La desestimación de las prácticas scouts y la homogeneización

Con este fin se ofrece el siguiente esquema como una posible ayuda
para sentar el desarrollo,
moral y físico, de los chicos de toda clase y credo,
sobre una base firme y por unos medios que despierten su interés
mientras hieren lo menos posible la susceptibilidad de sus mayores.
Está diseñado para aplicarse, y no en oposición,
a cualquier organización de muchachos existente, tales como Escuelas,
Brigadas de Muchachos, Mensajeros, Clubes de Cricket,
Cuerpos de Cadetes, etc.,
o puede facilitar una organización propia donde no existan ninguna de las anteriores”

Baden Powell

Cita extraída de “¿por qué y como nacieron los scouts?

¿El movimiento scout es realmente pluriconfesional o bajo ese nombre se lo coloniza bajo una Teología específica, desconocida para la mayoría de las personas que la repiten? Si fuera así ¿es correcto que el pensamiento de una minoría atraviese el Programa de la mayoría? Dicha imposición ¿no ha sido motivo de la fragmentación creciente del movimiento scout? ¿No será tiempo de que el respeto por lo diverso sea una realidad?

En los últimos 20 años en los países de América Latina hemos vivido una arremetida importante sobre los modos y prácticas que el escultismo había asumido desde sus inicios en el continente. Si por una parte las elites locales habían promovido el movimiento en función de sus intereses, o algunos estados lo incorporaban en su modelo educativo; por otra lado el encuentro con las distintas culturas que asimilarían el movimiento produjo un “escultismo popular en el sentido del enmarcado dentro de lo que se denominaEthos culturalque no es más ni menos que los rasgos y costumbres que proveen identidad a un grupo determinado. Vale aclarar el término popular en tanto no debe confundirse con el “escultismo crítico” que implica una posición ideológica determinada.

El escultismo popular asumirá distintas formas en las grandes urbes o fuera de ellas, muchas ligadas a lo que se denomina “religiosidad popular” fenómeno cultural del entrecruzamiento entre las religiones originarias y la religión católica; en otros casos en estrecha relación con las creencias originarias en un continente donde excepto en Estados Unidos y Argentina (según la investigación del antropólogo Darcy Ribeiro) la mayoría de la población es originaria o mestiza.

En cualquiera de los casos el escultismo que se produce considerará de manera especial la relación del hombre con lo sagrado en sus distintas vertientes. Llamamos “cosmovisión” a la forma que una cultura o grupo determinado interpretan el mundo brindandoles cohesión e identidad. Desde una posición supuestamente objetiva se podrá decir que son mitos y mentiras, ilusiones pero este punto es de temprana refutación. Cuando a San Agustin le preguntaron si las parábolas del Evangelio eran una verdad histórica contestó “Son ficciones pero no por ello son mendaces, sino figuras de la verdad”, por lo que ocupan un lugar de semblante orientador para el sujeto respecto de lo religioso y en este caso, de su propia cultura… Jacques Lacan diría que los que están desengañados de estos semblantes, están engañados de otra manera… y no se equivoca en lo más mínimo ¿acaso el lenguaje no es una ficción? ¿acaso el ateísmo no es una ficción?  ¿Acaso Walter Benjamín no dijo que el capitalismo era una religión?

Si el escultismo en verdad aloja la diversidad que es uno de los criterios para una paz posible entre las personas, no es lógico que desde el mismo se planteen objeciones a las distintas formas que lo religioso asume en las distintas culturas, por lo que su Programa no puede excluirlo a no ser que su sentido sea colonizador. Es común leer en algunas Organizaciones Scout y en sus personeros posiciones que simulan ser deconstrucciones aunque en realidad pareciera que su objeto es la Ironía, que de forma burlona atenta contra lo que para una persona o grupo cultural es valioso. Como ejemplo de ello es muy común observar desde una postura rígida en relación al lenguaje (solo posible en religiones donde el único valor es la escritura descartando de plano el uso de  del registro de la imagen) se “deconstruye” prestándole atención a la palabra en una especie de fijeza entre significante y significado que niega que la significación es otra cosa de la que el diccionario tiene poco para decir. Esta postura se reconduce a la vieja discusión entre católicos y protestantes sobre la significación de la Biblia y los Evangelios… una de las posiciones asume la palabra en una especie de  fijeza, en psicoanálisis decirnos “a la letra”-, la otra realiza una interpretación ligada a los contextos en tanto entiende que los Evangelios fueron escritos para comunidades específicas y no pueden ser entendidos solo “a la letra”.

Este jueguito con las palabras… con el significado, el significante y la significación retorna continuamente. En un grupo de face el otro día se discutía por qué los Rovers en Argentina utilizaban la palabra “cayado” para el bastón Rover y no “horquilla” u otro similar… en realidad importa poco si la palabra “cayado” para nombrar el bastón Rover fue una buena o mala traducción, importa la significación que dicha palabra adquiere a partir de su uso en determinado universo cultural, que no es la suma de elementos sino parte que parte de cuestiones previas a los grupos y constituyen una tradición e identidad, estas últimas palabras que sólo pueden ser malas-palabras para quien asume una posición colonizadora que desestima las construcciones comunitarias e históricas de las culturas, una perspectiva conductista que entiende que el hombre es adiestrable como un perrito aunque aggiorne sus términos por otros menos duros…

Es muy común encontrar estas posiciones Irónicas que atentan contra cada uno de los elementos, ya que discutir la cosmovisión implica asumir que el discurso desde el que se pregunta, es el del colonizador. El efecto de la Ironía siempre es el mismo… violencia simbólica… que se genera desde un lugar de Supuesto Saber  en dirección hacia la creencia de quienes muchas veces no pueden dar cuenta de algunas cosas (con los que disponen de otras herramientas no se discute ni por asomo), simplemente porque no se trata de dar cuenta sino de su eficacia simbólica, y las palabras no pueden nombrar definitivamente a la cosa o las cosas ¿Cómo se explica una vivencia mística o –si se quiere usar otro nombre- de identificación con los ideales? ¿Cómo se explica un elemento que es parte de una totalidad sin considerar que “el todo es más que la suma de las partes”? ¿Cómo se explica a quien parte de la erteza de que el lenguaje puede decir de la cosa, el uso orientador de los elementos que no forman parte del significante lingüístico pero producen una significación determinada que es signo para alguien y no para todos? ¿acaso la significación se encuentra en un diccionario o es algo que se produce?

La construcción de Hegemonías incluye las diferencias

En nuestra época actual el poder es el capitalismo, el dinero es el Dios del capitalismo neoliberal y no solo la izquierda tradicional cuestiona este sistema donde los sujetos son reducidos a mercancías y descartables, sino que Iglesias como la Católica y la Ortodoxa desde sus propias cabezas son algunas de las voces firmes que se levantan para denunciar “el crimen perfecto”. El neoliberalismo es homogeneización, unipolaridad que viene de la mano del poder y buscar la homogeneización de las prácticas es jugar el partido para el poder económico, sea en un tratado de libre comercio o en un Proyecto Educativo. El término Hegemonía en nuestra época asume nuevos significados, uno de ellos es la imposibilidad de la Universalidad (homogenización) que de darse se convertiría en un fascismo sin importar el signo. La Hegemonía incluye las diferencias y se construye no sin ellas, es por estructura multipolar.

Ser parte de un proyecto hegemónico en el escultismo es partir de aceptar la diferencia viéndola como una riqueza que suma y no como obstáculo… quienes pretenden universalizar los programas, los significados, los sentidos, desestimar la relación con lo sagrado, con la naturaleza,  propia de cada grupo cultural juegan el partido para el Poder. El “huevo de la serpiente” es cuando consideramos que el escultismo tiene que ser sin contradicciones internas y su camino es único a partir de una especie de purismo objetivo que utiliza las teorías del poder de turno, que muchas veces son las teorías de la izquierda usadas con otros fines – costumbre del neoliberalismo que casi no tiene intelectuales-

Si el fin del escultismo es diseñar la subjetividad de niños y jóvenes entonces nos encontramos con un serio problema biopolítico que se expresará en los objetivos del Programa. La subjetividad es una máscara social que puede anular al propio sujeto en su relación con el deseo, sus ideales, su cultura. La construcción de subjetividades a la manera de programas regionales en lo moral muy especificados puede considerarse una manipulación Biopolítica negativa en tanto se convierte en discurso colonizadorporque su base responde a una Teología muy específica no evidente para la mayoría, que atenta contra las mayorías culturales que participan del movimiento scout, y que avala de hecho un modelo político determinado aunque se enuncien buenas intenciones.

Debemos aprender a respetar y admirar el cómo los otros hacen las cosas, porque es la forma que han encontrado para construir el escultismo en una comunidad determinada, y dejar de señalar con el dedo una especie de dogmática del escultismo que no es más ni menos que una postura homogeneizante que censura los procesos de elaboración vividos en distintos lugares, y que en sí son una respuesta construida para que el escultismo sea posible.

Debemos recuperar nuestra capacidad de asombro y sorpresa ante lo diverso, pero en su faz inclusiva y no la del rechazo a lo diferente.

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