Relatos Scouts Distópicos. El Atelier

Uno a uno fueron entrando a estación Carranza, con dirección al lugar donde estaban montando el Atelier. Gracias a las pulseras para evadir los sensores y visores de la Computadora Central Corporativa habían llevado poco a poco distintos elementos de Ciudad Centro hasta la estación abandonada de Olleros, y por su conexión con el exterior a través de Pepe – el nieto de Manuel – habían conseguido otra serie de objetos. El Atelier se encontraba ubicado en la vieja estación. Con el tiempo había sido provisto de distintos elementos tecnológicos de Ciudad Centro pero también de una Biblioteca en formato de Papel con viejos libros de escultismo, brújulas, sogas y distintas herramientas del siglo XX.  La computadora que poseía el chip entregado por el Bibliotecario permitiendo utilizar una puerta trasera de las supercomputadoras cuánticas para acceder a la información del Sistema sin ser notados, permitía determinadas maniobras que invisibilizaban las escapadas de la Ciudad y con un poco de destreza se accedía a información clasificada de la Corporocracia.
chico con mapa
–          Sacha. ¡Uy! ¡Fui el último en llegar! ¿Prepararon todo para hoy?

–          Kemal. ¡Obvio!

–          Ruben. Jeje… los quiero ver armando una red de pesca con los nudos que aprendí. Nos va a llevar un buen tiempo realizarla y ya no veo la hora de hacer una salida hasta el río para probarla.

–          Kemal. ¡Siempre presumiendo de tu habilidad técnica! ¿Hay alguna novedad desde Basurópolis?

–          Maximilian. Si, las chicas de la patrulla Timbúes nos invitaron a salir un fin de semana de campamento, siempre y cuando nos animemos a viajar en el tren bala de la Corporocracia que transporta carga entre Ciudad Centro y Ciudad Soya que está en las Sierras de Córdoba.

–          Joao. Ueyyy… eso está bueno, esas pibas tienen mucha onda y muy buena música de la vieja, con la que se puede bailar.

–          Sacha. Veo que no pierden tiempo con las pibas. Desde colonia Agrípolis nos avisan que Pepe va a venir a usar nuestra computadora que está conectada dentro de la Ciudad, porque detectaron en el laboratorio trazas de Fenobarbital en los deshechos alimenticios y suponen que la Corporocracia algo está haciendo con la comida. Así que lo de la red lo dejamos para la próxima y hoy tenemos que ir a consumir a distintos lacto-bares para que podamos traer una muestra del combo más barato que se está intercambiando por créditos. Este material va a servir de muestra testigo y se lo va a llevar Pepe, por supuesto que antes va a tratar de detectar algo sospechoso entrando a la Computadora Central.

Los huemules se dirigen a distintos puntos de las zonas destinadas a los operadores administrativos y recolectores de deshechos, la clase social más baja de la Polis. Ingresan a distintos bares y cumplen con la misión asignada, para luego regresar al Atelier. Una vez allí Pepe –que ya se encontraba en el lugar- utiliza un viejo espectofotómetro para analizar el material de los lacto-bares.

–          Pepe. Tenemos un problema complicado. No se trata solo de fenobarbital. Las trazas cubre el rastro de alguna otra cosa que no sabemos bien de que se trata.

–          Maxmiliam. Pero a la gente se la ve bien, no pareciera estar afectada

–          Pepe. No sabemos si está bien. El fenobarbital está ocultando la presencia de Amanita Phaloides que es un hongo que crece en Córdoba

–          Huemules ¿¿¿¿En Córdoba????

–          Pepe. Si. ¿Qué pasa?

–          Sacha. Es que justo nos invitaron las Timbúes de basurópolis para hacernos una escapada a las Sierras de Córdoba.

–          Pepe. Hmmmm… esto puede ser interesante. Voy a hablar con el Bibliotecario para investigar un poco más sobre este hongo… posiblemente aprovechando el viaje les pediremos que nos traigan una muestra para analizar en la Colonia

El silencio invadió el Atelier. Pepe preocupado se dirigió a la computadora del Atelier y empezó a trabajar, mientras que los muchachos comenzaron a preparar el material para la excursión que realizaría la semana siguiente.

–          Pepe. Esto sí que es raro, hay una zona importante que es inaccesible a los satélites, requiere claves de seguridad.

–          Sacha ¿Si estas en la supercomputadora, cómo no vas a poder verla?

–          Pepe. La Corporocracia destruyó las fronteras de los países e incentivó la construcción de  Ciudades Estado para que nadie pueda rebelarse a su poder. Lo que hace muchos años era de libre circulación por razones de seguridad pasó a ser controlado, por eso saliendo de Ciudad Centro solo figuran rutas y caminos de tránsito público, si te salís de ellos y te adentrás en zona ocupada por la Corporocracia, se enciende la alarma de “intrusión” activando el sistema de defensa.  La información de gran parte del mundo se encuentra codificada y solo es manejada por los líderes corporocráticos mundiales. En esos lugares cualquier soporte tecnológico es inservible.

–          Maximilian. No puede ser, cuando estuvimos en Agrípolis y Basurópolis los gps antiguos funcionaban

–          Pepe. Uds saben que existe una relación de tregua entre  La Corporocracia y el sistema de Colonias, esencialmente porque necesitan productos nuestros para su clase jerárquica. Dentro de esa relación ellos nos dan acceso libre a determinadas zonas geográficas. En las demás donde detectan que un GPS busca un satélite, automáticamente se genera un primer alerta y el sistema de seguridad va a la búsqueda del “intruso”

–          Kemal. O sea que nuestra accesibilidad se limita a lo que la Corporocracia quiere que podamos ver.

–          Pepe. Hmmm… siempre hay otras formas… el Bibliotecario tiene mapas cartográficos en formato papel, están desactualizados, pero la geografía no suele cambiar a no ser que el hombre corra las sierras y ríos de lugar.

–          Piero. ¿Mapas Cartográficos? Uhhhhhhhh…. Pensé que ya no existían!!! Voy a ponerme a estudiar cómo era el tema ¡me encanta!

La semana no transcurriría rápidamente. Los huemules Imaginaban lo que sería acampar a la noche en un lugar que no sea plano y poder observar las estrellas ¡acompañados por las Timbúes!. Será difícil que las computadoras del sistema educativo no detecten falta de atención y sugieran ingesta de medicación pero claro ¿cómo concentrarse en lo educación corporocrática con una aventura por venir?

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