Mafeking: Ciudad Subterránea. Capítulo 3 Parte 1

UN LUGAR PARA LOS OFICIALES (Primera Parte)

(Una recorrida por la Sede de Oficiales de BP y algunas historias de desigualdades)

Mafeking. Sudáfrica
Sábado 23 de mayo de 1896
Campaña Matabele
Tres años antes del Sitio

Baden-Powell está de paso en la ciudad  y como es habitual, registra la experiencia en el diario de viaje, cuyas notas un año más tarde se convertirían en su cuarto libro The Matabele Campaign  (1897)

23 de mayo de 1896. En Mafeking.  Bueno, hay una pequeña casa de  lata (hierro corrugado) y mucha mercancía  en la estación de tren,   cientos de vagones y montones de tiendas cubiertas con lonas, y más allá de la calle,  la Plaza de Mercado con  casas bajas con techo de estaño. Mafeking es en la actualidad la  terminal del ferrocarril. Los carros y los bienes están esperando para ir al norte de Matabeleland, pero aquí están varados por falta de transporte, ya que todos los bueyes en el camino están muriendo rápidamente debido la  peste bovina. Sin embargo, cada tren que llega trae más mulas y burros para remplazarlos”  Cerca de la estación es el campo del 7 ° Regimiento de Húsares y la Infantería Montada del West Riding y los regimientos de York y Lancaster. Estas tropas esperan en caso de que se las convoque para ir a Matabeleland. Por lo tanto Mafeking está lleno de gente.”

El Hotel de Dixon
Octubre  de 1899

Varias cosas habían cambiado en el pueblo desde su breve  paso por Mafeking, tres años atrás.

En primer lugar,  el brote de peste  bovina que dio cuenta de gran cantidad del ganado de la zona, había menguado dando un respiro a los productores locales.

En segundo término, Baden-Powell ya no contaba con una reserva de dos regimientos profesionales y experimentados  como los Húsares y la Infantería Montada, sino que tendría que arreglárselas con lo poco que consiguió: 470 soldados de una unidad  que nunca había entrado en combate, con el refuerzo de unos 200 policías y un conjunto variopinto de ciudadanos bien intencionados, pero sin formación militar alguna.

Su rango también había variado: ascendió de Teniente Coronel a Coronel Honorario, además en la expedición a Matabeleland  B.P. era el segundo al mando, detrás del General Carrington; ahora en la Segunda Guerra Anglo-Bóer, sería el responsable absoluto con el cargo de  Comandante de la Fuerzas de la Frontera.

La última diferencia radicaba en que Mafeking ya no era  la terminal del ferrocarril.

La ciudad se diseñó y edificó para oficiar como cabecera de la línea del tren,  por ello su infraestructura y oferta de alojamiento y gastronomía era acorde a tal propósito: ambiciosamente se habían construido  cinco hoteles en el pequeño pueblo. El  Hotel  de Dixon propiedad de Dixon y Compañía, el Mafeking,  el Commercial,  el Bradley propiedad de H.H. Bradley y  el  Riesle. Una decisión del Gobierno Colonial trastocó las expectativas comerciales cuando las vías se extendieron  hasta la próxima localidad y finalmente el lugar quedó reducido a la categoría de “ciudad de paso”, sin embargo –aunque en menor medida que la esperada-  los viajeros continuaron haciendo escala allí y todos los hoteles se mantuvieron abiertos.

Cuando Baden-Powell llegó para hacerse  cargo de la defensa, debió resolver varios asuntos administrativos y estratégicos, entre ellos el de determinar  un lugar físico  para que opere su plantel  de oficiales superiores.  En una elección casi obvia, el Coronel decidió instalar la sede de su Estado Mayor  en el establecimiento turístico más importante del pueblo: el Hotel de Dixon.

El comercio formaba parte de un conjunto de hoteles que construyó en Sudáfrica, la empresa que había fundado Thomas Dixon en 1885. En relación a  los parámetros de la época y el lugar, la propiedad era amplia e importante y  su ubicación sobre Marquet Square –la Plaza del Mercado- era inmejorable.  Como todas las edificaciones en la zona  –con excepción del Convento de San José- el inmueble  estaba emplazado en una única planta.

Dixon's hotel

El Hotel de la Compañía Dixon durante el Sitio

El distinguido albergue era un punto de referencia para la clase alta y el “establishment”, el grupo de personas que realmente tenían el poder y el dinero de la ciudad. Sus salones eran testigos de una gran variedad de hechos protagonizados por los ciudadanos que formaban parte de esa elite en Mafeking: negocios importantes, cenas de gala, veladas de con “personas encumbradas”, comidas de profesionales, decisiones sobre asuntos trascendentes.

Tal vez eso explica porque la administración del hotel y sus habitués recibieron de tan buen grado al personal superior que secundaba a B.P: muchos de  ellos eran miembros de encumbradas familias británicas y varios esgrimían títulos nobiliarios:

  • El Jefe del Estado Mayor y segundo al mando en Mafeking, Mayor Lord Edward Cecil, era hijo de Lord Salisbury, Primer Ministro británico.
  • El Jefe de Inteligencia, el Honorable Teniente Algernon Hanbury-Tracy era hijo del Barón de Sudeley.
  • El Capitán Charles Fitzclarence del Regimiento del Protectorado, era descendiente de Guillermo IV, Duque de  Brunswick-Luneburgo  y  Rey de Gran Bretaña  e Irlanda entre 1830 y 1837.
  • El Capitán Honorable Douglas H. Marsham de la Policía Británica de Sudáfrica, era hijo del Conde de Romney,
  • El Teniente Lord Charles Cavendish-Bentinck del Regimiento del Protectorado, era medio hermano del Duque de Portland, y nieto del Honorable Frederick Tollemache
  • El Ayudante de Campo de Baden-Powell, Capitán Gordon Chesney Wilson, era yerno del Duque de Marlborough y esposo de la tía de Winston Churchil, quien luego se convertiría en el Primer Ministro más famoso de Inglaterra.

Dixon

La alta sociedad de Mafeking acogió con los brazos abiertos al selecto grupo formado por militares de tan renombrado abolengo; el interés de los citadinos  queda al manifiesto en la gran cantidad de “veladas” a las que fueron invitados los funcionarios, muchas de las cuales  tuvieron lugar en las instalaciones del hotel.

El Dixon era –y continuó siendo durante el Sitio- el lugar donde “las cosas pasaban”,  el eje de las actividades de la ciudad y –como señala uno de los diaristas- “el lugar donde se cocina el pavo”.

Lady Sarah Isabella Augusta Spencer-Churchill, hija de un Duque, nieta de un Conde, y hermana de un Lord, reunía todas las condiciones necesarias para ser aceptada en el círculo de “notables e influyentes”  locales.  Había llegado a la ciudad acompañando a su esposo, el Capitán Wilson, el Ayudante de Campo de B.P.  y de inmediato se integró a las actividades de la “high society”. En su libro “Memorias Sudafricanas” dejó abundantes  testimonios  de su paso por el  hotel más importante de Mafeking. Muy lejos de lo que vendría más tarde con el racionamiento de alimentos y el hambre en la ciudad, Sarah ofrece  una viñeta de la vida en los primeros momentos del Sitio:

Habíamos tomado una pequeña casa de campo en la ciudad, y tuvimos todas nuestras comidas en el Hotel  Dixon, donde la comida era rara, pero sin duda no reinaba la depresión del espíritu…”  En una entrada posterior agregó “Por la noche cené en Dixon con nuestro grupo, y en definitiva, en los dos meses transcurridos desde que estaba en la misma mesa, se vieron pocos cambios en el ambiente y en la comida, que en esa etapa inicial del asedio era tan abundante como siempre, inclusive  el stock de soda Schweppes parece  inagotable. Además de este lujo, tuvimos hermosos tomates frescos y repollos jóvenes. La carne era exclusivamente  de res  pero los huevos quedaron fuera del  menú, y el único manjar inexistente era la manteca. Esta materia existía en latas, pero he de confesar que debido al calor de la cocina, por lo general era servida en estado de fundido

A quince días de comenzado el cerco, el hotel recibió una inusual vista. Los Bóers hicieron una pausa en sus bombardeos, y enviaron un emisario bajo bandera blanca, para pedir que los británicos se rindieran; la Hermana Stanislaus Gallaher del Convento de San José, narró el hecho en su diario:

Lunes 30 de octubre 1899. A las 5 pm un mensajero fue enviado desde  el campamento holandés. Le vendaron los ojos en nuestros puestos de avanzada y  fue llevado al Dixon’s Hotel, nuestra sede. Su mensaje decía que los británicos deben rendirse o de otra manera la ciudad sería destruida”  Lady  Sarah añade en su libro: “Al mensajero se le dio un refresco en el Hotel Dixon, donde luego almorzamos  como de costumbre

Dos días más tarde, el 1 de noviembre de 1899, el hotel fue escenario de la primera tragedia derivada de la guerra: en su vestíbulo el Teniente de Artillería Kenneth Murchison,  asesinó de un disparo al   corresponsal de guerra y periodista Ernest Parslow.

En la siguiente jornada el capitán Ryan –el Jefe de Suministros e Intendencia  de B.P.- montó su oficina en el  hotel y convocó a los ciudadanos que reclamaban por los daños a sus propiedades anunciando:


“Daños por Bombas”Daños Por Bombas Anuncio

“En  referencia a las órdenes del 30 de  octubre, se informa que al enviar notificaciones de  los daños sufridos por la bombas del  enemigo,  una lista detallada de los daños junto con una declaración con una estimación aproximada de su  valor,  debe acompañar cualquier solicitud. Los formularios para este propósito se pueden obtener del capitán Ryan en el Hotel de Dixon”

El día 26 de noviembre de 1899, coincidió con el  último domingo del tiempo ordinario del calendario litúrgico cristiano y  fue celebrado por el Reverendo. W. H. Weekes con tres servicios religiosos en su parroquia.

Por  la noche el Jefe de Cocina  del Dixon,  G. Masini,  se lució con una cena especial para la ocasión. En un extraño alarde de soberbia y fanfarronería, el hotel publicó su menú con una provocativa e irónica nota,  el día cuadragésimo tercero del  asedio informaba a sus clientes:

“…Dudamos un poco en imprimirlo [al menú] no sea que al hacerlo permitamos a nuestros enemigos los Bóers, regodearse por las terribles  privaciones a las que nos han reducido:   Sopa: Salsa de extracto de carne y verduras  Entradas: Filete de Carne. Estofado de Lengua de Buey. Aves de corral:  Asado de Aves y Salsa de Pan. Pato Relleno Rostizado. Carnes: Carne Asada. Cordero Asado. Cordero Asado con Salsa de Menta. Asado de Ternera. Carne en Conserva y Zanahorias. Vegetales: Papas Hervidas y Horneadas. Guisantes Verdes. Postre: Budín de Grosellas – Natillas. Té. Queso. Café.”

En la próxima entrada avanzaremos sobre algunos hechos que ocurrieron en el Hotel Dixon


Este artículo forma parte de la serie El Sitio de Mafeking: viejos temas, nuevos materiales que pueden leer cada viernes en el Blog de La Roca del Consejo. El primer capítulo lo pueden encontrar aquí.
Los impacientes y los curiosos pueden adelantarse a la lectura descargando mis libros de  investigación documental sobre el Sitio de Mafeking, disponibles en el Wiki de La Roca:

Mafeking Ciudad Subterránea (Parte 1)

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