Mafeking: Ciudad Subterránea. Capitulo 7 Parte 3

LA GENTE DEL TREN  (Tercera Parte)

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Ilustración de BP: Bautismo de fuego para el tren blindado

Mafeking
Sábado 14 de octubre de 1899
Signall Hill, a 6 km del centro de la ciudad

Cuando dio  la orden al fogonero Mofatt para que  azuzara el fuego de la caldera, y con voz firme le indicó al conductor George Waine en la jerga de los ferroviarios: “… a todo vapor, marcha adelante”  el Ingeniero John More estaba cruzando una línea de la que ya no  habría retorno posible: se estaba involucrando de forma directa en un combate.

Una cosa era dibujar planos, dirigir a su personal en el taller mientras  reparaban los trenes o supervisarlos en el campo mientras se tendían vías;  otra muy distinta era vérselas cara a cara con lo bóers y sus fusiles. El elocuente anuncio del Coronel Baden-Powell no dejaba margen de duda respecto de sus nuevas responsabilidades  “Control de Ferrocarriles: es notificado para información general  que, en espera de la restauración de la comunicación ferroviaria, el Capitán John Rhys More,  Ingeniero del Distrito, (Siendo el mayor funcionario presente de los Ferrocarriles del Gobierno del Cabo) queda a exclusivo a cargo de todos los trabajadores del ferrocarril y su maquinaria…”

Ese sábado se encontraba desayunando junto a su esposa  cuando llegó la orden urgente del Comandante: subir al tren blindado y cargar contra los Bóers que el escuadrón del Teniente Lord Charles Cavendish-Betnick detectó unos 6 km al Norte, en Signall Hill (la Colina de la Señal)  cerca de las vías del tren que conectaban con  Ramahtablama.

El  soldado John Ebenezer Russell King estaba con el  Escuadrón C del Regimiento del Protectorado cuando se topó con los Bóers. Mientras se reponía de sus heridas en  hospital de Mafeking, el 04/06/1900  le escribió una carta al Alcalde de su ciudad y le mencionó el incidente:

En la mañana del día 14, justo en la luz del día, nuestra patrulla al mando de  Lord Charles Bentinck avistó un grupo de Boers detrás  unos arbustos, Lord Bentinck abrió fuego haciendo el primer disparo en Mafeking. Tan pronto como disparó los arbustos cobraron vida con los boérs y las balas comenzaron a repicar por sobre nuestras cabezas”.

Desde la ciudad comenzaron a escucharse los disparos del enfrentamiento y el Coronel envió en apoyo al Capitán FitzClarence con unos 70 hombres del  Escuadrón D y mandó que se pusiera en movimiento el tren blindado.

Baden-Powell explica en su reporte de la batalla:

“…Ordené que saliera  el tren blindado, bajo las órdenes del Capitán Williams, de la Policía Británica de Sudáfrica, para embestir a los Boers y descargar sobre ellos un intenso fuego,  ya que quería hacer que el primer golpe que recibieran fuera muy duro. El tren llevaba una ametralladora  Hotchkiss de 1 libra y  una Maxime .303, con 15 hombres de la policía.”

En sus memorias el ingeniero More relata esa impactante primera experiencia, que constituyó el bautismo de fuego tanto para el Regimiento del Protectorado, como para la División Ferroviaria:

          “…el fuego del enemigo era terrible. Proyectiles Maxim de una libra  estallaban unas pocas yardas más allá del vagón, acompañados por una verdadera granizada de balas. Los Ferroviarios –me complace decirlo-  se comportaron muy bien, y cuando el enemigo quedó dentro de su rango de fuego, hicieron  un buen trabajo con sus [fusiles Henry] Martin. El Sargento Lowe y yo conseguimos mantener la ametralladora  Maxim y vertimos su torrente mortal sobre  el enemigo. El  Cabo Godson mantuvo la [ametralladora] Hotchkiss disparando a pesar de su posición expuesta en el vagón blindado, que sólo protege la parte inferior de su cuerpo. A los dos B.S.A.P. [Policías Británicos de Sudáfrica) que estaban con él en el vagón  se les dijo que se acostaran mientras el fuego era demasiado pesado, y ambos resultaron levemente heridos por las esquirlas. Fue un momento terriblemente angustioso. 850 Boers del Comando Marico con artillería, al mando del General Snyman, se enfrentaron a 16 B.S.A.P. y 28 Ferroviarios.”

Mientras el blindado atacaba a los Bóers, el Capitán FitzClarence llegó con su escuadrón a caballo, desmontó  y tomó posición en el campo; pero inmediatamente quedaron bajo fuego y debieron cubrirse con lo que pudieron. Ni bien empezó la balacera que le enviaban los comandos Bóers, dos de sus hombres – el Cabo Segundo  Parland y el soldado Walsh-  cayeron abatidos.

Baden-Powell envió en su ayuda al escuadrón de Bentnick, sin  embargo los Bóers aun mantenían en jaque a las fuerzas de la ciudad.

Mientras tanto los heridos fueron arrastrados por sus compañeros hasta el lugar donde habían atado a  los caballos del Regimiento, el periodista Angus Hamiltón se acercó para intentar ayudar a  los 16 hombres que fueron derribados, y luego registró en su crónica lo que vio esa mañana:

 “14/10/1899: Los heridos yacían entre las piernas de los caballos, descansado unos sobre otros, agazapados contra las paredes de las chozas, cada uno reconociendo que la situación era de gravedad, y tratando de ayudar a la medida en que pudo. Uno de ellos estaba muy herido. Un hombre llegó y le aconsejó no volver a sentarse; otro hombre, con extraordinaria frialdad al ver la naturaleza de sus heridas, que eran siete, exclamó con una blasfemia pintoresca: que al menos todavía podría ser posible para él para disfrutar de las funciones de un hombre casado

La abrumadora mayoría de los burgueses estaba haciendo pasar un duro momento a los hombres de la defensa y parecía que la balanza se inclinaba a su favor, sin embargo  según continúa relatando B.P.:

“… el Capitán FitzClarence compensó esta deficiencia con el hábil manejo de sus hombres. Por otra parte, mantuvo sus órdenes en mente, y cuando él vio la oportunidad –luego de caer herido- subió al tren y después –mientras seguía atacando-  tranquilamente retiró sus hombres cubiertos por el tren, sin ningún intento de seguimiento por parte del enemigo.”

Después de  cuatro horas de batalla, los combatientes regresaron triunfantes  a la ciudad y fueron recibidos por los ciudadanos con hurras y vítores.

Los voluntarios habían bautizado a la formación blindada como “Fireflay”: Luciérnaga. En un gesto de patriotismo no exento de humor, los hombres de More pintaron en el lateral del vagón  la sigla “H.M.S”  ( Her Majesty’s Ship)  remedando la denominación de todas las  naves de la  Armada Británica: “Buque de Su Majestad Luciérnaga”,

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El “H.M.S. Fireflay” con su tripulación: Voluntarios del Ferrocarril, hombres de la Policía Británica de Sudáfrica y una enfermera voluntaria, la Sra. Ada Cock . La mujer era esposa de uno de los soldados de B.P., a partir del hallazgo de las cartas que le escribió a su hermana mientras estuvo sitiada en la ciudad, John Midgley compiló el libro “Petticoat In Mafeking – The Letters of Ada Cock” Esta fotografía sería empleada como portada para la edición del texto en 1973

Los orgullosos ferroviarios llegaron agitando los sombreros mientras  asomaban sus cabezas desde  los laterales del vagón.

De acuerdo al relato de Vere Stent, el corresponsal de Reuters que se hallaba en la ciudad,  esa mañana el “Luciérnaga” estuvo tripulado por:

  • En el vagón frontal: un destacamento de la Policía Británica de Sudáfrica y Voluntarios Ferroviarios, con el propio capitán Ashley Williams al mando. Llevaban sus rifles Lee Metford y una Ametralladora Maxime .303
  • La locomotora fue conducida por el George Waine y el Sr. A. Moffat se desempeñó como fogonero.
  • El segundo coche estaba a cargo del Teniente  Pore, un ingeniero del ferrocarril de Bechuanalandia, y también llevaba una Maxime con quince hombres
  • Un tercer vagón  llevaba  una ametralladora marca Hotchkiss, con otra docena de soldados.

El debut de la guarnición de Mafeking fue completamente exitoso en varios aspectos:

  • Baden-Powell ensayó su original táctica de defensa: sorprender al enemigo atacando  tanto y tan rápido como sea posible. Los resultados no podían ser mejores: 53 bajas en las fuerzas de los sitiadores y un golpe de efecto en la moral de los bóers
  • El tren prestó un excelente servicio resultando útil  tanto para la acción ofensiva, como para cubrir la retirada de su gente.
  • Por su parte los ferroviarios pusieron a prueba la eficacia de sus  vagones blindados y demostraron ser combatientes tan capaces,  dispuestos y valerosos como el resto de las fuerzas profesionales del Coronel, aunque hasta el día anterior sólo eran trabajadores civiles, simples empleados públicos.

Mafeking 17 de mayo de 1900
El último día.

Los Bóers estaban retirándose rápidamente de sus fortificaciones, aunque aparentemente algunos se mantenían en sus puestos, al anochecer la columna de socorro de las fuerzas británicas  entró sigilosamente a Mafeking y ahora los azuzaba con sus cañones. Los burgueses abandonaban sus campamentos dejando tras de si armamento, prisioneros, documentos, y en algunos casos, su comida a medio cocinar.

Baden-Powell envió al Capitán More y su tren para realizar un patrullaje de control, cuando el blindado llego a la altura del  Árbol del Juego –el impenetrable reducto bóer que costó la vida de los 24 hombres que quisieron tomarlo-   detectó movimientos y rápidamente ordenó abrir fuego con la ametralladora Maxime.  Unos quince Bóers salieron corriendo en dirección a la colina y se perdieron en la línea del horizonte.

La patrulla ferroviaria bajó del tren y se acercó para  examinar la posición y arriar la bandera enemiga. Dentro de las trincheras hallaron una carta de los holandeses, la burlona despedida que los Bóers le dedicaron:

“Platboom Fort, 14  de mayo de 1900.

“Amigos muy estimados, – Nosotros estamos  abandonando nuestra fortaleza con  la confianza puesta en que ustedes se ocuparán de ella, de manera que si volvemos algún día va a estar en buenas condiciones. Deben prestar atención a no quedar encerrados aquí porque se ve que es una posición muy peligrosa” 

Saludos, Teniente  Swalt.”

 

Mafeking. Martes 22 de mayo de 1900
Estación de Trenes
5 días después de liberada la ciudad.
Una última Tarea

A las 19.45 el maquinista hizo sonar su silbato, mientras los ciudadanos se agolpaban en la estación. El primer tren que llegaba a la ciudad desde que siete meses atrás los Bóers rodearan la zona,  se abrió paso por entre  las vías de Mafeking. Inmediatamente la formación fue rodeada por una multitud de hombres, mujeres y niños que lo recibieron con gran expectativa. Traía dieciséis sacas de correo con la correspondencia atrasada, y -para desilusión general- únicamente doscientas bolsas de cereales. Los hambrientos lugareños sin duda esperaban algo más sustancioso y abundante. Muchos de los pueblerinos estaban al borde de la inanición, varios de ellos murieron por el estrago que diversas enfermedades hicieron sobre sus organismos desnutridos. Era de esperar – susurraban los vecinos- que luego del sacrificio y el servicio prestado a la Corona, las autoridades Imperiales se ocuparan de ellos, aunque sea en algo tan básico como el alimento.

Nada de eso sucedió; debieron esperar aún varios días más hasta que el flujo regular de mercancías se restableció y pudieron hacerse de una comida decente.

Aunque la carga del tren decepcionó a los parroquianos, el ingreso de un tren –por primera vez en tantos meses de incomunicación – constituía un hito en sí mismo; y el mérito –nuevamente- le correspondía al Ingeniero More y sus hombres.

El sábado 19 de mayo, un día después del ingreso de las fuerzas de alivio a la ciudad, la Guarnición de Mafeking se había reunido por última tima vez. En el cementerio se celebró un ceremonia de Acción de Gracias y se le rindieron honores a los caídos en la defensa, El corresponsal del Daily Graphic plasmó el clima que se vivió en la particular  reunión “  Al término de la ceremonia impresionante tres descargas fueron disparados sobre los nobles muertos que habían dado su vida para alcanzar el gran final, y luego se hizo un esfuerzo para cantar el Himno Nacional, pero las notas sonaban  temblorosas por la emoción de las voces de estos hombres que hasta ahora nunca se acobardaron”  Al final, el Comandante Baden-Powell junto al Alcalde recorrió las formaciones de los cuerpo de la defensa y se dirigió a sus jefes, al llegar a la División Ferroviaria estrechó las mano del Capitán Ingeniero More y del teniente Layton diciendo a los 132 hombres que estaban parados detrás   “   “No puedo agradecerles lo suficiente por lo que han hecho. Se han  transformado a ustedes  mismos de hombres del  ferrocarril, a soldados.”  Y les advirtió “… su trabajo aún no ha terminado, porque ahora será su tarea lograr  la reapertura de las vías para que ingresen los suministros”

Cumpliendo la última misión que B.P. le encomendaría, el Ingeniero More y el  Teniente Layton, prácticamente sin haber tenido una hora de descanso,  subieron a su tren blindado nuevamente.

Mientras el resto de los combatientes de la ciudad habían dado por terminado su servicio y regresaban a sus casas, a los Ferroviarios se les requirió aun un esfuerzo más.

More seleccionó a un grupo de trabajadores que  estaban físicamente aptos y ordenó preparar varios vagones con materiales y herramientas, el blindado fue abastecido con nueva munición y los artilleros montaron la Nordenfelt y una Maxim, aparentemente la zona ya estaba libre de Bóers pero había que mantenerse prevenido.

La formación se puso en marcha con rumbo Norte, a 9 millas de Mafeking encontraron la primera interrupción de la vía, así que  comenzaron con su laboriosa tarea de reparaciones:

  • Un gran hoyo de 1.20 mts de profundidad y unos 5 metros de largo debió ser tapado, allí habían explotado dos vagones cargados con dinamita que B.P. envió con la idea de sorprender a los Bóer.
  • Un puente de drenaje dinamitado se reconstruyó
  • Una gran cantidad de durmientes habían sido arrancados y llevados hasta la sabana.
  • En un punto de la vía 48 pares de tramos de rieles habían sido quitados y arrastrado a consideradle distancia, posiblemente usando bueyes o caballos para tirar de ellos.
  • Unos kilómetros más adelante otro juego de 12 rieles estaban desplazados y dañados por una explosión de dinamita.
  • De acuerdo a lo informado por el Teniente Layton, “quien colocó los explosivos en muchos lugares había actuado como un principiante, ya que en lugar de colocar la carga en la unión de dos carriles -dañando ambos con una solo  explosión- , había instalado os cartuchos debajo de la mitad de un carril, logrando solo que el  metal resultara doblado.”
  • Llegando a Ramahtablama, la situación era similar: rieles desplazados, durmientes removidos, rieles doblados.

A las 15 hs del día martes por fin logró completarse la unión de la línea; los trabajadores regresaron a Mafeking en medio de silbidos y aplausos de sus conciudadanos. El periódico local celebró la nueva hazaña de la gente del tren señalando “Todos los empleados ferroviarios se  distinguieron  por su trabajo enérgico; que aún es más  loable cuando sus privaciones finales se toman en consideración

La última tarea de los Voluntarios del Ferrocarril  en el Sitio de Mafeking estaba terminada.


Londres.
Martes 4 de Diciembre de 2001
Calle Bolton Nº 16

El Martillero de la casa de subastas Dix Noonan Webb golpeó con el mazo y cerró la compra en 2000 Libras Esterlinas, no hubo puja de adquirentes y por lo tanto el precio se mantuvo en el mínimo que se estableció para la operación.

El  llamativo lote Nº 948 tenía un atractivo particular ya que se trataba de tres piezas individuales que se remataban en forma conjunta, sin embargo no pareció despertar mucho interés en los oferentes.

El comprador firmó el cheque y retiró el estuche con las tres medallas, tres antiguas condecoraciones del Reino Unido.

La División Numismática de la empresa había resuelto subastar las tres distinciones en bloque, ya que si bien individualmente cada una de ellas era valiosa por sí misma; lo interesante y peculiar del grupo  estaba dado por la relación de los elementos entre sí.

Tres Medallas otorgadas a tres miembros de la misma familia: Los More.

  • John Rhys More,  condecorado por la Defensa de Mafeking sirviendo como Jefe de la División  Ferroviaria.
  • Marion Clothe de More, condecorada por su servicio como enfermera voluntaria en la Defensa de Mafeking
  • Thomas Vivian More, concebido durante el Sitio de Mafeking, condecorado  por servicios en la Segunda Guerra Mundial como Jefe de Ingenieros del Ferrocarril en África.

El padre, la madre y el hijo. Una familia de ferroviarios

Algunos comentarios más…

  • Luego del Sitio de Mafeking, el Capitán John Rhys More volvió a sus funciones civiles como ingeniero de distrito y más tarde Ingeniero Residente para el ferrocarril Vryburg-Bulawayo. Durante la Primera Guerra Mundial estuvo al mando del Regimiento de Ferrocarril en África del Sudoeste. Se le confirió el rango de Teniente Coronel. En 1918 fue nombrado Director General Adjunto  y en 1927, se convirtió en Director General de los Ferrocarriles de Sudáfrica, retirándose en 1933. Fue condecorado por sus servicios en cinco oportunidades.  Murió en Ciudad del Cabo el 22 de abril de 1951.
  • El Mapa incluido en la primera entrada del capítulo fue dibujado por B.P. en 1906 mientras explicaba al Ministro Británico para las Colonias Joseph Chamberlain y a su esposa, los detalles del Sitio.  El Matrimonio Chamberlain –que estaba hospedado en Ottoshop (a unos pocos kilómetros de Mafeking) olvidó el mapa en el lugar y el documento permaneció extraviado durante 70 años. En 1976 el Dr. Butterfield, un investigador de la Universidad de Witwatersrand lo halló en un altillo.  Con el acuerdo de los descendientes de Chamberlain el boceto fue donado a los Scouts de Sudáfrica en cuyas oficinas permanece el original.

En la próxima entrada:  La contribución de los ferroviarios que no fueron soldados.

Este artículo forma parte de la serie El Sitio de Mafeking: viejos temas, nuevos materiales que pueden leer cada viernes en el Blog de La Roca del Consejo.
El primer capítulo lo pueden encontrar aquí.
Las fuentes documentales en las que se basan las investigaciones se pueden consultar en el listado aqui.
Los impacientes y los curiosos pueden adelantarse a la lectura descargando mis libros de  investigación documental sobre el Sitio de Mafeking, disponibles en el Wiki de La Roca:

Mafeking Ciudad Subterránea (Parte 1)

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