Mafeking: Ciudad Subterránea. Capítulo 18 – Fin de la serie.

ULTIMO CAPÍTULO

EL JUEGO DE LOS CADETES

“Le dije a uno de estos chicos en una ocasión, cuando llegó  a través de un fuego bastante pesado: “Vas a ser golpeado uno de estos días, andando de esa manera  cuando los proyectiles están volando.” 

“Pedaleo de manera tan rápida señor, que ellos nunca me alcanzarán!”, respondió.”

(Traducido de la edición británica de 1954, Scouting For Boys – British Commonwealth and Empire Edition)

Algunos  escritos  (y  Educadores Scouts) de alguna manera todavía sostienen, creen  o insinúan  que los Cadetes de Mafeking fueron los primeros Scouts. (Por caso la propia  Asociación Scout de Sudáfrica en su sitio Web dedica una página a Warner Goodyear, y la llama “Un Scout en Mafeking, y si bien no abunda en el concepto, al menos confunde.)

Hay muchos elementos que confirman lo contrario; para no sobreabundar basta con señalar que el primer argumento, el más sencillo y más evidente  es que los chicos no formularon su Promesa Scout y por lo tanto “la adhesión voluntaria a los principios espirituales de la Promesa Scout y la Ley Scout” como elemento fundamental del Método Scout no estuvo presente. Eso todos los sabemos y no hace falta profundizar más. Es concluyente.

Sin embargo, y en pos de este análisis podemos considerar otro punto  para enriquecer  el concepto.

Un argumento de carácter general, lo constituye la clara diferenciación que hizo el propio Baden-Powell entre los Cadetes y los Scouts.

En noviembre de 1907 BP distribuyó un conjunto de folletos en los que difundía  su proyecto de los Scouts (Boy Scout Scheme): “Scouts, una Sugerencia” (Boy Scouts: A Suggestion)  “Scouts. Resumen del Proyecto” (Boy Scouts: Summary of Scheme)  y un tercero que recogía su experiencia en Brownsea: “Scouts, una Prueba  Exitosa” (A Successful Trial), en ellos constaba que intentaba:

“…organizar una amplia distribución del proyecto e imprimir un manual “auto-educativo” para ayuda de profesores, dirigentes de Brigadas de Muchachos, jóvenes de iglesias y Cuerpos de Cadetes, y otros interesados en muchachos, en el desarrollo de la hombría y buena ciudadanía”

Claramente se ve que los Scouts y los Cadetes no eran lo mismo; de hecho ofrecía su “proyecto” para aplicarlo a los Cuerpos de Cadetes existentes.

Sin perjuicio de otros supuestos –y los hay en abundancia- voy a detenerme en lo que a mi juicio es el principal argumento que explica la razón por la que los Cadetes no fueron Scouts como lo consideraríamos actualmente y –avanzando un poco más-, no podrían haberlo sido nunca, inclusive en el hipotético caso de haberse  removido el resto de los impedimentos o subsanado las diferencias.

Esta imposibilidad viene dada por  la propia naturaleza de las actividades que llevaban adelante los chicos y el contexto en el que  tenían lugar:   trabajaban en una situación de riesgo permanente, constantemente estaban expuestos a  bombas, esquirlas, francotiradores, hambre, enfermedades sin tratamiento,  a sufrir y presenciar la iperdida de amigos y familiares, etc.

El genial Adolfo Aristeguieta Gramko definió al juego como:

 “ una reducción de la realidad hacia niveles operativos de consecuencias menos graves e irreparables.  Son diseños tentativos, bocetos de conducta, cual elementos o perfiles para una maqueta.  Una vez con ellos, adquiridas las experiencias funcionales y automatismos que conllevan, se tienen los reflejos para manejar la realidad.”

El Juego Scout  entonces –en el más amplio sentido del concepto – supone gozar de un espacio de prueba, práctica y ensayo que posibilite el aprendizaje. Un espacio de experimentación dentro de un marco de referencia, que permite el error como uno de sus elementos naturales..

Se ha dicho que en Gran Juego los jóvenes aprenden haciendo, y eso se logra  mientras ensayan, experimentan y  practican. Y lo hacen en un contexto que los favorece, contiene y protege.

En este orden de ideas, los chicos que pedaleaban entre las balas, no tenían esa posibilidad de “ensayar” o equivocarse.

Un error podía suponer  la muerte.

Eso nunca podría ocurrir en el Juego Scout.

Los valientes y audaces chicos de Mafeking eran Cadetes, no fueron Scouts.

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El Valor de los Cadetes

Es muy difícil encontrar un  texto sobre los Cadetes de Mafeking que en alguno de sus párrafos no utilice la palabra “valor”  (particularmente yo no he hallado ninguno)

Inexorablemente, en los libros de historia,  en las notas periodísticas y  los libros Scouts –sólo por citar tres ejemplos- cuando se  menciona a los mensajeros de Mafeking, tarde o temprano se señala  el “valor de los Cadetes” y generalmente (y con total justicia) lo hacen utilizando diversas  acepciones o significados del término.

En la  mayoría de los ejemplos se habla del “valor” asociado a la valentía de los chicos que entregaban mensajes bajo fuego, aludiendo específicamente a su audacia, temeridad y coraje.

En otros casos el escritor –y Baden-Powell quizás constituya el mayor ejemplo en este sentido- menciona el “valor de los Cadetes” asociado a la valía del  Cuerpo de Cadetes, aludiendo a su utilidad, a su mérito, a su importancia.

Un buen número de escritos también elogia a los “valores” que encarnaron los Cadetes, refiriéndose a sus principios morales o atributos éticos.

En esta línea de pensamiento, existe otro sentido, otra connotación para el vocablo “valor” aplicado a los Cadetes,  y está  relacionado con la valoración que les atribuyó el gobierno de la Provincia del Cabo: una cuantificación tangible. Un valor económico.

A lo largo de estas páginas se hizo reiterada mención a la “Nómina de Subsidios”, un instrumento administrativo empleado para registrar la compensación o el reconocimiento del servicio prestado por los Cadetes.

El nombre completo de este documento es:

 “Cadetes.  Solicitud de Subsidio Personal por el Semestre que termina el 30 de Junio De 1900. Cuerpo de Cadetes De Mafeking

En la Nómina se establece que dicho subsidio será de 1 Libra Esterlina “per cápita” (de allí su  nombre “Capitation”), una cifra que 116 años más tarde poco nos dice sobre su valor relativo. Sin un contexto de referencia no es posible ponderar el real valor de ese importe.

¿Qué se podía obtener a cambio de 1 Libra en el año 1899 o 1900?, o mejor aún:  ¿Cuánto “valía” una Libra en Mafeking?

Para tener un punto de referencia podemos ver que durante el Sitio:

  • 1 Botella de Whisky costaba 18 Chelines y un vaso corto de cerveza 2 Chelines: 20 Chelines, que equivalían a 1 Libra Esterlina (£)
  • 1 £ era también el costo de enviar una carta fuera de la ciudad.
  • 1 £ de recompensa se ofreció a quien encontrara un libro extraviado, titulado “On the Irrawaddy.”
  • 1 £ era el costo de comprar durante 20 días el periódico local, a un Chelín el ejemplar.
  • 1 £ diaria era el jornal del Capataz del Molino de la ciudad
  • 1 £ se entregó al Cadete Gates, por obtener el segundo puesto en una competencia de transporte de mensajes
  • Con 2 £ y 2 Chelines se premió al “Mejor Ensayo sobre la vida en el Sitio”
  • 4 £ ofreció un ciudadano por un proyectil sin explotar del cañón más pequeño de los bóers y 1 £ por 20  balas de  fusil Mauser
  • 5 £ fue el premio ofrecido por BP para quien inventara la mejor lámpara de petróleo.
  • 5 £ se pagaron como premio a la mejor colección de fotografías durante un evento el 25 de marzo de 1900, el mismo día que se entregaron otras 5 £  premiando a la mejor composición musical.
  • Una bolsa de 10 £ ofreció un hombre llamado Patsy Carroll a quien se atreviera a desafiarlo boxeando a 5 rounds de 2 minutos
  • 50 £ fue la recompensa ofrecida por un desertor
  • 67 £ se recaudaron por Impuesto al Perro

No parece que el “valor” atribuido por el burocrático Gobierno del Cabo, haya estado en consonancia con el  “verdadero valor” del Cuerpo de Cadetes de Mafeking.

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  Algunos comentarios más…

  • En el próximo volumen Mafeking Ciudad Subterránea 2 se desarrollan mas temas relacionados con los Cadetes: detalles sobre la emisión y el diseño de la  “Blue Penny”, la Estampilla Posta” de los Cadetes;  La fotografía de Warner Goodyear y su fotógrafo, etc.

Enviado desde Mafeking mediante un corredor nativo el 19 de abril de 1900 y publicado por The Graphic en la edición del 16 de junio de 1900

  • Siete años después del Sitio, Baden-Powell usaría de base  el dibujo de los Cadetes que realizó mientras estaba sitiado en Mafeking,   para modificarlo y agregarlo a su próximo libro: Escultismo para Muchachos.  El original que  entregó al editor  Arthur Pearson en 1907, presentaba algunas diferencias con su boceto primitivo. La posición de los personajes  había variado, se eliminó al chico que hacía la venia militar, y se modificó ligeramente el sombrero de uno de ellos –el chico arrodillado-: ahora, inequívocamente  llevaba un sombrero  Stetson, la prenda que formaba parte del uniforme de los flamantes “Boy Scouts”.

Boceto original de BP para Escultismo para Muchachos

 

  • Esta segunda ilustración se publicó dentro de la Fogata Nº 1 en el primer número de la serie Scouting for Boys editada en fascículos que apareció el 15 de enero 1908, (En los años subsiguientes, con las reediciones del libro se modificaron las imágenes originales creadas por BP.)
  • El 19 de abril de 2016 este manuscrito original de la versión reformulada de los Cadetes – una hoja de 10 x 10 cm, dibujada en pluma y tinta, firmada por Baden-Powell con sus iniciales- integró el Lote Nº 285 del remate realizado por la casa de Subastas Bearnes Hampton & Little Wood.  Se vendió por la suma de  U$S 910,

 

FIN


Este artículo forma parte de la serie El Sitio de Mafeking: viejos temas, nuevos materiales que pueden leer cada viernes en el Blog de La Roca del Consejo.
El primer capítulo lo pueden encontrar aquí.
Las fuentes documentales en las que se basan las investigaciones se pueden consultar en el listado aqui.
Los impacientes y los curiosos pueden adelantarse a la lectura descargando mis libros de  investigación documental sobre el Sitio de Mafeking, disponibles en el Wiki de La Roca:

Mafeking Ciudad Subterránea (Parte 1)

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