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Los “Boy Scouts of America” abren sus puertas a las chicas

Aquellos que visitáis este espacio quizá recordaréis un par de artículos que publiqué con el título de “los niños con los niños…”. En ellos os hablé de aquellas asociaciones que NO utilizan un sistema de co-educación, sino una educación diferenciada en sus programas. Y el ejemplo más conocido de entre ellos es el de los Boy Scouts de América (los BSA).

Pues bien, la dirección de los scouts norteamericanos hizo público el pasado miércoles 11 de octubre su decisión de abrir el programa más tradicional (porque, tal y como os he contado en otras ocasiones, sí que existen chicas en su programa Venturing, dirigido a mayores de 14 años) a las chicas. Algo histórico.

Desde el próximo curso, en otoño de 2018, las niñas comenzarán a acceder al programa de los BSA en su rama de lobatos (allí Cub Scouting), y la introducción de las chicas más mayores (de 11 a 17 años) está prevista para 2019. La idea es hacer accesible el escultismo de los BSA y su estupenda formación en carácter y liderazgo al mayor número de personas posible.

A pesar de que tradicionalmente las chicas han contado con el programa de Girl Scouts, lo cierto es que en gran medida el programa de muchos de sus grupos se ha ido diferenciando del de sus compañeros, prestando mucha atención a manualidades y actividades complementarias y dejando un poco de lado la vertiente de aventura y emoción de la vida al aire libre. La imagen que las Chicas Scouts presentan en los EEUU parece que no acaba de convencer a muchos de los padres… ni de sus hijas.

¿Por qué digo esto? Pues porque según las encuestas manejadas por los BSA un 90% de padres sin relación con los scouts expresaron su interés en que sus hijas pudiesen integrarse en un programa como el de Lobatos. Y el 87% en uno como el de los Boy Scouts.
La imagen que presentan los scouts norteamericanos es la de una organización capaz de desarrollar la disciplina y las cualidades del liderazgo como ninguna otra.

¿Y cómo lo van a hacer?”
Pues de modo progresivo. A partir del año que viene las niñas a partir de los 5 años (sí, sí, 5 añitos, ya os hablé del programa Lions en este artículo)

“Leones scouts” en los BSA: ¿estamos “infantilizando” el movimiento?

podrán acceder al programa de Cub Scouting… pero de momento SIN MEZCLARSE PLENAMENTE CON LOS CHICOS. Las manadas existentes podrán elegir si siguen siendo masculinas o si admiten a niñas (en función de las capacidades que tengan para hacerlo). Las manadas de nueva creación podrán elegir si ser masculinas, femeninas o mixtas.
Eso sí, los cubiles serán de un sólo sexo. O masculinos o femeninos, lo que implica que no se mezclarán de manera habitual, al menos en principio. Este modelo híbrido trata de conservar los beneficios del programa de educación diferenciada pero facilita que ambos sexos puedan acceder a los mismos retos y beneficios.


Por supuesto que las chicas tienen la misma progresión, uniforme, actividades, etc. Y que existirán actividades conjuntas que obligarán a la existencia de scouters de ambos sexos en las manadas, cosa que por otro lado es lo habitual.

Bueno, ya hemos visto lo que opinan desde los padres desde fuera y la cúpula de los BSA, pero… ¿y qué hay de los responsables del programa scout? ¿Qué opinan ellos?”

Pues a juzgar por la gran cantidad de comentarios la medida tiene seguidores y detractores, aunque a simple vista parecen ser más los que la ven como un primer paso hacia la integración total de las chicas en el programa… y eso NO parece hacerles demasiada gracia.

“¿Por qué dices eso?”

Pues porque a aquellos que ven en la apertura a las muchachas un avance en todos los sentidos y una manera lógica y real de convivir y desarrollarse en el mundo de hoy, se unen los que la contemplan como una manera de aumentar el número de miembros de manera forzada, y como una amenaza con respecto a la manera “tradicional” de hacer las cosas allí.
Al margen de las dificultades lógicas a la hora de tener que reclutar a personal femenino y adaptar locales y campamentos a las nuevas necesidades, hay ciertos argumentos que aparecen en sus comentarios de manera recurrente:

-La impresión de que las cosas no se han hecho bien en las Girl Scouts, desde el mismo momento en que muchas chicas tienen la imagen de que el programa de los Boy Scouts es mejor, con actividades más interesantes y emocionantes. Ningún chico parece pensar sin embargo que el programa de las GS lo es, y eso debería hacerles reflexionar. Al margen de esto se culpa a la cúpula de las GS de tener una política muy estricta en cuanto al tamaño de las unidades, lo que deja fuera a muchas chicas que quieren entrar y no tienen plaza.

-Los scouters se quejan de falta total de información referente a este paso, y de que las encuestas que se realizaron entre ellos para tantear la posibilidad fueron claramente dirigidas, seleccionando a aquellos que se sabían a favor del hecho. Tienen la impresión de que la decisión la tomó la dirección sin tener en cuenta a las bases y con una clara intención de aumentar el número de miembros… (que no deja de decrecer, como os conté aquí

Crisis en los BSA

… y quizá también del aumento de los ingresos por cuotas que supondría.

-Hay un aspecto que preocupa mucho: el hecho de que la convivencia con las chicas altere completamente el ambiente en el que se desarrollan las actividades. Hasta ahora los Boy Scouts era un pequeño ámbito, un pequeño espacio, en el que los chicos podían jugar y divertirse sin tener en cuenta los cambios de actitud y tensiones que se producen en presencia de las muchachas. Piensan que aumentará la competitividad entre ellos con el fin de buscar su atención y que cambiará la dinámica interpersonal habitual. No creen que eso sea beneficioso, y que “ya existe una co-educación suficiente en el resto de actividades de su vida diaria”.

-A los más conservadores les disgusta perder su nombre de “Boy Scouts”, que han mantenido durante más de 100 años, para pasar a ser “Scouting” a secas. Y lo mismo ocurre con una de sus publicaciones emblemáticas, como es “Boy’s Life”... que obviamente pasará a “Scout Life” o algo similar.

-Son conscientes de los beneficios para las chicas… pero preocupa el resultado para los muchachos. Las diferencias a la hora de madurar ambos sexos pueden colocar a los chicos en una situación difícil a la hora de desarrollar sus capacidades de liderazgo. Las chicas pueden tener un papel más predominante y ellos quedar siempre en un segundo plano. Es curioso pero son los padres de los chicos los más preocupados. Los de las chicas parecen encantados.

¿Y qué opinan las Girl Scouts de todo esto?
Pues de momento no hay una respuesta oficial, pero se comenta que no están demasiado complacidas y sienten que de algún modo han entrado en una guerra de captación de miembros con los BSA.

Lo que está claro es que la decisión está tomada. Que la directiva ha movido pieza en la dirección de integrar por fin a las chicas en su programa clásico y que los resultados de ello los veremos en los próximos años.

Los más reacios deberían ser conscientes de que ya existe un trabajo conjunto en los mismos Boy Scouts of America, desarrollados en programas menos conocidos como el  Venturing o el de los Sea Scouts. Programas que por otra parte se desarrollan en edades quizá más conflictivas, pues ambos son a partir de los 14 años, y con unos resultados estupendos.

Probablemente el siguiente paso sea el de una integración real, sin unidades separadas, como el que se lleva a cabo en los programas scouts de la mayoría de países sin mayores problemas… aunque me temo que este último argumento a los más conservadores no les convenza demasiado.

Ya sabemos el alto concepto que tienen de sí mismos y que para una gran mayoría de norteamericanos (exceptuando quizá a los de los grandes núcleos urbanos) “el programa scout de los BSA es el más robusto y eficiente del mundo”, y los de esa mayoría de países les resultan descafeinados e insulsos.

El tiempo sin duda dará la respuesta.

Somos humanos

Pocas veces lo hago, pero esta vez es una de ellas. Por favor, LEED ESTE TEXTO. No os arrepentiréis.

Somos humanos

Cuando uno lee toda la información y todos los consejos que se facilitan en los múltiples libros, manuales o foros, la sensación que puede quedar a cualquier persona normal es la de:

“¡Madre mía! ¡Yo no soy capaz de hacer todo esto!”

Y es verdad. Si alguien consiguiera de verdad manejar una tropa scout teniendo en cuenta todo lo que se dice o recomienda, tanto él como su tropa serían de otro mundo. Demasiado perfectas para ser terrenales.

Y es que ningún libro puede pretender decir a todos los scouters qué es lo que tiene que hacer en todas las circunstancias que se presentan. Cada tropa es diferente y seguirá siendo así mientras cada muchacho también lo sea. Los protocolos estrictos no tienen cabida en el escultismo. No podemos, y por tanto tampoco deberíamos pretenderlo, conseguir una tropa que funcione como una maquinaria de relojería, donde todo funcione de acuerdo con sencillas directrices. El escultismo es algo muy personal y cada uno debe manejar su tropa de acuerdo con sus propias habilidades y las necesidades de los chicos.

Es necesario dar a los chavales la oportunidad de convertirse en las mejores personas posibles. Sirviendo a vuestros chicos servís también a vuestra comunidad. No obstante conviene no tomarse este hecho demasiado en serio. El escultismo es UN JUEGO y como tal debe ser disfrutado, tanto por los chicos como por los adultos. Debemos abordarlo con un corazón alegre y un paso ligero. Y si llega el momento en el que no disfrutáis de vuestra tarea…DEJADLO. Sin alegría no conseguiréis hacer ningún bien a los chicos, al movimiento…ni a vosotros mismos.

El escultismo tiene una finalidad profunda y perdurable, pero no podemos estar todo el tiempo refiriéndonos a ella ni moralizando. Ni mucho menos dar a conocer a los chicos dicha finalidad encubierta. Los chicos llegan a nosotros buscando emoción y aventura, o por otras muchas razones, pero NUNCA “para hacer el bien” o “porque es bueno”. Nuestra tarea es darles lo que buscan. Nuestro escultismo debe ser tan emocionante y pleno de aventuras como podamos. Sigamos adelante en nuestras locas expediciones con coraje y sentimiento de proeza.

Estad preparados para echar por la borda todas las ideas preconcebidas y reíros con vuestros chavales. Intentad lo inesperado y agarrad al vuelo cualquier posibilidad de practicar escultismo en condiciones poco habituales. Los scouts os seguirán contra viento y marea si les dais oportunidad. El verdadero liderazgo es una cualidad escasa e innata, pero sus características principales pueden ser adquiridas casi por la mayoría de nosotros.

Ofreced a vuestros chicos un ejemplo que valga la pena, el ejemplo de una persona normal y corriente que da lo mejor de sí para hacer una buena labor. Vivid una vida scout con vuestros chavales. Simplemente sed vosotros mismos y poned vuestra experiencia de vida a la disposición de ellos. Ellos no esperan que seáis un “Admirable Crichton” (ya os hablé de ello en otro artículo, se trataba de un mayordomo perfecto, capaz de improvisarlo todo en cualquier circunstancia), sino que una vez que os hayáis ganado su confianza afrontarán cualquier cosa junto a ti.

La vida es muy divertida. Tratadla como si fuese una gran aventura. Pensad que la tropa no es sino una pandilla de amigos que salen de excursión y tú eres el que lleva el mapa. El camino está ahí y muchos otros lo han recorrido antes que tú, pero cada uno la ruta es nueva y cada grupo de chavales son sus pioneros, con todos los retos y los logros frente a ellos.

La aventura os llama y os espera a cada paso, a cada vuelta del camino, incluso en la calle más oscura de vuestra ciudad. Enfrentaos a los avatares del camino, a sus subidas y bajadas, con buen ánimo y disposición. Trabajad, vivid y reíd con vuestros chicos, y sed vosotros mismos.

No siempre es fácil ser natural, pero es la clave del éxito. Aprended de otros pero no los imitéis. Sed lo mejor que podáis pero preservando vuestra propia personalidad. Los chicos son muy buenos detectando la hipocresía y no se dejan engañar por modales pomposos. No tengáis miedo de cometer errores sino que una vez los hayáis cometido estad dispuestos a admitirlo y aprended de ellos. La confianza de los chicos os dará fuerza para corregir vuestros fallos.

También se necesita SIMPLICIDAD. El escultismo comenzó por entusiasmo y debería continuar por ese mismo medio. El verdadero deseo es LO MÁS IMPORTANTE y las reglas y organizaciones vienen después. No busquéis complicar el escultismo u os perderéis en una montaña de detalles. Las normas están para ayudarnos, no para entorpecer.

Os enfrentaréis a trabas y decepciones pero no abandonéis. Habrá veces que parecerá que hacemos pocos progresos. No os preocupéis. Sólo cuando la tropa parece ser de primera clase es cuando hay peligro. Mientras luchemos habrá progreso.

Por otro lado…nunca os deis por satisfechos. Siempre hay algo más que podemos lograr. Quizá no veremos los resultados pues tratamos con jóvenes en pleno desarrollo, pero nosotros estamos sembrando. Nuestro trabajo es la siembra de primavera y el tiempo del verano y de la recogida no es para nosotros. Nosotros debemos continuar, y sembrar y transmitir nuestra semilla. Es la tarea que Dios nos encomendó, con la esperanza de que arraiguen en buen suelo.

Tenéis ante vosotros una dura tarea y sin embargo no existe otra que merezca más la pena de realizar. Deberéis soportar el calor y la carga del día sin recibir ninguna recompensa tangible. Y sin embargo la recompensa os llegará cuando vuestros scouts lleguen a ser adultos. Quizá un día podréis echarles un vistazo y deciros a vosotros mismos:

esa persona es mejor por haberme conocido”.

Cuando os digáis eso sabréis que todo ha merecido verdaderamente la pena.

He elegido este texto para esta semana porque me parece sublime. Está sacado de un pequeño libro escrito por Stanley White y publicado en 1940 por Pearson (sí, sí, el mismo de “Escultismo para muchachos” y un montooooooón de libros scouts), y titulado “Running a Troop” (“Dirigir una Tropa”).

Fue una de las obras de referencia en su época y en él se tratan con detalle cada uno de los aspectos del método a la hora de manejar una tropa scout. En su último capítulo nos obsequia con esta reflexión que comparto plenamente y la cual me pareció interesante traer este foro.

Y a vosotros ¿qué os parece?

Historias de scouts: la Patrulla de las Nutrias

Como todos sabéis en 1908 se publicó “Escultismo para muchachos”, el libro que daría paso al gran Movimiento que hoy son los Scouts.
Pero tanto Pearson (el editor, del que os hablé en este artículo) como B-P eran muy conscientes de que, para crear y mantener el interés de los chicos, debían acompañar a aquel libro con una publicación periódica en la que se aclarasen dudas, se fomentase el intercambio entre Tropas y se estimulasen el espíritu de grupo y el espíritu scout.

Aquella publicación fue ni más ni menos que la revista “The Scout”, en la que el mismo fundador contaba con un artículo para dirigirse personalmente a los chicos, y como los que podéis ver en el libro “Las historias del Jefe Scout” que os enlacé aquí.

Las historias de aventuras no podían faltar dentro de aquella revista y fue Frank Lamburn, a quien correspondió la misión de reunir el material para las primeras ediciones de la misma, el que decidió que la mejor manera de atraer a los chicos a aquel nuevo Movimiento podía ser una historia de aventuras vivida por una Patrulla aquellos nuevos Scouts.

Lamburn encargó a Edward Le Breton Martin la tarea de escribir esa historia por capítulos que aparecería en la edición de cada semana. Aquella historia fue tan novedosa, tan original y atractiva, tan llena del espíritu de aquellos primeros Scouts, que enseguida llegó a ser la serie más popular de su época. Continuar leyendo ‘Historias de scouts: la Patrulla de las Nutrias’

Acampar ayuda a descansar mejor

¡¡¡Como nunca!!!

Así es como acabamos durmiendo cuando estamos de campamento. O por lo menos así ocurre una vez nos acostumbramos a la nueva situación, porque el primer o primeros días durmiendo en una tienda de campaña no suelen ser tan idílicos.

Y eso es de lo más normal: cambio de rutinas, la inseguridad que produce estar fuera de tu casa y lejos de tu familia, las nuevas compañías, la emoción del viaje, la ansiedad de las expectativas, la responsabilidad, la incomodidad del suelo, la luz, los sonidos nocturnos (en especial los puñeteros grillos, je, je)…

En realidad para muchos chicos (y para muchos scouters también) esa primera noche resulta bastante desagradable, sobre todo si no se tiene experiencia o si nadie les dice que todo eso es normal incluso en los acampadores más experimentados. Una vez le damos normalidad el nivel de ansiedad disminuye y se hace más llevadero.

Continuar leyendo ‘Acampar ayuda a descansar mejor’

La Perspectiva de B-P y las Historias del Jefe Scout

Para despedir esta serie de artículos del fundador he elegido uno que me resulta especialmente importante pues es la base en la que descansa la buena ciudadanía y el ser del  propio escultismo.

Como todos los anteriores está sacado de una selección de escritos del fundador tomados de la revista “The Scouter” y publicados con el nombre de “La Perspectiva de B-P“, de la cual existía una traducción al castellano un tanto confusa. Por ello me propuse realizar una nueva y añadirle una selección de artículos escritos para los muchachos y publicados en inglés con el título “The Chief Scout Yarns“.

Al final de el artículo de hoy encontraréis un enlace para poder descargar el libro en PDF de modo gratuito, tal y como os prometí en el primero de los textos de esta serie.

Espero que disfrutéis de las palabras del viejo Jefe tanto como yo, y que os sirvan para aclarar algunos conceptos.

Y ahora, el artículo

Ética fundamental

“En los Movimientos Scout y Guía solamente ponemos ante los chicos y chicas los más simples fundamentos de la ética y la religión, y después les ayudamos a ponerlos en práctica. Éstos son tan simples y fundamentales que para el crítico superficial el Escultismo parece no prestar atención a la religión.
Y sin embargo el estudioso y el colaborador del Escultismo conocen lo contrario. Continuar leyendo ‘La Perspectiva de B-P y las Historias del Jefe Scout’

¿Qué es el escultismo?

Una semana más os traigo un nuevo artículo del viejo Jefe.

Sé que a muchos la opinión del fundador les resulta trasnochada e inútil, pero a mí me resulta inspiradora. Me sumerge en los mismos orígenes de la idea y me ayuda a captar las intenciones más profundas de nuestro Gran Juego y explicar el por qué de cada cosa.

El de hoy es uno de esos artículos clave, en el que nos explica en qué consiste todo este invento y nos anima a explicarlo a los demás, pues es la única manera de embarcar directa e indirectamente a muchos estamentos sociales en la aventura, y aumenta las posibilidades de éxito de nuestra gran empresa.

¿Qué es el Escultismo?

“Ni el uno por cien de nuestra propia gente lo sabe.
El Escultismo no es algo que pueda enseñarse en conferencias públicas, ni definiéndolo por escrito. Su aplicación exitosa depende completamente de que tanto el formador como el formado capten el espíritu scout. El observador ajeno sólo puede entender lo que significa este espíritu cuando lo ven gobernar, como hace en gran medida, los pensamientos y las acciones de cada uno de los miembros de nuestra hermandad. Continuar leyendo ‘¿Qué es el escultismo?’

¡Llega el campamento!

Pues sí. Para la mayoría de Scouts del hemisferio norte llega el verano y con él vienen nuestros tradicionales campamentos.

Me resulta curioso leer a Baden-Powell y su descripción de un campamento ideal y compararla con lo que la legislación actual (sin duda establecida por personas con muy buena voluntad y escasa idea de lo que es el escultismo), nos permite realizar. Pero no os marearé de entrada con mis puntos de vista, prefiero que dediquéis un minuto a leer al viejo fundador y su ‘perspectiva’:

Acampar

“No hace mucho me enseñaron una muestra de campamento escolar en el que había filas de tiendas de campaña, de tipo cónico, elegantemente plantadas y perfectamente alineadas, con una estupenda carpa grande y un alojamiento para los cocineros bien equipado con una cocina completa.
Había senderos de ladrillo y baños y letrinas de madera, etc.
Todo estaba sumamente bien planificado y construido por el contratista. El responsable que lo organizó simplemente tuvo que pagar una cierta suma de dinero y todo quedó organizado. Fue bastante sencillo y formal.

Mi única queja al respecto fue que aquello no era acampar. Vivir bajo una lona es algo bien diferente a acampar. Cualquier burro, por así decirlo, puede vivir bajo tela formando parte de un rebaño al que se le da todo hecho. Pero para todo el bien que probablemente obtuviese de ello, lo mismo podría quedarse en su casa. Continuar leyendo ‘¡Llega el campamento!’

La religión de los bosques

El artículo de “La Perspectiva de BP” que os traigo esta semana resume a la perfección el pensamiento del viejo Jefe referente a las posibilidades del Escultismo a la hora de educar a los chavales en el plano espiritual y religioso.

Seguro que vosotros lo tenéis claro pero aún así os recomiendo echarle un vistazo, se titula:

La religión de los bosques

“El hombre que ha deambulado por el mundo, el hombre que ha saboreado el peligro y se ha enfrentado a la muerte, de hecho, el que ha vivido la vida en el mejor sentido de la frase, en general es profundamente religioso. Pero su religión no es reconocida por muchos. No es ortodoxa. No ha sido formulada por el hombre, sino que es el resultado natural de su constante comunicación con la Naturaleza.

Probablemente él no podría definirla, porque no tiene doctrina ni rituales.
Ha llegado a apreciar la inmensidad de la Naturaleza próxima a lo infinito y sin embargo bajo unas leyes constantes en toda ella, y se ha dado cuenta que incluso las cosas pequeñas, hasta los gérmenes microscópicos, tienen su función y responsabilidad en el funcionamiento del conjunto.

Continuar leyendo ‘La religión de los bosques’

“B-P quería militares para su Imperio”…¿De verdad?

Pues sí. Todavía hay mucha gente que se empeña en creer que en el origen de los Scouts había una intención oculta: el educar a buenos soldados para el Imperio británico.

Ya he desmentido esa falacia por activa y por pasiva. Lo desarrollé en éste artículo de “La Roca”

El malvado Baden-Powell 3. ¿Militarista?

Y he insistido un montón de veces en que ya existían Cuerpos de Cadetes o Brigadas de Muchachos en las que se prestaba mucha más atención a una instrucción militar, por lo que no tenía mucho sentido organizar otro grupo más.

También os he contado que si alguna vez predominaron los desfiles, la instrucción, las bandas de música y demás…. fue por el simple desconocimiento del método por parte de aquellos que lo intentaban aplicar sin la información adecuada y que trataban de utilizar métodos que les eran conocidos (muchos de ellos antiguos militares en la reserva, pero también sacerdotes o maestros… todos arrimaban el ascua a su sardina).

Hoy os traigo un artículo de 1914 (sacado de “La Perspectiva de B-P”), antes de la 1ªGuerra Mundial, en el que el fundador lo cuenta con detalle.

Así que os invito a echarle un vistazo. Se titula:

Donde falla la instrucción

Veo que últimamente, en uno de los periódicos, el inventor del escultismo se ha descubierto a sí mismo (el fundador se refiere a las reivindicaciones de algunos personajes de aquellos años que pretendían ser los ‘genuinos inventores del escultismo’). Es el cuarto que lo hace en los últimos cuatro años. Tenía la impresión de que el fundador original, Epícteto, había muerto hace muchos centenares de años.
Este en particular nos cuenta que hemos pervertido sus ideales y que no somos lo suficientemente militares. Continuar leyendo ‘“B-P quería militares para su Imperio”…¿De verdad?’

El escultismo no es una ciencia

El artículo del viejo Jefe que os traigo hoy corresponde al publicado por la revista “The Scouter” en enero de 1931. El comienzo del mismo es una de esas reflexiones utilizadas mil y una veces por aquellos que pensamos que en muchas ocasiones complicamos tanto el juego, que acabamos desvirtuándolo y haciéndolo pesado y aburrido. El artículo completo dice así:

 El Escultismo es un juego, no una ciencia

“Sí, el Escultismo es un juego. Pero a veces me pregunto si, con todos nuestros panfletos, normativas, disquisiciones en “El Scouter”, conferencias y clases de formación para los Comisarios y demás Scouters, etc., no parecerá que estamos haciendo del juego algo demasiado serio.

Es cierto que todas estas cosas son necesarias y que ayudan a los hombres a hacerse una idea del asunto, y a obtener resultados seguros. Pero tienden a crecer en gran medida (como nuestros propios hijos o las propias particularidades) sin que nos demos cuenta, a pesar de ser algo muy patente para aquellos de fuera del movimiento que se tropiezan con ello de repente.

De este modo, esta avalancha de ayudas formativas resulta absolutamente tremenda para más de un Scouter, mientras que para los observadores que nos echan un vistazo antes de saltar a nuestro vórtice debe ser directamente disuasoria en muchos casos. Continuar leyendo ‘El escultismo no es una ciencia’