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Roverismo: la construcción del proyecto vital

El Roverismo como ruptura de la cotidianeidad

            Es interesante escuchar las respuestas que brindan los Rovers cuando se les pregunta por sus vidas y comentan su rutina, y con ella cierto aburrimiento derivado de la repetición de lo cotidiano. Cuando comienzan a hablarnos expresan sus vivencias habituales y comparten con nosotros – sin darse cuenta – las distintas determinaciones existenciales en tanto la vida misma es una praxis social donde cada uno de nosotros construye un modo de vida predominante, inmerso en las condiciones del contexto social, natural, material y espiritual.

En las expresiones encontraremos lo que se considera “el sentido común” pudiendo definirse en función de que los sentidos que nos habitan se producen por la interrelación con la vida familiar, comunitaria e institucional, en los grupos informales los que conforman un conjunto de valores, normas sociales y creenciasen los cuales encontramos sentidos para la vida apuntando a la construcción de alguna respuesta posible a la pregunta ¿Quién soy yo?

            El curso de la vida rutinaria es el lugar donde los jóvenes incorporan conceptos, afirmaciones, prejuicios por los cuales establecerán juicios sobre la realidad, sesgados en tanto el campo interpretativo de la misma encuentra sus determinaciones en los grupos con quienes se comparte el contexto vital. Si a esto le agregamos la ampliación que provocan las redes sociales y los modos de conformación de los grupos dentro de ellas, es un observable que generalmente los contactos se con “iguales” (narcisistas), bloqueando o la eliminndo o borrando aquello que pone en entredicho la valoración social común del grupo de pertenencia. En ese sentido la red social virtual puede aparecer como una especie de ampliación del propio Yo donde se rechaza lo diferente, lo que es distinto-de-mi, la otredad.

            De esta manera los jóvenes conforman su mundo de valores pero ¿Qué sería un valor? Para explicarlo de forma sencilla podemos decir que se trata del significado que se atribuye a los objetos, distintas situaciones de la sociedad y del contexto en el que se vivimos, constituyéndose como modo o estilo de vida de las relaciones cotidianas. Las Orientaciones valorales son estables conformando lo que Baden Powell entendía como Carácter, la producción de cambios en su estructura no es cosa sencilla siendo territorio en disputa con la potencia de los medios de comunicación y  de las redes sociales (infoesfera) ya no tan libres como en otros tiempos, que entre sus objetivos buscan operar sobre la formación de significaciones y sentidos a partir de los objetivos de los distintos intereses económicos y políticos, de allí que nos hallamos en el tiempo de la posverdad, los trolls, influencers y Cambridge Analityca direccionando el voto de los electorados dentro del mundo que llamamos “democrático”

            El escultismo ofrece a sus miembros la adhesión voluntaria a un Orientación Valoral Común sintetizada en los Principios, las Virtudes y la Ley Scout, reforzada en el Roverismo por la Carta de Clan abarcando los distintos aspectos de la vida de la comunidad.

Si nos preguntáramos ¿Cuándo se comienza a formar el carácter? La respuesta es sencilla…con la formulación de la promesa scout y en el caso del Rover su Investidura.

Antes de la formulación de la promesa o la investidura el joven se encuentra en el terreno de cierto relativismo que lleva cualquier debate a la discusión porque no se parte de una visión del mundo y la vida común, por lo tanto no existe un punto de amarre que permita la intervención del Jefe de Clan y del Clan a la hora de debatir sobre temas que se relacionan a los valores que se desprenden de la ley y que utilizamos para Ver y Juzgar lo cotidiano. La libre adhesión y su cristalización en la formulación de la promesa siendo la comunidad testigo del compromiso y corresponsable de su cumplimiento habilita a intervenir en el diálogo que apunta a desarrollar el carácter.

            El concepto de “Comunidad Subsidiaria” de MD Forestier apunta a señalar que es posible el acompañamiento en tanto existe un sentimiento de “solidaridad de destino que funda la camaradería y preludia el nacimiento de la amistad. Sienten que seguirán en la ruta juntos, que volverán a encontrarse por los caminos de la vida, y no se les dice bastante lo cierto que es esto” conforman una comunidad de destino donde, con una misma esperanza, se prepara una fuerza aunada para la acción ulterior”.  

El scout o en este caso el Rover, se compromete a vivir acorde a los valores que el movimiento le propone y por eso la comunidad interviene, entendiéndose de esta manera el sentido de la prohibición al voto de quienes aún no han formulado su promesa, ya que la pertenencia a la comunidad se cristaliza en la promesa scout. 

            El trabajo del Clan y del Rover se basa en la ruptura de la cotidianeidad, única posibilidad para que un sujeto pueda poner en tensión el modo de vida cotidiano, con la orientación que ha decidido para direccionar su vida. El Clan Rover se constituye en primer lugar como espacio común que apunta a ser el eje de los otros espacios ¿cómo es esto? Si los rayos de una rueda son las distintas dimensiones de la vida, de los grupos y lugares en los que participa el joven, la Ruta pretende que esa rueda gire sobre el eje constituido por los valores que determinan un estilo de vida.

            ¿Por qué hablamos de ruptura? ¿Qué se rompe? El método scout por medio de la aventura de la vida al aire libre y el servicio al romper con la cotidianeidad, instituye una temporalidad distinta vivida con alta intensidad. Cualquiera que haya sido scout pueden dar fe de cómo los tiempos de lo cotidiano se van articulando con los tiempos del escultismo desplazándose el centro existencial del sujeto… la espera del sábado, de cada actividad, la vida de campamento, el servicio; son muestras de como el deseocomienza a direccionarse a “los scouts”, de allí la metáfora del eje y la rueda.

Las experiencias en el movimiento scout pasan a ser la fuente principal que incide sobre las actitudes del joven en tanto será a partir de la Ley Scout y la Carta del Clan que comenzará a Orientarse en los Valores del escultismode una manera singular -no es para todos lo mismo, cada uno encarna los valores de modo diferencial- objetivándose dichos cambios en la vida cotidiana y no al revés.

            ¿Por qué sucedería esto? El escultismo es una práctica social en la que uno de sus aspectos es la práctica educativa. En tanto praxis lo que suceda dentro de la comunidad permite la formación de sentidos en lo personal y grupal constituyendose como anticipación de las acciones que surgirán de la experiencia de trabajo, y la realización de las acciones pasarán serán causa de felicidad para el joven en tanto puede estar a la altura de aquello que anticipa en sus proyectos, lo que implica vivir prácticamente su compromiso. 

Este es un punto muy importante en la división que Forestier estableciera entre el escultismo realista y el parlamentarista, en tanto si no hay acción no hay práctica del escultismo, de allí que el escultismo parlamentario se asemeje a la escuela donde los jóvenes debaten generalmente en función de los temas que se exponen en los medios de comunicación o que se instauran a partir de la red virtual ¡y son traídos por ellos mismos, no de su experiencia!

Se instala la paradoja de parlamentar sobre un tema aunque nada de ello les concierna o tenga que ver con su experiencia cotidiana, encontrándonos de esta manera con un sistema de pensamiento desamarrado del cuerpoalienado que alienta la construcción de una doble moral donde lo que se dice no se encuentra asentado en la propia vivencia ni implica acciones concretas de compromiso y cambien su cotidianeidad o en la comunidad de pertenencia. En esta doble moral los jóvenes opinan una cosa y hacen otra, como por ejemplo el apoyar políticamente valores contrarios a los que dicen encarnar.

La Travesía Rover / el descubrimiento como ruptura

            Anteriormente realizamos una presentación de lo que entendemos como Travesía Rover / descubrimiento clasificando algunas de ellas solo a título informativo.

            ¿De qué manera constituyen una ruptura?

            En primer lugar, se produce por fuera de la temporalidad de lo cotidiano; en ese sentido asume la forma de la aventura creando una temporalidad distinta, épica. Si los contextos son determinantes, para los Rovers el cambio de contexto y la salida al encuentro con el otro distinto se convierte en una posibilidad de experiencia novedosa, de allí que las vivencias de extraterritorialidad y extrañeza al dirigirnos hacia lo diverso nos ponen en contacto con otros sistemas que constituyen distintos sentidos.

Generalmente cuando el escultismo parlamentario se dirige a los otros lo hace desde una perspectiva culturalista – turística que no ahonda sobre los determinantes materiales y sociales que inciden en las comunidades produciendo los discursos culturales y grupales; en cambio desde la perspectiva del escultismo realista, el encuentro con el otro es algo serio. La perspectiva crítica nos exige una posición distinta en el momento de VER.

Podría decirse que en ambos casos existe experiencia, la diferencia es que en el Roverismo realista buscamos construir sentido de la experiencia vivida en tanto nos sentimos concernidos y convocados por ella. En el Roverismo realista se invita al joven a salir de la trampa de la ternura y comprensión cultural como reacción de autodefensa que obtura la posibilidad de capitalizar la experiencia. Es en el encuentro con el otro, la conversación y el conocimiento del modo de vida donde el Equipo o Clan Rover tiene la posibilitad de realizar un análisis crítico que permita adentrarse en los determinantes materiales y sociales de las comunidades por las que transita la travesía… lus sistemas de creencias, prácticas sociales y reflexiones, la relación con lo global; todo aquello que producto del encuentro impactará en su propio modo de vida invitándolo a la reflexión.

            Si bien la Travesía es una actividad transversal a todas las etapas del Roverismo, son los Escuderos que, al realizar una experiencia novedosa de encuentro profundo con los otros, requieren mayor acompañamiento de los caballerosy el Jefe de Clan con respecto a la transmisión de herramientas para indagar y problematizarla realidad y herramientas de comunicación humana, sensibilidad social yrelaciones éticas con el otro. Todo esto se hace necesario de forma tal de no correr el riesgo de realizar “turismo cultural” que de por sí no tiene nada de malo, pero no cumple con los objetivos del Programa Rover.

            Si en la travesía / descubrimiento vamos logrando nuestro cometido, la experiencia de los Rovers será de pleno sentido ( lo que muchas veces describimos como mística) en tanto los jóvenes sienten que en esos momentos ellos pueden encarnar la Orientación Valoral expresada en la Ley, la promesa y la Carta de Clan. Si la travesía / descubrimiento lo vivido dejará profundas huellas en sus protagonistas que consideramos lo “educativo” de la experiencia y que no se borra por juegos de palabras porque está marcado en el cuerpo mismo de cada uno de los Rovers.

El campamento en soledad como ruptura de la cotidianeidad

            No hay dudas de que el campamento en soledad opera como ruptura de la cotidianeidad. Desde tiempos inmemoriales el hombre elige el apartarse de los otros para realizar experiencias de encuentro personal o con lo trascendente. Un Rover acampa antes de realizar su Investidura, y cada vez que lo necesita personalmente, como el montero Rover que armara su tienda en el jardín de la casa de campo de Baden Powell.

            Desde su preparación el Rover comienza una tarea de desprendimiento de aquello que es innecesario para la Buena Vida en tanto la frugalidad atravesará la experiencia de principio a fin. Como los grandes peregrinajes de otras épocas (por ejemplo, el camino de Santiago) o las experiencias originadas en el escultismo pero desarrolladas fuera de él como el Goum de Michel Menú; el cargar con sólo lo necesario en la mochila aliviana nuestro viaje siendo una práctica de despojarse de lo innecesario para la vida, generalmente ligado a lo que denominamos “consumismo. La sola imposibilidad del uso del celular y distintos elementos tecnológicos coloca al Rover en una tensión necesaria para poder desalienarse del objeto tecnológico y comenzar a descubrir que la felicidad no se encuentra en los objetos que el mercado nos plantea como “necesarios”.

Si a esto le sumamos el menú sencillo, la acampada y todo aquello que es típico de un campamento nos encontramos con la creación de un escenario propicio donde el Rover encuentre en el ascetismo y la abnegación propiciadas por la experiencia otras dimensiones más satisfactorias y enriquecedoras producto del encuentro consigo mismo en la marcha, la acampada y la reflexión personal.

            Es en el campamento en Soledad donde el Rover podrá reflexionar previamente a su Investidura o hacer uso de este con el objeto de reflexionar sobre sí mismo desde una posición que no apunte a reforzar el Ego conformado por las interacciones intersubjetivas cotidiana (su modo de vida) sino por las condiciones materiales y socioculturales que marcan su existencia. Es en ese sentido que en el campamento en Soledad trabajará sobre los distintos pares axiológicos que señala D’Ángelo[1]

HedonismoAscetismo
EgocentrismoSociocentrismo
autonomíaconformismo
esfuerzoPasividad, resignación
compromisoIndolencia, desidia
rutinacreatividad
cotidianeidadtrascendencia
materialespiritual
utilitarismoCooperación

            Junto a la relación de tensión en los distintos pares axiológicos y en relación con el compromiso asumido de vivencia de la Ley y la Carta del Clan, el Rover podrá reflexionar sobre sí mismo y las distintas situaciones vividas tomando conciencia de su posición ética en tanto de lo que se trata es de cómo vivimos, cómo queremos vivir y qué sentido le damos a nuestras acciones cotidianas. Indudablemente el Campamento en Soledad en conjunto con la travesía y el servicio Rover pasan a ser los pilares para la construcción de un Proyecto de vida.


[1] Ovidio D´Angelo Hernández. Biblioteca FLACSO, “Autorealización personal y espiritualidad en las condiciones complejas de la sociedad contemporánea”

“No existe un solo muchacho realmente malo”… ¿todo el mundo es bueno?

¿Os suena esto verdad?

Esta frase ya os la traje a este espacio cuando os hablé del Padre Flanagan y su “Ciudad de los Muchachos”. El famoso (por la serie de películas que inspiraría) sacerdote irlandés estaba convencido de que la delincuencia infantil y juvenil procedía principalmente de una educación y un ambiente deficientes en amor, ejemplo, y especialmente en responsabilidades, y que la práctica del autogobierno de los mismos (que se llevaba a cabo en sus “Ciudades de Muchachos”), les otorgaría esa responsabilidad capaz de reconducir su carácter, su personalidad.

La ‘Granja Scout’ y la Ciudad de los Muchachos

Pues bien, el otro día, en una página Scout de facebook, me volví a topar con una idea similar. En ella se posteaba una frase que afirmaba que ningún niño tiene malicia, que esta se aprende de los adultos.

No pude evitar dejar mi opinión al respecto, y como me pareció un tema interesante os lo presento hoy aquí.

“Pues a nosotros nos parece muy correcta esa afirmación. ¿Es que no es cierto que los chicos son esencialmente buenos y toman lo malo de los adultos y su entorno?” Continuar leyendo ‘“No existe un solo muchacho realmente malo”… ¿todo el mundo es bueno?’

El proyecto Rover

El Roverismo es una práctica del escultismo que se basa en la realización de distintos Proyectos, generalmente de Servicio. Desde el ingreso a la rama el Rover puede participar en un Equipo Fijo que generalmente se ordena a partir de un Servicio Social determinado, en Equipos Transitorios generalmente orientados a partir de un Servicio Rover específico o en un Servicio de Clan decidido por la Asamblea donde todos los miembros están involucrados.

Mediante la participación y el desarrollo de la progresión va adquiriendo conocimientos para diseñar y ejecutar Proyectos, lo que se cristaliza en la obtención de las Insignias y en el pasaje de Rover Escudero a Rover Caballero. A partir del aprender – haciendo adquiere experticia para obtener las Insignias que lo habilitan a diseñar y ejecutar Proyectos personalmente o a partir de un Equipo transitorio que al constituirse lo tendrá como Rover Piloto (compañero).

El tipo de Roverismo que realizamos, siguiendo las indicaciones de MD Forestier, se trata de  una práctica realista a diferencia de una parlamentarista. En el Roverismo realista se parte de Ver y Juzgar una determinada situación para Actuar sobre la misma lo que implica una tarea concreta en el sentido de establecer una diferencia ante la situación planteada que se convierte en diagnóstico; en el caso del Roverismo parlamentarista el Actuar no está asegurado en tanto se trata de una práctica centrada en el Ver y el Juzgar lo que suele convertir la situación en un ejercicio intelectual con visos de escolarización del escultismo, de allí su caracterización como “parlamentario”.

Los proyectos Rovers no son la planificación de la rama, pero forman parte de ella en tanto los Organismos participan en la aprobación de los mismos, la Carta de Clan brinda orientaciones y establece las pautas que deben cumplirse para que un proyecto pueda ser presentado y aceptado; finalmente todos ellos serán articulados dentro de la Planificación general de la rama

Conviene diferenciar distintos Proyectos con los que nos podemos encontrar en la rama, ya que si bien podremos utilizar esquemas generales para su desarrollo cada uno de ellos tiene características distintas. Nombraremos en primer lugar las Travesías, que como explicamos con anterioridad pueden ser de exploración, salud comunitaria, promoción comunitaria, etc.

Gran parte de ellas combina la aventura Rover con el Servicio, sea que algunas de ellas funciones como descubrimiento (tiempo de ver) previo a definir acciones a realizar, o como cristalización de distintas acciones en un tiempo acotado. El Servicio Rover también debe proyectar sean estos para la ayuda /asistencia de la comunidad, o en función del desarrollo de esta. El Servicio Social también debe Proyectarse máxime teniendo en cuenta que generalmente lo realiza un equipo permanente lo que exige una planificación minuciosa y secuenciada en el tiempo.

Quien transita la rama Rover tiene que aprender cómo se elabora un proyecto y adecuar esos conocimientos a la actividad que quiere realizar, ya que si no adquiere habilidades de diseño la experiencia de fracaso o de trabajo mediocre será casi inevitable, y no es seguro pensar que luego de esto rápidamente tengan ganas de proyectar(se) nuevamente. Hay un viejo dicho en el movimiento scout que dice “los proyectos se llevan en la mente y en el corazón hasta que se ejecutan” , por ello para un Rover es muy importante disponer de los elementos mínimos que permitan planificar y poder lograr una buena ejecución… no sea cosa que tengamos miles de ideas en la mente y en el corazón para que queden allí, y al no ser realizadas las actividades soñadas nunca suceden ni sucederán por lo tanto no existirá ese granito de aporte a la transformación social que muchas veces aporta el Roverismo a la comunidad.

            Para facilitar el proceso de planificación de un proyecto podemos utilizar la siguiente guía práctica, que es solo eso… una guía que debe ser adecuada acorde a lo que queremos realizar:
1.      Denominación del proyecto.

2.      Naturaleza del proyecto.

3.      Especificación operacional de las actividades y tareas a realizar.

4.      Métodos y técnicas a utilizar.

5.      Determinación de los plazos o calendario de actividades.

6.      Determinación de los recursos necesarios.

7.      Cálculo de los costos de ejecución y elaboración del presupuesto.

8.      Estructura organizativa y de gestión del proyecto.

9.      Indicadores de evaluación del proyecto.

10.  Factores externos condicionantes o pre-requisitos para el logro de los efectos e impacto del proyecto.

            Los sistemas de preguntas a los que vienen acostumbrados de las ramas anteriores, son un buen recurso para ir respondiendo cada uno de los puntos de lo que sería el cuerpo del proyecto, he aquí la base con la que podremos ir completando los diez puntos necesarios para la planificación

¿Qué?Se quiere hacerNaturaleza del Proyecto
¿Por qué?Se quiere hacerOrigen y fundamentación
¿Para qué?Se quiere hacerObjetivos, propósitos
¿Cuánto?Se quiere hacerMetas
¿Dónde?Se quiere hacerLocalización física (ubicación en el espacio)
Cobertura espacial
¿Cómo?Se va a hacerActividades y tareas
Métodos y técnicas
¿Cuándo?Se va a hacerCalendarización o cronograma (ubicación en el tiempo)
¿A quiénes?Va dirigidoDestinatarios o beneficiarios
¿Quiénes?Lo van a hacerRecursos humanos
¿Con qué?Se va a hacerRecursos materiales
Se va a costearRecursos financieros

Vayamos a su desarrollo…

1Denominación del proyecto:

Se trata de ponerle un nombre que permita identificar el proyecto e indicar el marco institucional desde el cual se realizará.
En la denominación debe hacerse referencia a los actores institucionales responsables de la ejecución del Proyecto: el Clan, Un Equipo Permanente, un Equipo Transitorio o u Proyecto Rover Personal
No confundir el título del proyecto con el enunciado de un problema, ni considerar el título como solución de un problema.

 2Naturaleza del proyecto:

Se utiliza para explicar la naturaleza de un proyecto, son conjuntos de datos que hacen a la esencia de este.
Consta de dos partes:
A.        Descripción del proyecto (qué se quiere hacer):Descripción amplia, definiendo y caracterizando la idea central de lo que se pretende realizar
B.        Fundamentación o justificación (por qué se hace):En la fundamentación hay que presentar los criterios y las razones que justifican la realización del mismo.

3-Especificación operacional de las actividades y tareas a realizar:

            Se debe indicar de manera precisa y concreta cuáles son las actividades que hay que ejecutar para alcanzar las metas y objetivos establecidos.

            Debe explicarse la forma en que se organizan, suceden, complementan y coordinan las diferentes tareas, de modo tal que el encadenamiento de las mismas no sufra desajustes graves que influyan negativamente en la realización del proyecto.

4-Métodos y técnicas a utilizar:

            Consiste en un pequeño detalle de que metodología y técnicas se utilizarán para realizar las distintas actividades que conforman el desarrollo del proyecto.

5-Determinación de los plazos o calendario de actividades:

            Determinar la duración de cada una de las actividades. Esto se conoce con el nombre de “Calendarización del proyecto”.

6-Determinación de los recursos necesarios para cada una de las actividades que hacen al proyecto:

Recursos/ActividadHumanosMaterialesTécnicosFinancieros
1.   
   
   
2.       
3.       
4.          
n.



·         Humanos: Especificar la cantidad de personas y las funciones a realizar, indicando quién es el responsable de qué y cómo está distribuido el trabajo.
·         Materiales: Herramientas, equipos, instrumentos, infraestructura física, etc.
·         Técnicos: Alternativas técnicas y tecnología a utilizar
·         Financieros: Estimación de los fondos y su fuente de obtención.    

7-Cálculo de los costos de ejecución y elaboración del presupuesto:

El presupuesto comprende los siguientes rubros principales:

  • Comidas – transporte
  • alojamiento – camping – salón
  • Material y equipo
  • Gastos de funcionamiento (electricidad, agua, luz, etc.)
  • Imprevistos
  • Beneficios (puede obtenerse además de los beneficios sociales, beneficios monetarios)

Un estudio de costos incluye:

  • Costos directos (relacionados directamente con la prestación del servicio)
  • Costos indirectos (ejemplo gastos de impresión)
  • Costos fijos (Ej. : gastos de alquiler de un local)
  • Costos variables (Varían con el nivel de prestación de servicio)
  • Costos de capital (costo de las inversiones realizadas)
  • Costos corrientes (son aquellos que pierden su valor una vez que el gasto se ha efectuado)

8-Estructura organizativa y de gestión del proyecto:

Conviene ubicar en el proyecto los siguientes ítems:

  • Organigrama: donde aparezca señalado el proyecto dentro de la organización ejecutante y cómo se inserta en la misma
  • Manual de procedimientos: en el que se indica cómo desempeñar el trabajo y cuáles son las normas y procedimientos de carácter técnico que se han de seguir para llevar a cabo las tareas (especialmente en proyectos de largo tiempo como en el caso de los Servicios Sociales)
  • Funciones que cumplen las personas en el proyecto: Quién es responsable y de qué es responsable
  • Relaciones e interacciones entre los integrantes del proyecto: Niveles de autoridad y jerarquía
  • Modalidades y mecanismos de coordinación
  • Sistemas de evaluación interna y seguimiento
  • Canales de información
  • Organización funcional

9-Indicadores de evaluación del proyecto:

            Son los instrumentos que permiten comprobar empíricamente y con cierta objetividad la progresión hacia las metas propuestas. Deben reunir determinadas condiciones:

  • Independencia: No conviene usar el mismo indicador para medir diferentes metas y objetivos
  • Verificabilidad
  • Validez: Deben medir lo que realmente pretender medir y no otra cosa
  • Accesibilidad: Que los datos se puedan obtener fácilmente

10-Factores externos condicionantes o pre-requisitos para el logro de los efectos e impacto del proyecto:

            Factores que están fuera del control del proyecto, pero deben producirse para que el proyecto tenga éxito y logre el efecto e impacto propuesto.

            Estas serían las condiciones básicas para la planificación de cualquier tipo de Proyecto Rover. Pueden incluirse estas u otras que se consideren en la Carta de Clan ya que para la buena convivencia hacen falta algunas reglas claras y comunes que por un lado eviten los conflictos y por otro busquen garantizar un mínimo de calidad en los Proyectos que se ejecutarán.

El scout… ¿silba y sonríe en las dificultades?

Sí, sí…ese es el 8º artículo de la Ley Scout, como bien sabéis. Y lo es desde el mismo origen del Escultismo (aunque hasta 1911 los artículos eran sólamente 9). O por lo menos lo era cuando yo entré al movimiento y lo sigue siendo en muchos países.

Aunque algunos otros han optado por darle una interpretación a lo que el estableció el Viejo Jefe, y por ejemplo en España, en ASDE, ahora se ha sustituido por:

“El Scout es animoso ante peligros y dificultades. Se enfrenta positivamente ante los problemas. Anima en los momentos difíciles. Disfruta haciendo. Incluso en el esfuerzo”.

“Bueno, en el fondo dice lo mismo”

Esperad un poco, que enseguida veréis dónde quiero llegar… Continuar leyendo ‘El scout… ¿silba y sonríe en las dificultades?’

¡¡Feliz Navidad!!

En estas fechas queremos enviaros desde “La Roca” nuestros mejores deseos. Y para acompañarlos nada mejor que un mensaje del viejo Jefe que lanzó desde su columna de la revista “El Scouter”, allá por 1919.

EL MENSAJE ESPECIAL DEL JEFE SCOUT

“Feliz Navidad a todos”, es lo que deseo para todos los scouts.
Pero no olvidéis que está en vuestras manos el ser felices, porque la mayor felicidad llega cuando sabes que has hecho todo lo posible para hacer felices a los demás.

Así que, si realmente queréis disfrutar de la Navidad, pensad en alguna Buena Acción y hacedla, y vuestras Navidades serán el doble de alegres.
ROBERT BADEN-POWELL- JEFE SCOUT

Como bien nos contaba el fundador, nosotros los Scouts podemos destacar dando ejemplo a los demás. Un ejemplo de desinterés.

“Cuando deseéis algo mucho, pensad a la misma vez en otras personas, y, si ellas lo desean también, compartidlo con ellos. Tras ello seréis mucho más felices.
‘Paz y buena voluntad entre los hombres’ es el lema para las Navidades”.

Que estos días sirvan para hacernos el propósito de seguir dejando el mundo algo mejor.

La travesía en los Rovers

Por Roverismo no quiero decir vagabundear sin finalidad;lo que quiero decir es hallar uno su camino por senderoscon objetivo definidoteniendo la idea de las dificultades y peligros que se va a encontrar en él”Baden Powell


               En nuestra contemporaneidad la vida se presenta a los jóvenes al menos de dos maneras. Están aquellos donde todo sucede en la infoesfera prescindiendo del cuerpo para las relaciones entre las personas (redes virtuales), donde el mundo es observado a través de vidrios en distintas ventanas, espectadores de distintas películas con el agregado de que la realidad no es producto de la experiencia sino construida a partir de un relato que realizan otros que nos señalan cómo debemos pensar lo que vemos… de hecho no son imágenes mudas sino parecidas a los cuadros de las viejas historietas donde el “globito” lleno de palabras nos dice qué debemos ver y pensar…  si a esto le agregamos las ventanas del auto, del colectivo (bus), la escuela y la propia casa en un conjunto de recorridos rutinarios donde no hay posibilidad de novedad, pocas veces nos damos cuenta de que nunca en la historia de la humanidad las personas hemos estado aisladas de esta forma, con la mayoría de las personas que creen todo lo contrario gracias a la ilusión que genera la “conectividad” de la red. También está la vida de los “otros jóvenes” …  los “caídos del sistema”, habitantes de un no-lugar social plagado de excesos donde si se siente al cuerpo, es a condición de martirizarlo e incluso perderlo en los excesos.

            ¿Qué ofrece el Roverismo a los jóvenes? Para quienes la vida es como un viaje en auto donde el cuerpo está anestesiado de las sensaciones de lo que ocurre fuera del habitáculo; y para quienes el cuerpo mismo es escenario de batalla de excesos que hacen soportable la marginalidad y la falta de sentido de la vida; la Ruta ofrecerá a ambos la travesía como posibilidad de un viaje, un peregrinaje, donde el cuerpo vuelva a ser el lugar donde suceden las cosas, constituyéndose en la frontera natural entre el medio ambiente y los otros… cuerpo vivo que siente el viento, suda, se queda sin aire al pedalear o subir la montaña; que hace silencio para escuchar otros ruidos, interpelado por otros cuerpos ya no virtuales sino de carne y hueso, deseantes o aplastados, que viven un sueño o una pesadilla.

            La Travesía Rover no transita por autopistas sino por caminos vecinales, senderos, incluso huellas. Cuando trazamos el mapa nos encontramos con la invitación a sorprendernos en cada momento con lugares del camino donde podremos ver y abrigar imágenes, sonidos, experiencias, haciendo uso pleno de cada uno de los sentidos y afectos. En la Travesía Rover algunas veces el encuentro con los otros es contingente, sea en el lugar donde nos aprovisionamos o en el patio que amablemente nos prestan para armar la carpa (después de todo algo de la historia de la rama comienza con un joven que acampó en el jardín de BP). La Travesía Rover vivida en el silencio de la marcha nos brinda en cada parada el espacio de la palabra con los otros permitiendo descubrirlos y descubrirnos en una conversación o simplemente mediante un gesto, como el ofrecimiento hospitalario de un mate o una torta-frita por quienes tienen casi nada para ellos mismos, imposible de rechazar un gesto de verdadera y digna humanidad de quienes dan de lo poco que tienen al peregrino… el partido de futbol con los pibes en medio del monte, en esa escuelita que tendrá una pequeña biblioteca gracias a que el Clan decidió juntar libros y llevarlos a quienes más lo necesita será un recuerdo imborrable para unos y otros. Solo la experiencia enseña a los Rovers, lo demás son solo palabras que se pierden luego que se escriben en la red virtual o se pronuncian enfáticamente en la universidad suponiendo mágicamente que porque lo decimos las cosas suceden. En el Roverismo realista hacemos que las cosas sucedan.      

              Los Rovers Scouts deben tener claro que la Travesía es una experiencia personal vivida con otros, no hay Travesía sin encuentro con el otro y los otros. Tampoco en colectivo (camión) coche – cama… se tratará de tomar la mochila, una loneta como vivac, el mapa que indica el camino soñado, comenzar a sentir los latidos del corazón en la marcha con el Equipo o el Clan hasta que el cansancio obligue al silencio invitando a la reflexión. La Travesía Rover nos lleva por caminos imaginados y nos desafía a resolver situaciones inimaginadas.

            En la película “Diarios en motocicleta” podemos encontrar un testimonio de lo que es diseñar un camino abierto a la contingencia del encuentro, que nunca será sin consecuencias para quienes lo transiten. Desde los 60 a esta parte la figura del mochilero o trotamundos como aquel que toma su mochila y parte de la ciudad hacia nuevos lugares ha asumido distintas formas, algunas de ellas desde el ideal social como la construcción de comunidades o servicios de ayuda en lugares lejanos; otras en las vías del escapismo y aislamiento donde muchos jóvenes queriéndose despegar de los “males del mundo” realizan verdaderos circuitos de consumo de drogas naturales (ayahuasca, hongos, etc) en búsqueda de una espiritualidad desencarnada, anestesiando el cuerpo como en la red virtual, intoxicándose en búsqueda de una visión o iluminación (o para ser más preciso alucinación) donde paradójicamente el Ego se infla cada vez más aunque se afirme lo contrario ¿cómo es esto?… El consumo de drogas es una experiencia profundamente Narcisista, aunque se consuma con otros lo que produce es desentenderse de la relación con los otros. Pensemos que en nuestra época la noción misma de espiritualidad ha sido vaciada de sentido en sintonía a los malestares de la época, de esa manera se la entiende sin cuerpo, fuera del mundo, alejada de la propuesta de un Roverismo que desde sus inicios indica como horizonte el sentir nuestro cuerpo y el cuerpo de los otros a partir de su presencia que nos interpela, humanizándonos no solo a través de la construcción de un Ideal sino en acciones concretas donde (nos) mostramos quienes -al decir de Rodolfo Kush- estamos siendo. No hay espiritualidad sin cuerpo, sólo en el otro distinto-de-mí algo de una verdad puede encontrarse.

            MD Forestier en su libro “Escultismo ruta de Libertad” plantea una Ruta transitada desde la posición del estudioso de la naturaleza y las relaciones del mundo de la cultura con ella, va más allá de la posición del naturalista del siglo XIX, indicando que el camino es la “geografía humana”, aquella que explora la naturaleza y las relaciones de los hombres con ella y entre ellos, con el medio ambiente y el trabajo, la producción, la explotación de la tierra y de quienes habitan en ella. La travesía no es una sola ya que este encuentro en la naturaleza y con otros puede ser transitado de distintas maneras, señalaremos algunas de ellas no porque exista una clasificación sino porque es necesario tener una mirada panorámica que permita a los Rovers tener un punto de partida para pensar cuál será su próxima travesía. Recordemos que para la obtención de la Insignia de Exploración el Rover debe realizar una travesía de cuatro días consecutivos o dos travesías de 48 horas.

Travesía de exploración:

                       Es la más conocida. Un Rover, Equipo o Clan se plantea una travesía para explorar determinado lugar, esto implica una marcha de unos días con distintas paradas donde recogerán datos en función de los objetivos planteados.

            Se puede explorar para clasificar la flora y la fauna de un determinado lugar con objetivos proteccionistas, esto implica el relevamiento de información considerando el contacto con los lugareños y las problemáticas del lugar.

            Se puede explorar para conocer la situación ambiental de un lugar, lo que implica recolectar información, muestras, o realizar relevamientos en contacto con los lugareños.

            Se puede explorar para determinar cuál es la situación sanitaria de un lugar, las necesidades de las comunidades que lo habitan, y esto se realizara por relevamiento y contacto con los lugareños

            Se puede explorar para determinar cuál es la situación educativa de un lugar, dificultades y las necesidades de capacitación, lo que es imposible de hacer sin la participación de la gente del lugar

Travesía de salud comunitaria:

            Requiere de manejo de información previa del lugar o de contactos en el área. Se puede realizar una travesía sanitaria para capacitar en conocimientos básicos para la prevención de enfermedades o distintas problemáticas de salud donde la prevención ocupe un rol importante. De acuerdo con la zona del país que se trate tenemos distintos problemas endémicos como por ejemplo dengue, mal de chagas-mazza, hanta virus, síndrome urémico hemolítico. Respecto a las condiciones que previenen enfermedades de acuerdo con la zona se podrá trabajar sobre tratamiento del agua para consumo, diarrea estival, enfermedades de transmisión sexual, etc.

Travesía educativa:

            Requiere de manejo de información previa del lugar o de contactos en el área. En una travesía educativa se pueden realizar una serie de capacitaciones definidas previamente en los distintos lugares a los que nos dirigimos. La creatividad del Equipo o el Clan hará la diferencia, por ejemplo, un recorrido por escuelas rurales montando un pequeño teatro de títeres para trabajar una temática específica (valores, prevención, etc) a partir de una obra es una hermosa posibilidad… seguramente quien lee esto pensará ¡están locos! Pero ¿Qué es la base de un teatrito sino una loneta con un cuadrado cortado en el medio que se coloca tensa, sostenida por medio de unos palos o parantes? ¿Acaso llevar unos títeres de tela en la mochila ocupa tanto espacio?… La idea de la travesía es la aventura, el encuentro con los otros, pero también el desarrollo de la creatividad en lo que quiere hacerse.

Travesía de promoción comunitaria:

            Requiere de manejo de información previa del lugar o de contactos en el área. Se puede realizar una travesía de promoción comunitaria donde se capacite en participación comunitaria, participación juvenil, realización de diagnósticos participativos

Otras:

            La lista de posibilidades no se agota fácilmente, lo que se debe tener en cuenta que para ser considerada Travesía los requisitos son la marcha, el tiempo acotado y las actividades en las distintas paradas en el camino. En algunas de ellas la marcha es previa a una tarea que se va a realizar; una vez realizada se comparte, se come, se duerme para al otro día continuar la marcha y realizar la misma tarea en otro lugar, en ese sentido se diferencia del servicio Rover en tanto articula aventura y servicio en un corto tiempo. A la manera del peregrinaje se van realizando acciones mientras se recorre el camino.

            Explorar, descubrir el mundo se convierte en un gran juego de observación donde cada detalle de lo que vemos es un indicio o signo que generalmente es pasado por alto por cualquier otra persona, pero no por los Rovers. El encuentro con el otro nos pone en contacto con las historias narradas por sus protagonistas, las que vienen de generaciones anteriores, historias contadas por los ancestros en la misma tierra o de migrantes buscando cumplir sueños. Cuando ingresemos a la casa de alguien observamos el lugar, miramos los objetos y preguntamos sobre ellos… de la misma que en nuestra casa no es cualquier cosa la que tenemos en nuestros muebles o paredes, en la casa de quienes visitemos encontraremos en los objetos una fuente de historias que esperan ser contadas, ellas ayudarán a que podamos mirar el mundo de otra manera. La historia y sus historias hacen que la Travesía Rover nos enseñe a transitar un mundo donde lo importante es el encuentro. Finalizamos con un breve extracto de cuento del escritor Mario Ortiz que a partir de una piedra que dejó en su patio, nos a pensar cómo debemos mirar aquello que encontramos en la ruta

                “Tengo en mis manos una piedra de canto rodado que encontré en Sierra de la Ventana.  Su interior seco y compacto permanece imperturbable acaso desde la extinción de los últimos grandes reptiles, sin recibir el sol que iluminó la aparición de los primeros cazadores nómades y sus pinturas rupestres, la construcción de la gran pirámide, el ascenso y caída de Roma, el nacimiento de Jesús, los trovadores y Shakespeare, las correrías de los tehuelches por la meseta patagónica, la Revolución de Mayo, las esperanzas y desdichas de esta ciudad que está sobre un mar que no es un mar sino, apenas, una entrada de ría de barro pegajoso y gris.”

De Mario Ortiz. Cuadernos de Lengua y Literatura. Volumen IX “Pequeño tratado de geología doméstica”

Todos los niños, todos los jóvenes

Esta semana os traigo un artículo publicado por nuestro hermano de México Mario Antonio Calderón de la Rosa en su blog Tlahtopil 

Nos lo envió a nuestra página de Facebook y lo encontré muy interesante por lo que le solicité su permiso para publicarlo en este espacio, a lo cual accedió amablemente. Así que aquí lo tenéis:

Todos los niños, todos los jóvenes

No estamos aquí para los «niños buenos», pero claro que son bienvenidos. Tampoco para «rescatar» a «los malos», pero no rehuimos el compromiso si es necesario. Estamos aquí por los niños y los jóvenes, sin epítetos ni etiquetas. Llegamos antes que muchos gobiernos en todos los órdenes y geografías, con sus efímeros programas de mea culpa o de reclutamiento corporativista, y aquí seguiremos luego que muchos más se vayan.

Desde que, en 1907, se reunieron las primeras patrullas escultas en Brownsea, bajo la tutela de mi general Robert Baden-Powell, y en 1938, en México, doce estudiantes de Medicina se congregaron a la sombra del Estadio Nacional para someterse de manera voluntaria a un régimen que los fortaleciera espiritual, intelectual, corporal y materialmente, nuestra labor altruista ha adquirido sentido, método y objetivo, colaborando en la formación integral de las nuevas generaciones, sin distingos ideológicos, de clase o religión.

Para nosotros, todos los niños y jóvenes que se congregan en los locales de grupo o campos de instrucción, son personas con derecho a explotar su 10 por ciento de oportunidades y dejar de pertenecer al 90 por ciento de la población sumida en la miseria, sí, económica, pero sobre todo moral y mental.

La pañoleta con los colores de su grupo para unos; las botas lustradas y la gorra de cuartel para otros; más allá del método y filiación de sus instituciones, son símbolos visibles de un compromiso adquirido íntima y personalmente para construirse como mejores seres humanos y, con ello, contribuir a una sociedad mejor, siendo ejemplo de «vidas victoriosas».

Estos chicos que abandonan las cobijas antes que todos sus vecinos, que están dispuestos a probar los límites no para justificar su precariedad sino para trascenderlos, son los adultos que llevarán la sociedad sobre sus espaldas o, mejor, bajo su guía.

Qué tristeza ver paterfamilias, e incluso dirigentes, que se consuelan con verlos «entretenidos». Qué pena de los muchachos inconscientes del valor simbólico de la jerarquía o distinciones que han obtenido; del fin trascendente que tienen sus aptitudes ganadas y desarrolladas.

Qué vergüenza mortal olvidarnos, dirigentes e instructores, que todos ellos tienen derecho a la igualdad, «mas no sumergida en el cieno y con afrentas, sino a la altura de las mejores expresiones humanas». Quiero decir, descubrir que los discriminamos en «buenos» y «malos», «dóciles» e «incorregibles», «sanos» y «traumados», «débiles» y «fuertes», «cobardes» y «valientes», «blandengues» y «duros», etcétera, y en consonancia dosificarles nuestro cariño, atención y cuidado; sancionar sus faltas y proveerles instrucción con raseros distintos; no como resultado de una pedagogía diferenciada sino de nuestros prejuicios.

Tengamos presente que necesitamos en nuestras filas a todos, igual los que merecen el premio que el oprobio; los excepcionales, los mediocres y los fracasados; los que tienen, los que pueden y los que quieren. También (sobre todo ésos) los que no tienen, no pueden ni quieren salir de la masa para aspirar aires limpios y recibir en sus rostros la luz pura del Sol.

Hace unos meses, con ayuda de algunos dirigentes de la Asociación de Scouts de México, AC y miembros del Estado Mayor General del Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario, AC (las dos organizaciones juveniles más grandes de mi amado país), conocimos la escalofriante realidad de nuestros esfuerzos: aun con las cifras más optimistas, estimando el personal sin registro y simpatizantes, e imaginando la membresía de otras instituciones, ni siquiera dos por ciento de la niñez y juventud mexicanas participa en una organización juvenil.

¿Qué nos falta para llegar a ese ingente 98%? ¿Qué será capaz de hacer nuestra minoría uniformada, cuando llegue a la adultez, por mejorar las condiciones de la rotunda mayoría?

Aunque todos nuestros chicos llegaran a puestos estratégicos en el gobierno, la empresa, las comunidades religiosas y demás instituciones, ¿qué resonancia alcanzarán su voz y sus acciones para conseguir una mejor Patria, un mundo mejor?

De entrada debemos desechar la tentación corporativista, totalitarista, de obligarlos a militar en nuestras organizaciones. La Falange española, las Juventudes Hitlerianas y los programas de Pioneros en los países comunistas demuestran claramente el fracaso de este modelo: cuando los chicos y sus instructores van obligados y, encima, deben soportar un programa impuesto desde arriba, esto se convierte en una guardería gigantesca donde todo mundo va a hacer como que hace y solamente cumple sus horas de condena.

La manera sana de atacar el problema es ser buenos instructores que formen chicos mejores que nosotros, con la participación de padres, madres, tutores, profesores y ministros religiosos; para que a los vecinos se les «antoje» mandar a sus hijos; que los muchachos contagien a sus familias y prójimos, aunque no se encuadren con nosotros, y que entre todos nos apoyemos para no desfallecer, discriminar ni ver las actividades de la organización como mera «terapia ocupacional».

La mirada vigilante de B-P, Jorge Jiménez Cantú, Don Bosco, María Montessori y muchos más formadores de la juventud, desde allá arriba espera resultados.

Aquellos inquietos y ruidosos Boy Scouts

De nuevo aquí un día más y, como os prometí, os voy a contar otras anécdotas acerca de esos difíciles comienzos. En especial algunas pinceladas sobre la Convención del Crystal Palace y también sobre los primeros días de Gilwell Park.

Porque ya os dije que los comienzos son difíciles y aquellos años, sobre todo los dos primeros (hasta que B-P dejó el ejército para dedicarse a tiempo completo a su creación, en marzo de 1910), fueron realmente caóticos.

“Venga hombre, no será para tanto. Si el manual está orientado precisamente hacia la buena cidudadanía…”

Pues en esta carta al diario “Streatham News”, de 1910 se puede ver claramente lo que os cuento:

“Hemos oído que el Jefe Scout, el Teniente General Sir Robert Baden-Powell, tiene la intención de renunciar a su puesto en el Ejército de modo que ello le permita dedicar más atención a su querida idea, los Boy Scouts. Si esto es cierto, sin duda significará que la largamente deseada estandarización del uniforme, etc., por fin se llevará a cabo, y bajo su mirada autorizada las ‘Patrullas de Monos’ que han infestado Furzedown (una zona de Londres), entre otros lugares, durante tanto tiempo, y que no tienen nada que ver con el Movimiento de B-P, pronto remitirán.”

Evidentemente esto NO era un hecho aislado. La falta de normativas y control suelen conducir al caos en mayor o menor grado. Incluso muchas veces fomentado desde la Dirección, aunque fuese con la mejor de la intenciones: la de popularizar el Movimiento. Especialmente por parte de Pearson, para quien todo aquello significaba suculentos dividendos. Continuar leyendo ‘Aquellos inquietos y ruidosos Boy Scouts’

Construyendo la carta de Clan

            La Carta de Clan Rover Scout es más que un conjunto de normas que rigen la vida de los Rovers Scout fijando pautas de acción. En ella se expresan aspectos esenciales que hacen a la vida del Clan, el tipo de relación que se establece con la comunidad y las orientaciones generales respecto a la práctica del Roverismo que actúan de Brújula al momento de las decisiones.

            La Carta de Clan Rover Scout es confeccionada y puede ser actualizada por el Consejo de Clan Rover Scout.

            La Carta de Clan Rover Scout deberá tener en cuenta fundamentalmente:

a)      La formación espiritual del Rover Scout.

b)      La formación de la personalidad del Rover Scout.

c)      La realización de la vocación, sentido cívico y compromiso de Servicio.

            Al momento de diseñarla conviene tener en cuenta los distintos factores que hacen a la vida del Clan, de allí la división en partes o capítulos: (1) Nombre del Clan (simbología de conocimiento público) (2) Perfil del Rover (no prescriptivo) (3) Normas internas del Clan (4) Usos y costumbres del Clan (5) Ceremonial interno del Clan.

Primera parte: Nombre del Clan

            Todo Clan tiene un nombre que no es cualquiera, en tanto surge del trabajo de reflexión de distintas figuras que se han caracterizado por ser un testimonio de vida en el servicio a los demás. En la CC no solo se especifica el nombre sino que se lo acompaña con una breve biografía señalando aquellos puntos con los que el Clan se Identifica y se orienta en el mundo de los valores.

            El Clan tiene una simbología que le es propia, creada a lo largo de generaciones. En los sucesivos cambios que se produjeron a lo largo de su vida algunas cosas fueron agregadas, otras quitadas. Una parte de la simbología del Clan es pública, la otra reservada en tanto trata de experiencias fuertes que se ofrecen a sus miembros en distintos momentos, por lo que conviene guardar que no sean conocidas para favorecer el buen vivenciar de las mismas.

Segunda Parte: Perfil del Rover

            El perfil del Rover surge de una triple articulación conformada por (1) La actualización de los desafíos que se desprenden de la Ley Scout en nuestra comunidad concreta (2) El análisis del contexto en el cual se inserta el Clan (3) Los intereses y necesidades de los miembros del Clan.

            El perfil del Rover puede asumir la forma de un Ideario, código, poema, canción. Como se trata de un Ideal del Rover Scout que sirve de orientación a cada uno de sus miembros, no se escribirá en lenguaje negativo (al estilo el Rover NO…) sino de forma que resalte la posición en los valores que se espera. Al igual que la Ley Scout que define “el Scout ES” el perfil del Rover tendrá una forma similar.

            Si el Clan nunca ha realizado su CC, una manera que dará sus buenos frutos sería la realización de un descubrimiento de la comunidad de forma tal que los Rovers conozcan con mayor profundidad su contexto, lo que le servirá de insumo al momento de preguntarse ¿qué parte de nuestro compromiso nos toca como miembros de la comunidad? Posteriormente la realización de Campamentos en Soledad donde cada uno de los jóvenes pueda plantearse distintas preguntas respecto a su propia persona nos dará el insumo para articular a los jóvenes y su contexto; en soledad o por medio de un trabajo reflexivo común los Rovers, pueden tomar contacto con sus necesidades y deseos, sus escollos y sus sueños

            Una vez que tenemos las conclusiones del descubrimiento comunitario y las cuestiones personales de cada uno de los jóvenes, estamos en condiciones de debatir sobre los mismos a la luz de la Ley Scout y de los Ideales señalados en el nombre del Clan. En el debate aparecerán cuestiones comunes a todos, otras personalísimas. La CC debe apuntar a formular un Ideario, código, poema, canción que exprese básicamente lo común de los jóvenes, y el Ideal que se proponen a partir de ello. El resultado de esta triple articulación nos permitirá por medio del Perfil del Rover, dar una orientación clara al Clan que surge del trabajo de sus miembros, por eso conviene que la CC se revise cada dos o tres años ya que siempre deberá incluir de alguna manera alguno de los desafíos que surgirán de las características de los jóvenes que forman parte de la rama.

Tercera parte: Las normas de convivencia

            Todo grupo humano necesita determinadas regulaciones para lograr un buen funcionamiento, más un Clan Rover que por su modo de trabajo sucederá que no todos podrán asistir los sábados, se realizarán reuniones en horarios extraños, algunos equipos transitorios estarán abocados a determinadas tareas, otros Rovers a servicios personalísimos. Cuando un Clan funciona bien no se parece en nada a una manada, con el aditamento de que la dispersión de actividades y las dificultades de asistencia muchas veces favorece que no sucedan buenas cosas.

            Las Normas del Clan pueden ser divididas en dos (1) De convivencia (3) Modos de gestión de proyectos y actividades. Veamos.

            Las normas de convivencia expresan de forma explícita las formas con las que el Clan busca garantizar una buena convivencia entre sus distintos miembros. Los puntos que merecen mayor atención son aquellos que hacen referencia a la convocatoria a reuniones como la Asamblea y el Concejo de Clan, y en qué condiciones deben ser realizadas. En cada grupo humano se ponen en juego cuestiones de simpatía, antipatía, ideología, etc. que muchas veces buscan avalarse a través de los organismos formales de decisión, por lo que suele ocurrir que en la organización para la realización de reuniones a veces se trata de excluir a quien está en desacuerdo, la manera más sencilla es haciendo coincidir el horario con su tiempo de trabajo / estudio / servicio.

Es necesario que no solo el Roverismo sea realista, sino que los Jefes de Clan sean conscientes respecto a la inherente conflictividad inherente en las relaciones humanas, que aunque orientadas por determinados valores, no son inmunes a determinados manejos de las situaciones a favor de pequeños grupos de interés a través de conductas segregativas de la diferencia.

Si las normas son claras respecto a las condiciones para la realización de las reuniones y las posibilidades de participación, podremos tener una encuentros acalorados, pero no perderemos Rovers por avalar mecanismos de exclusión que pueden considerarse formas de violencia simbólica.

            Otro de los puntos de gran importancia en nuestro tiempo es el manejo de las Redes por parte del Clan, en especial las comunicaciones (WhatsApp, Instagram, Facebook, etc). Una buena convivencia implica privilegiar la relación entre las personas por encima de la rapidez de la comunicación y la generación de malentendidos que ello implica. Un observable en lo cotidiano es cómo en caso de conflictos el uso de las redes los potencia, más allá de las violaciones a la privacidad de las comunicaciones, el uso de las capturas de pantalla descontextualizadas, el compartir imágenes del ámbito intimo o privado de otras personas (compañeros de clan). Cuando se observa como con total impunidad los medios de comunicación social hacen uso de la violación continua de los correos y de la vida privada de las personas, se tiene a naturalizar lo que no es correcto, y en el Clan en tanto comunidad que reflexiona sobre las prácticas sociales, esto debe ser ocasión de aprendizaje.

            También el buen convivir se relaciona con la creación de pautas para la presentación y gestión de proyectos. El Clan debe tener pautado el cómo debe presentarse un proyecto en especial si esto implica la utilización de datos de poblaciones vulnerables que no pueden estar en lugar de “objeto” de nuestro posible servicio, sino de sujetos y actores sociales. ¿qué quiere decir esto?

La ética es fundamental a la hora de descubrir la comunidad siendo muy cuidadoso en generar expectativas especialmente con poblaciones vulnerables, que además de estar viviendo situaciones difíciles, puede considerarse canallesco prometer acciones y emprendimientos que pueden no realizarse. No es ético generar falsas esperanzas en las personas.

            El Clan debe definir cuáles son las condiciones básicas para la presentación de un Proyecto de Servicio o un Proyecto de ayuda Social y velar que dichas condiciones se cumplan en cada una de las actividades. Si bien es cierto que esto no garantiza el éxito, es muy útil para el momento de evaluar si los distintos aspectos básicos de un proyecto / actividad se han desarrollado de forma adecuada, lo que implica disminuir las posibilidades de fracaso e imprevistos.

De la misma manera debe definirse cómo se gestiona el Proyecto / actividad una vez en marcha mediante una secuencia de presentación de informes y evaluaciones de distinto tipo (conviene clasificarlos) especificando frecuencia y tipo de información que debe presentarse.

Cuarta parte: Usos y costumbres del Clan

            En todo grupo humano estable se instalan una serie de costumbres y tradiciones que a veces son transmitidas de forma oral, en el caso de las otras ramas del movimiento encontramos algo de ellas en los Libros de Patrulla, en el caso del clan las mismas son incorporadas en la Carta. Las celebraciones propias de la rama, el uso de remeras /playeras con un logo específico del clan, la entrega de determinados regalos a quienes realizan su investidura… todo aquello de la vida del Clan que tiene un arraigo histórico entra en este punto, de la misma manera de aquello que se va agregando por el devenir de la rama.

Quinta parte: Ceremonial interno

            Más allá de las ceremonias oficiales como la de investidura, los clanes realizan determinadas acciones previas preparatorias a la Investidura o posteriores a la misma, el carácter secreto de las mismas obedece a que el novicio pueda vivenciar de una mejor manera la experiencia.

Hay clanes que tienen cota de malla, espadas, cascos, copas especiales para la ocasión que son desconocidas para los novicios al menos hasta que realizan la ceremonia oficial.  

En la noche previa a su investidura en algunos lugares los novicios se encuentran con un traje de caballero y una espada con la que realizarán una vela de armas, un proceso de reflexión previa al momento de formalizar su compromiso… con posterioridad a la ceremonia el festejo donde se los recibe en la ruta de los escuderos también suele ser tradicional, con la entrega de presentes y en algunos casos con el uso de copas especiales que rememoran lo que se conoce de las viejas reuniones de la caballería antes de la batalla.

Esos problemáticos Scouts

Pues ya me tenéis aquí una semana más, y esta vez voy a contaros algunas de esas batallitas que tanto me gustan acerca de los comienzos de nuestros Scouts.

Porque muchos piensan que, dada la increíble expansión del Movimiento en aquellos primeros años, es obvio que todos estarían encantados con un programa que iba a ayudar a hacer buenos ciudadanos de un montón de chicos revoltosos que vagaban sin oficio ni beneficio por las calles de las ciudades y los suburbios.

Si a eso le sumamos la fama e influencia de Baden-Powell entre la gente de la calle, y también con los altos estamentos, y el apoyo del mismísimo Rey… pues todo hubo de ser maravilloso. El genuino escultismo puesto en práctica bajo la supervisión de su propio fundador.

Parece claro ¿verdad?… pues os equivocáis de cabo a rabo. Continuar leyendo ‘Esos problemáticos Scouts’