Relatos distópicos. Una Buena acción “a la antigua” (9)

Los Huemules ingresan a la vieja escuela donde se encuentran quienes están en cuidado de Iris.

–         Iris. Los que les dicen “desalmados” es porque no aceptan la diversidad del género humano. No todos estamos de la misma manera en el mundo, pero la Corporación insiste en que sólo es posible si se produce y se es útil a lo que ellos definen como fines de la sociedad, quienes no lo hacen serían seres sin alma. Siempre me pregunto ¿Cómo será el alma de quienes califica de desalmados a quienes más necesitan de de los demás?

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–         Kemal.  Pero nosotros vimos unos vigilantes con cabeza pequeña en un lugar donde cultivaban órganos.

–         Iris. Son seres humanos genéticamente fabricados a partir de un experimento que hizo Sonmanto que provocó hace 50 años un virus que se llamó Zika. En la actualidad secuestran mujeres “desenlazadas” las inseminan como a animales y 10 meses después aparecen sin memoria de lo ocurrido.

–         Ruben. ¡eso no puede ser, si no lo sabríamos!

–         Iris. La Corporocracia determina qué es lo que saben, que no, que deben consumir  y qué deben pensar. Mejor trabajemos con nuestros niños ¿querían hacer una Buena Acción?… bien… comencemos

Los huemules conocen a los niños, la mayoría de ellos no hablaba, los que lo hacían eran pocas las palabras que usaban. Algunos no podían caminar y se encontraban sentados. Se fueron poco a poco a establecer un primer contacto… no sabían bien cómo hacer, solo se acercaron y comenzaron a establecer un vínculo.

–         Iris. Bien. Vamos al río a pasar la tarde, ya que nuestros amigos scouts están con nosotros van a colaborar cargando a “caballito” a Eloísa y Franco,  llevarán de la mano a algunos de los otros chicos.

La caminata comenzó. Eloísa reía mientras con sus manos tapaba los ojos de Sacha. Franco golpeaba suavemente con los talones a Kemal mientras decía “¡Ico! ¡Ico!”; Ruben se retrasaba porque Estela de vez en cuando se quedaba empacada como mula y había que esperarla. Las cargadas y las risas no se hicieron esperar hasta que llegaron al río donde todos se sentaron en un gran círculo y los huemules le sirvieron jugo hecho de naranjas naturales, ayudando a quienes no podían usar sus manos para llevarse el vaso a la boca.

–         Iris. Bueno… ahora vamos a salir a explorar un poco por el lugar, no se alejen, cada miembro de la patrulla acompañará a uno de los chicos, se dejará guiar por él, lo único que les pido es que los cuiden y no dejen que hagan algo peligroso… cualquier cosa me llaman y los ayudo.

Y así los huemules se alejaron unos metros… no falto mucho para que fueran llamando solicitando ayuda… al finalizar la tarde se dirigieron de nuevo a la casa y luego de cenar Iris los reunió para agradecerles su ayuda y conversar sobre la actividad que habían realizado.

– Iris. Les agradezco el trabajo ¿qué les pareció la experiencia?

– Kemal. Extraña… casi no hablan y se relacionan de otra manera a la que estamos acostumbrados. Incluso hacen cosas que son muy raras

–  Iris. Si… la palabra es una de las formas que tenemos para acercarnos a la realidad, pero no es la realidad. A todos desde chicos nos enseñan a pensar qué es lo correcto y que no, de esa manera vamos haciendo nuestras las palabras que están dentro del lenguaje pero son los demás los que les dan el significado, las palabras no significan nada, sólo tratan de hacer un relevo de nuestro contacto con las cosas y las personas.  Un ejemplo sencillo es lo que hoy les pasó a Uds. ¿cómo se acercaron a los “desalmados” si les enseñaron la significación de que “no tienen alma”?  Uds. en los primeros años de vida necesitaron muchísimo cuidado y  nadie decía que no tenían “alma”. Si el “alma” es lo que se considera humano, ellos no serían humanos. La palabra determinó de qué manera Uds. se fueron acercando, la experiencia con ellos usando todos los sentidos cuestiona esta clasificación que impone la Corporación para aquellos que son entendido como un gasto que Ciudad Centro puede prescindir.

– Ruben. Pero si tienen lesiones en la cabeza ¿acaso el cerebro no es el alma?

– Iris. El cerebro es una parte del cuerpo que está sobrevalorada. Todas las experiencias que Uds viven no suceden en él, sino en la periferia y en los agujeros que comunican el interior del cuerpo con el exterior. Lo que se vemos está fuera del cuerpo y se repite la imagen en el ojo de forma invertida; la piel con la que sentimos el frío, el calor, el viento es una cobertura alrededor de los agujeros por los que realizamos los intercambios con el exterior; con la boca no solo ingerimos alimentos sino provocamos otro tipo de intercambios como el beso al saludar; el olfato nos permite que una parte del objeto que está fuera la sintamos dentro del cuerpo; el ano desecha aquello que a nuestro cuerpo ya no le sirve al igual que la uretra –y de hecho muchas personas encuentran un gran placer en las dos actividades los genitales también permiten el desarrollo de placer de forma solitaria o en el encuentro con otros. El cerebro permite dar forma y expresar algunas cosas, pero lo más importante es el lenguaje, ustedes hoy pudieron darse cuenta que aunque algunos no hablen, entienden.

–  Maximilian. Es cierto, pero los “desalmados” no son normales…

– Iris. Si al GPS que ustedes tienen, se le rompiera algún componente y dejara de informarles a donde está el norte ¿eso quiere decir que no existe la señal que envía la información? No sabemos lo que es el alma, pero sería algo así como la señal que a veces se ve interrumpida por un funcionamiento distinto, en ese punto mucho más cercano a lo real porque la traducción implica una toma de distancia en función de las palabras que incorporamos y las significaciones que nos dijeron, nuestra realidad está construida por palabras y quienes dominan las palabras construyen la realidad… por eso la Corporación reescribió la historia de la humanidad y se apoderó de todos los medios educativos e informativos. Allí es donde enseñan que “lo normal” es ser “útil a la sociedad para ser feliz” y los “desalmados” no son útiles, por lo tanto no son felices. Uno de los grandes errores de la Corporocracia es su pretensión de eliminar la diversidad, aquello que consideran que no sirve, pero que ha sido el motor de la evolución. Lo que consideran que no es útil debe ser desechado  y eliminado. Los “desanudados” hemos logrado con mucho esfuerzo evitar que algunos animales se extingan, por ejemplo los caballos con los cuales el hombre se ayudaba a hacer tareas en los campos. Sonmanto para producir más y más fabricó robots y drones porque de esa manera ya no era necesaria ni la gente ni los caballos en los campos; los campesinos pasaron a ser “desenlazados” y librados a la contingencia, y los caballos casi se extinguieron, dada la inutilidad para las Corporaciones.

– Sacha. ¿Porqué dice que los “desalmados” quizás están más cerca de lo real?

– Iris.  La pantalla y la palabra construyen la realidad de Ciudad Centro y quedan relegados otros sentidos. ¿Qué es una flor? ¿Una imagen? Hoy Estela se acercó a una y se la comió…

– Ruben. ¡Si, enseguida se la saqué de la boca!

– Iris. Si… te vi hacerlo… bueno ella estaba explorando lo que es una flor, la tocaba, la miraba, la acariciaba, la puso en su boca y se la comió… parece que le gustó porque no la escupió!… bueno, esa es la forma que tiene ella de conocer la realidad. Uds. ¿sintieron alguna diferencia al salir de Ciudad Centro?

– Sacha. Había olores distintos por todos lados, no sabíamos que eran. Y también sentimos frío y calor, el viento en la piel…

– Iris. En Ciudad Centro todo tiene la misma fragancia, incluso los alimentos que ingieren poseen productos para que las heces no despidan olores. Los sabores son escasos por eso en estos dos días que llevan en el exterior están invadidos por gustos desconocidos que dependerá de cada uno sea sabroso o no, la interfaz neural elimina el uso del cuerpo estimulando eléctricamente los músculos sin ningún tipo de riesgo – ni experiencia del cuerpo – La Corporocracia anestesia sus sentidos para que construyan la realidad a partir de lo que ven y lo que escuchan… y son ellos quienes lo determinan. Antes de dormir vamos a juntarnos a contarles cuentos a los niños – adultos… les gusta mucho

Los Huemules fueron a distintas habitaciones a leer cuentos… si el día comenzó con temor y rechazo, terminó con sentimientos de ternura que antes no habían sentido… esto era una Buena Acción, un Servicio… no la compra de un producto creyendo que otros van a hacer por nosotros.

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