¿De verdad utilizamos el Sistema de Patrullas? 2. Primeros pasos

patrolsystem-231x300Pues ya me tenéis otra vez aquí para hartazgo de muchos…. y alegría de algunos pocos curiosos, je, je.

Os contaba la semana pasada que el Sistema de Patrullas es uno de los elementos esenciales que definen el escultismo, tan importante que sin él no existen scouts. Y que sin embargo sigue siendo una de las piedras en las que muchos responsables tropiezan al aplicar el método.

Porque el Sistema de Patrullas (o “de equipos” como lo llaman muchos sin darse cuenta de que la nomenclatura está puesta a conciencia por el fundador para diferenciarla de lo habitual, y de ese modo despertar la imaginación a la hora de jugar al juego en un marco simbólico concreto, el de los exploradores) no consiste simplemente en reunir a los chavales en grupos para poder trabajar con ellos mejor y más cómodamente. Aunque eso es exactamente lo que vemos en muuuuchas Tropas.

Por eso hoy repasaremos los fundamentos para tratar de “recapturar” la visión de las patrullas. Sé que muchos los tendréis claros pero creo que merecerá la pena recordarlos.

¿Habéis pensado alguna vez por qué BP utilizó las patrullas ya en Brownsea?

en accionUn militar como él, con una personalidad arrolladora y su fama de héroe…nos invita a pensar que el desarrollo de aquel primer campamento hubiese sido de otra forma, tal vez mucho más personalista. Lo normal quizá es que hubiese actuado como el clásico jefe y hubiese conducido él mismo las actividades. Y sin embargo no fue así.

El viejo Jefe tenía claro lo que pretendía con el experimento: hacer a los chicos responsables, desarrollar su carácter y su capacidad de liderazgo. El sistema experimentado era sencillo: los chicos jugarían el juego del mismo modo que lo hacen en sus pandillas. Debían dar su palabra de que apoyarían a su Guía y trabajarían por el bien de su patrulla.

Y todo salio “a pedir de boca”. La responsabilidad, la disciplina (que en nuestro método es una “auto-disciplina”) y una sana rivalidad mediante competiciones fueron la base del éxito de aquel primer campamento.

Claro que entonces el escultismo tenía una ventaja: no existían malos hábitos, ni rutinas aburridas, ni ideas descafeinadas sobre lo que era el Sistema de Patrullas. Sin embargo hoy tenemos que lidiar con eso, y tratar de evitarlo si queremos descubrir de verdad cómo funciona el escultismo básico.

Y debemos hacerlo empezando por nosotros mismos. Si queremos dar a nuestros chicos la oportunidad de vivir esa experiencia única…debemos esforzarnos en lugar de dejarnos llevar por la corriente de la costumbre. Es necesario descubrir el entusiasmo de los fundadores de este invento y mantenerlo. ¿Os animáis?

talking-to-scoutsPues vamos a ello.

¿Cuál es la base del sistema? ¿Qué es lo que lo hace tan efectivo?

La semana pasada ya os lo esbozaba:

  • Por un lado respeta el modo de funcionamiento de los mismos chicos. Las pandillas. Ellos se relacionan, juegan y se divierten en grupos naturales. Nosotros lo aprovechamos.
  • Por otro lado es la manera perfecta de permitirles vivir la aventura con independencia. Los chicos anhelan la libertad, huyen del control de los adultos y el sistema les proporciona un marco controlado en el que desarrollar su autonomía.

Lo que debemos entender ante todo es que esto NO ES UN “EXTRA” OPCIONAL. Es esencial para el método, especialmente el apartado de la independencia y la responsabilidad. El Sistema de Patrullas está pensado de modo que se otorgue a los mismos chavales la oportunidad de dirigir en gran medida el funcionamiento de su Tropa y de su patrulla. Veremos más adelante cómo la “Corte de Honor”, o Consejo de Guías, es la principal herramienta para lograrlo.

Porque si son los adultos quienes deciden que los scouts vayan a tal o cual evento, si organizan sus pernoctas, su comida, el transporte, el equipo a llevar… ¿qué demonios hacen ellos?

Y lo que es peor ¿qué van a aprender de todo eso?

Es necesario por tanto que los chavales tengan una buena parte de responsabilidad en el manejo del grupo. Si ellos participan en la toma de decisiones, en la organización, en todas las tareas necesarias para que las cosas funcionen…el aprendizaje no tendrá comparación.

no puedenPero los chicos no saben, no tienen experiencia, puede ser una pérdida de tiempo, e incluso un peligro”.

Sé que esa delegación NO ES SENCILLA PARA MUCHOS ADULTOS. Muchos de ellos argumentan que los resultados de las actividades no son tan buenos…pero es porque no comprenden que lo que importa no es la actividad en sí, sino TODO LO QUE SE APRENDE EN EL CAMINO mientras tratamos de llegar a la meta.

Por supuesto que se precisa un EQUILIBRIO. Por un lado hemos de dar esa responsabilidad… y por otro cumplir con nuestro deber de cuidado, seguridad y atención para con nuestros chavales. Ese equilibrio adecuado es lo que caracteriza al buen scouter.

“¿Y por dónde empezamos?”

Pues por lo más básico. Estableciendo la composición de cada grupo, de cada patrulla, y por la elección del Guía y Sub-guía adecuado. A este respecto debemos tener claro que NO existen reglas fijas, pero sí debemos tener presentes algunos conceptos:

  • guia patrullaLas prisas son malas consejeras. Es mejor crecer poco a poco, pero de modo firme y seguro, teniendo claro que los resultados serán muy buenos…pero que va a llevar tiempo.
  • No existe una única forma de aplicarlo y las circunstancias de cada grupo condicionan la manera de hacerlo. Lo que con unos chicos funciona genial…puede que con otros no lo haga. La única solución es estar siempre atentos para adaptarnos y lograr mejorar.

La composición de las patrullas es algo importante y que requiere reflexión.

Entonces…¿Cómo ubicamos a los chicos?

La lógica nos dice que lo ideal sería buscar al grupo natural, tratando de formar pandillas lo más similares a la realidad…pero eso implica chicos de edades muy cercanas porque en general los chavales de distintas edades rara vez se mezclan. Y es que un chico que acaba de pasar de manada (por ejemplo) y uno con 14 años tienen bastante pocas cosas en común en el mundo real. Difícilmente acabarían formando parte de un mismo grupo. Si mezclamos chicos de edades diferentes, con intereses y circunstancias distintas es mucho más difícil conseguir que florezca un verdadero espíritu de grupo entre ellos.

665x665_joubert_1aNPor el contrario si aplicamos el Sistema a una pandilla ya existente o con cierta cohesión…tendremos gran parte del camino recorrido a la hora de potenciar ese espíritu. Pero claro, si no mezclamos edades… la patrulla completa evoluciona hasta un final abrupto y nos veremos abocados a volver a empezar de cero con un grupo de chicos nuevos en algún momento.

Como veis las cosas no son sencillas, todo tiene ventajas y desventajas que debemos valorar con detenimiento. El sentido común nos ayudará a colocarlos, pero siempre debemos estar atentos a mejorar en función de los nuevos intereses que surgen, porque los propios chicos cambian con frecuencia de grupos de modo espontáneo. Tened en cuenta que están en continua evolución y quien hoy es su amigo del alma…mañana puede no serlo.

¿Y qué pasa con el chico recién llegado?”

el pie tiernoTodos tenemos la tendencia natural a colocarlo en aquella patrulla con menos chavales con el fin de equilibrarla con el resto, pero por supuesto ese es un factor de muuuuy poco peso. Los factores que realmente deberíamos valorar son: si el chico encaja en ella, si tiene amigos en alguna otra patrulla, por mediación de quien llegó al grupo….
Lo ideal será tener en cuenta todo eso pero conviene dejarles un cierto periodo de prueba en varias patrullas, hasta que encuentre su verdadero encaje, aquellos con los que tiene un espíritu común, aquellos con los que trabaja bien de manera conjunta.

Por otra parte podemos anticiparnos al ingreso de los chicos más mayores que nos llegarán de Manada. Para eso lo ideal es que de cuando en cuando se les invite a algunas actividades conjuntas para que se vayan adaptando y vayan conociendo a sus futuras patrullas.

¿Y luego?”

Pues una vez ubicados debemos mantener las patrullas lo más estables posible. Porque si andamos cambiando constantemente jamás conseguiremos ese “espíritu de cuerpo”, nunca lograremos que el chico se implique y se identifique con su patrulla y con ello su motivación en interés siempre estarán muy por debajo de lo posible. Eso sí, cualquier solicitud de cambio de patrulla debe considerarse de modo serio y tratarse en la correspondiente “Corte de Honor” para tomar la decisión.

¿Y qué pasa con los Guías, Sub-guías y demás cargos de la patrulla? ¿Quién los elige?

promesa del guiaPues deberían ser los propios chicos los que elijan al que habrá de ser su Guía. Los chicos suelen elegir bien, a aquellos que se han ganado su respeto o admiración, si bien es cierto que la mayoría admira a los más mayores o los más fuertes.

A la hora de determinar la composición de cada patrulla debemos darles la posibilidad de realizar algunas actividades juntos. Necesitamos llevarlos a algún lugar interesante y sugerente para invitarles a realizar alguna actividad conjunta: por ejemplo… esbozar una cabaña o encender una pequeña hoguera.
Ahí es donde debemos poner en marcha nuestra capacidad de observación y de sacar conclusiones. Observando su jerarquía natural se aprende mucho, y ellos mismos encuentran su lugar dentro del grupo. Todo eso ayudará a que se tome la decisión apropiada.

En cuanto al Sub-guía…la elección del mismo debe corresponder enteramente al Guía, pues debe ser alguien de su entera afinidad y confianza.

Los Guías deben aprender a delegar su responsabilidad y autoridad en sus chicos, y para ello les asignará una serie de cargos específicos: secretario, tesorero, intendente, sanitario, cocinero… teniendo en cuenta que es bueno rotar los papeles para que todos aprendan más.

Boy-Scout-Image-Leading-Leaders¿Y la edad del Guía? ¿Es importante?”

Evidentemente un chico joven difícilmente (aunque no imposible) será considerado como un líder por los más mayores, entre otras cosas porque conforme crecen comienzan a desarrollarse sus consideraciones sociales, crece en ellos un sentido de responsabilidad hacia los demás. Hemos de ser conscientes de eso, pero lo mejor es dejar decidir a los mismos chavales.

Luego tenemos el problema de si rotamos el cargo de Guía o mantenemos el esquema de pandilla y dejamos al mismo mientras funcione. Las dos cosas son factibles pero una rotación anual da la posibilidad a más chavales a ejercer de líderes y tener más responsabilidad, y eso es algo muy positivo porque la labor de Guía es la más difícil pero la que más contribuye al desarrollo del carácter de cada chaval.

El problema de esto es que si existe un líder natural, y ha ejercido como tal… es muy fácil que acabe ejerciendo de líder en la sombra, sin serlo formalmente, por la misma inercia (para solucionarlo algunas Tropas optan por cambiar a los Guías cada año, y pasan a los antiguos Guías a una patrulla especial).

Por otra parte todos tenemos tendencia a no tocar lo que funciona, de modo que si un Guía lo hace bien nos resultará complicado apartarlo. Eso sí, debemos ser conscientes que eso supone un cierto estancamiento de los otros miembros de la patrulla (que son CHAVALES y están creciendo y cambiando constantemente, lo que hace que también varíen su opinión sobre sus propios compañeros. Aquel al que seguían ciegamente a los 12 años…puede que no les seduzca tanto a los 13). Y además si mantenemos al Guía demasiado tiempo también supone un cambio muy brusco el día que tiene que marcharse a una nueva unidad. Debemos valorar todas las opciones y recordad que no existen recetas mágicas ni una manera única de hacer las cosas.

6a00d8341c7c7853ef01910500fb8e970c¿Qué tamaño deben tener las Patrullas? ¿Y la Tropa?

Pues NO existe un número ideal. BP sugirió que la tropa no debía pasar de 32 chicos porque decía que él sólo se veía capaz de gestionar a 16, pero que admitía que hubiese personas que pudiesen hacerlo con el doble…y de ahí esa cifra.

Pero hemos ser conscientes, como ya os conté en este artículo de “¿Por qué se van nuestros scouts?”, de que los grupos grandes parecen tener un plus en cuanto a la sensación de pertenencia de los chicos y el orgullo que les produce, y además favorecen la posibilidad de hacer actividades y salen más económicos al repartir más los gastos fijos.

En cuanto a las patrullas, la experiencia ha demostrado que la mayoría funcionan mejor cuando tienen entre 6 y 8 miembros. Es obvio que muchas veces no asistirán todos por lo que de hecho es relativamente frecuente ver patrullas de 4 ó 5.

“¿Y cuántas patrullas es lo idóneo?”

Pues todos los grupos comienzan con poquito y van creciendo desde ahí. Eso no supone ningún problema. Eso sí, la experiencia ha demostrado que lo ideal es que haya 3 ó 4 patrullas al menos.

Lo que hemos de tener claro es que el Sistema de Patrullas debe estar presente en todas las actividades scouts, potenciando su autonomía y su sensación de suficiencia. Cuando van de acampada los propios chicos elaboran su menú, recaudan el dinero suficiente, compran sus alimentos, llevan el material necesario entre todos, montan su propia zona de campamento, cocinan sus comidas, llevan a cabo las actividades, los juegos, las competiciones, se encargan de su limpieza, de la recogida, etc. Incluso son los propios chicos son los que deben enseñar a sus compañeros dentro del marco de las patrullas.comida

Habrá muchos fallos pero es cuestión de paciencia. Dejadlos cometer sus errores y sed conscientes de que así ES COMO MÁS SE APRENDE. Si lo hacemos todo nosotros las cosas probablemente funcionarán con más orden y claridad…PERO NO SERÁ ESCULTISMO.

Tan tajante como eso, y es importante que tengamos los conceptos claros y que estemos convencidos para poder explicárselo a los padres que deben estar muy al tanto de la gran oportunidad que presenta este esquema.

Y desde luego seamos conscientes de que cada Tropa es un mundo, y cada una trata de desarrollar el sistema dentro de sus capacidades o conocimientos. Por tanto no es cierto cuando afirmamos que una tropa no usa el Sistema de Patrullas. En realidad podríamos verlo como un sistema lineal, en el que en un extremo tendríamos a patrullas que funcionan como equipos diseñados por conveniencia administrativa, en la que los adultos dirigen todos los aspectos…y en el otro patrullas completamente independientes y que lo hacen todo ellos mismos.

Sin título

Ninguno de los dos extremos es real. Todas las patrullas se encontrarán en algún punto entre los dos anteriores. Incluso la misma patrulla variará a lo largo de esa línea imaginaria en función del tiempo y las circunstancias.
Evidentemente si queremos educar a nuestros scouts para ser buenos ciudadanos, activos, capaces de liderar cualquier empresa en sus vidas, independientes y con carácter… será conveniente tratar de llevar el sistema lo más hacia la derecha posible. En palabras del viejo Jefe:

Para obtener resultados de primera con el sistema de patrullas debes depositar verdadera y completa responsabilidad en los guías. Si sólo les otorgas una responsabilidad parcial, los resultados serán también parciales” (La Gaceta de la Dirección, 1914).

Para terminar quiero incidir en lo importante que es crear un espíritu de grupo para que el sistema funcione correctamente. Las competiciones ayudarán a crear ese espíritu de patrulla y a agudizar los recursos de todos (sobre todo de los guías) y además son divertidas, por ello deben formar parte del programa.

Pero será la semana que viene cuando os hable de cómo fomentar ese espíritu de patrulla.
Hasta entonces.

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