Mafeking: Ciudad Subterránea. Capítulo 11 Parte 2

EL ESPIONAJE BÓER EN MAFEKING: LA CAZA DE ESPÍAS

Un Agente Residencial

Londres. Inglaterra
Martes 13 de Febrero de 1900
Palacio de Westminster.
Sede del Parlamento Británico
Westminster, London SW1A 0AA, Reino Unido

Patrick O’Brien, el ofuscado representante de Kilkenny en Irlanda,  está esperando ansiosamente que se le conceda la palabra. Desde hace 10 días está tratando de averiguar la verdad sobre el asunto, y las autoridades de la Cámara sólo responden con vaguedades y evasivas.  Su anterior solicitud todavía no ha sido  satisfecha, más bien fue ignorada por los otros Comunes. Tal vez en Sudáfrica sean unos salvajes sin normas, sostiene el irlandés, pero el Coronel Baden-Powell –aunque se encuentre a 13.000 Km de distancia- es un súbdito y un funcionario del Imperio Británico y debe proceder según sus leyes. y si ha cometido un acto abusivo deberá responder en consecuencia.

En Mafeking estaba transcurriendo el 122º día de Sitio, en Londres el Parlamento estaba reunido:

  • PATRICK O’BRIEN (Kilkenny) me permito solicitar al Secretario de Estado para la Guerra que responda la consulta en relación a la supuesta declaración  realizada por  el coronel Baden-Powell en el sentido de que tenía cuarenta Fenianos presos, entre ellos el fallecido jefe de estación de Mafeking, ¿puede indicar cuál era su delito, y por qué fueron descritos como Fenianos; y si el fallecido jefe de estación de Mafeking, el Sr. Quinlan (presuntamente fusilado ), sigue siendo un prisionero? .
  • WYNDHAM No, señor. Como ya he dicho, no existe información alguna en la Oficina de Guerra sobre este tema, y ​​no se puede molestar a Lord Roberts en un momento así con preguntas basadas en rumores. Además, como el Lord sabrá,  Lord Roberts no se puede comunicar con el Coronel Baden-Powell en Mafeking.
  • PATRICK O’BRIEN Entiendo que hay medios de comunicación. ¿Puedo preguntar cómo es que las cartas pueden venir directamente de allí, y sin embargo ninguna llega a la oficina de la guerra?

La transcripción del Acta del Parlamento UK Nº HC Deb vol 78 cc1358-9, del 13 de febrero de 1900, muestra que al MP (Parlament Member) no se le respondió su última pregunta.
Todo había comenzado con un informe que  B.P. remitió desde Mafeking:

El jefe de estación había estado en comunicación con Whelan,  -un ex Feniano-  destacado miembro de la Liga de la Tierra Irlandesa. Detuvimos a este hombre al inicio de la guerra y lo mantuvimos en la cárcel. Tenía entre sus papeles un código para mensajes.”

El Jefe de la Estación de Trenes de Mafeking  James Quinlan,  fue acusado de conducta sediciosa y encarcelado por espionaje y por su supuesta conexión con los  Fenianos,  un grupo de nacionalistas irlandeses, que desde 1850 se oponían al dominio británico sobre  sobre Irlanda, considerados por las autoridades como sediciosos y enemigos del Imperio.  El Mafeking Mail del 18-12-1900 publicó la minuta de la sesión de la Corte de Jurisdicción Sumaria, donde se menciona que Quinlan fue imputado por otro ciudadano:

Corte Sumaria: Sábado 16/12/1899  El Sr. Macullum, gerente del Bar de Refrescos de la Estación de Tren, dijo que conocía  al acusado desde hacía de doce meses. Le había oído decir que era un Feniano, y que no estaba loco, sino que era un Feniano. Esto lo dijo abiertamente, en un bar público, antes de la proclamación de la Ley Marcial. El acusado  fue arrestado por  un mes, luego podrá quedar en libertad bajo fianza, con  dos fiadores de 200 £ cada uno.”

El Jefe de Estación James Quinlan, unos días antes de ser arrestado por BP

Al igual que en el caso de la desafortunada familia  Burger, los argumentos acusatorios son completamente endebles y  arbitrarios, sin embargo la corte lo mantuvo detenido.
Posteriormente circuló un rumor que decía que Quinlan había sido fusilado por Baden-Powell.
No es posible determinar si a esa versión la hizo circular el propio B.P. para desalentar a posibles traidores, si fueron los Bóers, los Fenianos o los periodistas. Lo cierto es que el rumor llegó al Parlamento Británico y el 2 de febrero de 1900, uno de sus miembros  hizo lo que hoy llamaríamos “un pedido de informe”  sobre el tema.  Como no hubo respuesta, unos días más tarde el MP O’Brien volvió sobre el asunto intentando echar luz sobre la cuestión, pero no tuvo éxito.
No he podido hallar información fiable que confirme o desmienta el fusilamiento.  Los libros “a favor” de los Fenianos, dicen que Quinlan fue un mártir fusilado por la causa, los periódicos británicos y australianos hablan del “falso fusilamiento”   Baden-Powell escribió en el reporte que detuvo al jefe de estación, no que “lo fusiló”.  Por otra parte, dejó constancia que en Mafeking se dictaron 5 condenas de muerte, pero no proporciona los nombres de los condenados.
Varios años más tarde en Mis aventuras Como Espía  B.P. agrega algunos datos que –aunque solo se trata de una conjetura- podrían estar relacionados con el caso:

En la campaña sudafricana otro jefe de estación, en nuestro territorio, fungió como espía para el enemigo … También se encontró en su oficina un código por el cual las diferentes armas del servicio eran designadas en términos ocultos para así telegrafiar información: Vigas = Brigadas, Maderas = Baterías, Troncos = Cañones, Listones = Batallones, Viguetas = Escuadrones, Tablones = Compañías”

Esta sencilla clave permitía transmitir mensajes libremente y quien lo leyera sin conocer el código pensaría que se trata de la correspondencia entre un carpintero  y su cliente, o entre un constructor y su proveedor.

Periódico The Age.  (Melbourne, Australia)
Edición del sábado 10 de febrero de 1900

“Traidores en Mafeking – 40 Fenianos Prisioneros
Londres 9 de febrero de 1900
“El Coronel Baden Powell reporta, en cartas enviadas mediantes corredores nativos, que tiene entre sus prisioneros a 40 Fenianos, incluido James Quinlan el último Jefe de Estación de Mafeking. Una cantidad de correspondencia traidora, que incumbe a los prisioneros, ha caído en manos de Baden Powell “

 

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Medidas Drásticas

Mafeking, Sudáfrica.
30 de enero de 1900
A la puesta del sol

El prisionero era un joven nativo.
Caminaba con los ojos vendados y las manos atadas, precedido por una patrulla de seis soldados y un suboficial con sus fusiles al hombro.
El grupo –seguido de algunos curiosos y periodistas- marchaba hacia la sabana con rumbo sudeste, al llegar al lugar escogido tomaron posición según lo acordado.
El nativo trastabilló  con los arbustos y debió ser guiado hasta su sitio por un oficial que lo tomó del brazo.
La orden había sido precisa:  “a la puesta del sol”, aún faltaban algunos minutos para que Febo se ubicara en el poniente, así que todos permanecieron esperando en silencio mientras el prisionero temblaba aterrado.
Hacía dos semanas había sido capturado cuando se arrastraba por las rocas intentando volver a la aldea Baralong desde las líneas Bóers. Cuando fue llevado ante la Corte que lo encontró culpable, confesó que los burgueses lo  instruyeron para que les informara el número de hombres y  armas, la condición los caballos y  los suministros de alimentos.
El joven le dijo a sus captores “que no había querido hacer nada malo”.
No hubo clemencia posible, el Coronel dispuso que se tomara una medida contundente  que desalentara el tráfico de información.
El corresponsal Angus Hamilton fue testigo de los hechos y los escribió en su diario:

“Quería, dijo, dar  una última mirada al lugar que había conocido desde su niñez. Se le concedió su pedido  y la venda de sus ojos  cayó sobre su cuello.  La Aldea  se extendía ante él, el lugar de su infancia,  bañado en una puesta de sol que había visto muchas veces antes, y que nunca volvería a ver. Había ganado de su pueblo, estaban los ruidos de todos los días, las voces de los niños, la risa de las mujeres, y el humo de sus fogatas. Había  vivido allí toda su vida  y allí  iba a morir, pero morir de una manera extraña y horrible.”

Unos instantes después el joven caía mortalmente herido por las seis balas del pelotón de fusilamiento.
La ejecución del espía nativo es la segunda que acusa Baden-Powell en su información oficial

Los nativos actuaban como espías para el enemigo; nosotros atrapamos  dos,  los juzgamos y fusilamos

Sin embargo las cuentas del Mayor Baillie difieren, el 25 de enero –cinco días antes de este fusilamiento- registraba:

“Por la noche, un nativo condenado como espía fue ejecutado. Había sido enviado para obtener una información completa acerca de las tiendas, fortalezas, sus guarniciones, y la disposición general de las fuerzas de la ciudad.

Él reconoció la justicia de su condena, pero sólo parecía pensar que era una pena que debiera ser ejecutado antes de que hubiera tenido tiempo para adquirir información de ningún tipo. Esta es el tercer espía nativo ejecutado…”,

Una días antes se había cumplido la sentencia de muerte de otro de los naturales capturados, en este caso fue visto llegar desde las líneas Bóers trayendo información a Mafeking que indicaba que esa mañana los sitiadores habían retirado su cañón de asedio de 94 libras –el arma que estaba hostigando a la ciudad-  llevándoselo en un carro. Los hombres de Baden-Powell inmediatamente lo pusieron bajo custodia y le otorgaron un plazo de cuarenta y ocho horas para verificar sus dichos, advirtiéndole que si durante ese lapso recibían un bombardeo del cañón supuestamente retirado,  seria fusilado sin más trámite. Las primeras veinticuatro horas transcurrieron sin novedad y efectivamente no se recibieron disparos del “Long Tom”, (el largo Tom)  como los Bóers llamaban a su cañón Creussot. Al día siguiente, cerca del mediodía, la historia del nativo quedó refutada por los hechos:   el cañón reanudó su fuego desde otra posición.

Inmediatamente el prisionero confesó que había sido enviado por los bóers con instrucciones de contar esa versión. Rápidamente fue ejecutado.

El subastador  de Edward Ross da cuenta de otra ejecución el  día 28 de enero:

“Los Muchachos del Cabo [mestizos] le disiparon hoy a un espía nativo, desde  una distancia de diez pasos. Tres balas golpearon su  cabeza y tres el pecho…”

Intentando intimidar a potenciales informantes, el Coronel emitió un anunció público:

“29 de enero de 1900: Otro nativo hallado culpable de espionaje  fue ejecutado  este día. El coronel al mando desea advertir a aquellas personas que han estado últimamente Informando  o intentando informar al enemigo que si lo hacen, directa o indirectamente, se los considerará responsables y se harán pasibles de sufrir la muerte o ser condenados por el Tribunal.  Esto se aplica tanto a los hombres como a las mujeres”

Aparentemente la vara con la que Baden-Powell  medía estas conductas no tenían el mismo largo para todas las personas, en Aids To Scouting parecía que el criterio en la valoración de un agente enemigo era diferente, bajo  el subtítulo “Las Agallas de un Espía” escribió:

Excepto en el caso de un espía que es traidor, uno no logra entender por qué un espía tiene que ser tratado peor que cualquier otro combatiente, ni por qué su ocupación ha de ser vista como despreciable, porque, ya sea en la paz o en la guerra, su trabajo es del tipo que es muy excitante y peligroso.”

En su libro sobre espionaje B.P. explica que sus enemigos no solo se valieron de los nativos para obtener información de inteligencia:

“Los Bóers usaron libremente espías de campo contra nosotros en Sudáfrica. Un Bóer angloparlante solía jactarse de cómo, durante la guerra, hizo frecuentes visitas a Johannesburgo vestido con un uniforme tomado de un mayor inglés que había muerto en acción. Él solía cabalgar pasando a los centinelas que, en lugar de dispararle, simplemente lo saludaban, y  asistía a los clubs y lugares frecuentados por los oficiales, recogiendo de ellos tanta información como él la requiriese de primera mano, hasta que atardecía y, cabalgaba de regreso a su comando.

Un espía nativo es condenado a muerte en una reunión de la Corte de Jurisdicción Sumaria de Mafeking De pie, apoyado en la pared, con una boina en la cabeza: Sol Plaatje, el traductor de la Corte. El primero sentado tras el escritorio es Lord Edward Cecil, segundo al mando en las fuerzas de B.P., a su lado, también sentado, Charles Harland Bell, Magistrado Residente, Comisionado Civil a cargo de las relaciones con los nativos.

 

LA PROXIMA SEMANA: TRAIDORES Y DESERTORES


Este artículo forma parte de la serie El Sitio de Mafeking: viejos temas, nuevos materiales que pueden leer cada viernes en el Blog de La Roca del Consejo.
El primer capítulo lo pueden encontrar aquí.
Las fuentes documentales en las que se basan las investigaciones se pueden consultar en el listado aqui.
Los impacientes y los curiosos pueden adelantarse a la lectura descargando mis libros de  investigación documental sobre el Sitio de Mafeking, disponibles en el Wiki de La Roca:

Mafeking Ciudad Subterránea (Parte 1)

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