Relatos distópicos (15). Regreso a Ciudad Centro

El último día en Basurópolis será difícil de olvidar para los Huemules. Un gran partido de scout–ball con los scouts de la colonia donde el cuerpo duele después de jugarlo no eran experiencias comunes que ellos habían vivido. Fogata, guitarreada, cantos fueron el preludio para la despedida.

fuego de campamento

El Bibliotecario los acompaña hasta la entrada de los túneles por las que habían salido y los despide a cada uno con un fuerte abrazo y un “Siempre listo”

–         Bibliotecario. Bueno muchachos, Espero que este raid por el exterior les haya permitido descubrir algo del mundo. En una época los scouts recorrían los lugares para conocer y a su vez para poder hacer algo allí. De alguna manera los viejos raids estuvieron presentes en esta escapada… usaron y aprendieron técnicas, hicieron servicios, intercambiaron con otros, pudieron ver otra realidad y se llevan con Uds el conocimiento que hay otras maneras posibles de ciudadanía… existen las ciudadanías alternativas, como las que vivimos en las colonias, las que la Corporocracia debe soportar porque finalmente terminan dependiendo en muchas cosas de nuestro trabajo aunque de eso nada digan

–         Sacha. A diferencia de mis compañeros, podré contarle a mi abuelo que lo conocí y las cosas que hemos visto.

–         Bibliotecario. Es cierto. El resto de los huemules pondría en riesgo a sus familias por los sistemas de castigo que tiene Ciudad Centro ya que no quieren que estas cosas se sepan porque corre peligro su mundo. Si la gente que vive en ciudad centro supiera lo determinada que está su vida y la poca libertad que realmente tienen el sistema de Ciudades Estado estaría en peligro y no puede saberse cómo reaccionaría la Corporocracia ya que para imponerse como modo de gobierno no dudaron en matar gente. Quiero darte un mensaje privado para tu abuelo José.

El Bibliotecario separa a Sacha del resto de los huemules para decirle lo siguiente.

–         Bibliotecario. Sacha, seguiremos comunicados. No solo nos manejamos con morse y señales en frecuencias que la corporocracia no usa. Aquí te dejo un chip de diseño para que le des a tu abuelo y coloques en tu computadora cuando quieran comunicarte con nosotros y las colonias. No puedes decirle a nadie porque Ciudad Centro no sabe que tenemos acceso a su sistema por puertas que dejamos abiertas a la hora del diseño de la ciudad, solo conocidas por los ingenieros que hicieron el software. Pepe, el nieto de Manuel, es el contacto, es el mismo que hackeo el sistema para que las computadoras informaran que estaban en una reunión en la Organización Scout.

Ya dentro del túnel, sin miedo, retornan hacia la estación abandonada no sin ponerse antes las pulseras magnéticas que permitían engañar al sistema. Salen hacia la plaza donde se vuelven a encontrar con Joao que los estaba esperando

–         Joao. ¡Hola chicos! Vengan a casa que antes de volver tiene que bañarse, desinfectarse y asear toda su ropa sino una vez que se dirijan del borde de Ciudad Centro entre el olor a humo que todos tienen y la suciedad rápidamente la policía los detendrá para interrogarlos

–         Huemules ¡Hoa Joao! ¿tenemos olor? No nos habíamos dado cuenta!… acá hay aroma como a lavanda en todos lados, me da un poco de asco

–         Joao. Es el mismo olor que siempre tuvo ciudad centro, lo que pasa es que el olfato se acostumbra y no se dan cuenta. Les dejo estos comprimidos para que ingieran ahora, sino cuando vayan al baño a hacer sus necesidades los sensores del sistema de deshechos orgánicos detectarán algo extraño. Aquí tenemos todo caculado.

En silencio los huemules se dirigen hacia sus casas. Para sus padres vuelven de una actividad semanal en la OS, nada pueden decir sin ponerlos en riesgo y ponerse en riesgo. Ven a Ciudad Centro de una manera totalmente distinta a la de tan solo una semana atrás. La gente marchando hacia los trabajos que le habían sido asignados según el grupo social al que pertenecen, las propagandas de la Corporocracia que inundan todos los espacios visuales, el olor a lavanda que inunda toda la ciudad. Todos parecen una app de una gran computadora donde cumplen su función de forma irreflexiva… el haber estado “desconectados” de los sistemas computacionales les permite ver que vivían en una ilusión, en un sueño diseñado por otros de los que ellos eran solo una pieza.

ciudad centro

Sacha llega a su casa y lo recibe el abuelo José. Se dan un fuerte abrazo y sabiendo que nada podía contar por el sistema de vigilancia interno, simplemente pone en mano del anciano el chip que le enviaran. El abuelo sonríe y le dice que no tiene idea de lo que ha colaborado.

Unos días después el abuelo lo invita a hacer compras a un viejo Shoping ubicado en un lugar histórico que se llamaba “Abasto”. Una vez allí bajan por las escaleras mecánicas a una sucursal de MacDolar a tomar un helado de apio.

–         Abuelo. Voy al baño ¿me acompañas? La ultima vez se me trabó la puerta

–         Sacha . Si abuelo!!!

Una vez en el baño el abuelo se dirije al ultimo box, saca una tarjeta que desliza sobre el lavamanos y se abre una puerta.

–         Abuelo. Vamos Sacha! Rápido!

–         Sacha. ¿ehhh? ¿a dónde abuelo?

–         Abuelo.. Rápido que puede venir alguien.

Traspasa la puerta y hay un pasillo. Se dirigen hacia el fondo en silencio. Ingresan a una habitación donde en una formación circular un grupo de scouts de distintas edades los esperaba. Le piden que se coloque en el centro

–         Abuelo. Estimado nieto, estamos aquí reunidos para entregarte esta insignia muy especial, fue creada por un scout de Francia que se llamaba Michel Menu y te la otorgamos por haber realizado con éxito tu raid.

Se acerca un muchacho un poco mayor para darle la mano y decirle

–                 ¡Bienvenido a la resistencia!

Fin de la Pimera Temporada

Comparte con otros... Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on Twitter5Print this pageEmail this to someone

3 Respuestas a “Relatos distópicos (15). Regreso a Ciudad Centro”


  • Me ha encantado la serie!! Esto de publicar ficción en La Roca me ha gustado muchísimo!!

  • Gracias!
    Creo que la serie ha ido de menor a mayor, ya que no soy escritor de cuentos pero me parecía importante tomar el mundo de nuestros niños y jovenes y sus gustos. Se puede hacer escultismo basado en los aventureros del pasado y esta bien, pero nuestros chicos y chicas estan entusiasmados por las distopias adolescentes como “juegos del hambre”, “Maze Runner”, “Divergente” y otras… ¿por que no plantear un puente en el que las aventuras del pasado pueden servirnos para construir un mejor futuro?
    Ese fue el desafío… y debo confesar que me divertí escribiendo
    Si bien la serie ha sido seguda por muchos lectores, no he recibido opiniones sobre la misma, lo que ayudaría a ver si con un poco mas de experiencia me animo a escribir una “segunda temporada” de los Huemules… Abrazo y gracias por la opinion

  • Pues ve preparando el borrador de la segunda temporada porque a mi se me están ocurriendo muchas ideas para aderezarla, jejejeje

Añade un Comentario