La religión de los bosques

El artículo de “La Perspectiva de BP” que os traigo esta semana resume a la perfección el pensamiento del viejo Jefe referente a las posibilidades del Escultismo a la hora de educar a los chavales en el plano espiritual y religioso.

Seguro que vosotros lo tenéis claro pero aún así os recomiendo echarle un vistazo, se titula:

La religión de los bosques

“El hombre que ha deambulado por el mundo, el hombre que ha saboreado el peligro y se ha enfrentado a la muerte, de hecho, el que ha vivido la vida en el mejor sentido de la frase, en general es profundamente religioso. Pero su religión no es reconocida por muchos. No es ortodoxa. No ha sido formulada por el hombre, sino que es el resultado natural de su constante comunicación con la Naturaleza.

Probablemente él no podría definirla, porque no tiene doctrina ni rituales.
Ha llegado a apreciar la inmensidad de la Naturaleza próxima a lo infinito y sin embargo bajo unas leyes constantes en toda ella, y se ha dado cuenta que incluso las cosas pequeñas, hasta los gérmenes microscópicos, tienen su función y responsabilidad en el funcionamiento del conjunto.

De este modo se ha percatado de su propia insignificancia comparativa, y al mismo tiempo su propio deber en la vida. Es consciente de las progresivas etapas hacia cosas más elevadas, hacia una felicidad más plena, desde la semilla a la flor, desde la flor al fruto, y de que en el hombre estas etapas son asistidas mediante su esfuerzo activo hacia el progreso así como por la aceptación pasiva de lo inevitable.

Se da cuenta de que la felicidad se obtiene superando las dificultades, pero que la vida supone una carga y no es satisfactoria allí donde el esfuerzo es sólo para uno mismo. Que el servicio a los demás proporciona la mayor recompensa.

Cuando San Jorge venció al dragón no fue meramente por el triunfo de derrotar a la bestia por lo que luchó, sino por la satisfacción mayor de ayudar a la dama en apuros.
Algunos podrán objetar que la religión de los bosques es también una religión del pasado, y hasta cierto punto es así. Es la vuelta a lo primitivo, a lo elemental, pero al mismo tiempo lo es hacia el terreno común en el que se basan la mayoría de las religiones, es decir, el agradecimiento a Dios y el servicio a nuestro vecino.

Pero en muchos casos las formas han revestido tanto la simple y original fe de la Naturaleza que cuesta reconocerla. Hemos llegado a juzgar a una religión como lo hacemos con una persona, si somos unos esnobs, por sus ropajes.
Cualquiera que no lleve la ropa ortodoxa, y que vuelve a lo natural, tiende a ser juzgado como indecente, o al menos como un excéntrico, aunque después de todo, simplemente esté adoptando la forma en la que todos somos modelados por la Naturaleza, por Dios.

Aun así la forma natural de una religión es tan sencilla que un niño puede entenderla. Un muchacho puede entenderla, un boy scout puede entenderla. Procede del interior, de la conciencia, de la observación, del amor, por un propósito en todo lo que hace. No es un revestimiento formal o dogmático dado desde el exterior, que se lleve en el traje de los Domingos. Es, por lo tanto, una parte real de su carácter, un desarrollo del alma, y no una capa que pueda quitarse.
Una vez está allí el verdadero cuerpo, puede revestirse con los vestidos más apropiados para él, pero revestirlo sin que haya cuerpo es como un simple espantapájaros: camuflaje.

Con esto no quiero decir que debamos separar al muchacho de la fe de sus padres, alejándolo.
El objetivo es proporcionarle la mejor de las bases para la fe mediante el estímulo de las percepciones que son comprensibles por él.

Muy a menudo olvidamos, al presentar la religión al muchacho, que él lo ve todo desde un punto de vista muy diferente del adulto. Y que la verdadera religión no puede tampoco enseñarse como una lección de clase en la escuela.
Es terrible pensar la gran proporción de nuestros muchachos que se han vuelto mojigatos o descreídos por una concepción errónea de estos puntos por parte de sus profesores.”

Abril, 1918

Creo que no se puede explicar con más sencillez, ¿no creéis?

 

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