De cómo el tropiezo de BP incidió en la concepción de ciudadanía

Quizás uno de los temas más complejos en el movimiento scout sea el de ciudadanía, ya que si esta se encuentra en el reino de los Fines actúa como ordenadora de todo el programa en tanto la “carnada adecuada” teniendo estricta relación con el para qué se juega, cuál es el sentido del Gran Juego y cuando éste tiene riesgo de convertirse en solo un juego.

rafael correa

Tres textos del Blog serán la base para lo que vamos a desarrollar, los cito de entrada para que el lector pueda acudir a ellos como referencia en el momento que lo considere, permitiendo a su vez reducir la repetición de conceptos a lo indispensable. Los escritos son:

1)      Conceptos Básicos del Escultismo: Ciudadanía

2)      Baden Powell ¿¿Populista??

3)      Cuando el temor incide en los fines del método scout ¡¡Salvemos los scouts del Bolcheviquismo!!

El tropiezo de BP: Roverismo hacia el éxito

            ¿Por qué pensar que “Roverismo hacia el éxito” es un tropiezo en la obra de BP? Ya hemos afirmado y comprobado (1) que el contexto de época con el avance del comunismo sobre Europa habría producido en Baden Powell un retroceso en su concepción de “ciudadanía activa” para plantearle a los jóvenes ingleses un Roverismo en el que deben prestar atención a lo político, pero para cuidarse de ello ya que podrían ser cooptados por los “charlatanes”. Un breve recorrido por los títulos del texto nos marca claramente la dirección que BP decide tomar en función de lo que entiende protegería a los muchachos y a su país, actitud que se repite en distintos momentos de la historia del escultismo.

Señalar la revolución rusa y el mandato de Lenin es clave ¿por qué?. Habíamos afirmado con anterioridad la gran influencia que habría recibido  Baden Powell de parte de uno de los movimientos más progresistas de Inglaterra, el  art & craft que incluso conformara la primera cooperativa de trabajadores en resistencia a la explotación obrera industrial cuyo nombre es conocido para nosotros: San Jorge. Si nos referimos a la historia del movimiento obrero y del avance en los derechos civiles, la Primera Internacional Obrera de la cual formaban parte los sindicatos ingleses, funcionó con sede en Inglaterra entre 1864 y 1871; la llamada Segunda Internacional Obrera lo hizo entre 1871 y 1916 en New York siendo su estilo reformista, participando de la vida política de los países… época del escultismo de Roland Phillipps que nos lleva a la participación política en función de los derechos civiles y la definición en 1919 del concepto de “ciudadanía activa”. La Tercera Internacional Obrera conocida como Internacional Comunista se funda en el mismo año por iniciativa de Lenín, dejando por fuera a los “socialista reformistas”, cambiando la concepción respecto de la toma del poder político llamando a la Revolución y al establecimiento de la “Dictadura del Proletariado” en Europa y especialmente en Inglaterra. Estos datos dan luz sobre el contexto europeo y por lo tanto de los jóvenes en esa época y ¡de “Roverismo hacia el éxito”! donde el temor se hace presente reduciéndose el roverismo a determinados servicios casi parroquiales limitando el planteo a una vida con orientación en el trabajo, especialización y disfrute de las artes scouts. A partir de allí podemos comenzar a hablar de la elisión que se produce respecto a la vida política que no implica necesariamente lo partidario.

Gilcraft o el afianzamiento de un Roverismo ¿apolítico?

No es lo mismo hablar de la creación del escultismo que de la invención del escultismo. La Creación es un concepto que deriva de la visión judeocristiana donde se crea ex –  nihilo, de la nada; en cambio la invención en la tradición griega implica que de distintos elementos surge algo novedoso, aún acosta del inventor que quizás no era lo que buscaba. Si bien es interesante la discusión de los distintos elementos que participaron en la construcción de lo novedoso la respuesta nunca se encuentra en el análisis de los mismos ya que a partir de lo nuevo se constituye otra cosa. Muchos de los investigadores de BP se preocupan por señalar a las influencias de distintos movimientos de la época pero desde un punto de vista analítico de poco sirve ya que con todos esos elementos lo que se hizo es… otra cosa: el escultismo, donde cada una no vale por sí misma sino en la interrelación con otras.

Considero al escultismo como una invención con la cual BP se encontró y de golpe muchos niños y jóvenes quisieron jugar el juego… pero como en todo, de lo que se trata es de quienes se apropian del invento y los fines para los que lo usan; esa discusión es mucho más interesante porque la piedra con que tropieza BP  implica un retroceso sobre la “ciudadanía activa” sirviendo a los sectores políticos dominantes para fijar posición apropiándose  de un escultismo que crecía en los barrios más humildes para convertirlo en burgués de corte liberal, ya que por temor de su propio fundador se había desestimado el lineamiento orientado a la lucha por la justicia, la dignidad humana y la democracia, afín al ambiente privilegiado (desde lo intelectual y político) en el que había crecido Baden Powell. Esta “pequeña amputación” sufrida en el escultismo es quizás uno de los motivos por los que aún hoy los jóvenes al entrar en edad de compromisos abandonan los grupos scouts hacia otros destinos de participación ciudadana… las excepciones son claras cuando comparamos qué hacen en ese punto los que crecen, y qué los que decrecen.

Rovers de Gilcraft (1933) es considerado complemento de R.E. Cuando comenzamos a leerlo lo primero que conviene es preguntarse ¿a qué jóvenes está dirigido? Para responderlo sería interesante conocer detalles del contexto juvenil de la época en la que fue escrito: ¿Cuántos jóvenes terminaban sus estudios primarios? ¿Cuántos tenían accesibilidad a lo que conocemos como escuela secundaria? ¿Cuántos accedían al mundo del trabajo desde pasada la pubertad? ¿Cuántos ingresaban al mundo el trabajo en la época que eran Rovers? ¿Cuántos a la Universidad? ¿Cuál era el promedio de edad de casamiento para un joven y una joven? Para dar solo una cifra con referencia a la educación: se calcula que en los países con buena escolarización,  hacia 1940 (7 años después de que fuera escrito Gilcraft) un 70% de los niños terminaba la primaria  mientras que la tasa de estudios secundarios (pubertad/adolescencia) era menor a un 15 %; el otro 85 % ingresaba tempranamente al mundo del trabajo como aprendices, trabajadores menores de edad (de allí surge una legislación específica al respecto) o en el trabajo familiar. Todos estos motivos – entre otras cosas – permiten afirmar que desde el punto de vista sociológico la adolescencia es un fenómeno novedoso  de la posguerra (pero de la que termina en 1945) ligado a la generalización de la educación secundaria y la postergación al ingreso del mundo laboral.

Nuevamente preguntemosnos ¿a qué sector de la juventud estaba destinado de Rovers de Gilcraft? ¿a todos los sectores juveniles? ¿se animan a responderlo?

            Bien… ahora leamos un poco que se les dice a los dirigentes… Si con Baden Powell se articulaba en la Promesa y los Principios la Patria, con lo que llamaría “ciudadanía activa” dentro del reino de los fines (lo que permitía puntos de unión y de conflicto) una torsión que notamos en Gilcraft es cómo el concepto de Patria se desplaza en su significación hacia el Estado; y por otro hacia el Hogar produciendo un cambio en las relaciones internas de los elementos que conforman la estructura o sistema del escultismo… veamos por qué.

Si la Patria es aquello que se liga a lo común, lo que hace a la identidad de las personas y pueblos, los afectos entre quienes la comparten, el lugar donde se vive trabajando y construyendo con otros; el Estado es la forma en la cual se constituye el gobierno en ese lugar, que puede ser cualquiera aunque el escultismo muestra  un ideal democrático en tanto la “ciudadanía” como concepto se desprende de ello. Alguien dirá ¿importa la diferencia?… y la respuesta es sí, porque las autoridades en la democracia se constituyen a partir de elecciones entre distintos sectores que piensan de distinta manera la función del Estado por lo que el conflicto es inherente al sistema, de la misma manera que la existencia de gobiernos que beneficien a la mayoría y gobiernos que beneficien a minorías… allí entra a tallar el tema de que no es lo mismo ser leal a la Patria que a quienes ocasionalmente ocupan el poder en los organismos del Estado. Si esto último sucediese el proceso democrático se anula en tanto se estatuye al movimiento como Aparato del Estado (como el caso de las Fuerzas Armadas) con la imposibilidad de conflicto y acción política, tal como sucedía en los buenos primeros tiempos del escultismo con ese fánatico del Ideal scout (según BP) que fuera Roland Phillipps… y esto estaría sucediendo ¡en el marco de la democracia! Imposibilitando o siendo “mal visto” o “por fuera del ideal” la participación de los jóvenes (no de las organizaciones) en la lucha por nuevos derechos, marchas o manifestaciones para la recuperación de derechos perdidos, la participación en distintas organizaciones para que se generen políticas de protección, promoción, etc. ya que implicaría una “politización” del escultismo porque entrar en conflicto con las autoridades instituidas ¡A las que se les debe lealtad aunque sea un Dictador o un Neoliberal que hambrea a su pueblo!

Es de esta forma que el escultismo queda en una posición más cercana a la religiosa que a la política, donde la beneficencia y la caridad pasan a ser los objetivos ocupando el papel que el liberalismo económico (a la manera de lo que define Adam Smith) deja en manos de los “particulares”. Este punto es importante porque es el origen de como se ha interpretado por décadas la supuesta “apoliticidad del movimiento” cuando se trata de una clara opción política de quienes se apropiaron ideológicamente de la Organización Scout. El concepto de “ciudadanía activa” a partir del miedo de BP al Bolcheviquismo y con lo que fuera en ese tiempo el inicio de los problemas con el fascismo, migra al de una “ciudadanía pasiva” en tanto los Rovers y los scout no podrían ser agentes de cambio en un país (por más que repitamos en automático eso de dejar el mundo en mejores condiciones de la que lo encontramos) ¿Qué nos queda?: Tarea benéfica complementaria del Estado (cubrir lo que el gobierno no brinda), hacer viajes, mejorar en las artes scouts.

Cuando en Gilcraft se habla de los “deberes para con la patria” lo primero que surge en el texto es la lealtad hacia las autoridades constituidas reduciéndose lo político al conocimiento de la forma de gobierno y el cumplimiento de los deberes. Por si esto fuera poco textualmente  se dirá que “A una edad un poco mayor, quizás el Rover llegue a una etapa en que las organizaciones fraternales, los partidos políticos, los clubes, las sociedades y otras cosas por el estilo le llaman particularmente la atención, muy especialmente aquellas en que el objeto principal de su existencia son los discursos. Esta etapa encierra graves peligros, pues la energía que posee el rover para el trabajo activo y para el servicio, puede ser desviada a canales más pasivos donde la energía se satisface con hablar y escuchar.” Tremendo párrafo que muestra claramente la posición ideológica organizacional  sobre lo político – social a lo que directamente coloca del lado de lo peligroso, solamente discursivo ypasivo. Asistimos aquí  a la negación de lo político como acción, sea en una hermandad, un club, un partido, una sociedad de fomento, unión vecinal, grupo ecologista, etc. Si somos serioe debemos decir que en realidad si hay un lugar donde desde hace muchísimos años la energía se satisface en hablando, en un continuo blablablá ¡es en el roverismo y gracias a Gilcraft que los manda a Investigar la realidad pero no a actuar en ella!, de allí el  paradigma de los foros que se hacen en algunas asociaciones que sonjornadas de simples hechos discursivos que no cristalizan en acciones transformadoras de la realidad, provocando la huida de jóvenes que realmente buscan una ciudadanía activa con la participación en centros de estudiantes, agrupaciones políticas, agrupaciones ecologistas,  y sociales.

Respecto de cómo la Patria se subsume de alguna manera en el Hogar (otro principio) lo observamos en lo que se establece como fin del roverismo: “establecerse en la vida”, pero esto no es realizaría de cualquier manera… no alcanzaría con ser un buen trabajador, en Gilcraft se ubica la conflictividad inherente a las relaciones laborales de la siguiente manera “Otra fuente de conflicto respecto a la lealtad, que será causa de profunda meditación y dificultades para un Rover, es lo que concierne a su empleo. La cuestión de sus deberes para con su patrón, las exigencias del sindicato, las posibilidades de ascenso en su trabajo, la atmósfera que prevalece en la oficina o el taller, deberán ser llevados por el rover ante su jefe”otro párrafo que merece particular atención… la Lealtad al Patrón está en un lado y el sindicato ¡queda planteado como si fuera otro Patrón que exige, cuando es un lugar de participación y promoción de derechos donde justamente la participación hace la diferencia!… por si fuera poco pareciese que el Rover Scout debiera ser una especie de informante del Jefe… y esto también se encuentra orientado desde una concepción política determinada, no es inocente.

¿Qué sucede con el servicio Rover?… como decirlo sin provocar mucho enojo… pasa a ser un poco “ombligocéntrico” y más ligado a lo religioso que a lo político, ya que esto se encuentra visto como lugar de lo peligroso. El primer servicio a la comunidad para el Rover es ¡Convertirse en un buen trabajador! Y todo lo demás que no apunte hacia eso es “perfectamente erróneo”(sic). La dimensión del otro queda literalmente borrada y en vez de servicio bien podría haberse llamado “autoservicio”; veamos el texto: “En lo que respecta a los que ya forman parte de la hermandad scout –y también para los demás- he de hacer hincapié en la posibilidad y necesidad de “servicio”, en el ambiente ordinario que rodea al Rover y de señalar que debe ante todo, tratar de aplicar los ideales a su vida diaria. Me parece que éste es el mejor coronamiento de la experiencia scout y no el enviarle en busca de campos especiales dónde operar.(…) “Por esto insisto en la importancia de que el roverismo ponga el mayor empeño en estimular a sus miembros, individualmente, para que se establezcan en la vida. Cualquier actividad que distraiga al joven de éste su primer deber hacia la comunidad, es perfectamente errónea. La importancia de esta cuestión crece de día en día; por tanto, el adiestramiento Rover debe enfilarse definitivamente hacia capacitar a sus miembros para cualquier empleo que puedan conseguir para ayudarlos a conservarlo, y, si fuera posible, a mejorarlos y procurarles intereses y aficiones que los mantengan ocupados en las horas libres”… el Rover Ideal… un buen trabajador con algún hobbie que le permita huir de la alienación … lo político nuevamente censurado, no debe buscar otros“campos especiales donde operar”.

Podrán pensarse que exagero (lo que no hay que descartar) pero es Rovers de Gilcraft quien pone como paradigma del servicio las conclusiones del Moot de Ontario realiado en 1932 que parecen extraídas de un grupo de “damas de la caridad”… las comparto con Uds:

IGLESIAS.- Cultivando flores, para el adorno de la iglesia; ayudando u conservar las propiedades; ayudando en las juntas especiales cooperando en la organización de diferentes eventos, tales como bazares; como catequistas; tomando parte u organizando conciertos; para conseguir fondos; estableciendo una biblioteca para catequesis.

            HOSPITALES.- Transfusión de sangre en comités de doctores; recolectando fondos; ayudando en los dispensamos; ayudando con los enfermos que hay que sacar a recibir aire o sol; visitando a los que no tienen quien les visite; escribiéndoles cartas, etc.; reuniendo flores para distribuir ente los enfermos; haciéndoles fiestas; haciendo algún arreglo especial para Navidad.

           

            De igual manera Mr. Bentley sugiere algunas actividades en beneficio de los ciegos, los ancianos, los huérfanos, los encarcelados, y servicios que pueden ayudar a la conservación y protección de los árboles y los pájaros de los campos de juego, etc.

Sobre el final Rovers de Gilcraft definirá al ciudadano útil como aquel que cumple con los deberes ligándose dicho cumplimiento directamente al Estado (por lo tanto a sus autoridades que a veces pueden responder a intereses que poco tengan que ver con la Patria). A ellos se les debe respeto, devoción y fidelidad… claramente las distintas formas democráticas de entender el Estado no se encuentran en la agenda, sino se trata es del gobierno encuentra instituido reduciéndose la participación al uso del voto o en algún momento a ser candidato de algo aunque insistirá que “no es nuestro propósito formar políticos”. La ciudadanía es una investigación para formarse opinión al menos así está planteada, base firme de los foros donde se investiga, se debate, se laman expertos, se investiga y se les sugiere a otros lo que tienen que hacer… pero como dice Gilcfraft, todo esto  “requiere cuidado y vigilancia de nuestra parte”.

El texto plantea un Roverismo (y un escultismo) como parte de los Aparatos Ideológicos del Estado, donde el servicio se equipara a la caridad cristiana tal como lo entiende el liberalismo económico (hijo del calvinismo religioso), ayudando a quienes no están bien pero sin cuestionarse ni participar en nada “político” para que crear las condiciones para que estén mejor… claro… todo esto después de ocuparse de sí mismo que previamente puntualiza como lo más importante. La acción política (no partidaria) se encuentra desestimada… no forma parte de la propuesta… la ciudadanía activa ha mutado a una ciudadanía útil al Estado y al Patrón, con un ejercicio“sensato” de los derechos, en fin… a una ciudadanía pasiva que en 1919BP había definido como lo que no quería para los scouts, haciendo clara referencia que en los tiempos difíciles había que ser activo y esto no era fácil…

Conclusión Preliminar:

            La idea del texto no ha sido cuestionar la importancia de que un joven se establezca, trabaje honestamente, realice obras solidarias o de caridad, cumpla las leyes y normas de su país, sino señalar que la amputación de lo político en sentido amplio es en primer lugar una elección política realizada por un sector hegemónico dentro del escultismo, que amputa en el seno del mismo uno de los elementos, dejando al joven en una mala posición respecto de sus derechos y las acciones posibles a realizar tanto en lo personal como con su clan. La censura de la dimensión política del escultismo y del Roverismo atenta contra aspectos importantes de la vida de un joven ya que los centros estudiantiles, partidos políticos, organizaciones en función de la promoción de derechos, acciones de promoción y desarrollo en la comunidad son de interés para muchos de ellos y hay que darles lugar en el Clan, alojarlos… cuando eso no sucede se van, y los que quedan repiten el esquema elidiendo lo político como uno de los caminos de la ciudadanía.

En próximos escritos abordaremos como retorna al cuerpo institucional la “ciudadanía activa” y de qué manera las instituciones se las fueron arreglando para quitarse el “problema” de encima, para “no saber nada de eso”

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1 Respuestas a “De cómo el tropiezo de BP incidió en la concepción de ciudadanía”


  • En el día de hoy, un inesperado refuerzo de los conceptos que se desarrollan en el artículo.
    El Papa Francisco envía una carta a la Conferencia Episcopal Argentina porque mañana se cumplen 200 años de la declaración de la independencia de España ¿que dice allí?

    “De manera especial quiero estar cerca de los que más sufren: los enfermos, los que viven en la indigencia, los presos, los que se sienten solos, los que no tienen trabajo y pasan todo tipo de necesidad, los que son o fueron víctimas de la trata, del comercio humano y explotación de personas, los menores víctimas de abuso y tantos jóvenes que sufren el flagelo de la droga. Todos ellos llevan el duro peso de situaciones, muchas veces límite. Son los hijos más llagados de la Patria.

    Sí, hijos de la Patria. En la escuela nos enseñaban a hablar de la Madre Patria, a amar a la Madre Patria. Aquí precisamente se enraíza el sentido patriótico de pertenencia: en el amor a la Madre Patria. Los argentinos usamos una expresión, atrevida y pintoresca a la vez, cuando nos referimos a personas inescrupulosas: “éste es capaz hasta de vender a la madre”; pero sabemos y sentimos hondamente en el corazón que a la Madre no se la vende, no se la puede vender… y tampoco a la Madre Patria”

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