tundra, en el desierto, en las sierras, en la selva nunca es lo mismo y requiere el desarrollo de habilidades diferenciales. También la Patrulla podrá explorar otras divisiones Kim, pero la que relacionada con el espacio geográfico es de carácter obligatorio ya que de allí se desprenderá su Misión que orientará una parte importante de las actividades siendo clara la meta como lo es en cada una de las Divisiones Kim. Para las divisiones Kim optativas existe una serie de propuestas y si la Patrulla Libre quiere diseñar una distinta simplemente deben comunicarse con el CoNaMes y en función de la propuesta se analizará la factibilidad y se diseñara aquello que es necesario que sepan, más allá de que la Patrulla puede avanzar mucho más en el camino del conocimiento. Continuar leyendo ‘Patrullas Libres (8). Patrullas por biomas y práctica de woodcraft’

Patrullas Libres (7) La Patrulla de inicio

Raiders en Marcha

 

            En 1949 se crearon los Raiders   Scouts. Son Patrullas de Elite.

            Fraternidad y amor al prójimo, abnegación, salvataje, servicio hasta al sacrificio de su vida.

            La Palabra Raider significa “hombre de Raid” la hemos elegido porque fue el nombre de los soldados de la Jungla del General Wingate que han realizado el más fabuloso Raid de la historia. Nosotros lo hemos elegido en el espíritu de Charcot que hizo tantos raids científicos en el mar, en el espíritu del RP de Foucauld, quien se adentró en el desierto para testimoniar sobre Dios.

            El Raider debe ser valiente  como un paracaidista, con la fortaleza de un  Scout  misionero como Francisco Javier o el RP de Foucauld.

            Para convertirse en Patrulla de Elite o Patrulla Libre Raider

  • Hace falta reunir  dos primeras clases como mínimo en la Patrulla
  • Tener una base en buen estado, limpia y equipada
  • Comprobar que el espíritu  Scout  de la Patrulla (artículos 3º y 4 º de la Ley) sea llevado a su máxima expresión.
  • Obtener la autorización de la ON para las Patrullas Libres.

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