¿Conoces la verdadera historia del lobatismo?

De todo.
Eso es lo que se lee y se escucha en relación a la creación de la Rama de Lobatos.

“B-P, Vera Barclay y Rudyard Kipling se reunieron en Pax Hill para dar lugar a la nueva Rama”… cuentan algunos.

“En Diciembre de 1916 (algunos lo ubican en Junio) se reunieron 200 educadores en ‘Caxton Hill’ para presentar la nueva Rama”… cuentan otros sin tener en cuenta que Caxton Hill no existe. Lo que existe es Caxton Hall (maldita Wikipedia).

“Vera Barclay fue la primera Akela y es la co-fundadora del lobatismo, además de escribir el Manual de Lobato, tras el fracaso de su primera edición”… vienen a señalar otros pocos.

“B-P siempre fue muy reticente a crear la rama de Lobatos, pues quería mantener la idea y edades originales”… ???????????

Todas estas afirmaciones me animaron a escribir acerca de los hechos probados del nacimiento de la Rama. Así que cogí mis viejos libros (‘The first ten years‘ de P. Everett, ‘21 years of scouting‘ de E.K.Wade y ‘The Diamond Jubilee Book of Scouting‘ de la Scout Association), los artículos del historiador Colin Walker… y fui contrastando acciones y fechas hasta obtener un relato de información basada en datos veraces. Nada de ‘Wikipedias’ o artículos que se copian unos a otros hasta perpetuar los errores (tal y como os contaba en este artículo de ‘La Roca’).

Empezaremos respondiendo a la última afirmación, sobre las reticencias de B-P, echando un vistazo a lo que nos cuenta quien fuese la mano derecha del Viejo Jefe en los albores del Movimiento: Sir Percy Everett.

Percy Everett

Él nos relata de esta manera, en su libro “The first 10 years”, los avatares de aquellos primeros años en cuanto a las edades de los muchachos y otros problemas que iban surgiendo:

Durante 1911 hubo continuas discusiones referentes primero a elevar la edad de acceso a los scouts y luego a rebajarla, y también sobre la creación de ramas para los más jóvenes y para los más mayores.
Al principio el Jefe dijo que un muchacho podía ser scout con 10 años. Luego se elevó la edad a los 11, siendo el límite superior 18 años (los BSA siguen conservando ese rango original en sus Boy Scouts). Algunos deseaban elevar el límite inferior aún más, a los 12 o incluso a los 13. Algunos estaban a favor de rebajar el límite de nuevo a los 10 años. Otros querían que el límite superior se redujese hasta los 16.

La controversia sobre esta cuestión creció con intensidad en la revista “The Scouter” (que los primeros años era “La Gaceta de la Dirección”) y otras partes, pero pronto comenzó a evidenciarse que estos problemas se englobaban en un problema psicológico mayor.
El Jefe y el Comité obtuvieron toda la información que pudieron. Tras mucha discusión, llegaron a la conclusión de que era inútil alterar las edades. La única solución posible yacía en crear secciones especiales para los muchachos más jóvenes y más mayores.
El Jefe estuvo de acuerdo y prometió que abordaría la cuestión tan pronto como pudiera, pero seguía siendo un hombre muy ocupado de modo que, aunque de hecho los Lobatos comenzaron de modo experimental en 1914, no se formó ninguna rama de manera oficial hasta 1917.

La pionera en el Lobatismo fue la señorita Vera Barclay, hija de la conocida novelista Florence Barclay. Era una estupenda scouter de Hertfordshire, y yo ya hacía tiempo que me había percatado con admiración de la manera en la que llevaba a su Sección Junior (los junior scouts fueron los precursores de los lobatos en el programa experimental) de la Tropa Hertingfordbury.

El Coronel de Burgh, nuestro primer Comisario Jefe Auxiliar y uno de los mejores y genuinos scouts que jamás haya producido el Movimiento, fue el pionero de la sección Rover.

Entre tanto se tenía que parar una práctica horrorosa. En los desfiles de Tropas y Encuentros a menudo hacía acto de presencia un niño Scout, bastante joven, de 5 a 8 años de edad, vestido como un scout y actuando como una especie de mascota de la Tropa. Aquello estaba poniendo al Movimiento en ridículo con rapidez. El Jefe decretó que no se debía admitir tales scouts y la locura cesó rápidamente.”

¿Queréis conocer cómo se desarrollaron los hechos?

Pues seguid leyendo, porque un poco más adelante, en la misma obra nos narra con pelos y señales cómo el fundador y él mismo dieron los primeros pasos en el esquema de lo que serían Lobatos:

Durante los últimos meses de 1913, el problema de los chicos por encima y por debajo de la edad scout se hizo más insistente. La Ejecutiva pasó una buena cantidad de tiempo en reuniones y en consultas con el Viejo Jefe, con el objetivo conformar una política definida para ambas secciones.

El problema de los chicos más jóvenes había surgido en muchos lugares. Algunos Scouters querían bajar la edad de los scouts. Otros deseaban métodos diferentes para abordar al muchacho de nueve o diez años. Mientras otros pensaban que debíamos confinar el Movimiento para aquellos muchachos de edad scout y no preocuparnos por los chicos más jóvenes o más mayores. Pero había tantos Scouters preocupados por los muchachos de entre 9 y 11 años y por afrontar las dificultades a su manera, que había que hacer algo.

Sobre mí cayó la responsabilidad de preparar un esquema para Junior Scouts, como los llamamos por entonces en la Dirección, y remitirlo al Jefe. Aquí lo tenéis tal y como lo envié para sus modificaciones en Noviembre de 1913:

Reglas sugeridas para Juniors Souts.

Nombre. Jóvenes o Junior Scouts.

Edad. Un muchacho puede convertirse en Joven Scout a la edad de 9 años, y puede continuar siéndolo hasta los 12, aunque a discreción del Scouter puede convertirse en scout al llegar a la edad de 11 años.

Uniforme. Un Joven Scout lleva un uniforme como el de un scout, pero con la siguiente diferencia: en lugar del sombrero scout lleva una gorra de color verde oscuro y con un ribete de cuerda de color amarillo. En lugar de la camisa scout lleva un jersey. No se le permite llevar bordón. No puede llevar ninguna Insignia Scout ni ninguna otro distintivo scout. No puede llevar ni cintas de patrulla en el hombro ni ligas con borlas en las medias.
El privilegio de llevarlas se obtiene cuando pasan a ser Boy Scouts.

Organización y Formación. Las Tropas o Patrullas de Jóvenes Scouts se harán, dentro de lo posible, según las mismas líneas de las Patrullas y Tropas Scout. Los detalles adicionales de la formación se encontrarán en el nuevo libro del Jefe Scout (a publicar en breve), un Manual para la formación de Jóvenes Scouts.

Rangos.
1. Jóvenes Pie Tiernos o Cachorros. El chico debe demostrar a su Scouter que conoce la señal y el saludo scout. Luego promete hacer todo lo posible por ayudar a los demás en todo circunstancia. Después se le autoriza a llevar la Insignia de Joven Scout, y se convierte en un Joven Pie Tierno o Cachorro.
2. Cachorro de 1 estrella. Antes de recompensarlo con la estrella (que es amarilla y se lleva en el frente de la gorra) el Joven Pie Tierno debe:

  • a) Saberse la composición de la Bandera Británica y el modo correcto de izarla.
  • b) Ser capaz de hacer los siguientes nudos: Rizo, Vuelta de escota, Ballestrinque, As de Guía, Pescador y Margarita. Y conocer sus usos específicos.

3. Cachorro de 2 estrellas. Las pruebas para este rango son exactamente las mismas que para los scouts de 2ªClase, excepto que en la cláusula “A” dice: “Tener al menos tres meses de servicio como Junior Scout de 1 estrella, y que en la cláusula “D” se permitirán “30 minutos” para rastrear, y en la cláusula “E” se permitirán 15 minutos para hacer una milla a paso scout.

Las Tropas o Patrullas de Jóvenes Scouts sólo pueden formarse con la autorización del Comisario de Distrito.

El 19 de Noviembre el Jefe me escribió en los siguientes términos:

“Muchas gracias por las propuestas referentes a los Junior Scouts. Me parecen muy buenas y que son justo lo que se precisa.
Sugiero que estas dos cuestiones reciban una consideración adicional:

1. El nombre “Junior Scouts” no será permanente. Nunca pensé mantenerlo, pero su uso preliminar nos servirá mientras se explica al Movimiento. Debemos encontrar un nombre que llame la atención de los chicos pequeños. Un Scouter llamó a los suyos “Castores”. No me parece una mala idea.
Otro me sugirió “Chiquillos”.
Yo tenía originalmente en mente “Lobatos”, o “Cachorros”, o “Potros”, o “Jóvenes Scouts”. “Tramperos” puede ser un nombre atractivo si se explica que un ‘trampero’ es el asistente de un ‘cazador’ o scout. Sin duda puedes pensar en un nombre. “Cachorro” podría valer para el Junior Scout Pie-Tierno.

2. Gorra. Iba a sugerir una gorra de marinero de color caqui para dar una mayor apariencia de uniformidad, pero me atrevo a decir que tu gorra verde de criquet servirá igualmente, y tiene más similitud con las gorras escolares, etc.
En cualquier caso, creo que un jersey es más adecuado para los chicos pequeños que una camisa, y les da una apariencia más elegante.

Todo esto son detalles menores, pero los principios me parece que ya están formulados. Tendré que escribir un pequeño manual para Junior Scouts, creo. ¿Qué te parece?”

El 9 de Diciembre me envió algunas sugerencias adicionales, que incluían una nota introductoria:

Junior Scouts

“Todos estamos de acuerdo en la importancia de mantener el contacto con los ex-Boy Scouts en la edad crítica entre la adolescencia y la edad adulta. De ahí nuestro esquema de “Antiguos Scouts”.
Pero muchos otros están igualmente de acuerdo en la importancia de acceder a los muchachos más jóvenes de la edad scout y formarlos de la manera adecuada mientras aún son especialmente susceptibles a las buenas influencias. 

Tan convencidos están muchos, que a una gran cantidad de muchachos se les permite ser scouts antes de alcanzar la edad autorizada.
Esto es malo para ellos y para el Movimiento. Pueden forzarse demasiado tratando de hacer la misma labor que los muchachos más mayores. Y los chicos mayores se sienten ridículos cuando forman con chicos mucho más pequeños con el mismo uniforme.
Por estas razones se ofrece ahora este esquema para Jóvenes Scouts.”

El Jefe también me envió sus primeros diseños originales para la Insignia, el Saludo, y el primer esbozo de la Promesa. En la imagen podéis ver dichos bocetos.

Finalmente, el 10 de Diciembre de 1913 recibí una notificación adicional del Jefe en la que decía:

“Las Normativas pueden mostrar que las Patrullas de Jóvenes Scouts pueden formarse en conexión con las Tropas existentes a modo de “cantera”.

Este esquema fue considerado cuidadosamente por el Comité y comenzó de modo experimental en el país en 1914. Sin embargo, debido a la Gran Guerra, no se establecieron planes adicionales.

Los “Junior o Jóvenes Scouts” recibieron la bendición oficial de la Dirección General en un artículo publicado en la “Gaceta de la Dirección” en Enero de 1914. Se establecieron la Promesa y las pruebas para los Cachorros de 1 y 2 estrellas. No había Ley del lobato por entonces. La publicación de estos detalles conllevó una gran cantidad de correspondencia. Los Cachorros, y su esquema de formación fueron muy bienvenidos, especialmente por las señoritas que vieron en esta nueva Rama del Movimiento una vía para ayudar al jefe.
Se crearon una gran cantidad de Manadas, y muchos hombres y mujeres se sintieron atraídos por este nuevo método de formación de los chicos más jóvenes y se unieron entonces al Movimiento.” (Sir Percy Everett,”The first ten years”)

“Entonces ¿el viejo Jefe no estaba contra la ampliación del Movimiento con Ramas adicionales?”

Pues no. Como hemos visto el Jefe y el resto de la Dirección del mismo vieron clara la demanda de los mismos chicos y la necesidad de dar una respuesta que pudiera ser positiva para todos.
EK Wade, la secretaria de BP, nos cuenta en su libro “21 years of scouting” precisamente lo que el fundador pensaba que conllevaría el nuevo esquema:

En su “Perspectiva” (los artículos que el fundador publicaba en la revista “La Gaceta de la Dirección”), de Enero de 1914 planteó tres o cuatro grandes cambios destinados a aumentar el número y la eficiencia del Movimiento a gran escala.
El primero de ellos fue la inauguración de la rama de los Junior Scouts para aquellos chicos pequeños que estaban ansiosos por pertenecer al escultismo pero que eran demasiado jóvenes para ingresar oficialmente en el Movimiento.

“Colmará – dijo el Jefe- los puntos de vista un una buena cantidad de Scouters ansiosos por acoger a muchachos de menos de 11 años, abrirá un montón de escuelas elementales al escultismo, proporcionará una formación scout de base a los muchachos antes de convertirse en scouts de modo que les ayudará a elevar los estándares de eficiencia a la vez que reducirá la labor formativa del Scouter. Llevará la disciplina scout a los muchachos a una edad más temprana y más receptiva (8 años).”

Vemos pues, que el fundador era muy consciente de lo positivo que podía ser para el Movimiento la entrada en escena de aquellos chicos más pequeños. Pero tenía claro que debía trabajar sobre aquella idea y darle un fundamento propio, pues estaba convencido de que “un muchacho no puede comenzar su vida scout demasiado pronto” (Vera Barclay, ‘Jungle Wisdom‘).

“Bueno… ¿Y entonces se crearon rápidamente los Lobatos a partir de ahí? ¿Escribieron entonces ese primer manual de lobatos?”

Pues NO. El proyecto de Everett de los Junior Scout no era más que un esquema. Por tanto nunca hubo ningún ‘primer Manual de lobatos que fuese un fracaso’.

Aquel esquema de 1914, les pareció a muchos una especie de “Escultismo descafeinado”. El viejo Jefe era muy consciente de ello y tenía claro que se necesitaría un giro radical y un marco nuevo para aquella Rama.

Kipling

Justo en esa época B-P se mudó a vivir a Ewhurst Place, en la vecindad de un viejo conocido suyo cuya influencia cambiaría la historia del lobatismo: Rudyard Kipling, el autor literario más popular de su época.

El fundador conocía a Kipling de su estancia en la India, y también coincidió con él en Sudáfrica y en alguno de sus viajes en barco a ésta. Se admiraban mutuamente. El hijo de Rudyard había asistido, en 1909, al segundo campamento scout de la historia (no contabilizo el de Brownsea porque en ese momento no existía aún el movimiento scout propiamente dicho, era un campamento experimental) en Beaulieu River. Y el escritor estaba fascinado por la obra del viejo Jefe, e incluso había escrito “The Scout’s Patrol Song” (La canción de la patrulla) , canción oficial de los Boy Scouts.

Mantuvieron el contacto, tanto por carta como de manera personal, y de algún modo el Jefe llegó a la conclusión de que la historia de la manada de lobos del Libro de la Selva, en la que un niño se relaciona con los diversos animales de la jungla (Ernest Thompson Seton ya había utilizado con éxito a animales en sus historias) podía ser la inspiración que buscaba para sus lobatos.

“¿Fue entonces cuando se reunieron B-P, Kipling y Vera Barclay?”

No. En realidad eso nunca ocurrió así. Pero os cuento….

El Jefe estuvo trabajando para adaptar aquellas historias y dar forma a un programa que se adaptase a la edad de aquellos chicos más pequeños y que les resultase tan atractivo como lo era el marco de los exploradores para los más mayores.
El viejo Jefe estaba decidido a dar un impulso definitivo a aquel proyecto. Diseñó un marco simbólico único y original para sus lobatos y quiso recabar información de primera mano de todos aquellos scouters que trabajaban con los más pequeños. Sabía que un programa completo y bien desarrollado era la clave el éxito. Ahora debía formular un programa que mantuviese ocupados y felices a los chiquillos de 8 a 11 años. Un programa segregado de la Tropa Scout pero que los preparase para ella cuando llegase el momento.

Por todo ello el convocó, el sábado 24 de Junio de 1916, a unos 80 responsables de manada de la época en la Sala de Juntas (el Board Room) de las Oficinas Centrales, que entonces estaban en el 116 de Victoria Street.
Allí fue donde BP, impresionado por el buen hacer de una de las asistentes, una muchacha de apellido Barclay, le pidió que fuese su mano derecha en la confección definitiva de la rama y del nuevo Manual.

¿Y quién era aquella Vera Barclay?

Pues la hija de una famosa novelista de la época, Florence Charlesworth y un vicario anglicano.
Vera se había unido a los scouts en 1912, llegando a ser una de las primeras responsables femeninas de Tropa, o “Maestras Scouts” como se las conocía entonces.

Su nombre se hizo conocido a raíz de un artículo suyo publicado en la “Gaceta de la Dirección” de Enero de 1915 cuyo título era “Cómo puede una señorita educar lobatos”. Es en ese artículo donde nos cuenta su propia experiencia. Mientras era la responsable de la Tropa de su pueblo era molestada con frecuencia por chiquillos que querían ingresar en los scouts a pesar de no tener la edad:

“Cuando unos jovenzuelos de jerseys sucios, que no sabían ni hablar y que no levantaban dos palmos del suelo, comenzaron a hacerme el saludo con los tres dedos, empecé a darme cuenta de que había que hacer algo para aquellos chicos que no llegaban a la edad requerida. Fue entonces cuando alguien me entregó un panfleto sobre los Lobatos”.

Al día siguiente Vera fundó la primera Manada de Hertford Heath (por cierto, una localidad muy cercana a Gilwell Park) en la misma parroquia de su padre, recabaría la ayuda de su hermana pequeña Ángela, y comenzó a aplicar un programa al que envidiarían muchas Manadas actuales.

Aquel artículo de 1915 llamaría la atención de B-P, y su labor no pasó desapercibida tampoco para Sir Percy Everett (como él mismo nos ha narrado al comienzo de esta historia), que era su Comisario de Condado. Y por ello estaba entre los asistentes en el Board Room aquel 24 de Junio.

Como os comentaba, Baden Powell estaba dispuesto a dar a la sección una imagen completamente novedosa, cambiando su estructura en base a aquel “Libro de la Selva”, y necesitaba las ideas, el empuje y el saber hacer de Vera con los más pequeños.
En primera instancia Vera no estaba muy convencida, porque no le agradaba mucho el trabajo administrativo… y mucho menos trasladarse a Londres a vivir. Pero el Jefe fue realmente convincente y finalmente aceptó.

B-P le ofreció la posibilidad de que le ayudase en la edición de aquel primer Manual que tenía en preparación. Además pasaría a ser la Secretaria Nacional de la Rama Lobatos.
En su tarea el fundador le prestaría ayuda y sugerencias en forma de pequeños trocitos de papel afeitar (del que se usaba entonces para cicatrizar los cortes) que le dejaba en su escritorio. De alguna manera la hora del afeitado inspiraba al Jefe… (no sólo lo hacía con Vera, su secretaria E.K.Wade también era obsequiada con recordatorios de este estilo, por lo visto el fundador pensaba mejor en el baño, je, je).

Vera se puso manos a la obra y ayudó al Jefe a dar forma al libro, encargándose del apartado referente a las especialidades para Lobatos, así como los consejos para los responsables de Manada. Mantuvieron las ideas que había concretado el Jefe con Everett referentes a la uniformidad, progresión, etc… e incorporaron toda la magia del mundo del Libro de la Selva en la formulación de la propuesta, tal y como definió el fundador.

Con toda la presión existente para lanzar aquella nueva Rama, incluyendo la de Pearson, el editor, dejaron un cabo suelto que era determinante: la concesión de autorización por parte de Kipling para usar su obra en el nuevo Manual, puesto que éste era VERDADERAMENTE celoso de su propiedad intelectual. Todo aquel trabajo no habría servido para nada si él no hubiese consentido que se utilizase su obra.

La petición de autorización se realizó a última hora, cuando el nuevo manual estaba ya en boceto, y sin embargo Kipling tardó sólo 24 horas en dar el visto bueno, el 27 de Julio de 1916, dando prueba de la amistad que les unía y de la admiración que profesaba por el fundador.

Finalmente el 2 de Diciembre se publicó el Manual de Lobato, y el día 16 de ese mismo mes se presentó la nueva rama de manera oficial en la Council Chamber del famoso ‘Caxton Hall’, el salón de congresos de Westminster. Allí estaba presente Vera Barclay, ante 200 educadores y algunos lobatos, en calidad de Secretaria Nacional de Lobatos.

Caxton Hall

“¿Entonces Vera fue co-fundadora del lobatismo?”

El Gran Clamor

No en un sentido estricto, pues la idea, la formulación inicial (en la que como hemos visto tuvo mucho que ver Percy Everett), la inspiración del marco del Libro de la Selva, su adaptación a las necesidades del programa, la plasmación de la Ley de la Manada, el simbolismo y la ejecución del Gran Clamor… fueron ideas del Viejo Jefe. Todas ellas demuestran su extraordinario entendimiento tanto de los chicos pequeños como de los más mayores.

Sus principios básicos y sus métodos son aceptados y aprobados hoy en día por los psicólogos y pedagogos infantiles, quienes reconocen a B-P como un genio que se adelantó cincuenta años a su tiempo.

“¿Y Vera Barclay tampoco escribió el Manual del Lobato?

Pues ya hemos visto que NO. Aunque ayudó al fundador en la elaboración del mismo, en especial la 2ª parte (las especialidades y los consejos para los responsables de Manada).

Eso sí, la influencia de Vera fue ENORME en el desarrollo de la sección, y es por eso por lo que se la reconoce como “la primera Akela”. NO porque fuese la primera mujer en ser responsable de Manada…sino porque era la cabeza visible de la nueva Rama, en su calidad de Secretaria Nacional. En un tiempo en el que los hombres copaban la mayoría de posiciones relevantes en el Movimiento, Vera Barclay suponía todo un modelo, a la altura de Agnes u Olave Baden-Powell. Además de todo ello fue autora de numerosos libros dirigidos a la nueva sección, entre los que destacan los conocidísimos “El Lobatismo y la formación del carácter” o “La Sabiduría de la Selva“.

La nueva sección comenzaría a funcionar a partir de aquella presentación de Diciembre de 1916, por lo que las primeras Manadas oficiales del Reino Unido se formaron en 1917. Los primeros cursos de formación específicos comenzaron en Gilwell a partir de 1921 y durante los primeros años (hasta 1925), a los Scouters que los realizaban, en lugar de Insignia de Madera se les otorgaba un “Colmillo de Akela”.

Su expansión al resto del mundo fue bastante gradual, implantándose a partir de aquellos primeros cursos en la década de los 20 (a España llegarían en 1922 por sugerencia del propio B-P a Juan Antonio Dimas), a Francia llegarían también en 1922, a Chile en 1926 y  a otros países incluso más tarde. Los norteamericanos, por ejemplo, los incorporaron oficialmente mucho más tarde, para 1930.

 

Comparte con otros... Share on Facebook
Facebook
0Share on Google+
Google+
0Tweet about this on Twitter
Twitter
0Print this page
Print
Email this to someone
email

3 Respuestas a “¿Conoces la verdadera historia del lobatismo?”


  • Gustavo Alvarez ARGENTINA

    !Basta! Basta de derribar mitos, Gato. Si sigues así no va a quedar ninguno en pie.Como siempre, es un placer leerte. Muchas gracias por este trabajo.

  • Juan J Pérez-Gato legendario SPAIN

    Gracias a ti por tus palabras. Lo que no me explico es como algunas historias se acaban deformando hasta dar lugar a los mitos de los que hablamos…

  • Próximo artículo: ¡BP inventó los Post-it antes de los Post-it!

Añade un Comentario