La importancia de la progresión en el programa scout.

Crecimiento personalBueno, pues  hoy toca echar un vistazo a otro de esos elementos característicos y esenciales del escultismo. Un elemento que contribuye a dar equilibrio a todo el conjunto y que tendemos a infravalorar: el sistema de progresión. Utilizarlo bien tiene un poderoso efecto motivador en los chavales y contribuye a su desarrollo y a su crecimiento.

En este artículo de la serie “¿Por qué se van nuestros scouts?” ya os hablé de esto y de su importancia (os recomiendo que no dejéis de ojear el enlace), pero hoy vamos a repasar ideas e intentar dejar claros los conceptos.

Primero vamos a aclarar algunas cosas, porque existen responsables que creen a pies juntillas que el sistema de progresión es algo relativamente moderno, amparado en avances psico-pedagógicos. Piensan que al principio el escultismo no era más que un “programa pseudo-militar fundado por un General y con cierto componente de exaltación patriótica, donde los chicos se limitaban a ir al campo y realizar formaciones y competiciones insanas”.

s-l225Pues bien, una lectura (¡cuánto nos cuesta leer!) de la literatura clásica nos habla bien a las claras de que eso NO es así.

Es cierto que Baden-Powell no era un pedagogo pero era un grandísimo observador y supo utilizar su sentido común, su experiencia y el conocimiento de la esencia misma que subyace en todos los hombres, para sacar conclusiones muy acertadas.

Comparó sus conclusiones con las de otros educadores de su época (entre ellos Seton, Forbush o Dewey) y con toda esa información elaboró un programa. Un programa cuya sencillez es una de las claves de su éxito y que fue mejorando poquito a poquito con la experiencia.

Se dio cuenta de que todo muchacho necesita dar salida a sus instintos de curiosidad, de conocer el mundo que le rodea, de relación con los demás… y también precisa de reconocimiento y de crecimiento. Porque todos necesitamos sentir que avanzamos, que crecemos. Si nos estancamos…simplemente nos cansamos, nos aburrimos y abandonamos.

Os decía que el viejo Jefe sacó conclusiones de su vida en el ejército. El sistema militar animaba a la promoción de los soldados y eso se reveló como una buena idea a la hora de mantener motivados a sus hombres. Allí experimentó con una Unidad de Exploradores con un gran resultado (el próximo día os contaré con más detalle del asunto cuando os hable del Sistema de Patrullas).

tmb_7553JTBA_1Con este programa comprobó algo que sospechaba: que el simple hecho de reconocer las habilidades de los hombres para la exploración con una pequeña insignia (precisamente fue la primera vez que utilizó para ello la flor de lis) suponía una motivación poderosa:

“el hombre es un ser vanidoso”…

…diría el fundador riéndose por bajo. Además, en el ejército incluso existían otras posibilidades para animar a los hombres y hacerlos encajar en facetas que les resultaran atractivas o se les dieran mejor. Eran lo que podíamos denominar especialidades, que allí se denominaban “Proficiency badges”, entre las que se podían encontrar las de habilidad en el tiro, señalizador, corneta o mensajero.

Pero …¿cómo usar todo aquello para motivar a los chavales?

Vamos por partes.

Por un lado el Gran Juego debía ser algo sencillo y atractivo. Propondría a los chicos una aventura, una serie de actividades genuinas, basadas en un marco simbólico atractivo (el mundo de los exploradores), con el fin de ayudar a formar el carácter. En ese esquema los muchachos irían progresando según su interés y su propio ritmo (no, nada de ejercicios marciales ni disciplina marcial, aunque muchos lo crean así, y si alguna vez se hizo…fue contra todo lo que enseñaban el viejo Jefe y sus colaboradores).

Los cuatro pilares en los que aquellas actividades iban a ayudar a completar la educación de los chicos resultaban muy evidentes:

  • El carácter (el elemento que marca la diferencia a la hora de afrontar la vida y los retos),image
  • La habilidad manual (imprescindible para ganar confianza y destreza) ,
  • La salud (sin ella no hay manera de hacer nada),
  • Y el espíritu de servicio (como modo de desarrollar su propia estima y encontrar la verdadera felicidad).

Trabajando en todos estos aspectos el escultismo pondría su granito de arena para conseguir que esos muchachos fueran mejores ciudadanos, con la iniciativa y recursos suficientes como para cambiar las cosas y mejorar el mundo desde una CIUDADANÍA ACTIVA.

Porque lo que BP buscaba era educarlos para que fuesen dueños de su propio destino, que “remasen su propia canoa”, que no se limitaran a lamentarse de su mala suerte o a echar las culpas a “la sociedad” (uff, ¡qué poco hemos cambiado!), que se sobrepusiesen a su condición de partida, a su clase o situación social. Que fueran capaces de ponerse manos a la obra sin vacilar cuando viesen la posibilidad de ayudar y mejorar las sociedades en las que vivían.

593f0c_3eab69c96be78f80b3b3805ac816535e

Porque BP era consciente de que para cambiar la sociedad se precisaba educar el carácter de los chicos a la edad adecuada. Sobre ellos recaería la tarea de crear un futuro mejor.

Desde el principio el sistema ideado por el viejo Jefe era muy simple: se basa en observar a cada muchacho, ver sus cualidades y desarrollar las más deficitarias todo lo posible (“en todo chico hay al menos un 5% de bueno, busquémoslo y desarrollémoslo hasta el 80 o el 90%”, que diría él). Y lo hace estimulando, sugiriendo actividades a su grupo (tropa y patrullas) que el chico trabaja con verdadero interés propio.

Y por otra parte tenía otra idea muy clara: en ese esquema el estímulo de la progresión personal era muy importante. Para motivar a los chicos y ayudarles a crecer se necesitaría establecer una serie de retos sencillos, que TODOS podrían superar con un poco de interés, de esfuerzo, la ayuda de su Patrulla y el buen hacer de su Guía y su Scouter. Dentro de esa motivación se incluía reconocer a los que los superaban dichos retos con las correspondientes insignias.

Creó en primer lugar un reconocimiento básico para todo aquel que se comprometiese a formar parte de este juego. La insignia básica de los exploradores, la Flor de Lis. Y a partir de ahí… otra serie de retos a los que dio un nombre claro e ilustrativo: Segunda Clase y Primera clase (todos sabemos que es la carne de 1ª, o un conductor de 1ª, o la 1ª división de fútbol… lógica pura, vamos).

rimfn3_aj8_lPara conseguir aquella primera Flor de Lis se establecieron lo que se denominó “las pruebas del Pie-Tierno o del novato” (y dudo mucho que ninguno de aquellos críos se sintiera ofendido por tal denominación. La perspectiva actual al respecto me resulta irrisoria), pues aquellos novatos eran los aspirantes a scout, y TODOS pasaban por aquella situación. Nadie nace enseñado.

En realidad todas aquellas pruebas sencillas no eran otra cosa que el escaparate del escultismo para el chico que quería ingresar. Era un modo de enseñar parte de lo que les esperaba después. Porque lo inteligente no es enseñar toda la mercancía de entrada sino tentarlo con la promesa de algo mejor en el interior (como en el arte de la pesca, señuelos y cebo, poco a poco, el viejo Jefe era un gran pescador).

Por ejemplo cuando se les enseñaban aquellas primeras señales se les sugería la idea de las pistas ocultas, de los rastros, de las “cazas del tesoro”, de códigos secretos….aventura en definitiva.

Aquella era la herramienta elegida para propagar la idea y la ilusión, la vivencia desde el primer momento, el “boca a boca”, no el marketing de empresa. Porque lo inteligente es crear una imagen atractiva…y por supuesto cumplir las expectativas después. De lo contrario no valdrá de nada.

cubscout-main1Sea como fuere el caso es que esta nomenclatura clásica ha pasado a mejor vida en muchos lugares, principalmente por la falsa idea de que creaban “desigualdad y competitividad insanas”, lo que me resulta totalmente artificial, porque si hubo algo en lo que el fundador insistió fue en fomentar el espíritu de colaboración y de juego limpio entre los muchachos.

Se trata simplemente de aprovechar algo que es innato en ellos (la competitividad es parte de su naturaleza y obviar eso me parece un error mayúsculo) para que sirva de sano estímulo a su progresión. Me resulta mucho más importante que los chicos aprendan a ganar…y a perder. A encajar el fracaso, levantarse y sacar conclusiones sobre el mismo para mejorar, tal y como ocurre en la vida real y no en “los mundos de fantasía”.

Ya está. Eres un inmovilista”

gse_multipart31579No, no se trata de inmovilismo. En realidad no me parece mal el cambio de nombre en sí… siempre y cuando se cambie por algo que mejore a lo anterior e inspire a los chicos. Pero sinceramente, cuando optamos por nombres como “senda del compromiso” o “senda de la colaboración” me doy cuenta de que algunos no se han enterado de nada.

Porque esto es un juego para chicos, y esa nomenclatura es claramente dirigida a adultos. Es una nomenclatura que a los pedagogos puede que les diga mucho… pero a los chavales absolutamente cero.

Y es que a veces despreciamos el poder de los nombres. No nos damos cuenta de que son la primera descripción, nos hacen visualizar (o deberían hacerlo) de qué se trata y deben hacerlo con claridad. Por eso hay que elegirlos con inteligencia, teniendo en cuenta a quien van dirigidos y qué despierta en ellos.

early ranks

Os pondré un ejemplo, a la hora del reparto de funciones en la tropa (que también tiene como fin un reparto de responsabilidades que contribuirá al progreso de cada chaval) algunos se limitan a utilizar nombres sin más: tesorero, naturalista, secretario, etc. Sin embargo algunas asociaciones proponen asignar cargos de un modo muy llamativo: Guardián del tesoro, guardián de los secretos, de la naturaleza, de la leyenda, de la aventura, de la Salud

¿Veis la diferencia? Creo sinceramente que ESE es el camino.

Aunque la gran diferencia que se aprecia en algunos de los sistemas de progresión que se proponen en la actualidad es más bien de concepto.

¿Por qué digo esto?
Porque se proponen multitud de áreas a trabajar en todos los muchachos, con multitud de objetivos a cumplir por cada uno de ellos.

images

Como bien explica nuestro amigo “Buho Terco” en su artículo “Efectos de torsión en el escultismo”, se trata de una estructura cognitivo-conductual de Educación por protocolos, que desvirtúa el sistema original, amén de resultar mucho más complejo para los Scouters que se pierden entre ese montón de objetivos y olvidan los elementos más básicos e interesantes del escultismo, aquellos que le dan su aire singular y de los que os vengo hablando en esta serie de escritos semanales (os invito a volver a leer este “Complicando lo simple”).

La tendencia teórica de ese tipo de programas es a la igualdad, pero en realidad promueve la consecución de todos los objetivos por todos los chavales, diluyendo la importancia del individuo y su singularidad.

MotivaciónEso por no hablar de la pérdida de importancia relativa que se le otorga a cada insignia en sí. Si algo no requiere de un genuino esfuerzo, si algo es sencillo de conseguir, si todos lo tienen…simplemente pierde su valor. Podemos darle todas las vueltas que queráis. Eso es así: el valor que damos a las cosas depende de su escasez.

Quizá deberíamos considerar qué debemos hacer para que el escultismo sea valioso para los jóvenes, no para los adultos.

Para eso deberíamos tener cuidado de no depreciar el programa estableciendo objetivos vagos o muy bajos. Deberíamos tener altas expectativas, objetivos que supongan buenos retos, relativamente complejos de conseguir, que exija lo mejor de los chavales y les anime a esforzarse en su progresión o en las especialidades. De ese modo todo el valor del programa aumenta.

Sí, sé que muchos argumentarán que el escultismo no debería ser competitivo, que todos deben tener acceso a su progresión y que ponerlo difícil puede hacer que los chicos se frustren…y no les falta razón.

Bien, una vez más el objetivo es el EQUILIBRIO.
Evidentemente no pretendemos hacer un programa ultra-competitivo donde nuestro objetivo se reduzca a conseguir una tropa muy cualificada técnicamente y dejando de lado lo demás.

firstaid-fbNO. El objetivo es SACAR LO MEJOR DE CADA CHICO, pero para ello debemos enseñarles a valorar el esfuerzo VERDADERO, no el aparente o el superficial.

El valor de las cosas en esta vida es algo relativo. Aquello que cuesta es lo que tiene valor. Es así, y así deberíamos educar a nuestros jóvenes si es que esperamos prepararles para la vida.

Cuando nuestras expectativas son altas y el esfuerzo necesario para conseguir los diversos grados de progresión es el justo, los chicos los valorarán como tal. Si simplemente los otorgamos como quien da un pedazo de pastel…tendrán el mismo valor que ese pedazo, es decir, prácticamente ninguno.

Algunos tienden a pensar que facilitarlo todo hará más fácil la progresión y que eso ayudará a retener a los muchachos con muchas ocupaciones. Sin embargo lo cierto es que de ese modo la motivación y la implicación del chico necesariamente disminuirán. Es así en todos los aspectos de la vida, y en éste no iba a ser diferente.

Otro problema que se plantea en muchos lugares es que el sistema de progresión acaba siendo un tanto infravalorado. No se le presta demasiada atención y eso, como nos contaba nuestro hermano Liam Morland en su estudio sobre el abandono del programa por parte de los chicos, nos resta mucha fuerza.

scout badgesPero también existe el caso contrario, aquellos para los que el sistema de progresión ha venido a convertirse en una finalidad y no un medio en el programa scout (ocurre a menudo en grupos de los scouts norteamericanos), condicionando de este modo su desarrollo. Incluso su límite, pues de esa manera al llegar al nivel máximo de progresión todo habría acabado.

El prestar demasiada atención a la progresión también es un error. Puede hacer que los chicos crean que su único objetivo es pasar pruebas para conseguir insignias. La motivación de la insignia debe ser algo complementario, algo que suma, pero será el crecimiento, la sensación de hacer algo que marca la diferencia, el espíritu scout, lo que debe hacernos competir.

Y para terminar comentaros que dentro del esquema de progresión se incluye el estímulo de las especialidades. Sobre sus características ya os hablé en este artículo específico, pero me gustaría traeros la idea fundamental tal y como la explicaba el mismo B-P y que ilustra que sus ideas educativas eran sorprendentes, no como algunos creen:

“Nosotros deseamos encarrilar a TODOS nuestros muchachos, dándoles impulso progresivo en el curso de su desarrollo espontáneo y no mediante una instrucción objetiva obligatoria. 

Pero el fin del sistema de Especialidades en el Escultismo es también darle al Jefe de Tropa un instrumento con que pueda boy scout tests andestimular e inducir a los scouts a dedicarse a las aficiones que puedan ayudarlos en la formación de su carácter y en el desarrollo de su destreza. Es un instrumento que, utilizado inteligentemente, puede inspirar ambición y esperanzas aún a los más torpes y a los más apocados, quienes de otra forma quedarían rezagados muy pronto, y tal vez desesperanzados e inútiles en las luchas de la vida. 

Por esta razón, no se definen las normas de habilidad. Nuestro método de conferir insignias no se basa en el ascenso a cierto nivel de habilidad, sino en el ESFUERZO QUE HACE CADA MUCHACHO CON EL FIN DE ADQUIRIR CONOCIMIENTOS O DESTREZA. Esto pone a los más torpes o desesperados y a los más inteligentes o aventajados en el mismo nivel de posibilidades y oportunidad.

En esa forma, un Jefe de Tropa comprensivo y concienzudo, que ha hecho un estudio psicológico de sus muchachos, puede poner ante algunos ciertas dificultades estimulantes, de manera que los torpes disfruten de un comienzo equitativo al lado de los más inteligentes. Y al muchacho apocado y tímido, cuya obsesión de inferioridad se debe a los fracasos numerosos que ha sufrido, pueden facilitarse los primeros triunfos con el fin de inducirlo a intensificar sus esfuerzos.”

Creo que no hacen falta más comentarios.

El próximo día nos meteremos de lleno en el que quizá es nuestro elemento esencial más significativo: el Sistema de Patrullas.

Nos vemos.

 

Comparte con otros... Share on Facebook7Share on Google+0Tweet about this on Twitter6Print this pageEmail this to someone

0 Respuesta a “La importancia de la progresión en el programa scout.”


  • Ningún Comentario

Añade un Comentario