Los scouts y la política

¿Política? Uff!!!

Sí, ya sé que este es un tema que genera controversia. Principalmente porque el nuestro se define como un Movimiento apolítico, en el sentido de que no toma partido por ninguna facción política…
… y eso hace que algunos se quejen de una presunta falta de posición.

Y también sé que no es novedoso, pues ya hemos hablado de él en otros artículos publicados en este mismo espacio. Pero es un tema sobre el que nos conviene reflexionar de vez en cuando.

En realidad el hombre es un ser social, se agrupa, vive en comunidades y necesita generar ideas, tomar decisiones y emprender acciones para ayudar a una mejor convivencia de todo el grupo. Renuncia a parte de su libertad a cambio de la protección de dicho grupo. Y todo eso es lo que lo convierte precisamente en un ser político… aunque a veces digamos que no nos interesa la política.

Sin embargo algunos nos acusan de no acudir a manifestaciones que ellos consideran “justas” como un conjunto. Quizá NO se percatan de que dentro del movimiento conviven diferentes tendencias, diferentes maneras de pensar, de sentir, con distintas ideas religiosas, etc. Pretender que estén TODOS de acuerdo a la hora de apoyar una causa es harto complicado (salvo algunas que difícilmente admiten controversia en nuestro seno).

Incluso cuando hay consenso dentro del propio grupo es difícil, principalmente por la tendencia de los partidos políticos a apropiarse de ellas y la necesidad del movimiento de que su imagen permanezca desvinculada de los partidos.

¿Y si vamos solos?

Pues no hay problema. La participación activa es siempre bien vista. Pero esto sí: acudir de uniforme (o con pañoleta) a modo personal a una manifestación en favor de una causa puede presuponer un posicionamiento de un grupo o una asociación en el mismo sentido…y eso no es ni cierto ni conveniente.

Y entonces ¿Qué es lo que alentáis en los scouts?

Muy sencillo. En los scouts se colabora en la formación de la personalidad y de los valores de los muchachos, proporcionándoles las herramientas (entre ellas la inquietud de investigar en profundidad antes de opinar o actuar) para que CUANDO CREZCAN tengan la capacidad de elegir sus propias batallas en libertad, con independencia y siguiendo sus propias convicciones.

Se les anima a tener un pensamiento crítico y una participación activa (a nivel individual, o colectivo si varios coinciden en la propuesta) de acuerdo a la conciencia de cada uno. Sin más.

Pero esto no es algo novedoso o de los scouts de ahora. Ha sido así desde el principio, aunque algunos sigan creyendo que en los orígenes este era un movimiento militar o pseudo-fascistoide.

El viejo Jefe tenía claro que no debía entrar en adoctrinamientos políticos ni religiosos, más allá de establecer que para él era imprescindible que los muchachos se adhiriesen a alguna creencia religiosa o espiritual.

Y sí, aunque se cuidó muy mucho de definirse políticamente (a pesar las ofertas de algunos partidos), su idea era bien clara: amaba a su país con todo su corazón.

Entendiendo país como representación de lo que puede lograr el trabajo en común de los suyos, con sus virtudes y sus defectos. Asumiendo los errores cometidos en el camino de la historia y estando orgulloso de los sacrificios y penurias que hubieron de afrontar sus antepasados para que él y los suyos pudiesen disfrutar del país y el Imperio en el que les tocó vivir. El país es el grupo y el trabajo para el bien común.

Lo que en un principio fue un deseo para su país se acabó convirtiendo en un anhelo para con todos los muchachos de todos los países, en busca de una verdadera hermandad mundial que acabase con los conflictos futuros y buscase una vida mejor para todos los habitantes de este planeta.

Los políticos debían estar al servicio de la ciudadanía, en la búsqueda constante de ese bien. Pero él los diferencia claramente de los hombres de Estado:

“Os recuerdo que un hombre de Estado es distinto de un político. Un político es un hombre que simplemente piensa en ayudar a su partido en el Parlamento, bien sea Liberal o Laborista o Unionista o Socialista, etc…Pero un hombre de Estado es aquel hombre que piensa ante todo en ayudar a su país. Por tanto está muy por encima de las pequeñas cuestiones de partido.”

“La Union Jack (la bandera británica) es como los colores de nuestro equipo de fútbol. Si no jugamos juntos y nos apoyamos y jugamos desinteresadamente para los demás, seremos derrotados en cuanto juguemos contra un buen equipo, bien sea en el comercio, en la política o en la guerra.

Una casa dividida contra sí misma no puede prevalecer. Y por la misma razón debemos trabajar hombro con hombro en nuestra casa así como en todo el mundo, y no dejar que las clases y los partidos políticos creen fisuras entre nosotros.”

“Al ser un Boy Scout estáis haciendo esta gran labor, estáis aprendiendo a ser ciudadanos útiles. Aprendéis a someter vuestros propios deseos, placeres y seguridad con el fin de cumplir con vuestro deber y ayudar a otros, es decir, estáis aprendiendo a jugar en vuestro puesto y a jugar el juego.” (Historias para Boy Scouts- 1909)

La idea fundamental por tanto es la comunidad, el grupo. Fomentando el sentido altruista y evitando el egoísmo por el bien del conjunto (que es lo que el fundador consideraba la ‘verdadera disciplina’). No le interesan tanto las tendencias políticas como el sentido de Estado. Y no basta sólo con las ideas, como no basta con darle un “like” en una red social. Se precisa implicación, participación y una política activa.

Aquí lo tenéis muy clarito:

Las responsabilidades de la Ciudadanía

Como casi todo hombre tiene ahora derecho político al voto, uno de los objetivos de la educación debería ser preparar al joven ciudadano para su responsabilidad en este aspecto. Sin embargo este es un asunto que no puede enseñarse mediante una educación en clase de ‘valores cívicos’.

Así que ¿cómo lo incluimos en la formación escolar?

Bien, esta cuestión ha demostrado ser un rompecabezas, y por lo tanto se la deja discretamente de lado en la educación con la piadosa esperanza de que la enseñanza de la historia guiará las mentes de los muchachos hacia la dirección correcta. Menudo montón de…

Bien, yo creo que se precisa algo mucho más práctico en vista de la inaudita evolución política que acontece. Antiguamente los jóvenes adoptaban la misma línea política que sus padres, de la misma manera que hicieron en la cuestión de la religión, no por sus convicciones, sino por tradición.
Hoy día, con el rápido cambio y desarrollo social, lo que piensa su padre está desfasado y anticuado para el joven y moderno patriota.

En el Movimiento Scout somos apolíticos en cuanto al partidismo político, y espero que no se piense que al hablar sobre esto estoy abogando por mis ideas políticas particulares, pues no tengo en mente tal cosa. De hecho me seducen tan poco ninguna de las facciones políticas actuales del Parlamento, que hasta ahora nunca he ejercido mi derecho a voto por ninguna de ellas.

Un escritor reflejaba recientemente que una vez se le autorizó a invitarme a formar parte del Parlamento, y que aunque decliné hacerlo no sabía hasta hoy qué partido me gustaba. Ni yo tampoco lo sé.

Así que no hay intenciones partidistas en mis observaciones, como tampoco las debiera haber en la mente de ningún Scouter al preparar a sus chicos para ejercer sus responsabilidades políticas.
Es para las habilidades políticas, más que para los partidos políticos, para lo que deseamos prepararles.

En el Movimiento Scout, se nos reconoce por facilitar a aquel muchacho que, no teniendo las mismas oportunidades que aquellos educados en una escuela pública, una formación del carácter equivalente, especialmente en cuanto a responsabilidad y disciplina.

El ejercicio de una autoridad responsable y la obediencia a ella entre los muchachos es llevada a cabo en el Movimiento Scout por medio del Sistema de Patrullas. Pero se establece sobre unas líneas bastante más acordes con el espíritu de la edad que las del sistema de tutores de la escuela pública.

Tenemos que darnos cuenta de que existen dos formas de disciplina: una es la expresión de lealtad mediante la acción, la otra la sumisión a las órdenes a través del miedo al castigo.

En el sistema de tutores la autoridad es delegada por los maestros sobre los chicos más destacados. Se trata simplemente de la delegación de un mandato autocrático y, aunque coloca al chico más joven en su lugar (lo cual no es malo en ocasiones), no es democrático en esencia. No proporciona al muchacho libertad de acción, excepto bajo el riesgo de un castigo si toma una dirección que no le agrade a su superior.

Mientras que en el Sistema de Patrullas, cuando se desarrolla adecuadamente, el Guía es el responsable del éxito de su Patrulla, sea en los juegos o en su eficiencia, y los scouts son animados a cumplir las instrucciones del Guía por el deseo de que su Patrulla destaque. Es la expresión de su entusiasmo y del espíritu de cuerpo en la acción. En otras palabras, es ‘jugar el juego’.

El Guía se da cuenta por su parte de que para tener éxito debe impulsar ese espíritu con tacto y buen criterio, y apelando al lado humano.

En la Corte de Honor (de nuevo cuando se lleva a cabo adecuadamente) se escucha la voz de los muchachos, y ellos mismos establecen normas para su propia orientación.

De modo similar, en el Consejo de Guías de Patrulla (otra vez si se lleva correctamente a cabo) se consideran los ideales y objetivos del Movimiento y los pasos a dar en dicha dirección son discutidos por los mismos muchachos, de modo que acaban teniendo una perspectiva más amplia y menos egoísta al darse cuenta de los ‘pros‘ y los ‘contras‘ de la cuestión que previamente habían planteado, en lugar de ver sólo uno de los lados.
De esta manera la Patrulla se convierte en una escuela práctica de auto-gobierno.

La perspectiva – Junio, 1918

Como habréis podido comprobar una vez más, las bases de todo el juego estaban firmemente establecidas desde un principio. No son cosa de nuestros “geniales contemporáneos”.

La próxima semana os traeré otro ejemplo de ese pasado “militarista” para que veáis cuánto de verdad hay en él.

Hasta entonces

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2 Respuestas a “Los scouts y la política”


  • José María Paradinas Macias SPAIN

    Temas “delicados” mejor bien argumentados, y es lo que TU haces hermano. MUY BIEN.

  • Juan J Pérez-Gato legendario SPAIN

    Muchas gracias por tus palabras hermano Jose María. Un fuerte apretón de zurda.

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