Mafeking: Ciudad Subterránea. Capítulo 8 Parte 1

LA COMUNIDAD DE LOS FERROVIARIOS – (Primera Parte)

No todos los empleados del Tren fueron soldados; pero el aporte de los “No Combatientes”  fue fundamental.

La Contribución de los Ferroviarios 

Atribuir el éxito en la defensa de Mafeking solamente al obrar de  Baden-Powell y su ejército,  sería adjudicarle al Fundador “poderes de superhéroe”. Esta apreciación bastante frecuente entre algunos historiadores y muchos  autores de extracción scout,  lleva  a observar la historia desde un punto de vista necesariamente estrecho e incompleto.

Reducir la clave de la resistencia de la ciudad exclusivamente a las acciones militares de los combatientes es ignorar el sacrificio de la mayoría de los habitantes que se comprometieron en la causa.   La sobrevivencia fue un trabajo en conjunto en el que una gran cantidad de civiles -hombres, mujeres y niños-   se esforzaron por hacer que el lugar se mantuviera en pié, mientras los soldados hacían su tarea.  Cada grupo social en la medida de sus posibilidades aportó sus saberes y habilidades contribuyendo desde sus propios espacios y con sus propios medios.

La División de Voluntarios del Ferrocarril no sólo proveyó a Mafeking de soldados,  tecnología, materiales y logística, su bien organizada estructura fue esencial para cubrir varias de las necesidades de la ciudad durante el Sitio. De acuerdo al informe de B.P.:

 “ el Capitán More  organizó de manera eficiente a los empleados ferroviarios …  El gestionó su propio aprovisionamiento,  hospital, obras de defensa, protección para sus mujeres y niños, etc.,   de una manera muy práctica. Su  energía e ingenio  brillaron durante todo el sitio…”

 

No todos los ferroviarios sabían conducir un tren, ensamblar una vía; o combatir como un soldado  sin embargo cada uno tenía su especialidad y la puso al servicio de los demás.

Marion Cloete de More
La Madre

Solamente durante la primera quincena del Sitio, oficialmente se registraron 77 muertos por  heridas de bala, lesiones por proyectiles de artillería y enfermedades graves.

Los datos extraoficiales de las diversas fuentes que escribieron sobre el particular, prácticamente duplican esa cifra de fallecidos, y la triplican en relación a los heridos que requirieron asistencia médica.

El Jefe del Estado Mayor de B.P. anunció en una Orden General:

El Hospital Auxiliar de Alojamiento. Por la cortesía de los Oficiales de la División Ferroviaria  un hospital auxiliar y de convalecencia se establecerá temporalmente en el campo  del Ferrocarril a partir de mañana inclusive, para aliviar la presión actual en el Hospital Central. La señorita M. Crawford es nombrada Superintendente. Los detalles de personal y otras disposiciones serán publicados a su debido tiempo. Mayor Lord Edward Cecil

En esas condiciones, el personal sanitario era otro recurso escaso, en la ciudad las únicas enfermeras entrenadas eran la señorita K. G. Hill , la señorita J. Gamble, la señora Parminter, la señora McCollum, la  señorita Cramer, y la señorita Sheasby, que estaba en medio de un período de prueba; sólo cinco personas  que  por supuesto no eran suficientes para cubrir la creciente demanda de atención en los tres hospitales fijos: el Hospital Victoria, el hospital que se instaló en el  Refugio de Mujeres y Niños y el hospital de convalecientes

Nuevamente la comunidad ferroviaria contribuiría al  bienestar general.

Marion Clothe, flamante cónyuge del Ingeniero More, le informó a su esposo que había

resuelto ofrecerse  como voluntaria para colaborar en los trabajos de enfermería, si el doctor le brindaba algún tipo de asesoramiento para la tarea.

Marion  -bajo las órdenes de la Matrona Agnes Crawford- se hizo cargo del improvisado Hospital de Reposo  (u Hospital de Convalecientes) que se montó en  los terrenos del ferrocarril.

Inmediatamente varias mujeres de los trabajadores del tren siguieron su ejemplo: Las esposas de los voluntarios Adams,  Rising, Werner  y Stewart, así como la del Teniente (Ferroviario)   Buchan, y la esposa del Dr. Williams Hayes – el Director Médico de Mafeking- pasaron a colaborar en el cuidado de enfermos y heridos.

En pocos días se sumaron otras damas del resto de la ciudad y pronto se contó con un plantel de casi veinte enfermeras voluntarias en los puestos sanitarios,  que se agregaron al trabajo que ya venían desempeñando las religiosas del Convento de San José.

La dura y sacrificada labor de las mujeres de Mafeking también iba a ser  destacada por  B.P. quien al final del Sitio escribió a las autoridades británicas:

 “Equipo de Enfermería:  El trabajo realizado por las señoras enfermeras está más allá de toda alabanza. Las damas anteriores trabajaron con la mayor dedicación y abnegación durante todo el asedio. La prolongada presión del trabajo pesado, con frecuencia realizado  bajo el fuego enemigo (Incluso la Sra. Sarah Ferguson fue herida), afectó a todos ellos, la Sta. Collins –en una oportunidad- quedó postrada por el exceso de trabajo.  Fue en gran parte debido a su abnegación  incesante y su habilidad, que los heridos en muchos casos, tuvieron  recuperaciones maravillosas, y la salud de la guarnición quedó en tan buen estado.”

 

A fines de noviembre de 1899  Marion sorprendió al Ingeniero More con una nueva noticia: iban a convertirse en padres.

Resulta asombroso  que la Sra. More haya logrado llevar su embarazo a buen término pese al riesgo y  la presión del trabajo a la que estuvo sometida. Los hospitales estuvieron bajo fuego de artillería y francotiradores casi a diario, y varias veces debieron ser mudados porque los Bóers los destruyeron. En sus notas el  Dr. Hayes –el Jefe Médico de Mafeking-  mencionaba el sacrificio que hicieron las voluntarias:

“Cada día estas  mujeres que no estaban  acostumbradas a este tipo de trabajo o a la guerra, se impusieron a sí mismas el deber de enfrentarse a las hemorragias,  los miembros destrozados y las amputaciones, mientras que yo o mis colegas operábamos. Me temo que el público ha oído muy poco de esas señoras que hicieron el muy difícil y peligroso trabajo de  asistir a los enfermos y heridos durante el sitio. Al igual que todas las enfermeras profesionales, ellas  están satisfechas con el agradecimiento de sus pacientes, y prefieren no verse a sí mismas como heroínas”.

El subastador oficial  de la ciudad Edward Ross anotó en su diario

           “Quiero detenerme aquí sólo para decir una o dos palabra a favor de nuestras mujeres. Ellas de hecho se han desempeñado muy bien, incansables en su devoción en el trabajo en el hospital, cada una en la ciudad tratando de hacer todo lo posible sin pronunciar siquiera un murmullo de queja.”

 

Marion More cursó la mayor parte de su embarazo trabajando en medio de bombas y balaceras,  asistiendo las crueles heridas de los soldados. 75 días después de finalizado el Sitio, el 2 de agosto de 1900, dio a luz a su hijo Thomas Vivian More

Un grupo de enfermeras voluntarias y profesionales que sirvió durante el Sitio, entre las que se encuentran algunas de las esposas de los ferroviarios. 1) La Sra. Rising, 2) La Sra. Buchan, 3) La esposa del Dr. Hayes, 4) La Sra. Adams. En el piso se observan tres proyectiles de 94 libras sin explotar, pertenecientes a “Long Tom”, el cañón de asedio de los Bóers.

 

William y Thomas Hayes

La lista de empleados al servicio  de la administración pública de la Provincia del Cabo (1895-1900)  indica que el Dr.  William Andrew Hayes y  su hermano el cirujano  Dr. Thomas W. Hayes fueron contratados como Médicos para los Ferrocarriles del Gobierno y comisionados a  Mafeking en 1897.

William -miembro de del  Colegio Real de Cirujanos de Inglaterra-, ni bien tomó su nuevo puesto se puso al frente del Instituto Ferroviario, destinado a atendedor a sus trabajadores.

Tenía 37 años de edad cuando en septiembre de 1899 B.P. llegó al distrito con sus hombres  para hacerse cargo del mando militar de la ciudad, de cara a la inminente guerra que se avecinaba. El Coronel reorganizó la mayoría de los servicios públicos y lo nombró  Director Médico de la ciudad con responsabilidad directa sobre el Hospital Victoria.

Cumplir su nueva misión   no resultaría una tarea sencilla, los registros indican que al iniciarse el Sitio sólo había seis médicos diplomados y no todos ellos estaban disponibles para trabajar en el hospital. Según rememora el Dr. Hayes en su trabajo de 1901 “El Sitio de Mafeking desde el punto de vista médico” :

“Por desgracia, el Dr. Holmden de la Policía Británica de Sudáfrica, estaba enfermo, y continuó así durante la mayor parte del Sitio, por lo que podía hacer muy poco. El Dr. Elmes se unió a las filas de los rifles de Bechuanalandia. El papel desempeñado por el Dr. Smyth Sidney, M.R.C.S. Eng. (Miembros del  Colegio Real de Cirujanos de Inglaterra)  Se explica por los órdenes del 3 de  noviembre  de 1899. Sin entrar en más detalles, por lo tanto, puedo decir que el número disponible de hombres calificados, era de tres: el Mayor L.E. Anderson, el Sr. Thomas W. Hayes [mi hermano], y yo mismo.

Conforme avanzaban los días y los enfrentamientos armados, la cantidad de heridos y enfermos comenzó a crecer a pasos agigantados y pronto se vio que un solo hospital no era suficiente para responder a las necesidades de la guerra. Con la ayuda del Capitán More, se transformó al Instituto Ferroviario en un hospital para convalecientes, se reacomodó el mobiliario y se colocó una bandera de la Cruz Roja en el techo.

De acuerdo al testimonio del Ingeniero  More, otras razones –además- lo impulsaron a crear su propio hospital: la deficiente atención en el hospital de la ciudad.

Debido a las numerosas quejas de nuestros hombres por  tratamiento en el Hospital Victoria, decidí utilizar el Instituto del Tren para fines de convalecencia, lo que permitió que los hombres estuvieran fuera del hospital, pero igualmente  pudieran restablecer completamente  su la salud antes de volver a las trincheras y sus hogares. Resultó ser un gran éxito.”

Sorprendentemente, los Bóers –mediante un enviado con una bandera de tregua- protestaron por lo que consideraban una excesiva cantidad de lugares protegidos en la ciudad, de acuerdo al testimonio del Dr. Hayes, la marca de la convención de Ginebra que se instaló en los puestos sanitarios no sirvió de mucho:

Había cuatro de estas estaciones de socorro  con una bandera de la Cruz Roja  cada una. Cronje, [el general Bóer] sin embargo informó que se oponía a la cantidad de banderas de salvaguarda volando en la ciudad, por lo que por órdenes del Coronel  [Baden-Powell] he quitado todas, excepto dos”.

Repasando los ejemplares del periódico local Mafeking Mail Special Siege Slips, pueden hallarse varias disposiciones de Baden-Powell referidas a los médicos de los ferroviarios. En ellas queda expuesto que los  hermanos Hayes contribuyeron desempeñando diversas e importantes  tareas a lo largo del Sitio:

Edición Nº 3 del 3 de noviembre de 1899, Orden General – Servicios Médicos:

El Dr. Thomas  W. Hayes es nombrado en el Staff de Oficiales como  Oficial Médico Principal, dese el día  del 2 de noviembre. Se nombra al Dr.  B.Smyth  como responsable médico del Laager (Refugio)  de las Mujeres, con derecho a una paga a razón  de 30 chelines.por día, desde  la fecha 2 de noviembre

El día 7 de marzo de 1900 se publicaba bajo el título “extras” la siguiente orden de B.P:

 “Raciones Extras no serán emitidas bajo ningún pretexto, a menos que se presente un Certificado Médico firmado por los siguientes médicos: Para el Refugio de Mujeres y Niños: Thomas  Hayes. Para cualquier otra parte de la ciudad: William Hayes, P.M.O. (Oficial Médico Principal)”

Anuncio en el periódico: No Más Extras en las Comidas

 

En la edición No. 107 del lunes 2 de abril de  1900, 172º día de Sitio, el segundo al mando en Mafeking, Mayor Lord Edward Cecil, -subrogando a Baden-Powell- dispuso:

 “Servicios Médicos: Con referencia a la Orden General No. 6, del 24 ultimo, todas las enfermeras y los médicos subordinados conectado con el Hospital, el Hospital del  Convento, el Hospital del Laager  [Refugio de Mujeres y Niños], la Guardia de la Civil y la División Ferroviaria, quedan bajo las órdenes del Dr. Hayes como Medico Oficial Principal de la  Base . Los subordinados sanitarios de las fuerzas militares y de policía quedan a las órdenes del  Mayor Anderson como Oficial Medico Principal de las  Fuerzas Militares, asistido por el Capitán Cirujano Holmden, de la Policía Británica de Sudáfrica

Exactamente 15 días más tarde, Baden- Powell resolvió:

“…el Oficial Médico, Dr. Thomas  Hayes es designado para estar a cargo del personal  médico de la Policía del Cabo, a  las órdenes del Mayor Anderson, Oficial Médico Principal de las Fuerzas, desde el 1 de abril de 1900.

 

LA PROXIMA SEMANA:  MEDICINA Y MUNICIONES, OTRO APORTE DE LOS FERROVIARIOS  PARA SOSTENER MAFEKING SITIADA


Este artículo forma parte de la serie El Sitio de Mafeking: viejos temas, nuevos materiales que pueden leer cada viernes en el Blog de La Roca del Consejo.
El primer capítulo lo pueden encontrar aquí.
Las fuentes documentales en las que se basan las investigaciones se pueden consultar en el listado aqui.
Los impacientes y los curiosos pueden adelantarse a la lectura descargando mis libros de  investigación documental sobre el Sitio de Mafeking, disponibles en el Wiki de La Roca:

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