“Los niños con los niños, las niñas con las niñas”. 2ª parte. La ¿obligatoria? co-educación.

educacion-diferenciadaLa semana pasada os contaba cómo desde unos comienzos un tanto caóticos, en los que las chicas se lanzaron a jugar el juego del escultismo del mismo modo que sus hermanos y amigos, se pasó a un esquema diferente.

¿Por qué?

Pues simplemente porque se entendió que lo mejor era adaptar el esquema a las características de cada uno. De ese modo, pensaron, los chicos podían realizar actividades que les interesaran más y de esta manera se sintieran más atraídos por el juego. Y lo mismo ocurriría con las muchachas, a las que no se quería “masculinizar”. Por supuesto todo esto venía muuuuy condicionado por el pensamiento y circunstancias de aquella época, en la que los papeles de ambos sexos estaban socialmente muy definidos.

Esto de que “se sintieran más atraídos” era en la teoría, porque como ya vimos, a algunas de las chicas no les hizo demasiada gracia tener que dejar de ser “Scouts” para ser “Guías”, y eso que el esquema de las chicas era calcado en cuanto a los objetivos o las áreas de trabajo (carácter, salud, habilidad manual y servicio).

guias-polacasLa progresión por clases era prácticamente idéntica, con rastreo, nudos, señalización, morse, acecho, técnicas de campismo, fogatas, conocimiento de la naturaleza, primeros auxilios, etc… y tan sólo se diferenciaba en el énfasis sobre ciertas actividades como la costura u otras labores que podíamos considerar domésticas (aunque no eran específicas de ellas, porque BP siempre insistió en que los muchachos también debían de ser capaces de hacerlas y ser suficientes), y en algunos aspectos simbólicos. Por ejemplo, el uniforme o los nombres de las patrullas. Las Guías usaban nombres de flores o aves.

También se podían apreciar en las especialidades. Las de las chicas incluían algunas orientadas a lo que el mundo de entonces demandaba de ellas, y por eso podíamos encontrar especialidades como la del cuidado de los niños…pero también de carpintería, astronomía, campismo, naturalista, señalización, atletismo, pionerismo, rastreador, jinete, tiro con rifle, etc. Así que no penséis que el esquema de ellas era poco aventurero o descafeinado.

“Pero lo cierto es que separaban a chicos y chicas, y eso es discriminación y un error mayúsculo”.

Si, muchos lo ven de esa forma. Y sin embargo, hoy día también existen bastantes asociaciones en las que se sigue manteniendo una separación entre los chavales. Por tanto, vamos a analizar en qué se basan y quizá así podamos entenderlos, lo que no quiere decir que se siga pensando que existe otra forma más adecuada.

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Os pido que NO os pongáis a la defensiva, porque una de las cosas en las que insistió el ‘Viejo Jefe’ fue precisamente en la capacidad de escuchar a los demás. No dejarse llevar por la opinión de las masas, como si fuésemos borregos, sino utilizar nuestro espíritu crítico y sacar nuestras propias conclusiones después de analizar los argumentos que esgrimen todas las partes.

El sistema co-educativo es el más habitual. Impera en nuestra sociedad y surgió de la necesidad de normalizar la relación entre los sexos.

Los que abogan por mezclar a los chavales lo hacen por dos razones principales:diferenciada2

  • La primera es la de la discriminación. Consideran que lo indicado, y lo lógico, es tratar a todos por igual, sin separarlos por su raza, clase social, nacionalidad, religión… o sexo.
  • La segunda es que piensan que de ese modo ayudaremos a acabar con situaciones vejación, de acoso y de violencia familiar por cuestiones de sexo. Disfrutando juntos contribuimos a desvanecer las posibles diferencias entre sexos, aprenden a convivir, a trabajar juntos y a comprenderse. Así favorecemos que las relaciones entre ambos sea lo más normal posible desde etapas precoces. Y sí, la singularidad de cada uno supondrá un reto al otro, pero aprenden a conllevar esas diferencias, a aceptarlas y a superarlas.

¿Te parece poco? Es un argumento DEFINITIVO. ¿Qué más quieres?”

Nada. Parece tan claro que cuesta plantearse otra posición ¿verdad?

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Sin embargo resulta imprescindible exponer también las razones de la otra parte antes de hacernos una opinión, como deberíamos hacer con todo en la vida. Porque la gente de “esas otras asociaciones” no actúa normalmente por capricho o con ligereza, y las cosas en esta vida no son nunca “blancas o negras”, sino que tienen diferentes escalas de gris. ¿O creéis que ellos no han valorado los hechos?

'If your daughter can join my son's boy scouts, then I can be a girl scout den mother.'Por ejemplo, los Scouts norteamericanos (BSA) mantienen su programa original, con una clara diferenciación por sexos. Sin embargo en ciertas ramas, como los “Venture” (a partir de 14 años), que funcionan de manera anexa al programa tradicional, son totalmente mixtos.

“Vale, y ¿cuál es el argumento en el que sostienen esa actuación? Porque a nosotros nos resulta algo anacrónico y detestable”

Pues el argumento básico es LA SINGULARIDAD. Hombres y mujeres son absolutamente iguales en derechos y deberes. Dignos del mismo respeto y consideración, pero….sin duda existen aspectos en los que son claramente diferentes y cuya influencia en la educación podemos obviar… o no.

Desde luego no se refieren sólo a características físicas, donde a según qué edad son más o menos evidentes, sino también mentales, cognitivas.

“¡Anda ya! Todo el mundo sabe que mujeres y hombres son igual de inteligentes”

ilustracion-diferenciadaEfectivamente. IGUAL DE INTELIGENTES, pero su cerebro está estructurado de forma distinta y funcionan de modo diferente.

Un artículo que leí recientemente lo exponía con claridad:

“En el mundo desarrollado hoy nadie discute que hombres y mujeres son iguales en dignidad, derechos y deberes. Los diferentes estudios científicos han corroborado igualmente que, como promedio, sus inteligencias son equivalentes.

Sin embargo, los últimos avances en neurociencia han descubierto que los cerebros masculino y femenino son, desde antes de nacer, iguales en inteligencia, pero notablemente diferentes en estructura y funcionamiento. Por ejemplo, según el doctor Hugo Liaño, jefe del servicio de Neurología del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, hay diferencias en el desarrollo y maduración de los hemisferios cerebrales. Lo que distingue educativamente a chicos y chicas son “estrategias cognitivas diversas, es decir, vías y tácticas diferentes para aprender lo mismo”.

Y todo ello influye en el aprendizaje, en el comportamiento y en los gustos.

“Pero eso de los gustos…es una cuestión de educación, algo social, aprendido desde la cuna”.

Mmmmm…pues me temo que no del todo.
Este tema ya os lo traje al foro en una ocasión, pero os lo voy a refrescar aquí.

Un estupendo documental británico de hace unos años me abrió los ojos en este aspecto. En dicho programa una madre con dos hijos y una hija trataba de demostrar que, si se les educa del mismo modo, las diferencias que nosotros apreciamos no aparecerían. Yo pensaba lo mismo. No hubo juguetes masculinos ni femeninos. Los chicos tuvieron muñecos y la chica balones (por ejemplo).

adolescentes-participan-camptecnologicos-iniciativa-bilbao_tinima20130518_0045_18El resultado no fue el esperado. Los chicos acababan siempre jugando a juegos más competitivos y de lucha entre ellos (aunque fuese ¡¡¡utilizando las muñecas a modo de espada!!!).

Un análisis más detallado mostró detalles reveladores de que los cerebros masculinos y femeninos son realmente más diferentes de lo que nos podamos pensar.
Los niños de 3 años de una guardería a los que se facilitaban bloques de construcción se agrupaban inevitablemente en torno a un líder. Siempre había algún marginado y las construcciones parecían ser prácticamente siempre hacia lo alto: “a ver quién hace la torre más grande”. Todo muy competitivo.

El mismo juego presentado a las niñas revelaba que éstas se relacionaban mucho mejor entre ellas. El grupo era más homogéneo y normalmente sin marginación. Se comunicaban mucho más y las construcciones eran a lo ancho: el clásico juego de las casitas con piedras de toda la vida. Además su capacidad de atención era mucho mayor. A los chicos les costaba estar pendientes de algo más de cinco minutos.

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Y es que el cerebro femenino tiene más desarrollado el área verbal y comunicativa (eso no es nuevo, yo soy fisioterapeuta y en los ictus la diferencia entre ambos sexos es evidente. Cuando afecta al lado izquierdo del cerebro su habla no se ve tan condicionada como en el caso masculino, ya que las mujeres también manejan -en general -bastante el derecho). Los chicos por su parte tenían el área espacial y la inventiva más desarrollada. El área que se usa del cerebro es visible mediante una técnica de imagen cerebral.

“Vale, pero todo eso ¿en qué afecta para la educación?”

Pues eso lo estudiaban en un centro mixto británico.
Los resultados de las féminas eran mejores en general, lo que se achacaba a que eran más disciplinadas y constantes. Sin embargo empezaron a barajar la posibilidad de que el modo tan verbal en el que se impartían las materias (y esto ocurre en casi toda la enseñanza) tuviese algo que ver…y lo cambiaron. Comenzaron a desarrollar las clases con explicaciones cortas (menos demanda temporal de atención) y juegos competitivos sobre lo que se acababa de explicar, así como mucha más visualización. Es decir, algo más adaptado a las características que parecían más comunes en los varones.
elefante-arbolLos resultados no se hicieron esperar: los chicos mejoraron drásticamente sus notas y las chicas las empeoraron en la misma medida.

Sin embargo no parecía afectar a todos los individuos por igual, aunque sí a la gran mayoría.
Era evidente que el cerebro de algunos chicos y de algunas chicas no respondía según lo previsto. La respuesta estaba en una hormona: la testosterona. El cerebro de unos y otros se desarrollaba de cierta manera en función de la concentración de dicha hormona durante su gestación. Por ello la mayoría de cerebros masculinos funcionaban del mismo modo y los femeninos de otro…excepto cuando esa concentración era superior a lo habitual y entonces el cerebro de una chica se veía dotado de ciertas características, digamos…masculinas. Y lo mismo con chicos con bajo nivel de testosterona en la gestación. Su cerebro tomaba características más clásicas del femenino. Por eso hay chicos más hábiles con la lengua y chicas que optan por la ingeniería, aunque no es lo usual, y por lo visto… ¡¡¡no tiene que ver sólo con la cultura!!!

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Teniendo esto en cuenta los expertos se preguntaban hasta qué punto es correcto obviar esta evidencia en el mundo académico.
Si el principal objetivo de la enseñanza es la adquisición de conocimientos para tener más oportunidades en un mundo competitivo (aunque no nos guste lo es y mucho):

  • ¿no estaremos dando una mejor oportunidad a aquellos que puedan pagarse una educación diferenciada? 
  • ¿No sería mejor que chicos y chicas estuviesen en sus aulas y luego compartiesen recreos o asignaturas en las que esto no tuviese tanta importancia?
  • ¿Es la clase donde deben aprender a relacionarse con el otro sexo?

Large group of girl scouts of all ages

A este hecho se le une el asunto de las “distracciones” sexuales. Tanto chicos como chicas están en edad de descubrir y se prueban constantemente en el entorno educativo.

  • ¿Eso puede hacer que pierdan atención sobre lo que realmente deben?
  • ¿Puede fomentar un comportamiento distorsionado para tratar de llamar la atención sobre el otro sexo? Porque muchos problemas de comportamiento se explican por este “cortejo” inconsciente y que los chicos no son capaces de manejar adecuadamente (recordemos que están desarrollándose y el autocontrol todavía no es su fuerte).

Y la madurez también plantea interrogantes porque las chicas, a partir de cierta edad, van mucho más rápido. No sólo física, sino también mentalmente. Una chica de 13-14 años es casi una mujer y un chaval de la misma edad no (aunque trate de fingir para ponerse a su altura y no sentirse desplazado).

nino-dislexiaY si esto es así…

  • ¿a quién se le ocurriría colocar a un chico de 11 años en una clase de 13?
  • ¿No estará en inferioridad de condiciones?
  • ¿No ocurrirá algo parecido si colocamos chicos y chicas juntos en diferente estado de desarrollo?
  • ¿No estamos haciéndoles un flaco favor a los chicos?
  • ¿No pueden sentirse frustrados y fracasados ante el éxito de sus compañeras?
  • ¿O quizá las estamos ralentizando a ellas?

En este sentido los resultados académicos de la educación diferenciada en el Reino Unido no dejan lugar a dudas, tal y como podéis ver en el cuadro de aquí al lado.diferenciada

En definitiva muchas cuestiones acerca de un tema sobre el que creía tener una opinión muy bien estructurada.

“Bueno pero todo esto no es suficiente como para discriminar, porque lo contrario podría calificarse así”.

Quizá. Y digo esto porque ante esta contestación la respuesta de “la otra parte” resulta interesante: no se trataría de discriminación, sino de aprovechar la singularidad de cada uno para dar lo mejor a ambas partes.

Y lo hacen acudiendo a la propia definición de la palabra.

  • Discriminar:  Dar un trato diferente a personas que merecerían recibir el mismo trato que otras de su género y que supone beneficiar a unos y perjudicar a otros sin más motivos que la diferencia de raza, sexo, ideas políticas, religión, etc.
  • Segregar:  Poner o dejar a una persona o grupo en condiciones sociales, políticas o legales de inferioridad.

Como ellos consideran que jamás buscan la superioridad de unos frente a otros, sino lo mejor para chicos y chicas, sin perjuicio para ninguno… pues no se trataría de ninguna de estas cosas.

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“Mmmm, pero aceptando que en la educación ordinaria pudiese ser interesante a la hora de que los chicos salgan más preparados… ¿qué ventaja puede tener esto en el escultismo, que es una educación en carácter y en valores? Es un absurdo…”

Pues el caso es que entienden que estos mismos argumentos pueden aplicarse al ámbito scout, aunque se trate de una educación no formal y eminentemente lúdica. Y lo hacen basándose en la tendencia relacional natural entre los chicos y en esa diferencia en los gustos que os argumentaba antes.

Nuestro hermano Búho Terco, cuya opinión es sin duda autorizada en este campo, nos lo contaba en este artículo que os recomiendo leer.

Porque la simple observación indica que los chicos tienden a relacionarse mejor con los chicos y las chicas con las chicas. Un simple vistazo a cualquier patio de juegos nos lo puede confirmar: se mezclan más bien poco de forma espontánea.

A mí me pasaba en los años de scout. Porque mis iguales me entendían mejor y sus gustos eran más parecidos. La gente tiende a asociarse cuando les gustan las mismas cosas. Y no es que no hiciese buenas migas con las chicas, es simplemente que los chicos veíamos las cosas de otra forma…más simple y más bruta quizá, y los prefería a la hora de jugar. A los chicos, por regla general, les gusta más jugar a los comandos, son más atrevidos, competitivos, bruscos y disfrutan más de las construcciones de pionerismo que la mayoría de las chicas. Sin embargo, A TODOS les gusta la emoción, la aventura y disfrutan con la inter-relación.

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Los defensores de la educación diferenciada vuelven a lanzar sus preguntas:

  • “¿Acaso los chicos no se juntan entre ellos de forma espontánea para sus juegos?
  • ¿Es bueno que los juegos queden condicionados por el tema de la igualdad?
  • ¿Es bueno obligarles a jugar sin competitividad para presuntamente favorecer la integración?
  • ¿No puede hacer eso que muchos de ellos se cansen, aburran y se marchen?
  • ¿No es mejor organizar actividades conjuntas con frecuencia para fomentar ese aprendizaje relacional?
  • ¿Simplemente liquidamos un programa como el de las ‘Guías’, que tan buenos resultados ha dado?”

panews-bt_p-d6e11bb8-48fa-48cc-9a3e-adf66de66e96_i1Estas cuestiones son las que han hecho que otras asociaciones scouts, entre ellas los BSA, se hayan decantado por un funcionamiento diferenciador.

No obstante existen muchas preguntas que lo cuestionan. Por ejemplo, está claro que a ciertas edades el desarrollo de chicos y chicas no va a la par, pero…

… ¿por qué separar a los chavales en el resto de edades? ¿Sólo por su tendencia natural? Porque claro, sería un absurdo estar separándoles y juntándoles en las diferentes etapas. ¿Y qué pasa con los que sí quieran relacionarse o se llevan mejor con las chicas/chicos, que también los hay? ¿Tenemos derecho a mantenerlos apartados?

“Y todo este rollo que nos has contado… al final es para convencernos de que ellos lo hacen mejor ¿No? ¿Cuál es tu posición?”

4026484014Yo no pretendo convencer a nadie de nada, sino simplemente dejar claro que no existen las verdades absolutas en temas tan complejos como éste. Entiendo que existen muchas ventajas en un programa scout desarrollado de modo conjunto pero no podemos ignorar que hay cierta lógica en la argumentación contraria.

¿Mi experiencia personal?

Como Scout yo viví un programa totalmente integrador, y en general todo fue estupendo. A mi juicio el sistema co-educativo es muy interesante y puede funcionar sin mayor dificultad siempre y cuando no reduzcamos las actividades para “que se adapten a todos” porque eso es imposible.
No puedo hacer que todo un grupo vaya permanentemente a un paso lento porque el resto de chicos se acaban hartando y se van. Ellos quieren disfrutar, no ser hermanitas de la caridad (al fin y al cabo el escultismo es, ante todo, un juego). Esa es la principal razón por la que los norteamericanos trabajan a su manera.

Pienso que no deberíamos despreciar esta posición. Dice nuestro hermano Búho Terco que “Co educar no significa negar lo heterogéneo de la sexualidad en función de una visión homogeneizante de la niñez y de la juventud”. Deberíamos analizar esta frase con un poco de detenimiento, porque a veces los adultos establecemos las reglas forzando la naturalidad, sin pensar que quizá no hace falta una convivencia profunda para educar en el respeto al otro y el reconocimiento de la igualdad en derechos y deberes.

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En definitiva, que tanto la posición de la co-educación como la de educación diferenciada TIENEN ‘PROS’ Y ‘CONTRAS’. A mí no me gusta que se establezca un único camino sacrosanto como si fuese la única verdad o una panacea universal sin objeciones, y sobre todo que señalemos con el dedo “a los retrógrados estos que fíjate tú, no utilizan la educación mixta”. Siempre he pensado que cada grupo humano es un mundo y debería existir un tratamiento particular de cada caso, sin imposiciones de base.

Eso sí, creo en la libertad… siempre que no suponga una discriminación. En este sentido una asociación que no permita el acceso al otro sexo, y no le ofrezca la posibilidad de disfrutar del juego, es claramente discriminadora. Es decir, debe existir en el entorno cercano la posibilidad de acceder a ese mismo esquema (aunque esté más o menos “adaptado”). Esa era, por ejemplo, la posición de los scouts británicos con respecto a los grupos que ellos denominaban “controlled”, es decir, bajo los auspicios de una confesión religiosa determinada. La Asociación les permitía organizar esos grupos… siempre y cuando no fuese una comunidad en la que no existiese la posibilidad de inscribirse en un grupo “abierto” (‘open troop’).

De todas maneras me parece que existen fórmulas en los grupos para permitir la convivencia de todos los chavales sin necesidad de condicionar al Grupo entero. El esquema de pequeños grupos, que simulan la relación natural de los chicos en pandillas, permite que ellos mismos se junten, o no, en sus patrullas (por ejemplo), y además siempre se pueden programar actividades específicas para motivar a todos. De modo que no veo la necesidad de establecer esquemas tan cerrados como el de los BSA.

Esa es mi opinión, pero como decía el Jefe: “ved siempre las dos caras de la misma moneda”. SIEMPRE hay que escuchar a la otra parte antes de formarse una opinión válida.

Y ahora, si lo deseáis…exponed las vuestras.

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6 Respuestas a ““Los niños con los niños, las niñas con las niñas”. 2ª parte. La ¿obligatoria? co-educación.”


  • Cierto es que tendemos muchas veces a creer que lo que hacemos es lo mejor. Replantearse constantemente nuestro trabajo es la única forma de avanzar. Gracias por tan interesante artículo.

  • Juan J Pérez-Gato legendario SPAIN

    Gracias a ti por opinar.
    Sé que muchos tienen una posición tan clara que desprecian todo aquello que no encaje en su visión. Raramente se “arriesgan” a tan siquiera leer otras opiniones por miedo a que les surja algún tipo de duda, y por ello se limitan a descalificar o despreciar a la otra parte.
    Yo prefiero escuchar con atención y luego formarme mi propia opinión (no la que me imponga mi grupo) con toda la información. Y eso no quiere decir que no puedan aparecer dudas (porque verdades absolutas existen pocas), sino que simplemente, al poner las ventajas y las desventajas en una balanza…te decantas por la que a tu parecer aporta más.

  • Ricardo Ibarra

    Voy a abstenerme de escribir un comentario largo ya que creo que da para otro artículo para contestar a lo que aquí se cuenta.

    El autor parte de un error habitual cuando se habla de esta cuestión.Confunde la coeducación con la educación mixta.

    La coeducación no niega las diferencias existentes entre sexos y sobretodo tiene en cuenta los distintos roles de género que se aportan en la sociedad que vivimos. Sin embargo construye a partir de esa realidad y pretende transformar a través del trabajo del guidismo buscando romper con dichos roles de género y generar un auténtico pensamiento crítico que sea consciente de esa realidad y pueda superarla.En definitiva poder potenciar el crecimiento individual y respetar a los demás sin esos condicionantes.

    Igualmente la coeducación no niega ni obvia la sexualidad en la educación pero se aborda más allá de un pretendido binarismo.

    En definitiva agradezco que se abra el debate pero lamento que se haga una visión tan simplista de la coeducacion partiendo de un análisis equivocado

  • Juan J Pérez-Gato legendario

    Tienes toda la razón, Ricardo. La coeducación propiamente dicha pretende educar en la igualdad desde la diferencia, evitando posturas de dominio o desigualdad de oportunidades. En el artículo se toma el término de una forma coloquial, sobre todo en los EEUU, donde se lo identifica con educación mixta. Hubiese sido por tanto adecuado hacerlo así.
    No obstante el enfoque de la educación diferenciada tal y como se refleja también busca la educación en la igualdad pero teniendo en cuenta las diferencias, con el fin de optimizar y adaptarse mejor a la singularidad de cada uno. Siempre desde el respeto y con el objetivo de ayudar al crecimiento de cada individuo.
    Por lo menos así es como yo entiendo esa postura.
    El debate me resulta muy enriquecedor y se agradecen todas las perspectivas. Te invito, si te apetece, a desarrollarlo en un artículo.
    Un apretón de zurda.

  • Muy interesante el artículo Gato, especialmente por su sencillez.
    Siempre sostengo que existen distintos formatos de escultismo y que cada uno de ellos tiene sus ventajas y desventajas, y de esas cosas hay que estar advertido.
    El escultismo parte del “grupo natural”, que es una manera de decir las formas en las cuales se agrupan los chicos espontáneamente; siempre que me toca ejemplificar este tema digo “miren la escuela, pero no adentro del aula, sino como se juntan los pibes en el patio”
    Al amigo Ricardo Ibarra… no es seguro afirmar de que se parte de un análisis equivocado. Mas allá de las definiciones “de libro” que señalas, tranquilamente la base de ese artículo la podría defender académicamente

  • Juan J Pérez-Gato legendario

    Gracias por tus palabras Búho. Siempre trato de contar las cosas de forma sencilla y sin vocabulario rebuscado para que el mensaje llegue a todo el mundo. De hecho es que ya me sale solo. Eso sí, siempre que tenga las ideas y conceptos claros (o por lo menos lo crea, je, je)
    Este artículo lo tenía en el tintero desde que leí el tuyo de “Jugamos a la casita…”.
    Es cierto que el concepto de co-educación pretende superar al de educación mixta, pero a pesar de esa afirmación de que “tiene en cuenta las diferencias” la verdad es que en la práctica no me parece así. Al final los adultos establecemos el modelo que según nosotros es el idóneo, establecemos una supuesta “base neutra” y pretendemos encajar a los chicos en torno a ella. Yo sigo pensando que es necesario un análisis de cada caso y que no existen las soluciones universales. Y sobre todo no me gusta que se ofenda al que no piensa como uno (siempre y cuando no pueda demostrarse un perjuicio para los chicos, claro).

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