Mafeking: Ciudad Subterránea. Capítulo 10 Parte 2.

ESPIONAJE EN MAFEKING : EL SISTEMA DE INTELIGENCIA DE BP

Más allá de las molestias que le ocasionaban los periodistas y corresponsales , probablemente  la prensa constituyera el menor de los problemas que debía enfrentar  el Teniente Hanbury-Tracy, el jefe de espías de BP, después de todo, los datos que divulgaban eran públicos, visibles, estaban previamente supervisados por la censura y  eventualmente podían ser desmentidos por el mismo medio.
Su principal preocupación era  la información que por distintos canales salía de la ciudad de manera clandestina con destino al enemigo;  detectarla,  analizar su impacto, neutralizar sus consecuencias y eliminar sus fuentes constituía su principal misión.

Baden-Powell comentó en su reporte:

El enemigo estaba bien informado de todo lo que sucedía en Mafeking durante el asedio.”   y esto por supuesto, se debía a varios factores que excedían  el accionar  de los periodistas.

Un complejo sistema de espionaje operaba en ambos bandos, tanto el Imperio Británico como las Repúblicas Bóers mantenían trabajando en Sudáfrica un aceitado servicio de inteligencia: informantes, espías, agentes, soplones, y delatores, todos ellos recolectando y traficando información al mismo tiempo.    En Mis Aventuras Como Espía, el libro escrito 15 años después del Sitio de Mafeking,  BP ensaya una clasificación que ofrece una buena idea de la magnitud de esa estructura que pugnaba por obtener los secretos de su oponente:

  1. Agente estratégico y diplomático, quien estudia las condiciones políticas y militares en tiempos de paz de todas las otras naciones que podrían estar eventualmente en oposición a ellos en una guerra
  2. Agentes tácticos, militares o navales, son quienes observan hasta los menores detalles del armamento y del terreno en tiempo de paz. Esto crea las preparaciones tácticas en el mismo lugar. Así como material para puentes extra, emplazamientos de armas, interrupciones de las comunicaciones, etc.
  3. Agentes de campo. Son aquellos que actúan como exploradores al disfrazarse para inspeccionar las posiciones y reportar los movimientos del enemigo en el campo de guerra. Entre éstos hay agentes residenciales y agentes oficiales.

En Mafeking trabajaron todos ellos.

Un Agente Táctico

En 1907, en su libro Sketches in Mafeking & East Africa. BP ofrece  algunas pistas sobre el eficaz  trabajo de su servicio de inteligencia:

 “Esta nota  me llegó de algún amigo desconocido en el Transvaal inmediatamente antes de la declaración de guerra. La nota fue enrollada en una pequeña bola del tamaño de un guisante, inserta en un viejo bastón que un nativo llevó y me entregó en Mafeking – la información que contenía era bastante correcta

La mala caligrafía del texto no permite  traducir su contenido completo, no obstante pueden leerse algunas frases que sugieren la intención del mensaje:  “5000 Boers con artillería en la  orilla, cerca del  del rio Orange, en el puente de Fourteen Strams …. Cronje con 6000 en Lichtemburg…Fuerza de Artillería.. 4 en punto de esta tarde  Lichtemburg, Pretoria, Natal. 2 de  octubre.”

La  fecha  de la nota -2/10/1899- indica que esta  valiosa información de inteligencia estaba circulando una semana antes del inicio de la guerra. En Escultismo Para Muchachos BP explicó algunos detalles  sobre ese aviso:

“…recibí un mensaje secreto de un amigo desconocido del Transvaal, en el que me daba noticias sobre los planes del enemigo, su número, sus caballos y sus armas. Estas noticias me llegaron en una carta pequeña enrollada dentro de una bola del tamaño de una píldora, colocada en el interior de un pequeño agujero hecho en un bastón corriente y fijada a él con cera. El bastón fue entregado a un nativo, con la orden escueta de ir a Mafeking y entregarme el obsequio. Como es natural, cuando el negro nativo me entregó el bastón diciendo que me lo enviaba un hombre blanco, yo me imaginé que se trataba de algo especial y encontré pronto la carta escondida.”

Las palabras elegidas por BP: “un amigo desconocido del Transvaal” no son más que un eufemismo para referirse a uno de los múltiples agentes que conformaban su red de información.

En  la época en que se desarrolló el Sitio de Mafeking, Sudáfrica no era una nación única, sino que estaba dividida en cuatro colonias: dos británicas, Colonia del Cabo y Natal;  y dos repúblicas Bóers: el  Estado Libre de Orange y la República de Sudáfrica, conocida comúnmente como Transvaal, que literalmente significa “más allá del rio Vaal”.   Transvaal fue  colonizado: por los Holandeses del Cabo (Bóers)  antes de que les fuera disputada por los Británicos. Por lo tanto el “Amigo” del Transvaal era alguien estacionado en el mismo corazón de los dominios bóers: un espía.

El Currículum del Coronel

Unos meses antes de su llegada a Mafeking BP había escrito en Aids To Scouting su elogioso concepto sobre los agentes de inteligencia:

“…los japoneses con razón dicen que el espionaje es el deber más honorable que un soldado puede llevar a cabo, porque significa hacer un trabajo de gran valor para su lado, con el mayor riesgo personal para sí mismo. Un espía  ahora es más útil de lo que antes era, y al mismo tiempo tiene más posibilidades de llevar a cabo un trabajo importante…”.

Más tarde en  Mis Aventuras Cómo Espía  agregó

          Un buen espía -sin importar a qué país sirve – es por necesidad un valiente y valioso compañero.”

Baden-Powell tenía en alta estima la labor que desarrollaban los agentes de inteligencia por una sencilla e innegable  razón: el era uno de ellos; el espionaje militar era una de las habilidades en las que había obtenido  experiencia de primera mano.

Tal como mencionan todos sus biógrafos y el propio BP en sus diversos libros,  en 1885 (cuatro años del Sitio de Mafeking)  trabajó en la zona como explorador y espía en apoyo de la expedición del General  Sir. Charles Warren que había sido enviado a apagar la primera sublevación bóer.

En Lecciones de la Universidad de la Universidad de Vida dio algunas  precisiones sobre la  misión que le encomendó el General:

quería información precisa referente a pasajes posibles por los cuales se pudiera mover sobre las Montañas Drakensberg, que formaban la frontera entre Natal y las Provincias Bóer del Estado Libre de Orange y el Transvaal, y yo tenía que ir y obtener esa información. Tenía que hacerlo en el más absoluto secreto. Había dos pasos bien conocidos a través de los cuales los caminos llegaban a Transvaal y al Estado Libre de Orange respectivamente. Debía averiguar si cualquiera de éstos podía ser rápidamente habilitado en caso de una emergencia. Mi expedición me tomó un mes, involucrando un viaje de seiscientas millas. Montaba un caballo y guiaba al segundo, que llevaba mis sábanas y cosas de comer. Me salió una barba rala y debí haberme parecido como a un feo rufián. En cualquier caso mi disfraz era evidentemente efectivo…”

Mientras cumplía esas órdenes,   BP debió emprender algunas tareas de inteligencia que le resultarían muy útiles para conocer las características de  sus futuros sitiadores, bajo el subtítulo “Mi Primera Expedición de Espionaje” continúa narrando:

   “ Generalmente me hospedaba en las granjas cuando sucedía que las encontraba a la caída de la noche, y la excusa que tenía para vagar con tal atuendo era que yo era un reportero de un periódico que buscaba información, con el fin de recomendar estos lugares a inmigrantes, y de esta manera llegué a conocer muchos granjeros tanto Bóers como Británicos, y sus diversas opiniones en torno a los programas para el país.  Encontré que el mapa que llevaba para guiarme estaba hecho con bastantes errores, por lo que me propuse añadir un poco de lo que investigaba en mi actividad y hacer algunas correcciones que pudieran ser útiles desde el punto de vista militar.”

Nativos Baralong

En su Reporte del Sitio de Mafeking del  18/05/1900 el Coronel Baden-Powell destacó:

“Los Baralongs locales que viven en la aldea mostraron su lealtad, y prestaron  un buen servicio (sobre todo después de que depuse a  su jefe Wessels por falta de energía), su ministrándonos  buenos corredores de despacho, espías, cuidadores de ganado, etc. 
De los nativos que viven en la zona, Saani permaneció particularmente leal, y aunque cayó prisionero en manos de los Bóers, logró enviarnos información de vez en cuando.”

El nativo que Baden-Powell nombra como Saani, en realidad se llamaba Seane y actuó como espía para las fuerzas británicas. De acuerdo a la investigación del Dr. Malose Daniel Ramoroka (La Historia de los Baralong en el Distrito de Mafikeng), el Jefe Seane estableció una red de espionaje mediante nativos; incluso llegó a disfrazarse como un miembro de la tribu Rapulana –enemigos de los Baralong y aliados de los Bóers- para infiltrarse en sus filas, convirtiendo su trabajo en “una estrategia eficaz para ayudar a la guarnición británica para localizar Boers como un radar”   Más tarde, fue capturado por los Boers y se recluyó en  Lotlhakane, desde donde proporcionó a la Guarnición de Mafeking  informes de inteligencia a través de un laberinto de corredores Baralong. Según señala el documento publicado por la Universidad de Zululand:

Este flujo de información hizo que los Boers entraran en caos porque algunas de sus misiones para atacar a la aldea de Mafeking, eran conocidas de antemano y cuando sucedieron, fueron rechazados con facilidad. Cuando esto sucedió, los Bóers comenzaron a acusar a sus propios  comandantes de espiar para los británicos

 El Mayor Baille deja otra prueba del tipo  tareas que realizaban  los nativos que trabajaron para BP,  luego de una batalla el cronista registró:

“31/10/1899  Se desconoce cuáles son las pérdidas del enemigo, pero  sus ambulancias fueron vistas sobre  campo durante  un tiempo considerable. Espías nativos nos informaron, que en las fortificaciones  bóers  hubo luto  y que sus carros trajeron varias cargas con muertos para sepultar”

Robert Bradshaw Clarke Urry,  Gerente del Standard Bank, en su comentario de la batalla del 14 de octubre agrega información en el mismo sentido:

“Se cree que la pérdida de los bóers ha sido de 53 hombres muertos y un número proporcional de heridos. Esto fue confirmado por los espías nativos y por un capataz del ferrocarril que llegó después de la pelea.”

En Mis Aventuras como Espía  también el Coronel develó algunos de los métodos empleados en Mafeking que incluían a los naturales del lugar:

 “De nuestro lado varios métodos fueron adoptados para enviar información al campo. Mis espías emplearon corredores nativos (especialmente los más astutos ladrones de ganado) para transportar sus despachos hacia mí. Esto era naturalmente, en cada caso, escrito en clave o en código secreto, en Hindustani y transcripto en caracteres ingleses. Éstos eran enrollados en bolitas y presionados dentro de un pequeño hoyo tallado en un bordón, siendo después tapado el hoyo con barro o jabón. También eran puestos dentro del hornillo de una pipa debajo del tabaco, y podía así ser fumado sin levantar sospecha, o eran deslizados entre las suelas de las botas o hilvanados en el forro de la ropa del portador. Estos nativos también entendían el lenguaje de las señales de humo -señalando por medio de pequeñas o grandes bolas de humo para describir los movimientos del enemigo y su fuerza.”

LA PROXIMA SEMANA: UNA MUJER SERÁ LA PROTAGONISTA DE NUESTRO RELATO:  LA ESPÍA DE BP.


Este artículo forma parte de la serie El Sitio de Mafeking: viejos temas, nuevos materiales que pueden leer cada viernes en el Blog de La Roca del Consejo.
El primer capítulo lo pueden encontrar aquí.
Las fuentes documentales en las que se basan las investigaciones se pueden consultar en el listado aqui.
Los impacientes y los curiosos pueden adelantarse a la lectura descargando mis libros de  investigación documental sobre el Sitio de Mafeking, disponibles en el Wiki de La Roca:

Mafeking Ciudad Subterránea (Parte 1)

Contate Algo… de Mafeking

Comparte con otros... Share on Facebook20Share on Google+0Tweet about this on Twitter0Print this pageEmail this to someone

2 Respuestas a “Mafeking: Ciudad Subterránea. Capítulo 10 Parte 2.”


Añade un Comentario