Mafeking: Ciudad Subterránea. Capítulo 10 Parte 5

ESPIONAJE EN MAFEKING: ¿OPERACIONES PSICOLÓGICAS?

Los Chismes de la Señora X

Prácticamente desde el primer día en que la ciudad quedó rodeada comenzaron las especulaciones sobre la duración del bloqueo. Todos eran conscientes que las fuerzas de BP no podían por sí mismas derrotar a los agresores, y por lo tanto la esperanza estaba puesta en la llegada de refuerzos británicos. Las características de esa fuerza de alivio, su composición y –sobre todo- su fecha de arribo, eran materia de discusión constante entre los afligidos ciudadanos y una acuciante preocupación de los funcionarios de inteligencia que buscaban establecer alguna certeza en ese sentido.

“El rumor –escribió en 1997 Tomas Eloy Martinez-  es la precaución que toman los hechos antes de convertirse en verdad” lamentablemente para los habitantes de Mafeking, ninguna de las especies que circulaban en el pueblo se correspondían con el precepto postulado por el novelista.

Algunas versiones daban cuenta que el mismísimo Mariscal Roberts estaba llegando con un gran ejército, otras decían que el Regimiento de Rodhesia estaba a unos pocos kilómetros de la ciudad.

Los corredores nativos que lograban traspasar las líneas bóers también aportaban lo suyo, trayendo dudosas informaciones sobre triunfos y derrotas británicas en diferentes ciudades.

Se especuló que el General Sir Frederick Carrington estaba llegando con una fuerza combinada de británicos y australianos, al igual que el General Hunter que vendría con  un cuerpo de 10.000 hombres.

Los rumores eran tan contradictorios que incluso el periódico Hobart Mercury de Australia informó en abril que en varias ciudades de ese país se realizaron apresurados festejos  celebrando el levantamiento del Sitio, que por su puesto no había ocurrido.

Lo concreto es que los días transcurrían y la ayuda no llegaba.

El  Jueves 28 de diciembre el Mafeking Mail en su edición Nº40 sorprendió a propios y extraños  con una alentadora noticia: las fuerzas de alivio se habían reunido en Fourteen Stream, a unos  300 km de Mafeking y avanzaban a lo largo de la vía del tren, al día de la fecha ya estaban tan sólo  a 150 km (96 millas) de la ciudad, por lo que la liberación era inminente.

En Sketches in Mafeking & East Africa BP recordó el asunto:

“…un “Termómetro de Esperanza” apareció en nuestro periódico por algunos días. El termómetro mostró las  diversas etapas del avance [de las fuerza] y las fechas probables” el curioso gráfico –reproducido por BP en su libro, (Imagen de la Izquierda)-  mostraba que los refuerzos ya habían llegado a Vryburg.

El diario no especificaba claramente su fuente; por lo que hubo que esperar  siete años a que BP revelara que se trataba de  “…información de una mujer nativa que decía que una fuerza de socorro había partido de Fourteen  Streams y estaba viniendo hacia nosotros.”  Aparentemente tanto los periodistas como los agentes de inteligencia de Mafeking dieron por buenos los datos -o al menos no los desmintieron- y la publicación se distribuyó en la ciudad.

Para los apesadumbrados habitantes y soldados que tan solo dos días antes habían cavado veinticuatro tumbas para los caídos en la  horrible derrota de Game Tree, la buena nueva que traía el “termómetro” posiblemente haya operado como un bálsamo que renovó las expectativas y mejoró el ánimo de la gente, tanto de civiles como de soldados.

La ciudad enfrentó las vicisitudes del sitio con renovada confianza.

El martes 27 de marzo de 1900  -166º día de Sitio-  el boletín informativo de Mafeking, estuvo únicamente dedicado a tres temas:

  • El primero de ellos fue la transcripción de un extenso intercambio de correspondencia entre los dos presidentes de las repúblicas bóers Paul Kruger y Martinus Steyn y el Primer Ministro Británico Lord Salisbury, con los holandeses ofreciéndose a detener la guerra si se les garantizaba su independencia y el premier británico informando que eso era imposible.
  • El segundo asunto era un anuncio del Coronel Baden-Powell requiriendo a aquellas personas que poseyeran caballos en buen estado y listos para el trabajo, los inscribieran en el registro que estaba creando el Jefe de la Brigada de Transporte Teniente McKenzie Se garantizaba un pago de 8 chelines por día por animal, y se aseguraba una compensación a convenir con los propietarios en el eventual caso que el caballo muriera mientras estaba trabajando para el gobierno.
  • Por último, se presentaba a los ciudadanos un nuevo “termómetro de esperanza”.

A tres meses del anterior, esta nueva edición del pintoresco medidor –a manera de información rectificativa- daba cuenta que la fuerza británica  de alivio había llegado a Vryburg, (el mismo lugar que se suponía había alcanzado en diciembre) En esta oportunidad el periódico fundamentó sus datos explicando cual era su fuente, con un exitista anuncio:

¡ALIVIO! ¡AL FINAL!! HURRAH! ! !

Se ha recibido la corroboración  de varias fuentes informando que nuestro alivio del Sur, ahora sí, está al lado de Vryburg. Algunos muchachos  que llegaron en la noche anterior con cartas para el señor Weil, informaron de que habían visto soldados británicos en Vryburg el último martes. Están acompañados  -afirman- de  muchos vagones con comida”

Nuevamente las autoridades militares no hicieron comentarios públicos sobre las noticias, el Censor de Prensa tampoco objetó el anuncio.

Aparentemente, los refuerzos estaban sólo a unas pocas horas de la ciudad, sólo era cuestión de tener paciencia y esperar que las columnas de soldados recorrieran el camino entre  Mafeking y Vryburg. Los agotados defensores  los esperaban con entusiasmo.

23 días más tarde, luego  de  190 días de sacrificada resistencia, la ciudad recibió una noticia que la sumió en el desánimo. El Mafeking Mail del 20 de abril de 1900 informaba que un corredor nativo logró traspasar el cerco bóer trayendo un telegrama de Lord Roberts, el Mariscal de Campo en Sudáfrica, con malas noticias:

Lord Roberts telegrafió diciendo que  hubo retrasos inesperados en el despacho de nuestra columna de apoyo, y que espera que seamos capaces de hacer que nuestros suministros duren más allá más allá del 18 de mayo

Con estas pésimas novedades quedaba claramente de manifiesto que las anteriores versiones acerca del arribo de  una fuerza a Vryburg eran falsas.  Baden Powell ofrece una curiosa explicación para los hechos:

La anciana describió la aparición de la fuerza, y en especial se refirió a la “gran burbuja”, como ella llamaba a un  globo aerostático. Pero finalmente se reveló que la “gran burbuja” era su historia;  ella no estaba del todo bien de su cabeza, y estaba describiendo una expedición de algunos años atrás, antes de que nuestros uniformes fueran de color caqui, cuando nuestros hombres llevaban abrigos rojos y cascos blancos”. Esto golpeó nuestras esperanzas y las rompió  en pedazos, y al día siguiente el termómetro fue impreso al revés.”

El “Termómetro invertido”, tal como se publicó en el Mafeking Mail

Efectivamente, la fuerza militar con un “un globo””  y soldados con “uniformes color rojo” a la que supuestamente se refería la mujer confundida, fue la expedición de Sir Charles Warren que tuvo lugar en 1885, cuatro años antes del Sitio. De acuerdo al  documento “Antes era Mahikeng” del Mafeking Museum, el globo aerostático realmente existió:

Un detalle interesante es que un Cuerpo en Globo se unió a la expedición de 1885 y el ascenso de prueba hecho en Mafikeng, fue el primero en el sur de África.”

Más allá de las explicaciones,  parece poco probable que Baden-Powell y su equipo de oficiales no detectaran el supuesto error.

Estos hechos que hoy resultan anecdóticos –y que son  justificados por BP cómo una simpática confusión- seguramente fueron vividos de forma dramática por las personas que angustiosamente esperaban ser liberados del cerco.

El hambre, las enfermedades,  la muerte de familiares, compañeros y vecinos,  los continuos bombardeos, el acoso de los francotiradores, la destrucción de sus casas, los largos períodos encerrados en refugios subterráneos, las condiciones de vida –que en algunos casos eran infrahumanas- la perspectiva de una muerte por inanición, las pésimas condiciones sanitarias,  y una larga lista de penurias, hacían que las personas aguardaran con desesperación ser salvadas.

El corresponsal Emerson Neilly, en su libro “Sitiado con BP” describe una  conmovedora escena cotidiana:

  “…y yo empeño mi palabra afirmando que vi a un pobre compañero debilitado seguir a un perro con una piedra y con infalible puntería golpearlo en las costillas, lo que provocó que la hambrienta bestia soltara el hueso que tenía en la boca, luego el nativo lo recogió y lo  llevó  triunfante  a la acera, donde lo aplastó y comió todo lo que pudo de el…

En ese estado de situación, suministrar algún tipo de esperanza a los desafortunados sitiados era una necesidad indispensable.

Aunque nuevamente se trata de una especulación personal, todo el incidente podría haberse tratado de una operación montada por el Coronel para mantener en alto la moral del pueblo, darles algo en que pensar y organizarlos más fácilmente para la defensa.

De acuerdo al Manual PSYWAR del Comandante Randall G. Bowdish, las PSYOP (Psychological Operation) como se denominan en el ejército británico a las operaciones psicológicas dirigidas por los servicios de inteligencia militar,

tienen por propósito transmitir información escogida  a audiencias determinadas para  influir en sus emociones, motivos, razonamiento objetivo y, en última instancia, su comportamiento”.

No hace falta ser un experto en espionaje para construir un cuadro de situación enlazando algunos signos que tal vez apoyen este punto de vista.

  • La primera información del “termómetro” oportunamente se divulgó sólo 48 hs. después de la derrota de Game Tree, cuando los habitantes estaban sufriendo un profundo desánimo. Un grupo deprimido se vuelve vulnerable, darles algo positivo a lo que pudieran aferrarse no parece ser una mala estrategia. .
  • No resulta verosímil que las autoridades militares hayan confiado en un rumor de “una mujer nativa”; tampoco es probable que sus dichos no se hubieran chequeado o comprobado por otras fuentes. Por otra parte, ¿Cómo habría obtenido esos datos la nativa?
  • Otra posibilidad es que aquella mujer no haya existido nunca y que la versión la filtraran los hombres de BP al periódico.
  • O tal vez la mujer existió, efectivamente lanzó esa versión, y BP la dejó circular por las razones explicadas.
  • Entre el primer termómetro y el último transcurrieron 113 días, casi cuatro meses en los que hubo tiempo de sobra para verificar la versión, contrastándola con datos obtenidos de otros espías, correos y palomas mensajeras.
  • El segundo termómetro, que señala “ahora sí están en Vryburg” fue confeccionado en base a los datos que aportó el Sr. Weill. Benjamin Weill, gerente de Juluis Weill & Co, era el responsable de la firma que monopólicamente proveía de todos los materiales y suministros a BP y sus hombres en Mafeking. El Gobierno era su principal cliente, obviamente se trataba de un aliado de Baden-Powell que bien podría haber colaborado para difundir su mensaje.
  • Por último, el termómetro invertido pone al descubierto que los refuerzos no llegarían, y se publica cuando ingresó a Mafeking una información indubitable: el telegrama de Lord Roberts; en ese momento –muy convenientemente- BP dice que se comprobó que la mujer “no estaba bien” y se había confundido.

Otro dato interesante surge del análisis de los diferentes diarios de los sitiados, en algunos de ellos consta que el día 7 de febrero de 1900, se había recibido un mensaje de Lord Roberts alertando que la columna de socorro no llegaría antes de mediados de mayo; es decir que a pesar de contar con una información oficial en ese sentido, igualmente se alentaron las expectativas que estimulaban los distintos rumores,  hasta el punto de aceptar la versión del 23 de marzo que indicaba que “varias fuentes” afirmaban que el ejército ya estaba en Vryburg.

No es descabellado suponer –a la luz de estas observaciones- que BP haya implementado todos los medios de los que disponía para mantener la moral y el espíritu de las personas sitiadas, inclusive acudir “una mentira piadosa” para mantener a su gente  ilusionada, optimista y mentalmente sana en medio del desolador panorama reinante.

Quizás el  chisme de la anciana nativa nunca existió.
Quizás la propia anciana nunca haya existido.

 

EN LA PROXIMA ENTRADA: LOS BOERS Y SUS ESPIAS EN MAFEKING.


Este artículo forma parte de la serie El Sitio de Mafeking: viejos temas, nuevos materiales que pueden leer cada viernes en el Blog de La Roca del Consejo.
El primer capítulo lo pueden encontrar aquí.
Las fuentes documentales en las que se basan las investigaciones se pueden consultar en el listado aqui.
Los impacientes y los curiosos pueden adelantarse a la lectura descargando mis libros de  investigación documental sobre el Sitio de Mafeking, disponibles en el Wiki de La Roca:

Mafeking Ciudad Subterránea (Parte 1)

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