Relatos distópicos. Una planta extraña (10)

Gracias a un contacto de Iris, los Huemules se dirigen hacia Colonia Agrípolis, un lugar donde los “desenlazados” producen sus alimentos y con los que a su vez  realizan intercambios con la Corporocracia a través del “mercado negro” que utiliza los túneles del viejo subterráneo. El contacto será Pierre quien junto a Manuel habían sido parte de la construcción de “Ciudad Centro”. Al llegar al lugar se escucha una voz grave y aguda…

relatos distópicos, una planta extraña

–         ¿Quién es Sacha?

–         Sacha. (en forma casi inaudible) yo

–         ¡Venga un abrazo muchacho! ¡Soy Pierre un gran amigo de tu abuelo y siempre nos mantenemos comunicados! Fuimos scouts en la misma patrulla cuando éramos jóvenes… ¡salirse de Ciudad Centro ha sido una  verdadera aventura! Jajajaja

Sacha respira… los Huemules también… el temor a lo que existía por fuera de las murallas de la ciudad era algo aprendido desde niños y para cada nuevo encuentro no había reacciones inducidas por el Programa Unico Educativo al que habían sido conectados desde los 5 años.

–         Kemal. Hola señor, Iris nos mandó para acá. Desde que nos escapamos de Ciudad Centro tenemos una semana de tiempo sin que noten nuestra ausencia y estamos aprovechando para conocer las afueras de la ciudad.

–         Pierre. Si… algo sabía. Nosotros los recibiremos pero en la colonia Agrípolis todos colaboran de alguna manera y ya tenemos pensado un trabajo para ustedes.

–         Maximiliam. ¿Un trabajo?

–         Pierre. Jajaja ¡Si! Pero no se asusten, es algo sencillo pero muy importante, se trata de distinguir plantas.

–         Ruben ¿distinguir plantas?

–         Pierre. ¡Si!… vengan conmigo

Los huemules se suben a un antiguo vehículo en el que son llevados a la zona de invernaderos. Una vez allí bajan y son presentados con uno de los Ingenieros a cargo.

–         Pierre. El es Johny, un antiguo ingeniero “arrepentido” de SONMANTO  jajaja ¿no Johnny?

–         Johny. ¡Siempre con tus bromas!. Bueno muchachos, les explico cual va a ser su tarea. Como ven tenemos muchos invernáculos, cada uno de ellos tiene una especie de planta. Se van a dividir en grupos pequeños y van a recorrer cada una de las grandes mesas tratando distinguir las características de las plantas. Aquí tienen hoja y papel

–         Sacha. ¿Y para qué queremos hoja y papel si solo tenemos que distinguir plantas?

–         Johny. ¿Ustedes son Scouts no?… bien, supongo que Manuel les entregó el libro “Escultismo para muchachos”

–         Kemal ¿Cómo lo sabe?

–         Johny. ¡Porque siempre entrega uno a los muchachos con los que se encuentra!, les dice que es el último aunque en realidad tiene miles, porque la Organización Scout dejó de publicarlos y guardó en un sótanos todas las ediciones existentes así nadie podría usarlos, en esa época se llamaba “copyright”… la gente los copió y empezó a circular por computadoras hasta que la Corporación a través de Chicosoft eliminó los accesos a cualquier material no autorizado que infringiera las normas que ellos pusieron, entonces los únicos testimonios de su existencia quedaron en formato papel ¿cómo hizo Manuel para obtenerlos? Sencillo… cada vez que en Colonia Basurópolis se recibe el material que descarta Ciudad Centro en vez de reciclarlo rápidamente, un equipo de expertos lo revisa… de esa manera nos hicimos de varias bibliotecas en distintas colonias y de los contenidos de ellas armamos los programas educativos y aprovechamos el conocimiento acumulado por la humanidad a lo largo de la historia.

–         Huemules. ¡Ohhhhhhhhhhhh!

–         Pierre. Volvamos a lo nuestro. Baden Powell dibujaba sus experiencias, lo que le permitía acceder a los detalles, ver que no es lo mismo que mirar. Ustedes están acostumbrados a mirar el plano general, así los educa Ciudad Centro… ver tiene que ver con el detalle y uno ve cuando se detiene en la planta… no solo la mira sino que la toca, la huele, siente su sabor, la dibuja para encontrar sus detalles. Durante una hora se van a dedicar a hacer eso mientras preparamos un nutritivo desayuno para media mañana, lo más importante lo harán luego.

Los huemules fueron a dos invernáculos distintos, uno con maíz y otro con Amaranto, está última considerada por la Corporocracia la Gran Plaga de los cultivos. Prefirieron no preguntar.

–         Kemal. Todavía no empecé y ya me duele la mano jajaja… esto de dibujar no es para mí

–         Sacha. Y bueno… vamos a probar, total las plantas son todas iguales, dibujando una las dibujamos todas jajaja

–         Kemal. ¡Sácale fotos!

Luego de media hora

–         Kemal. No sé que harán los otros muchachos… pero esto se está poniendo aburrido ¿viste que esta tiene unos granos chiquitos de otro color?

–         Sacha. Si… que raro…

–         Kemal. Revisemos las otras

–         Sacha. Y bueno… no vamos a dibujar todas las plantas… con alguna de muestra supongo que alcanza. Revisemos las otras

–         Kemal. Si..

El desayuno de media-mañana estaba listo y Pierre decide buscar a los huemules.

–         Pierre. Bueno ¡a desayunar! ¿Cómo les fue con los dibujos?

–         Kemal. Bien, pero con la trampa que nos hizo dudamos en qué hacer

–         Pierre ¿Qué trampa?

–         Sacha. La del maíz… poner entre tantos uno con detalles distintos estuvo bueno ¿es como la historia de Kim de Baden Powell?

–         Pierre. ¿Uno distinto? ¿dónde?

–         Kemal. –Mientras le muestra el dibujo- éste… el que tiene unos granos color marrón  casi negro

–         Pierre. ¿dónde viste eso? ¿es un chiste? Si no lo es ¡decime donde está!

Sin entender mucho Kemal, Sacha y el resto de los Huemules se dirigen a uno de los invernáculos, al llegar le muestran a Pierre la planta en la que algunos granos de maíz era color café. De golpe se escucho a Pierre gritar.

–         Pierre. Johny!! Johny!! Vení urgente!!

Los huemules no entendían el nerviosismo de Pierre y no se animaban a preguntarle qué pasaba. A lo lejos se ve a Johny que venía trotando

–         Johny. ¿Qué pasá?

–         Pierre. ¡Mirá lo que encontraron los muchachos!

–         Johny. ¿Una mazorca con granos chapalotes?. Llevémosla al laboratorio!!

–         Sacha. Perdón… ¿hicimos algún lío?

–         Pierre. No se preocupen chicos, ahora en el desayuno les cuento, les adelanto que han encontrado un tesoro.

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