Archivo del Autor de Juan J Pérez-Gato legendario

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La pequeña Biblioteca Scout de “Gato Legendario”- Volumen I

En estas próximas semanas os voy a ir trayendo a este espacio algunos de esos ejemplares que con el paso del tiempo he ido traduciendo o revisando del inglés y que muchos de vosotros me solicitáis por las redes sociales.

Algunos de los textos ya contaban con otras traducciones, pero al leerlos se detectaban multitud de errores, expresiones muy locales y “falsos amigos” (palabras que en inglés se parecen a alguna en español pero significan algo muy diferente). Por ello me propuse subsanarlos dentro de lo posible para hacerlos más fidedignos y poder entenderlos mejor.

Y para comenzar esta semana os traigo uno de los primeros textos del fundador “Historias para Boy Scouts” (Yarns for Boy Scouts), de 1909, traducido íntegramente por un servidor.

Como indico en la introducción al mismo:

En el libro el autor insiste en los aspectos formativos del escultismo desde el punto de vista de lo que les gusta a los muchachos. Nos narra muchas historias verídicas de las que extraer conclusiones y aprender de forma amena.
Por supuesto es imprescindible leerlo con ojos del pasado y sacar todo lo bueno que tiene dejando un tanto de lado aquellos aspectos que hoy serían excesivamente utópicos o desfasados, así como tener en cuenta que se dirige a los muchachos Británicos
exclusivamente, aunque muchas ideas sean extrapolables.

En los comienzos del movimiento la principal idea del fundador no era tanto la hermandad mundial como la educación de los muchachos Británicos que pululaban por las calles sin oficio ni
beneficio, sin preparación adecuada, sin ideales, y cuya falta de formación amenazaba el futuro del Imperio Británico, y esto era lo que quería evitar BP a toda costa.

El libro concluye con una serie de recomendaciones a los scouters o monitores, tanto de muchachos como de las muchachas, quienes ya en los albores del escultismo buscaban su lugar tanto en éste como en la sociedad de la época (Eduardiana).

El punto de vista de BP sobre el tema femenino no deja de verse influenciado por su educación, aunque como siempre el fundador se muestra como una persona de mente muy abierta y con el devenir del tiempo se adaptaría aún más a las nuevas circunstancias.

El escultismo todavía estaba naciendo y no existían las diversas ramas. Tan solo la tropa scout. Con el tiempo iría extendiendo el programa formativo a las distintas edades y a las muchachas con mayor detenimiento.

Y ahora aquí tenéis el enlace para todos aquellos que tengáis interés en aprender del pasado.

https://1drv.ms/b/s!AsruWrhnMAn_gXYXKa0gm9TpgD98

Burnham, Seton… ¿realmente influyeron tanto en Baden-Powell?

Muchas especulaciones y muchos sinsentidos.

Eso es lo que se encuentra uno a menudo por los foros scouts cuando alguien bienintencionado pretende iluminar a los lectores al respecto de ciertos temas.

Y uno de ellos es recurrente: de dónde sacó Baden-Powell la idea y la información para diseñar su genuino método scout.

Por supuesto que la rumorología más extendida entre los defensores de la ‘conspiración’ es que el fundador poco menos que copió la obra de Seton, quien le enseñó lo que era el Woodcraft y sus posibilidades.

Pero también tenemos a los partidarios de adelantar la idea a otra influencia norteamericana: la de Fred Burnham, el reconocido como ‘Rey de los exploradores’.

Entre los argumentos peregrinos que ha tenido uno que escuchar y leer están que las mediciones de distancias y alturas, la importancia de la observación, los trucos de acampada y de fogatas, las señales y las pistas, la deducción de los signos, el conocimiento de las plantas, la importancia de la orientación, el acecho, el rastreo… que conforman las artes para sobrevivir en el medio natural (y se engloban en lo que se conoce como “arte de los bosques” o ‘woodcraft’) …las conoció el viejo Jefe por mediación de alguno los dos personajes referidos (según la fuente que hayan consultado).

Así que prácticamente acaban insinuando que el Escultismo no es un invento propio sino de alguien más…”a quien ‘el malvado B-P’ además contribuyó voluntariamente a dejar en el anonimato por temor a descubrir la verdad, y por eso jamás los reconoce en sus libros”.

Bueno, aparte de que confundir el Escultismo con el ‘Woodcraft’ muestra una falta de claridad de conceptos en cuanto a lo que es el método scout (muchísimo más amplio, aunque utiliza el primero como una herramienta indispensable para lograr su finalidad)…lo cierto es que además NO ES VERDAD. Y también demuestra un gran desconocimiento de lo que sabía el viejo Jefe por el simple hecho de ser un oficial del ejército (parece que a algunos se les olvida esto).

Así que hoy os traigo a este blog unos cuantos ejemplos que muestran que B-P no sólo conocía muchas de estas artes, sino que había escrito acerca de ellas mucho antes de conocer a ninguno de los dos personajes (lo cual no quiere decir que no pudiera aprender y tomar ideas de cosas puntuales y significativas tanto de Burnham como de Seton, pero desde luego no lo que la gente cree o insinúa). Continuar leyendo ‘Burnham, Seton… ¿realmente influyeron tanto en Baden-Powell?’

Vera Barclay y su ‘Disciplina Scout’

Como os anticipé en mi anterior artículo, hoy os traigo algunas de las reflexiones de una de las figuras más llamativas del escultismo en sus orígenes: Vera Barclay.

Os conté entonces que Vera no sólo trabajó y publicó para los responsables de Manada, sino que también lo hizo para los Scouters de Tropa. En concreto os hablé de 3 libros esenciales: ‘Buen Escultismo’, ‘El Método Scout’ y ‘La Disciplina Scout’.

Pues bien, hoy curiosearemos esta última obra, que como también os conté no es más que una recopilación de algunos capítulos de los dos primeros libros.

“¿Y por qué se le ocurrió a Vera escribir sobre este tema? Parece que no le pega mucho a su imagen…”

Pues porque en un tiempo en el que la mayoría de textos estaban dedicados al método scout, el Sistema de Patrullas, las técnicas, los campamentos, normativas, juegos y demás…quedaban algunos aspectos sobre la formación del carácter que era imprescindible abordar. Entre ellos éste de la disciplina, que siempre ha sido caballo de batalla para los Scouters. Por eso esta obra fue recibida con gran interés.

“¿Por qué lo de ‘caballo de batalla’?”

Pues porque la mayoría de responsables no tenían (y siguen sin tener) muy claro de qué se trata el asunto. A muchos les suena a imperativo, a obligación, a dictadura, a tiempos arcaicos… a los educadores les recuerda aquellos tiempos pasados en que los niños eran intimidados, ahogando su floreciente personalidad.

Sí, la disciplina fue la excusa de los malos maestros, preocupados sólo de que los pillastres no les molestasen durante sus clases. La asocian a sufrimiento y represión.

Y sin embargo no pueden estar más equivocados. La disciplina es un factor FUNDAMENTAL en la formación de los muchachos. Continuar leyendo ‘Vera Barclay y su ‘Disciplina Scout’’

Vera Barclay ¿feminista?

Es curioso. Se menciona el nombre de Vera Barclay y enseguida la asociamos a 2 cosas, los Lobatos y sobretodo al empoderamiento de la mujer. Tenemos la idea de que fue una de las primeras ‘feministas’ y ejemplo a seguir por las demás mujeres dentro y fuera del Escultismo.

Y es cierto que, aunque NO la podemos considerar como ‘co-fundadora’ de dicha rama (la historia os la detallé en este artículo sobre la verdadera historia del nacimiento de los lobatos, basada en datos contrastables y no en ‘dimes y diretes’ escuchados por doquier), su papel en el desarrollo de las Manadas fue realmente relevante.

No sólo ayudó al fundador con una de las partes de su Manual de Lobatos, sino que publicó unos cuantos libros referentes al desarrollo del Gran Juego para los pequeños (entre los que destacan ‘El lobatismo y la formación del carácter’, ‘Lobatismo: Cómo dirigir una manada’ y ‘Sabiduría de la Selva’).

Sin embargo muchos desconocen que escribió también algunas obras dirigidas al buen funcionamiento de los Grupos Scout en general. Entre ellas una trilogía que merece la pena leer:

Good Scouting (Buen Escultismo)
– The Scout Way (El método Scout)
– Scout Discipline (Disciplina Scout, aunque este último no es sino la recopilación de las ideas expuestas en los anteriores referentes al aspecto concreto de la disciplina) Continuar leyendo ‘Vera Barclay ¿feminista?’

El uniforme: orgullo e identidad

Esta semana os traigo de nuevo otro de los artículos publicado por nuestro hermano de México Mario Antonio Calderón de la Rosa en su blog Tlahtopil.

El de la uniformidad es un tema que ya hemos tocado en multitud de ocasiones en este espacio. De hecho un servidor llegó a publicar una serie de artículos específicos referentes a su origen, evolución y utilidad. Sin embargo me pareció que la perspectiva de nuestro hermano Mario iba un poco más allá de lo que se había desarrollado en los mismos y por ello le solicité permiso para publicarlo en este espacio, así que aquí lo tenéis:

“En el uniforme no sólo se puede leer la pertenencia, procedencia, méritos, antigüedad y cargo de quien lo porta: también el grado de corrección con que viste y de pulcritud con que se presenta, comunica la medida de su orgullo institucional, espíritu de cuerpo e integridad moral.

Es discurso viejo ése de «como te ven, te tratan», y como todo lo viejo, suele sufrir el desprecio de los jóvenes… Hasta que éstos topan con su meridiana verdad, frustrados y molestos por someter su bisoñez y soberbia a la sabiduría y autoridad de los mayores.

El problema está en que, al pedirle que se atavíe y apersone con el mínimo decoro que la etiqueta señala, el joven promedio se siente obligado a «parecer» «respetable» ante «los grandes», es decir, «lejano», cuando lo que desea es ‘mostrarse’ a ‘sus iguales’ como ‘afectuoso’ y ‘cercano’. Es comprensible que sienta asco ante la hipocresía de «disfrazarse» como alguien que no es, que no cree ser, que no quiere ser, o que reniega de ser, pues le hemos transmitido un concepto erróneo de la adultez. Continuar leyendo ‘El uniforme: orgullo e identidad’

“No existe un solo muchacho realmente malo”… ¿todo el mundo es bueno?

¿Os suena esto verdad?

Esta frase ya os la traje a este espacio cuando os hablé del Padre Flanagan y su “Ciudad de los Muchachos”. El famoso (por la serie de películas que inspiraría) sacerdote irlandés estaba convencido de que la delincuencia infantil y juvenil procedía principalmente de una educación y un ambiente deficientes en amor, ejemplo, y especialmente en responsabilidades, y que la práctica del autogobierno de los mismos (que se llevaba a cabo en sus “Ciudades de Muchachos”), les otorgaría esa responsabilidad capaz de reconducir su carácter, su personalidad.

La ‘Granja Scout’ y la Ciudad de los Muchachos

Pues bien, el otro día, en una página Scout de facebook, me volví a topar con una idea similar. En ella se posteaba una frase que afirmaba que ningún niño tiene malicia, que esta se aprende de los adultos.

No pude evitar dejar mi opinión al respecto, y como me pareció un tema interesante os lo presento hoy aquí.

“Pues a nosotros nos parece muy correcta esa afirmación. ¿Es que no es cierto que los chicos son esencialmente buenos y toman lo malo de los adultos y su entorno?” Continuar leyendo ‘“No existe un solo muchacho realmente malo”… ¿todo el mundo es bueno?’

El scout… ¿silba y sonríe en las dificultades?

Sí, sí…ese es el 8º artículo de la Ley Scout, como bien sabéis. Y lo es desde el mismo origen del Escultismo (aunque hasta 1911 los artículos eran sólamente 9). O por lo menos lo era cuando yo entré al movimiento y lo sigue siendo en muchos países.

Aunque algunos otros han optado por darle una interpretación a lo que el estableció el Viejo Jefe, y por ejemplo en España, en ASDE, ahora se ha sustituido por:

“El Scout es animoso ante peligros y dificultades. Se enfrenta positivamente ante los problemas. Anima en los momentos difíciles. Disfruta haciendo. Incluso en el esfuerzo”.

“Bueno, en el fondo dice lo mismo”

Esperad un poco, que enseguida veréis dónde quiero llegar… Continuar leyendo ‘El scout… ¿silba y sonríe en las dificultades?’

¡¡Feliz Navidad!!

En estas fechas queremos enviaros desde “La Roca” nuestros mejores deseos. Y para acompañarlos nada mejor que un mensaje del viejo Jefe que lanzó desde su columna de la revista “El Scouter”, allá por 1919.

EL MENSAJE ESPECIAL DEL JEFE SCOUT

“Feliz Navidad a todos”, es lo que deseo para todos los scouts.
Pero no olvidéis que está en vuestras manos el ser felices, porque la mayor felicidad llega cuando sabes que has hecho todo lo posible para hacer felices a los demás.

Así que, si realmente queréis disfrutar de la Navidad, pensad en alguna Buena Acción y hacedla, y vuestras Navidades serán el doble de alegres.
ROBERT BADEN-POWELL- JEFE SCOUT

Como bien nos contaba el fundador, nosotros los Scouts podemos destacar dando ejemplo a los demás. Un ejemplo de desinterés.

“Cuando deseéis algo mucho, pensad a la misma vez en otras personas, y, si ellas lo desean también, compartidlo con ellos. Tras ello seréis mucho más felices.
‘Paz y buena voluntad entre los hombres’ es el lema para las Navidades”.

Que estos días sirvan para hacernos el propósito de seguir dejando el mundo algo mejor.

Todos los niños, todos los jóvenes

Esta semana os traigo un artículo publicado por nuestro hermano de México Mario Antonio Calderón de la Rosa en su blog Tlahtopil 

Nos lo envió a nuestra página de Facebook y lo encontré muy interesante por lo que le solicité su permiso para publicarlo en este espacio, a lo cual accedió amablemente. Así que aquí lo tenéis:

Todos los niños, todos los jóvenes

No estamos aquí para los «niños buenos», pero claro que son bienvenidos. Tampoco para «rescatar» a «los malos», pero no rehuimos el compromiso si es necesario. Estamos aquí por los niños y los jóvenes, sin epítetos ni etiquetas. Llegamos antes que muchos gobiernos en todos los órdenes y geografías, con sus efímeros programas de mea culpa o de reclutamiento corporativista, y aquí seguiremos luego que muchos más se vayan.

Desde que, en 1907, se reunieron las primeras patrullas escultas en Brownsea, bajo la tutela de mi general Robert Baden-Powell, y en 1938, en México, doce estudiantes de Medicina se congregaron a la sombra del Estadio Nacional para someterse de manera voluntaria a un régimen que los fortaleciera espiritual, intelectual, corporal y materialmente, nuestra labor altruista ha adquirido sentido, método y objetivo, colaborando en la formación integral de las nuevas generaciones, sin distingos ideológicos, de clase o religión.

Para nosotros, todos los niños y jóvenes que se congregan en los locales de grupo o campos de instrucción, son personas con derecho a explotar su 10 por ciento de oportunidades y dejar de pertenecer al 90 por ciento de la población sumida en la miseria, sí, económica, pero sobre todo moral y mental.

La pañoleta con los colores de su grupo para unos; las botas lustradas y la gorra de cuartel para otros; más allá del método y filiación de sus instituciones, son símbolos visibles de un compromiso adquirido íntima y personalmente para construirse como mejores seres humanos y, con ello, contribuir a una sociedad mejor, siendo ejemplo de «vidas victoriosas».

Estos chicos que abandonan las cobijas antes que todos sus vecinos, que están dispuestos a probar los límites no para justificar su precariedad sino para trascenderlos, son los adultos que llevarán la sociedad sobre sus espaldas o, mejor, bajo su guía.

Qué tristeza ver paterfamilias, e incluso dirigentes, que se consuelan con verlos «entretenidos». Qué pena de los muchachos inconscientes del valor simbólico de la jerarquía o distinciones que han obtenido; del fin trascendente que tienen sus aptitudes ganadas y desarrolladas.

Qué vergüenza mortal olvidarnos, dirigentes e instructores, que todos ellos tienen derecho a la igualdad, «mas no sumergida en el cieno y con afrentas, sino a la altura de las mejores expresiones humanas». Quiero decir, descubrir que los discriminamos en «buenos» y «malos», «dóciles» e «incorregibles», «sanos» y «traumados», «débiles» y «fuertes», «cobardes» y «valientes», «blandengues» y «duros», etcétera, y en consonancia dosificarles nuestro cariño, atención y cuidado; sancionar sus faltas y proveerles instrucción con raseros distintos; no como resultado de una pedagogía diferenciada sino de nuestros prejuicios.

Tengamos presente que necesitamos en nuestras filas a todos, igual los que merecen el premio que el oprobio; los excepcionales, los mediocres y los fracasados; los que tienen, los que pueden y los que quieren. También (sobre todo ésos) los que no tienen, no pueden ni quieren salir de la masa para aspirar aires limpios y recibir en sus rostros la luz pura del Sol.

Hace unos meses, con ayuda de algunos dirigentes de la Asociación de Scouts de México, AC y miembros del Estado Mayor General del Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario, AC (las dos organizaciones juveniles más grandes de mi amado país), conocimos la escalofriante realidad de nuestros esfuerzos: aun con las cifras más optimistas, estimando el personal sin registro y simpatizantes, e imaginando la membresía de otras instituciones, ni siquiera dos por ciento de la niñez y juventud mexicanas participa en una organización juvenil.

¿Qué nos falta para llegar a ese ingente 98%? ¿Qué será capaz de hacer nuestra minoría uniformada, cuando llegue a la adultez, por mejorar las condiciones de la rotunda mayoría?

Aunque todos nuestros chicos llegaran a puestos estratégicos en el gobierno, la empresa, las comunidades religiosas y demás instituciones, ¿qué resonancia alcanzarán su voz y sus acciones para conseguir una mejor Patria, un mundo mejor?

De entrada debemos desechar la tentación corporativista, totalitarista, de obligarlos a militar en nuestras organizaciones. La Falange española, las Juventudes Hitlerianas y los programas de Pioneros en los países comunistas demuestran claramente el fracaso de este modelo: cuando los chicos y sus instructores van obligados y, encima, deben soportar un programa impuesto desde arriba, esto se convierte en una guardería gigantesca donde todo mundo va a hacer como que hace y solamente cumple sus horas de condena.

La manera sana de atacar el problema es ser buenos instructores que formen chicos mejores que nosotros, con la participación de padres, madres, tutores, profesores y ministros religiosos; para que a los vecinos se les «antoje» mandar a sus hijos; que los muchachos contagien a sus familias y prójimos, aunque no se encuadren con nosotros, y que entre todos nos apoyemos para no desfallecer, discriminar ni ver las actividades de la organización como mera «terapia ocupacional».

La mirada vigilante de B-P, Jorge Jiménez Cantú, Don Bosco, María Montessori y muchos más formadores de la juventud, desde allá arriba espera resultados.

Aquellos inquietos y ruidosos Boy Scouts

De nuevo aquí un día más y, como os prometí, os voy a contar otras anécdotas acerca de esos difíciles comienzos. En especial algunas pinceladas sobre la Convención del Crystal Palace y también sobre los primeros días de Gilwell Park.

Porque ya os dije que los comienzos son difíciles y aquellos años, sobre todo los dos primeros (hasta que B-P dejó el ejército para dedicarse a tiempo completo a su creación, en marzo de 1910), fueron realmente caóticos.

“Venga hombre, no será para tanto. Si el manual está orientado precisamente hacia la buena cidudadanía…”

Pues en esta carta al diario “Streatham News”, de 1910 se puede ver claramente lo que os cuento:

“Hemos oído que el Jefe Scout, el Teniente General Sir Robert Baden-Powell, tiene la intención de renunciar a su puesto en el Ejército de modo que ello le permita dedicar más atención a su querida idea, los Boy Scouts. Si esto es cierto, sin duda significará que la largamente deseada estandarización del uniforme, etc., por fin se llevará a cabo, y bajo su mirada autorizada las ‘Patrullas de Monos’ que han infestado Furzedown (una zona de Londres), entre otros lugares, durante tanto tiempo, y que no tienen nada que ver con el Movimiento de B-P, pronto remitirán.”

Evidentemente esto NO era un hecho aislado. La falta de normativas y control suelen conducir al caos en mayor o menor grado. Incluso muchas veces fomentado desde la Dirección, aunque fuese con la mejor de la intenciones: la de popularizar el Movimiento. Especialmente por parte de Pearson, para quien todo aquello significaba suculentos dividendos. Continuar leyendo ‘Aquellos inquietos y ruidosos Boy Scouts’