Los scouts y la amenaza del comunismo

En el último artículo os estuve hablando de la llegada del comunismo a Gran Bretaña y las tensiones entre el ala juvenil del Partido Comunista de Gran Bretaña, la Young Communist League (YCL) y los Boy Scouts de B-P.

Os conté que el fundador refirió el caso de 3 Rovers que habían tratado de aprovechar su posición en un grupo scout para hacer campaña a favor de sus ideas… y que fueron expulsados por ello.

En realidad, a pesar de la intensa campaña que mantuvo la YCL durante los años 20 en contra del escultismo, la fortaleza del movimiento y su amplísima aceptación popular hicieron que el efecto sobre el Movimiento en el periodo ‘inter-guerras (1918-1939) fuese poco menos que ínfimo.

En todo caso existieron inquietudes en la dirección del Movimiento ante la infiltración de personas que pudiesen aprovecharlo para diseminar ideas a favor del comunismo soviético entre la juventud.

Y no sólo en el Movimiento… también a nivel gubernamental. De hecho los servicios de inteligencia británicos, el MI5, estuvieron al quite durante todos esos años, tal y como nos lo cuentan los diarios británicos (como “The Telegraph”) tras la desclasificación de algunos ficheros de los Archivos Nacionales.

Pero el fin de la 2ª Guerra Mundial, la llegada de la política de bloques y la aparición del telón de acero y la guerra fría, hicieron que el problema se agudizara sobremanera, hasta llegar a la aparición de cierta psicosis en el gobierno británico… y una sensación de amenaza en el seno de los Boy Scouts.

La muestra la tenemos en el documento que os traigo hoy: un folleto publicado en el seno de la Boy Scout Association, dirigido a los Scouters y con la intención de concienciar sobre los retos y la amenaza que suponía el comunismo soviético, así como su total incompatibilidad con los ideales propuestos por el Movimiento Scout.

La traducción del mensaje central (dejando de lado los elementos descriptivos del Movimiento y las recomendaciones sobre libros referentes al tema)  de dicho folleto, publicado en el año 1951, la tenéis a continuación:

UN RETO AL ESCULTISMO

La Amenaza del Comunismo

Introducción

Las Asociaciones de Boy Scouts y Girl Guides son conscientes de los peligros que tienen ante sí sus miembros debido a la amenaza de la situación actual del mundo hacia los valores en los que creen. Consecuentemente las dos Asociaciones han preparado este extracto para su uso por los Responsables, pero a fin de evitar tediosas repeticiones de las palabras Guía Jefe o Scouters, o Scouts y Guías, cada Asociación a publicado su propio extracto, utilizando expresiones aplicables a sus propios miembros.

¿Por quienes estamos siendo retados?

Existen varias fuerzas en el mundo que suponen un reto a nuestra fe Scout, y muchos de ellos tienen poco o nada en común. Debemos ser capaces de reconocer dichas fuerzas, aunque rara vez suceda que uno de nosotros nos encontremos con los tipos de persona que se dejan influenciar por ellas.

El primer tipo es el de los ateos, aquellos que no creen en la existencia de Dios alguno. Ellos pueden describirse a sí mismos como Materialistas, Seculares, Humanistas u otros, pero todos ellos afirman que “no hay Dios”. Es claro que estos no pueden honestamente hacer la Promesa Scout. Ningún ateo puede ser Scout.

El segundo tipo es el de los agnósticos, aquellos que afirman que no conocen a Dios y por lo tanto ni creen ni dejan de creer. La Promesa Scout demanda una creencia positiva.

Ambos tipos de personas pueden intentar hacer que nuestra fe se tambalee y por ello es tan importante para nosotros saber en lo que creemos. Muy a menudo nos vemos sorprendidos por algunos argumentos plausibles cuando en realidad tenemos a mano una respuesta perfectamente lógica pero no la conocemos.

Nuestro orgullo nos tienta, quizás, a afirmar que el hombre es autosuficiente, pero dos guerras mundiales nos han enseñado lo profundo que puede caer el hombre cuando no tiene una referencia mejor que él mismo a la que apuntar. El hombre puede ser lo suficientemente inteligente como para dividir el átomo, ¿pero no sabe cómo controlar el uso de su energía?

El tercer tipo de persona es muy común, y se trata de aquellos apáticos con respecto a la religión, y de quienes se contentan con seguir las directrices del mundo. Suponen un reto para nosotros, de una manera bastante indirecta, al sugerir que somos demasiado devotos, y nuestros estándares irrealistas.

Pueden conformar la mayoría de personas entre las que vivimos, y para algunos de nosotros es duro ser diferente. Nos vemos tentados a seguir su ejemplo y seguir el camino fácil.

COMUNISMO
El cuarto tipo de personas que pone a prueba nuestros ideales son los comunistas, y son con mucho los más peligrosos.

Vamos a examinar ahora, paso a paso, el modo en que el Comunismo niega todo aquello que tiene un significado para nosotros, y tiene la intención de destruirlo.

Pero en primer lugar permitidnos desechar el posible argumento de que al oponernos al Comunismo estamos enredándonos en las labores de los partidos políticos.

Es cierto que en un país como Gran Bretaña los comunistas presentan candidatos al Parlamento y que nuestro sistema de libertades permite hacerlo así. Pero debe ser evidente, teniendo en cuenta lo que ha ocurrido en Rusia y en los países dominados por ella, que una vez que el Partido Comunista llega a ser lo suficientemente fuerte destruye todas las instituciones por las que se conoce la democracia, y se niega a permitir a ningún otro partido que el suyo. Lo mismo ocurriría aquí si los comunistas tomaran el control.

Sean cuales sean las teorías idealistas podemos comprobar cómo funcionan en Rusia y los países de su influencia. Se puede muy bien argumentar que el sistema Ruso ha dejado de ser Comunismo tal y como lo entendía Marx, pero ese sistema es el que se llama Comunismo hoy, y es ese sistema el que está imponiendo el Cominform (el Communist Information Bureau) allá donde tiene la capacidad de hacerlo.

Permitidnos no olvidar tampoco que allí donde el Comunismo obtiene el control, los Movimientos Scout y Guía son suprimidos.

Los mismos comunistas son conscientes de que el Escultismo o el Guidismo no son compatibles con las creencias comunistas. En Checoslovaquia, Polonia, Hungría y otros países nuestros hermanos y hermanas tienen prohibido continuar con sus actividades, y reciben terribles castigos si continúan haciéndolo. Sólo esto debería bastar para que nuestros miembros tuviesen la certeza de que no tienen nada en común con el Comunismo.

Además, hasta que el Comunismo ha tomado el control ha seguido una política de infiltración en los movimientos juveniles, así que deberíamos estar en guardia.

Pero no es suficiente sentir que el Escultismo y el Comunismo son diametralmente opuestos. Debemos saber también por qué son tan opuestos. Permitidnos tomar nuestra Promesa Scout y nuestra Ley y ver cuál es la posición del Comunismo referente a ellas.

Deber hacia Dios
El Comunismo niega la existencia de un Ser Divino. No cree que el hombre haya sido creado por Dios ni que exista vida tras la muerte.
En Rusia los miembros del Partido Comunista han de ser ateos reconocidos, y se permite la existencia de Iglesias sólo si están dispuestas a obedecer las órdenes del Partido.

Deber hacia el Rey
Nuestro sistema de sociedad nos da libertad para sostener y expresar nuestros propios puntos de vista con respecto a la política o el Gobierno del momento. Se deben celebrar elecciones cada pocos años. La gente puede cambiar el Gobierno en cualquier elección, y puede votar por un candidato de cualquier Partido. En los países comunistas no hay elecciones libres, sólo una lista de Comunistas seleccionados.

La libertad de conciencia del individuo desaparece, existe solamente para hacer lo que el Gobierno les diga qué tienen que hacer. Y en todo caso la pertenencia al Partido Comunista está férreamente controlada por un reducido grupo de hombres que dan las órdenes. El Comunismo, del mismo modo que el Fascismo, es por tanto una dictadura y en todos los aspectos lo opuesto a nuestra democracia constitucional.

La Ley Scout
La Ley Scout, como sabemos, nos proporciona un código moral a seguir. Los comunistas no aceptan tal código. Nada de lo que proporciona apoyo a la causa Comunista es correcto. La mentira, la traición, o la violencia están justificadas, dicen ellos, si ayudan a propagar el Comunismo en el mundo. Para ellos, el honor, la lealtad y la verdad no son virtudes si suponen una traba a su causa.

Es del todo innecesario poner ejemplo, puesto que pueden encontrarse en los periódicos de cada día. Pero es sabio por nuestra parte advertir a nuestros scouts de la deliberada perversión del lenguaje por parte de los comunistas.

Incluso el Presidente Roosevelt, quien estuvo tan predispuesto a cooperar con los Rusos en la tarea de la paz mundial, se vio forzado a admitir, tras sus negociaciones con Stalin, que los Comunistas “no usan el lenguaje del mismo modo que lo hacemos nosotros”. Ellos afirman, por ejemplo, que son una democracia, pero como hemos visto su sistema es exactamente lo opuesto de lo que nosotros entendemos que debe ser.

Se podrían añadir muchos otros ejemplos a la lista, pero quizá debamos dejar a los Scouters que estudien la cuestión y elaboren un cuadro cuando hablen del Comunismo con sus muchachos más mayores.

¿Qué podemos hacer?
El Comunismo ha demostrado ser mucho más que un credo político. Sus miembros, bien preparados y muy disciplinados, lo han elevado al rango de la Fe.

Debemos por tanto tener aún una mayor creencia en la Fe que profesamos.
La elección no es entre tener fe o no tenerla, sino entre dos creencias de una clase completamente distinta. Si el Comunismo nos obliga a buscar un credo, o a examinar de nuevo nuestro propio credo, nos habrá prestado un gran servicio.

Por tanto aquí tenemos el reto a los Scouts de la presente generación, un reto a la aventura en servicio de Dios, a través del cuál creemos que lo eterno es más importante que lo temporal, lo espiritual más importante que lo físico o lo mental.

Debemos ser tan fervientes en nuestra adoración por Dios como lo fueron los primeros seguidores de nuestra fe, quienes estaban del mismo modo rodeados por un mundo hostil a sus creencias. Lo que importa más que ninguna otra cosa es lo que nosotros creemos acerca de Dios y de su plan para nosotros.

Y debemos molestarnos en entender nuestra fe, y las pruebas de su verdad. Cada uno de nosotros tiene su lugar como miembro de su propia Iglesia, y no puede quedar al margen y esperar que otros lleven a cabo la tarea de la Iglesias.

Es imposible librar esta batalla como individuos aislados. Debemos permanecer todos unidos.

Debemos también estar profundamente preocupados por el bienestar de las gentes de nuestro país. Pertenezcamos o no a algún partido político, debemos combatir toda injusticia, crueldad y la indiferencia egoísta hacia las necesidades de los demás. No sólo se trata de la voluntad de Dios para con sus pueblo, sino de que si no lo hacemos así ayudaremos a que las semillas del Comunismo crezcan, ya que su propaganda tiene más oportunidades allí donde exista injusticia y opresión.

Todo esto sólo pretende decir que debemos desarrollar nuestro Escultismo al nivel más elevado posible, y animar a nuestros scouts a hacer lo mismo.

Muchos chicos jamás han sido conscientes del significado completo del Escultismo. El niño pequeño que se inscribe en una Manada o en una Tropa viene en busca de diversión y aventura, y muchos nunca van más allá de este escalón. Es nuestra responsabilidad como Scouters, a través de nuestro ejemplo, llevar a todos nuestros Scouts a darse cuenta de que el Escultismo es ciertamente una aventura, la mayor de la aventuras, la de vivir bajo la guía de Dios”.

Como habéis podido comprobar existía una cierta psicosis sobre el tema, y los dirigentes scouts de la época se tomaron el asunto muy en serio. Publicaron este folleto dirigido tanto a los Boy Scouts como a las Girl Guides, en una época donde existía un gran debate de ideas en la sociedad y donde los Scouts no quisieron permanecer neutrales.

De hecho la posición de la Dirección del Movimiento en Gran Bretaña fue duramente debatida nada menos que en la Cámara de los Lores, con la asistencia de Lord Rowallan (el entonces Jefe Scout Mundial) y Lord Baden-Powell (cuyo título ostentaba entonces Peter, el hijo de B-P).

Algunos miembros de la misma consideraron que la publicación de este texto por parte de los Scouts  era contraria a la libertad de los individuos a tener sus propias ideas políticas. Veían en esta campaña una ruptura de la neutralidad política que caracterizaba al Movimiento, una quiebra de los valores de tolerancia, y la excusa para realizar una cacería de brujas.

En aquellos años se dieron casos de expulsiones del movimiento a los que entonces denominaban “Red Scouts”, bajo el argumento que era imposible seguir los Principios Scouts y ser fiel al ideario comunista al mismo tiempo. Los casos más renombrados fueron el de Paul Garland y el de Richard Etheridge.

Si tenéis ganas, y controláis el inglés, podéis curiosear el debate completo en este enlace. No os decepcionará pues es un interesante reflejo de la sociedad de la época.

De lo que sí podemos estar completamente seguros es que los movimientos totalitarios supusieron una clara amenaza al escultismo, pues allí donde aparecieron… lo liquidaron a la fuerza. Y el caso del comunismo ruso y los países de su órbita no fueron la excepción.

El próximo artículo os haré un recorrido por esas instituciones promovidas por los Estados a modo de sucedáneos del escultismo, y veremos la actitud del viejo Jefe frente a ellas.

Hasta entonces.

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