Mafeking: Ciudad Subterránea. Capítulo 17 Parte 2

QUE HACÍAN LOS CADETES? Segunda Parte

El entrenamiento de los Cadetes y una misión muy importante….

Los domingos –único día de la semana que los bóers no bombardeaban la ciudad- era un buen momento para entrenar a los mensajeros mediantes diversos juegos y competencias, muy similares a los que recomendó practicar a sus soldados y suboficiales.

El viernes 27 de abril de 1900 se anunció que –tal como se hacía regularmente- el programa general de actividades del domingo incluiría un Torneo Militar y que se había resuelto agregar un evento extra: una Competencia de Cadetes.  Para hacerla más interesante para los chicos –y ponerlos en igualdad de condiciones con el resto de las categorías- se asignó un incentivo monetario:.

8—Competencia Transportando Cartas : (Cuerpo de Cadetes). 1º Premio: 1 Libra con 10 Chelines, 2º Premio 1 Libra, 3º Premio 15 Chelines, 4º Premio 10 Chelines.

Al día siguiente se publicaron las reglas del torneo; el Mafeking Mail Special Siege Slip  en su edición Nº 130 del sábado 28 de abril de 1900,  198º Día de Sitio-  anunciaba:

COMPETENCIA de CADETES
Las reglas serán las siguientes: Cada Cadete recibirá una carta en la Zona de Recreación y la llevará hasta  la  Oficina de Personal,  siguiendo la ruta a través de la calle Carrington. Él recibirá una respuesta verbal y deberá volver a la Zona de Recreación, donde está el remitente y repetirá el mensaje con voz clara y alta. Cronometradores: Pte. Clements, C. P. D. 2., Instructor M. C.C  Zona de Recreación; Oficial de Guardia. Oficina de Personal”  

El sábado siguiente, en la edición del 5 de mayo de 1900  se divulgaron los nombres de los ganadores de cada evento:

 

TORNEO MILITAR” El Torneo Militar en la Zona de Recreación realizado el domingo resultó todo un éxito, -a pesar de las raciones reducidas- y proporcionó una interesante novedad en entretenimiento.”
8-Cadetes. Competencia Transportando  Cartas. Total de puntos posibles: 10
1º Premio: Cadete L. Brown 8.75
2º Premio: Cabo G. Gates     8,5
Cadete. A Brown          8
“    C. Chowles      8
“    J. Rentzke       8
“    R. Wright        8

 

La abreviatura “Pte.” con la que el editor del diario  menciona a los chicos corresponde a la palabra “Private”, y significa  “soldado raso”, aquel efectivo que no tiene a nadie al mando, el escalón más bajo (después de recluta) en la cadena de mando. (“Soldado del rango más bajo en un ejército”, de acuerdo a la definición del  Cambridge English Dictionary)  ello evidencia la organización militar del grupo.

Las competencias entre los Cadetes se volvieron un hecho habitual durante el Sitio,  con ello se proporcionaba buena diversión y entrenamiento a los muchachos. El domingo 8 de abril de 1900  la ciudad se volcó a su habitual día de recreación semanal, que en esta oportunidad estuvo  fuertemente orientado a los deportes, y los Cadetes tuvieron su categoría especial en dos pruebas,  el miércoles 11 el diario local publicó la lista de ganadores

LISTA DE GANADORES – Último  Domingo de Deportes
2 – Carrera de Embolsados (Cuerpo de Cadetes):
1º:  Gower 2º:  Wolhuter 3º:  Harry
9 – Carrera de 100 Yardas Planas
(Cuerpo de Cadetes)
1º:  Stenson
2º:  Gower
3º:  Rowles

No consta ningún chico con el apellido  “Harry” en la nómina de Cadetes, por lo tanto es probable –nuevamente- que se deba a un error ortográfico o tipográfico  y  el ganador del tercer puesto en la “carrera de embolsados”sea alguno de los hermano “Harrhy”, Sidney o Ramsay.

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Webster explica cómo se reorganizó la nueva agrupación:

“El oficial era el Teniente Goodyear y los sargentos fueron Luke Green and Ivan Stenson. Fuimos a la tienda de Julius Weil donde  se nos entregaron los uniformes. Nos dieron pantalones y polainas de modo que las cadenas de bicicleta no engancharan los pantalones.” “Nos dividieron en equipos de tres chicos y nos asignaron  a diferentes posiciones en la ciudad. A mi – y a los hermanos Len y Tom Brown- me  asignaron el puesto en el cuartel general del Coronel Baden Powell. Recuerdo que los distintos agentes nos reuníamos  allí a las 4 pm todos los días para conseguir las  órdenes y la contraseña de la noche.”

Las declaraciones del Cadete apoyan la idea de una organización cuasi militar: contraseñas, turnos, puestos de trabajo, responsabilidades, etc., algo que estaba a años luz de las ocasionales reuniones informales en la plaza.

De acuerdo al corresponsal Vere Stent, algunos de los chicos estaban molestos con el cambio de funciones; mientras estuvo sitiado en la ciudad el periodista  entrevistó a uno de los niños. En una nota para el  The Morning Bulletin, del 28 de enero de 1927 recordaba:

“Cuando comenzó la guerra en Sudáfrica, los Cadetes de Mafeking, estaban armados con carabinas. Éstas fueron  retiradas por  los militares y  -para su indignación y disgusto-  fueron entregadas a  determinada compañía India  apostada en uno de los fuertes en la cara Este. Esto añadió sal a la herida, en la mente de los cadetes. Un guerrero de tan sólo doce años me entrevistó, como corresponsal de Reuter, sobre el asunto, pero me aconsejó sumisión a la disciplina. “Muy bien”, dijo, “Ellos querrán  que tomemos las carabinas de nuevo antes que el asedio haya  terminado, y no lo haremos.”

Tal vez ese malestar, esa resistencia,  tuviera también algo que ver con la nueva disciplina que se impuso al grupo.

Un Cadete montado en una bicicleta pasa un mensaje a un Corneta del Regimiento del Protectorado, en la puerta del Hotel Dixon sobre la Plaza del Mercado.

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Los equipos de Cadetes recibieron una misión adicional: la de vigías. Su tarea conllevaba una grave responsabilidad: observar  los disparos de “Long Tom” el cañón de 94 libras que los bóers tenían ubicado en las afueras, y dar el aviso a la población.

El intimidante y dañino equipo de artillería –que en Mafeking llamaban “Gran Cañón”–era un arma  de origen francés marca Creussot; Tenía  un cañón de 4.2 metros de longitud y disparaba proyectiles de 15,5 cm de diámetro y 43 kg de peso a una distancia 9 km. Sus efectos: devastadores.

BP y sus hombres habían cronometrado el tiempo que transcurría entre la preparación del arma cuando era cargada y apuntada  y la llegada de su proyectil a la ciudad: 23 valiosísimos segundos, que en el mejor de los casos daban tiempo para ponerse a cubierto en algunos de los refugios.

El 3 de noviembre de 1899, Baden-Powell –mediante una Orden General- había alertado a la población:

“La señal prevista para el lanzamiento del disparo del Gran Cañón ha sido modificada. El sonido de un cuerno demostró no ser eficaz. Una campana ahora está ubicada en la escalera  de [el almacén] Weil, y en el Laager [refugio] de las mujeres, mientras que el golpe de un riel del ferrocarril  en [el hotel] Dixon advertirá a todos para  refugiarse.”

Uno meses más tarde, se perfeccionó el sistema de alerta que operaban los Cadetes, un nuevo aviso del Mayor Edward Cecil informaba:

16/04/1900 Campanas de alarma.- El Gran Cañón – según informes de espías- , se ha retirado a Pretoria. Pero la campana de alarma seguirá en su lugar  para avisar lo más pronto posible cuando  las armas más pequeñas del enemigo entren en acción. La gran campana se tocará la siguiente manera: Un número de golpes en rápida sucesión significa “advertencia” de armas enemigas que están pasando a la acción. Tres golpes lentos  significa: Desde el sur de la ciudad. Seis golpes lentos significan; Desde el norte de la ciudad.”

La imagen de unos chicos de 12 o 13 años esperando que los bóers dispararan es realmente conmovedora; podría parecer una tarea  menor y sin embargo no hay duda que  se salvaron varias vidas gracias a esa labor llevada con responsabilidad por los Cadetes.

El 23 de diciembre de 1899, el corresponsal de prensa J. Angus Hamilton estaba observando cómo disparaban los cañones de la defensa:

 “De repente, nuestro cañón de nuevo estalló, y la campana sonó seis veces a la distancia. Era la señal que indicaba que  el Gran Cañón  había disparado, los seis golpes indicaban  que se apuntó  sobre nosotros. Lo escuchamos  y nos agazapamos en la tierra.  Hubo un estruendoso alboroto en el aire, una explosión ensordecedora a nuestros pies sacudió el terreno;  tierra, polvo, piedras y trozos de hierba cayeron sobre nosotros. Los tejados de los edificios a nuestro alrededor  se sacudieron con los fragmentos del proyectil, ya que estalló dentro de un círculo de unas veinticinco yardas de nuestro cañón”

Lady Sarah Spencer Wilson también dejó un testimonio en sus crónicas sobre la utilidad de las alarmas de artillería:

Hacia el ocaso, los ocupantes de los diversos refugios a prueba de bombas salían y se sentaban  en los escalones o los sacos de arena de sus guaridas, conversando con sus vecinos y discutiendo sobre de los daños del día.

De repente la campana se oía tintinear, y con ese informe del cañón todas las cabezas irían abajo , al igual que uno ha visto a menudo a los conejos en una noche de verano desaparecer en sus agujeros..

Cuando BP en Sketches in Mafeking & East Africa (1907)  escribía:

“Estos chicos fueron un gran ejemplo para los muchachos de Inglaterra, enseñando como fueron capaces  de organizarse para tomar el lugar de los hombres, cuando  ellos deben  ser requeridos en cualquier momento para la defensa del Imperio”

sin dudas no se refería solamente al trabajo de correos, sino a tareas tan delicadas como la de vigías, una comprometida responsabilidad que los Cadetes llevaron adelante exitosamente.

Un grupo de artilleros bóers operando el cañón “Long Tom” en las afueras de Mafeking.

EN LA PRÓXIMA ENTRADA :   LOS BURROS DE LOS CADETES, EL CORREO Y EL DILEMA DEL SOMBRERO DE BP.


Este artículo forma parte de la serie El Sitio de Mafeking: viejos temas, nuevos materiales que pueden leer cada viernes en el Blog de La Roca del Consejo.
El primer capítulo lo pueden encontrar aquí.
Las fuentes documentales en las que se basan las investigaciones se pueden consultar en el listado aqui.
Los impacientes y los curiosos pueden adelantarse a la lectura descargando mis libros de  investigación documental sobre el Sitio de Mafeking, disponibles en el Wiki de La Roca:

Mafeking Ciudad Subterránea (Parte 1)

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