Las dimensiones del Proyecto de Vida Rover

  

Guy de Larigaudie. Rover Legendario de la Ruta de SdeF

Proyectar es lanzar hacia delante, pero sin descuidar lo que tenemos por detrás… nuestras determinaciones materiales, sociales y esencialmente las conformadas por la historia de nuestros afectos han dejado huella en nosotros mismos y, si bien por un lado nos han permitido llegar a este punto de nuestra vida, por otro también construyeron algunos obstáculos. La historicidad de cada vida es un dato que no puede ignorarse.

Algunos jóvenes cuentan con que los padres o familiares han deseado algo para ello, lo que en les permite seguir esa dirección o elegir otra; el problema mayor es cuando ese deseo no se ha puesto en juego por distintas circunstancias de la vida, generalmente cuando las necesidades básicas se han convertido en tiranas produciendo que el único deseo de los padres sea que los hijos vivan. Esto último no es una exageración, basta conocer las cifras de pobreza en nuestra América Latina que afecta mayoritariamente a los niños y jóvenes, para darnos cuentas que si el escultismo no se prepara para alojar y ayudar a la construcción de sentidos de quienes ha vivido al margen, el propio movimiento pierde significación que el propio Baden Powell había señalado como objetivo principal.
            La construcción del proyecto vital de un Rover está doblemente condicionada, por un lado, un pasado que es imposible de cambiar, por otro un futuro que de acuerdo con lo que se plantee deberán generarse las condiciones para su posibilidad. El Proyecto Vital expresa las elecciones fundamentales de la persona, su forma de estar en el mundo, en ese sentido le permite al Rover anticipar, decidir y actuar en función de los fines propuestos.

  J. Nuttin[1] decía que “el hombre mas que simplemente adaptarse al mundo, busca adaptar al mundo a sus proyectos” y que “el proyecto de futuro introduce una cierta unidad en el conjunto de actividades que forman parte de él. Así la suma enorme de comportamientos realizados, por ejemplo, en la preparación de una carrera y la realización progresiva de un proyecto en la vida social, forma cierta unidad de conducta y de motivación. Cada segmento de comportamiento que se inserta en esta perspectiva de vida no es más que artificialmente aislado del proyecto de conjunto del que forma parte”.

Teniendo en cuenta lo expresado por Nuttin, se nos aclara el por qué consideramos la Travesía, el Campamento en Soledad, el Servicio Rover y el Servicio Social como aquellos elementos centrales que desde el Roverismo le permiten al joven la construcción de un Plan Vital. También nos sirve para entender que el Proyecto del Clan esta expresado en la Carta de Clan donde la comunidad Rover expresa sus orientaciones principales para el despliegue de la vida personal y grupal, lo que implica que la misma no puede ser estática sino dinámica y revisada cada cierto tiempo, en tanto debe acompañar a su vez a las distintas conformaciones que tendrá la comunidad de acuerdo con el ingreso y egreso de jóvenes.

 Tal como lo plantea D´Angelo[2] “el Proyecto de Vida enmarca las direcciones principales de despliegue de la vida personal o grupal, en el conjunto de las contradicciones de sus relaciones reales y de sus elaboraciones concientes e inconcientes, en el contexto material, sociocultural y en las diferentes esferas de su actividad social. Podríamos considerarla como una categoría de la praxis social – personal, en tanto revela la materialización del sentido de vida en direcciones concretas y alternativas de acción individual y colectivas

Pensemos en el recorrido que un Rover realiza por la rama. Si en un primer momento en los equipos transitorios el joven Escudero explora a través de la participación en Travesías y Servicios distintas opciones que le abren un conocimiento experiencial de distintos aspectos de la vida, organizadas generalmente por los Rovers Caballeros (última etapa), cuando sea Caballero organizará Travesías y Servicios en los que podrán conformarse (o no) equipos transitorios donde escuderos y novicios obtendrán experiencias que los ayudaran a ir construyendo el rumbo de su propio Proyecto Vital. Como vemos existe una clara progresión para la construcción del Plan de Vida que es acompañada por el Clan en su conjunto y la oferta de programa cristalizada en la obtención de distintas Insignias que irán marcando los logros dentro del proceso.

Es la identidad del Clan el campo propicio para la elaboración del Plan Vital. D´Angelo[3] plantea que en el Proyecto de Vida se articulan distintas dimensiones articuladas a la historia personal del joven, que están expresadas en el siguiente cuadro

Teniendo en cuenta lo expresado en el cuadro, el trabajo del Rover se orienta a poder lograr autoconocimiento en las distintas dismensiones para que, a partir de ellas pueda realizar la programación de tareas dentro de su Plan de Vida, esto implica por un lado realizar una valoración para con posterioridad trazar sus metas

[1] Nuttin, Joseph.- Problemes de motivation humaine. Psychologie des besoins fondamentaux et de projects d’avenir. Revue international de synthese cientifique. Vol. C‑11. Milano. 1967[2] [2] Ovidio D´Angelo Hernández. Biblioteca FLACSO, “Autorealización personal y espiritualidad en las condiciones complejas de la sociedad contemporánea”
[3] Op.cit

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