Mafeking, Ciudad Subterránea: Capítulo 5 Parte 2

LA FAMILIA DALL  (Segunda parte)

(Continuamos conociendo la vida de una familia durante el Sitio)

CATHERINE
Mafeking. Sudáfrica
Martes 27 de febrero de 1900

El pozo que ocupaba a la hora de dormir, era una larga galería subterránea de unos 150 metros de largo por 1.50 metros de ancho, techada con rieles del ferrocarril, chapas de hierro corrugado  y montones de tierra encima. El extraño alojamiento era compartido por otras 188 mujeres y 315 niños de raza blanca, que –al igual que ella- habían decidido quedarse en la ciudad acompañando a sus hombres. El Laager –como denominaban al refugio que construyó la defensa- en verdad no era un lugar cómodo o agradable, pero al menos habían podido llevar a 150 niñas nativas que oficiaban como criadas y les hacían más fácil el día. Un grupo de carretas y carpas de campaña completaba las “comodidades” del sector,  que  estaba rodeado por una   montaña de tierra de unos 3 metros de altura. El extraño conjunto estaba rematado con una gran bandera con una  cruz roja, instalada con la esperanza de que los Bóers honraran la Convención de Ginebra de 1864; pero pronto se comprobaría  que los Burgueses no tenían ningún respeto por ese pacto.

Women’s Laager: Refugio de Mujeres y Niños en 1900, fotografiado por el Reverendo W. Weekes. de la iglesia Anglicana de Mafeking

Catherine Heatlie Halliburton, 42 años, nacida en Queenstown, Sudáfrica, hija de Thomas Halliburton y Eliza Rennie,  bautizada en la Iglesia Metodista, salió del Laager y fue hasta su casa al lado del molino a buscar los papeles necesarios para cumplir la tarea que debía afrontar hoy;  luego – como tantas veces lo había hecho antes-, salió caminando hacia el centro,   sorteando los refugios que se habían cavado en medio de la Plaza del Mercado.

Hacía poco más de cuatro meses había rechazado la oportunidad que le ofreció el Coronel Baden-Powell para dejar la ciudad, junto a unas 200 mujeres y niños que fueron trasladados a Kimberley, Catherine prefirió quedarse acompañando a su marido James Dall, que había asumido el trabajo de Comandante de uno de los puestos de defensa de la Guardia Civil, entonces  la Sra. Dall –como se la conocía en Mafeking- dejó el confort de su hogar y se instaló junto a los demás en el refugio comunitario.

El propósito de su caminata de esta mañana era muy diferente al de sus recorridas habituales

En esta oportunidad no se dirigía a atender el comercio de  Venta de Telas e indumentaria de su esposo, la conocida y próspera  Esquina de Dall,.

En esta ocasión no iba hacia a la Municipalidad, como lo hacía los días en que su marido tenía reunión de Concejales junto al Alcalde de la Ciudad.

Tampoco llevaba a sus tres hijos, Hilda, John y James,  a las clases regulares en la  escuela de Mafeking, todos ellos habían abordado el tren en octubre y ahora estaban seguros, en la costa.

Catherine entró a la oficina del Procurador de la Corte de Mafeking, el abogado John William De Kock y entregó sus documentos. El Concejal Henry Gerald Early –propietario de la Tienda de Alfombras y Tapetes Early Hermanos- aceptó el encargo propuesto, y entre los tres acordaron los detalles del texto que se publicaría en la edición  Nº 81 del Mafeking Mail Special Siege Slip,  el  martes 27 de febrero de 1900, cinco días después del cumpleaños número 43 de Baden-Powell,  diecisiete días después de la muerte de su esposo James:

 AVISO.

En la Sucesión del Testamento de JAMES DALL.  A todas las personas que tienen reclamaciones contra el anterior sucesorio, se les solicita remitir las mismas tan pronto como sea posible al Sr. H.J. Early, que está actuando en mi nombre,  bajo un  Poder Legal. Todas las cuentas debidas este Sucesorio, deberán  ser pagadas inmediatamente a él, en la Tienda Early Hermanos. CATHERINE H. DALLAlbacea

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Mafeking. Sudáfrica
Abril de 1900

El primer  día de abril, la ciudad superó los 170 días de resistencia, llegar hasta esa instancia constituyó una odisea que puso a prueba el temple y el ingenio de  todos los habitantes.  A la rutina de bombardeos diarios y balaceras de los tiradores, se le adicionó otra amenaza omnipresente: el hambre.

Annie Rayne,  era una niña escocesa de 12 años,   que legó a Mafeking junto a su familia, huyendo de los Bóers desde Pretoria; en un block rayado de hojas escolares. dejó un testimonio muy vívido de su experiencia lidiando con el hambre

Estábamos subsistiendo con almidón convertido en budines con sal,  langostas y todo lo que podía conseguir que fuera  apto para comer. Cuando se terminó el almidón mi madre tenía que hervir las camisas blancas y darnos de beber al bebé y a mí los restos de esa agua.  Hubo un gran  excitación  cuando llegó un enjambre de langostas, ya que fue comida para todas las personas que fueron capaces de atraparlas”.

Sin embargo, las privaciones alimenticias y los riesgos bélicos, no impidieron que los ciudadanos pensaran en sus bienes y en sus bolsillos.

La bomba que impactó cerca del molino el 10 de febrero, no solo lo mató a su marido,  sino que dañó seriamente su casa  y  Catherine, al igual que el resto de los ciudadanos, consideraba que el gobierno debía retribuirles por lo que estaban padeciendo. Como rezaba la nota que le enviaron al Coronel el 27 de marzo:

“…hubo una gran  destrucción de las propiedades y una considerable pérdida de vidas. Durante todo el tiempo los  negocios han sido prácticamente suspendidos. Los habitantes se enrolaron en la Guardia Civil y sirven a las órdenes de las autoridades imperiales, se  han entregado a la disciplina de las  fuerzas armadas y en todos los sentidos están ayudado en la defensa de la ciudad.”

Era justo entonces, que la Corona velara por ellos y reconociera su esfuerzo.

La Cámara de Comercio y los Concejales se unieron para solicitar a Baden-Powell que les asegurara que, una vez finalizada la guerra,  la administración gubernamental compensaría las pérdidas sufridas e indemnizaría a los damnificados por el conflicto.

B.P. aceptó la conformación de un Comité de Evaluación de Daños, pero no  efectuó ninguna promesa respecto de alguna indemnización del Gobierno. (Más tarde informaría a sus superiores que en realidad permitió la existencia del comité “… para proteger Gobierno contra demandas exorbitantes”.)

La viuda de Dall se inscribió en el registro, solicitando que se evaluara su propiedad y se la incluyera en el reclamo.

El domingo 01 de abril de 1900, el comité entró en funciones examinando el primer lote de posesiones  afectadas por las bombas

La casa del difunto Concejal estaba entre las inspeccionadas:

sall-evaluacion-de-propiedades

El sábado 21 de abril se recibieron malas noticias.

Un corredor nativo logró traspasar el cerco Bóer, traía un mensaje del Comandante en Jefe de Sudáfrica, Lord Roberts. El Mariscal de Campo – un viejo amigo de BP, a cargo de las fuerzas británicas en el país-   lamentaba informar a la guarnición que debido a “retrasos imprevistos” las tropas de liberación aún tardarían un mes en llegar.

Lejos de desanimarse, la ciudad se preparó para disfrutar su semanal día de tregua.

Los días domingo Mafeking  se daba un respiro, prácticamente todos los habitantes salían de sus refugios y participaban de las rutinas sociales y recreativas que durante la semana se habían planificado. El tedio y la tensión de las largas horas de resistencia se habían convertido en un compañero indeseable de los defensores, Baden-Powell procuraba combatirlo con todos los medios a su alcance, y por eso era el más entusiasta promotor de las actividades culturales y de esparcimiento en las que se entremezclaban civiles y militares por igual.

La “mala nueva” de la demora del socorro,  no impidió que el domingo 22 de abril de 1900 fuera un día muy activo:

  • A las 7.00 a.m.: un grupo de ex marinos de la  Marina de Guerra, Royal Marines, y Reservistas Navales, se reunieron frente al Hotel Comercial para tomarse una fotografía grupal.
  • A las 05.00 p.m.: La Orquesta Amateur del Sitio  ofreció un concierto en al Salón de la Logia Masónica: doce canciones y poemas interpretadas por los vecinos y soldados;   y números  humorísticos a cargo del Coronel Baden-Powell, que -como dejó registrado el Mayor Baillie-  “derribó la casa” con sus sketches musicales.
  • A las 08.30 p.m.: La Logia Austral (Nº72534) volvió a utilizar su salón, pero esta vez para una  reunión de emergencia de sus miembros.

Las actividades de Catherine ese domingo no estaban relacionadas con los pasatiempos que la ciudad ofrecía, sino con una cuestión espinosa y urgente: Conseguir ingresos seguía siendo  una de las principales preocupaciones de la población y ella  no escapaba a esa situación. En busca de algún dinero para subsistir, acudió a un recurso desesperado: deshacerse de sus posesiones no indispensables.

El Domingo  a las  9.30 a.m.,  el Subastador Oficial y Tasador Público  Edward Ross vendió sus muebles en un remate público.

GRAN VENTA del SITIO.
Los abajo firmantes, debidamente comisionados, venderán en subasta pública, sin reservas, el próximo domingo, a las  9.30 AM, la totalidad de los muebles del hogar, de la propiedad de la señora DALL, que consisten en: Guardarropa; Armaduras de cama individuales y dobles, con colchones de resortes; Cómodas; Sillas de fantasía; Sillas de Madera; Soporte de Lavabo de Mármol; Espejo; Cama y Mantelería; Cortinas; Alfombras; Adornos, etc. Máquina de lavar y escurrir; Mecedora de Bebé; Bicicleta de  Hombre, Bicicleta de Dama – En exposición hasta el sábado a las 4 p.m.  Como se trata de una buena oportunidad de comprar buenos muebles, los que están en necesidad de los mismos no deben perder esta rara ocasión.
ALDRED y ROSS
Subastadores Oficiales y Tasadores Públicos

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Del libro de Registro Parroquial  de Matrimonios de la Iglesia Weyselyana de Mafeking, se deduce que entre los sitiados se encontraban dos de las  cuñadas de Catherine: Margaret Holme Slater Dall de 33 años de edad y Alice Dall  de 31, que en ese momento eran solteras. Una vez que vendió sus muebles, posiblemente la viuda se instalara en el refugio junto a las hermanas de su esposo,  esperando que finalizara el Sitio para volver a reunirse con sus hijos.

En la próxima entrada continuaremos acompañando a la familia Dall

 


Pueden descargar libre y gratuitamente en PDF mis libros de  investigación documental sobre el Sitio de Mafeking clickeando en

 

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