Archivos del Mes para agosto, 2020

Scouts BSA: El lento declive de un gigante

Lo que os voy a contar hoy no es algo nuevo. Ya os lo analicé en el artículo ‘Crisis en los BSA’, donde vimos que las cifras de scouts en los EEUU no han dejado de decrecer desde los años 70.

Y eso a pesar del crecimiento demográfico (la población global del país ha aumentado en todo este tiempo en unos ¡¡¡125 millones de personas!!!) o de la creación de unidades para chicos más pequeños (Tigers y Lions, que supusieron una bocanada de nuevos ingresos en la asociación).

Os expliqué que achacar ese decrecimiento sólo al sistema no coeducativo, al veto a los homosexuales, o problemas de índole religioso es hacer una lectura muy simplista del hecho.

El caso es que desde aquel 2014 en el que publiqué dicho artículo han ocurrido un montón de eventos en el seno de los BSA, que ahora han pasado a llamarse Scouts BSA con la incorporación de las chicas en las unidades clásicas (porque en el programa Venture-Sea Scout ya existía la convivencia de ambos sexos):

En mayo de 2013 se levantó el veto a los jóvenes homosexuales, aunque no a los Scouters.

En el 2015 se votó por levantar también dicho veto a los responsables.
En 2016 se iniciaron los primeros programas de Lions, pensado para chicos de 5 y 6 años, que aún no han empezado ni la educación primaria.
En 2017 se aprobó también la aceptación en los boy scouts de los niños transgénero en sus unidades masculinas.

Aún así, siempre dentro de la organización se le concedió a las unidades patrocinadas por las distintas iglesias la libertad de actuación en función de sus propias creencias, cosa que generó no pocas tensiones.

En enero de 2018 se inició la desconexión de la Iglesia Mormona (uno de los principales promotores del escultismo allí) debido a la creación de un programa propio más adaptado a sus características especiales.

En otoño de 2018 se abrió el programa a las chicas en las unidades menores (lobatos) y a partir de enero de 2019 a la edad de los Boy Scouts, que allí van de los 12 a los 17 años aproximadamente. Este cambio, popularizado por la frase “Scout me in“, hizo que se debiera cambiar la denominación de Boy Scouts of América, pasando a ser Scouts BSA.

Pero a pesar de todos estos cambios, de la paulatina apertura de los BSA, el número de miembros de la organización ha continuado en declive, tal y como podéis apreciar en la tabla adjunta.

Entre otras cosas porque lo que gana por un lado lo pierde por otro. Los aumentos que suponen el ingreso de niños más pequeños o de las chicas en el programa… se ve eclipsado por aquellos que abandonan por multitud de factores: religiosos, económicos, sociales, culturales, etc.

La introducción de chicos más pequeños ha infantilizado mucho la imagen de los scouts y eso no agrada a los más mayores, que acaban viéndolo como un “programa para críos”. Las políticas aperturistas han echado para atrás a muchos otros que no están de acuerdo con ellas, en especial las tropas asociadas a confesiones religiosas. Las nuevas ofertas de ocio compiten con los scouts, y además su imagen global ha caído muchos enteros con respecto al prestigio que un día tuvieron: ya no están de moda.

Las actividades también están cada vez más controladas, más pautadas y vigiladas, quitando ese halo de aventura e independencia que inspiraban en los chavales.

En fin, que aquel programa que en los años 70 contaba con cerca de 6 millones de participantes entre chicos y adultos … hoy día apenas si llega a los 2,8 millones (de los que 800.000 son responsables) …y bajando, en lo que yo he titulado “el lento declive de un gigante”.

Sólo el tiempo dirá cuál será el resultado final de todos estos cambios. Si se ha tocado fondo, si las cifras se estabilizarán, si nuevas políticas pueden traer un soplo de aire fresco unido a un incremento de la aceptación y del número de miembros…. o si, por el contrario, la aceptación del programa scout entre los jóvenes norteamericanos ha entrado en una espiral de decrecimiento que acabe llevándolo a ser un elemento testimonial en una sociedad moderna enferma de consumismo, placer inmediato e hiper-conexión tecnológica.

La pequeña biblioteca scout de “Gato Legendario”- Vol.17

Esta semana seguiré con la recopilación en formato libro de otra de esas series que tuvieron especial aceptación y que analiza las razones por la que nuestros chicos se cansan y abandonan nuestros grupos y aborda algunas soluciones sencillas para evitarlo.

Se trata de “¿Por qué se van nuestros scouts?”, obra que creo pueda ser de interés y utilidad para la mayoría de scouters del movimiento.

Y sin más dilación… aquí la tenéis: https://1drv.ms/b/s!AsruWrhnMAn_ghEbxlZrShIP3kmw