Aquellos inquietos y ruidosos Boy Scouts

De nuevo aquí un día más y, como os prometí, os voy a contar otras anécdotas acerca de esos difíciles comienzos. En especial algunas pinceladas sobre la Convención del Crystal Palace y también sobre los primeros días de Gilwell Park.

Porque ya os dije que los comienzos son difíciles y aquellos años, sobre todo los dos primeros (hasta que B-P dejó el ejército para dedicarse a tiempo completo a su creación, en marzo de 1910), fueron realmente caóticos.

“Venga hombre, no será para tanto. Si el manual está orientado precisamente hacia la buena cidudadanía…”

Pues en esta carta al diario “Streatham News”, de 1910 se puede ver claramente lo que os cuento:

“Hemos oído que el Jefe Scout, el Teniente General Sir Robert Baden-Powell, tiene la intención de renunciar a su puesto en el Ejército de modo que ello le permita dedicar más atención a su querida idea, los Boy Scouts. Si esto es cierto, sin duda significará que la largamente deseada estandarización del uniforme, etc., por fin se llevará a cabo, y bajo su mirada autorizada las ‘Patrullas de Monos’ que han infestado Furzedown (una zona de Londres), entre otros lugares, durante tanto tiempo, y que no tienen nada que ver con el Movimiento de B-P, pronto remitirán.”

Evidentemente esto NO era un hecho aislado. La falta de normativas y control suelen conducir al caos en mayor o menor grado. Incluso muchas veces fomentado desde la Dirección, aunque fuese con la mejor de la intenciones: la de popularizar el Movimiento. Especialmente por parte de Pearson, para quien todo aquello significaba suculentos dividendos.

Una carta dirigida al Consejo de Scouters del Distrito Este de Londres lo refleja así:

“El Movimiento Scout lleva existiendo menos de dos años. Durante los últimos 13 meses ha habido una serie de demostraciones bastante bien publicitadas. El General Baden-Powell y el Sr. Pearson han organizado 2 grandes campamentos (se refiere a los de Humshaugh y Beaulieu) para los ganadores de competiciones de cupones (la idea de esto en realidad fue de Pearson, quien lo organizó sin consentimiento de B-P, pues se trataba de estimular la venta de la revista “El Scout”, que era donde se daban los cupones con puntos. Además añadía más puntos a aquellos que se subscribiesen anualmente a la revista. Por supuesto que aquello dejaba fuera de juego a los chicos que no fuesen de la más alta posición y que no podían permitirse comprar más de un ejemplar y suscribirse sin problemas. Aquellos campamentos lejos de ser populares serían para los niños ricos).

“Los Scouts han estado de exhibición en Gamage y Olympia, y fueron animados oficialmente por la Dirección General a distribuir programas en la Delegación de deportes, en el Gran Bazar y en el Jardín Botánico.

Durante la Semana Santa de este año, Scouts ‘seleccionados’ (quienes en realidad no fueron sino los ganadores de otra competición de cupones) fueron enviados a Alemania a exhibirse.

Otro grupo ha salido después a Francia. La intención original de este grupo era la de dormir al aire libre, cocinar su propia comida y de hecho disfrutar de unas sencillas vacaciones como lo harían los Scouts. Pero debido a la acción de la Dirección General, quienes se comunicaron con los Alcaldes de las distintas zonas que visitaban, se alteró completamente la base de su propósito. Los Boy Scouts fueron alimentados y se les dio alojamiento en los mejores hoteles, siendo recibidos y agasajados por los Alcaldes.

De hecho los propios muchachos, con sus uniformes pintorescos, están siendo utilizados como si fuesen hombres-anuncio para dar publicidad al Movimiento.

Estos métodos, tan dañinos como son para los propios muchachos, también están produciendo un tipo de Escultismo que tiende a la mera exhibición en lugar de a la eficiencia, aspecto que se ha podido vislumbrar muy bien en la reciente gran Convención de Scouts de Crystal Palace, sobre la que se puso ampliamente el foco y con lenguaje rimbombante, pero que produjo unos escasos resultados.

Su claro propósito era mostrar a los Scouts en faena. Sin embargo muy pocos de los 11.000 presentes participaron en las competiciones. Siendo las mismas competiciones de muy baja calidad, con la mayoría de competidores medio entrenados, resultado evidente de la falta de tiempo y oportunidades para la preparación del mismo.

En otras palabras, la convención fue prematura, y como demostración de lo que pueden hacer los Scouts debe haber supuesto una gran decepción para el público.”

Así que ya veis que no todo era un camino de rosas, que los problemas fueron surgiendo conforme el Movimiento se desarrollaba y se iban poniendo poco a poco los remedios que buenamente se improvisaban desde la Dirección.

Y por supuesto esto ha sido una tónica durante toda la historia de nuestro Gran Juego. Constantemente han surgido nuevas necesidades y retos y se han debido replantear muchas estrategias.

Incluso en los años dorados del escultismo, tras la Gran Guerra (como se llamó a la Primera Guerra Mundial), las cosas no eran tan idílicas como queremos creer.

Como muestra os traigo un extracto sacado de la una revista publicada por los scouts de Londres, llamada ‘The Trail’(“La Pista”) en Agosto de 1919, y que refleja Steven Harris en el libro del que ya os hablé la semana pasada: “Legalised Mischiefs”, y que dice así:

ALGUNAS IMPRESIONES SOBRE GILWELL PARK
Por nuestro Rojo Bolchevique.
Ilustrado por un artista completamente desconocido.

1. El Parque Gilwell, el Campo Oficial de Formación en “Woodcraft” fue inaugurado por el Jefe Scout el 26 de Julio.

2. Aves difíciles de ver- En su discurso, el Jefe dijo que esperaba que los Scouts hicieran buen uso de este Parque ayudándoles en su formación en “woodcraft”(arte de los acampadores) y estudio de la Naturaleza, y mencionó que en los bosques de los terrenos circundantes podían contemplarse aves raras de ver.

Pero ¿cuánto durarán esas ‘aves raras’ en el Parque Gilwell si nuestros Scouts naturalistas vienen a estudiar la naturaleza provistos de trompetas de caballería, cornetas y tambores?

3. “Zorro Blanco” (se refiere a John Hargrave, quien entonces era el máximo responsable del desarrollo del woodcraft y campismo) me había dicho que no se iban a permitir bandas o cornetas en este Centro de Formación de Woodcraft.

¿No ha sido un error invitar a estos terribles productores de estruendo? ¿Quién lo hizo?

En mi opinión las bandas que desfilaron en esta “Reserva Natural” el sábado 26 de Julio fueron una desgracia para el Movimiento.

4. “Basura Seca”- Después de que los “Scouts” llenaran todo el terreno de acampada de bolsitas de madalenas y papeles de caramelos creímos que estábamos en el Parque de Hampstead (un parque público londinense del que os hablé el otro día y que era un área de esparcimiento para miles de ciudadanos) durante un puente festivo.

¿Cuándo educarán los Scouters a sus muchachos para ser limpios y ordenados en lugar de andar tocando malamente esas horribles cornetas?

Ciertamente estos ‘Scouts’ no aprendieron Woodcraft. Yo solía ser uno de los que creía que “Zorro Blanco” y sus esquemas estaban completa y absolutamente implícitos, pero la inauguración del Parque Gilwell y el despliegue de dejadez y toques de corneta me han convencido de que en realidad de la carencia real de lo que es el Woodcraft en nuestro Movimiento.

5. “Bebés Scouts”. Alguno de los ‘Scouts’ que pude ver en el Parque Gilwell deberían haber sido llevados en cochecitos para bebés.

¿Cuándo transferirán los Scouters a sus Scouts pequeños a la nueva sección de Lobatos?
Si el Parque Gilwell se abarrota de una muchedumbre de deditos pegajosos y chupetes, toda idea de estudio tranquilo y serio de la Naturaleza será imposible Espero que el Jefe de Campo se dé cuenta de que el Parque no está pensado como campo recreativo para niños pequeños.

6. “El Scout grita y vocea…” ¿Cuándo enseñarán nuestros sabios Scouters a sus Scouts el arte del silencio? Se supone que un Scout de ver sin ser visto, oir sin ser oído.

Este sábado en Gilwell los “pequeños caballeros de las rodillas al aire” corretearon por el cinturón de árboles (¡donde viven las aves raras!) riendo a carcajadas y gritando como una manada de fanáticos descontrolados. Me recordó a un grupo de niños domingueros que han salido a ‘pasar un día en el campo’. “Eh, ¡venid aquí!” No pude ver el más mínimo autocontrol que se supone que posee un Scout.

7. “Gritos de Patrulla”. Cuando los Scouts llegan a toda prisa hacia la formación circular entorno al Jefe deben ‘hacer su grito de patrulla’.
Pero no hubo grito de patrulla alguno. Sólo un griterío desorganizado. ¿Cuándo enseñarán los Scouters a sus Scouts las verdaderas llamadas de las aves y los animales?

8. Vi al pobre “Zorro Blanco” que parecía bastante abatido por todo ello. “Bien”, le dije, “¿qué piensas de todo esto?”
Es justo lo que me esperaba”, me respondió, con una débil sonrisa, y en ese momento un toque que revolvía los hígados de una corneta desgarrada surcó el aire y todas las aves raras se taparon los oídos con sus alas.

9. “Un Scout nunca comete un error”, es lo que le dijo el Rey al Jefe.
‘Um…. ¿Nosotros nos asombramos? ¿No tendemos a vivir de una reputación que todavía no nos hemos ganado? El público espera a un scout que tenga sentido común.
“¿A qué distancia está la Estación de Chingford?”
“No sabría decirle” fue la respuesta.
“¿Por dónde se va?
Y se quedó mirando con cara de sorpresa.
Eso no sirve para nada…

10. Quizá algún día dejaremos de darnos palmaditas en la espalda y empezaremos a hacer algo de Escultismo.
Es un gran Movimiento.”

Creo que sobran más palabras. Espero que os haya gustado.

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