Mafeking: Ciudad Subterránea. Capítulo 17 Parte 4

QUE HACÍAN LOS CADETES? Parte 4

REPARTIENDO EL CORREO…

Las siguientes imágenes muestran una serie de cartas que fueron despachadas en Mafeking y entregadas dentro de la ciudad:

(1) Carta remitida al Soldado Everett, a la Base de Defensas Oeste (Puesto del Mayor Godley)

(2) Carta remitida al Soldado Williams Fear Aimes, del Escuadrón Nº 1 del Regimiento del Protectorado, apostado en el Fuerte Cardigan.

(3) Carta remitida al Fuerte Ayr. en la línea más alejada de la defensa

(4) Carta remitida al Hotel Riesle, ubicado sobre la Plaza del Mercado, en el centro de la ciudad

(5) Carta remitida al Soldado John Tillard Bennet, del Escuadrón B del del Regimiento del Protectorado, apostado en el Fuerte de la Policía Británica en Sudáfrica.

(6) Carta remitida al Coronel Baden-Powell, con sede en el Hotel Dixon, también ubicado sobre la Plaza del Mercado, en el centro de la ciudad

En el siguiente fragmente del mapa confeccionado por el Topógrafo y miembro de la Guardia Civil de Mafeking, J.R.O.  Arnot, se indica donde los Cadetes entregaron cada uno de estos  sobres.

  1. Base de Defensas Oeste (Puesto del Mayor Godley)
  2. Fuerte Cardigan
  3. Fuerte Ayr
  4. Hotel Riesle, en la Plaza del Mercado ubicada en el centro de la ciudad
  5. Fuerte de la Policía Británica de Sudáfrica
  6. Hotel Dixon. Base del estado Mayor, en la Plaza del Mercado ubicada en el centro de la ciudad

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El historiador Scout Collin Walker afirma que no existen imágenes de Baden-Powell junto a los Cadetes.  Sin embargo, en Siege Views Of Mafeking (1900)  el libro con las fotografías que  tomó durante el Sitio el Subastador Público y Tasador Oficial  de la ciudad Edward J. Ross, se observa a  dos Cadetes uniformados detrás de un grupo de militares, que aparentemente se hallan en un momento de descanso. Si bien los chicos no están identificados, teniendo en cuenta las declaraciones de Webster, es posible que se trate de alguno de los tres Cadetes  que fueron comisionados al Cuartel General:   Len Brown, Tom Brown o el propio Linden Bradfield Webster.

Ross agregó la leyenda: “Lord Edward Cecil contando historias divertidas en la puerta del  refugio de los oficiales.

De izquierda a derecha: Sentados en sillas: Capitán Ryan, a cargo de Abastecimiento e Intendencia; Coronel Baden-Powell, Mayor Lord Edward Cecil –el “padre” de los Cadetes- con su banda de luto. De pie: Mayor Hanbury-Tracy, Jefe de Inteligencia, Capitán Wilson, Ayudante de Campo de BP. Sentado en el piso: Teniente Mc Kemzie, Jefe del Departamento de Transporte. En ambos extremos se observan dos Cadetes de pie.

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Un último servicio.

Finalmente, los chicos estaban cumpliendo tareas de ordenanzas, vigías, correos, mensajeros y – como señaló el corresponsal Vere Stent en sus recuerdos de 1927 para  The Morning Bulletin “de hecho, cualquier servicio sin armas”. Aparentemente todas las tareas menores les fueron delegadas y por ello su papel no pasó desapercibido. La actitud, eficiencia y organización de los Cadetes llamaba la atención  de los adultos y  de alguna manera los hacía sentirse orgullosos por los logros de los niños de la ciudad.

Quizás por esa razón, BP resolvió darles la oportunidad de llevar a cabo una última y muy especial tarea, una manera de rendirles un homenaje y un reconocimiento que seguramente no olvidarían nunca. Ni ellos, ni las personas que los estaban observando. Un simbólico gesto de valoración  que –en mi opinión – muestra la inteligencia de Baden-Powell, no sólo como estratega militar, sino como auténtico líder con una sabia visión.

El 12 de mayo de 1900 –a sólo 5 días de finalizar el Sitio-   una fuerte partida de Bóers logró traspasar el círculo de defensa e ingresó al poblado copando posiciones dentro de la ciudad.  Luego de 14 horas  de combate, las fuerzas de BP lograron reducir a los invasores y capturaron 108 efectivos Bóers.

Cuando finalizaron los disparos de ambos lados, los pasioneros fueron formados en filas y comenzaron a caminar hacia la cárcel y el salón Masónico donde iban a ser mantenidos en custodia.

Frederick Baillie dejó constancia en su diario:

“…cada grupo comenzó a marchar, y como naturalmente habían sido privados de sus armas, fueron entregados a los Cadetes, que habían estado bajo fuego todo el día. Estos guerreros tienen entre nueve y quince años de edad. Ellos son la única parte elegantemente y formalmente  vestida de la guarnición, ya que nuestras  tropas victoriosas estaban sucias y vilmente vestidas  de espantapájaros. Fue algo digno de ver como escoltaban a  los presos, ellos fueron simplemente “hinchándose como gallos y pavos”,  mientras alrededor las  largas líneas de las defensas aplaudían y cantaban  y “Rule Britannia” y el “Good Save The Queen””

 “Custodiar”  a un gran grupo de bravos Bóers –los hombres que les dispararon durante siete meses- mientras caminaban por la plaza principal, siendo observados por los soldados y ciudadanos de Mafeking, sin duda debe haber resultado una fuerte y emotiva  experiencia para los Cadetes.

Por supuesto que esa custodia era simbólica –alrededor del grupo estaban los hombres de BP armados con sus Lee Metford-  pero para el orgulloso conjunto  de chicos que había trabajado codo a codo con los adultos, asumiendo responsabilidades inéditas e impensadas para unos niños, fue una excelente manera de coronar esa increible aventura.

EN LA PRÓXIMA ENTRADA: LLEGAMOS AL ÚLTIMO CAPÍTULO DE MAFEKING: CIUDAD SUBTERRÁNEA , Y NOS PREGUNTAMOS: LOS CADETES FUERON SCOUTS?


Este artículo forma parte de la serie El Sitio de Mafeking: viejos temas, nuevos materiales que pueden leer cada viernes en el Blog de La Roca del Consejo.
El primer capítulo lo pueden encontrar aquí.
Las fuentes documentales en las que se basan las investigaciones se pueden consultar en el listado aqui.
Los impacientes y los curiosos pueden adelantarse a la lectura descargando mis libros de  investigación documental sobre el Sitio de Mafeking, disponibles en el Wiki de La Roca:

Mafeking Ciudad Subterránea (Parte 1)

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