¿Es aburrido el escultismo? 3. Pasar a la acción, “aprender haciendo”.

r1946-scout-teaching-cub-to-tie-a-knotVeíamos el otro día cuales son los fundamentos básicos del papel del Scouter y la manera de plantear las actividades de un modo sencillo y atractivo. Vimos también que tras la correspondiente charla, tras esa historia motivadora, se procede a la exposición en directo de la actividad.

Y para que los chicos capten la idea de verdad, para que todo ello no quede en el olvido, se impone el “aprender haciendo”. Este es otro de los elementos esenciales que caracterizan a nuestro Gran Juego.

Existe una frase muy reveladora en este sentido y que responde a la realidad:

Me lo contaron y lo olvidé; lo vi y lo entendí; lo hice y lo aprendí.

Cuando pasamos de la simple observación y nos ponemos “manos a la obra”…la memoria funciona al máximo. El estímulo es lo suficientemente fuerte como para grabar aquello en nuestro cerebro.

Por eso, tal y como os explicaba la semana pasada, debemos abandonar la idea de enseñar como en la escuela, con exposiciones en un local y unos pocos ejemplos sin aparente finalidad. No, esa es la antítesis del escultismo. Eso recuerda a los chicos a su día a día, en lugar de romper la monotonía e incitar a la curiosidad y a la aventura.

Por el contrario el esquema que ha funcionado a lo largo de muuuuchas generaciones es la lógica misma: historias que ilustran e introducen un tema, creando el interés. Demostración práctica y breve de lo que se quiere enseñar. Juegos o actividades en las que utilicemos dichas habilidades. Y esto vale tanto para el rastreo como para recaudar fondos con fines solidarios o plantear un debate sobre algún tema concreto.

Una vez que hemos aprendido las bases, y para que un juego sea de verdad divertido, es necesario jugarlo. Hace falta pasar a la acción. No basta sólo con una buena historia y una estupenda ambientación, sino que después toca hacer algo para cumplir con las expectativas generadas. Algo que se viva con emoción y aventura.

boy-scout-scoutmaster-knots-867492-galleryLa clave por tanto está en despertar la curiosidad y luego enseñar mediante la acción, dando un uso lógico y práctico a todo lo que se realiza. Porque un montón de nudos con palitos enseñados en un local es un tostón insufrible para cualquier chaval. Sin embargo planificar y construir un refugio para dormir en él supone una poderosa motivación.

Quisiera insistir en estas ideas, porque me resultan muy importantes.
Cuando queremos trabajar ciertos aspectos (pongamos por ejemplo la capacidad de planificar, espíritu de grupo, reparto de responsabilidades, destreza manual, imaginación…) podríamos sugerir para ello la realización de una construcción de pionerismo. Ello conlleva multitud de pequeñas tareas que deberán abordarse a la vez: planificación en grupo, bocetos, nudos, amarres, manejo del cuchillo y la sierra, etc.

Si os fijáis todas estas tareas a modo de taller independiente son muy poco interesantes en sí.

Normal. ¿A quién demonios le interesa aprender a hacer un amarre japonés?

Scout_bivouacsPero… si las enmarcamos en una empresa mayor, más interesante, y sobre todo ÚTIL, la cosa cambia.
Esa utilidad es fundamental, y será lo que nos hará agudizar nuestra inventiva (y no sólo nuestra…también la de los Guías, pues ellos tomarán también la tarea conforme vayan aprendiendo a funcionar en el Sistema de Patrullas) a la hora de proponer, porque, como os he dicho antes, construir una cabaña para no usarla es un rollo, y a los chavales les parecerá lo mismo… ¡hay que dormir en ella!

Cuando ponemos una finalidad llamativa o los motivamos con una competición entre patrullas (manteniendo por supuesto dicha finalidad en el horizonte)…todo cobra otro sentido.
Es precisamente así como conseguimos jugar el juego del modo apropiado. Es así como hacemos que habilidades que por sí mismas no dicen mucho se conviertan en algo deseado de aprender.

Precisamente por desconocimiento del método muchos argumentan que las actividades clásicas de nuestro marco no atraen a los chicos de hoy y les aburren.

Bien, a los de hoy… y a los de hace 90 años. En realidad eso se lleva diciendo desde 1920, y es radicalmente falso. Cualquier actividad es aburrida si no se enfoca bien y si no se sabe cómo revestirla de magia. No existen actividades aburridas, sino líderes torpes.

patrullaPorque evidentemente si les propongo a un grupo de chavales levantar un plano de la zona sin más, les resultará anodino… cuanto menos (por no decir algo más fuerte). Pero si aprovecho una excursión para buscar un sitio para una futura acampada y de paso precisamos un buen croquis para planificarlo todo bien…suena útil y diferente.

Y lo mismo ocurre con la orientación, o el rastreo, que si se combinan en una búsqueda de un tesoro, o de un muchacho perdido (que habremos preparado con antelación en campo abierto) suena diferente. Incluso la señalización, que podríamos considerar algo absolutamente desfasado puede revestirse de interés si buscamos dos colinas visibles entre ellas, y en un lugar con mala cobertura de móvil, y planificamos una excursión en dos grupos para después comunicarnos mediante morse o semáforo. Hay que buscar una buena historia y desarrollarla del modo adecuado.

Igual ocurre con los primeros auxilios: hemos de plantearlo todo con un fin real, con una competición, como un simulacro de escaramuza enemiga o de accidente con mucho teatro y mucha sangre de mentira (a los chavales les encanta todo esa parafernalia), o como un juego de salvamento.

Todo aderezado dentro de nuestro marco y realizado en GRUPOS PEQUEÑOS (las patrullas, pretender que un grupo grande mantenga la atención es muuuuy complicado). Así es como se planteó el juego en su origen y como se le saca el máximo partido al mismo, en todo tiempo.

learning by doing

Pero no penséis que toda esa labor de enseñar nos toca a los scouters. No, en realidad la labor del responsable en este sentido debería ser limitada.

¿Por qué digo esto?
Pues porque se nos llena la boca de decir que “los chavales son los dueños del movimiento” y luego limitamos completamente su participación en la planificación.

10687158_536898526441724_2103096215263927895_nY es que el “aprender haciendo” incluye también aprender a planificar y organizar sus propias actividades, y eso se hace en las mismas patrullas. Deberían ser los propios chicos los que transmitieran la mayor parte del conocimiento y organizasen sus actividades y juegos. Por esto es por lo que decimos que los chicos son los que gobiernan el movimiento (lo cual no quiere decir que ellos rehagan las reglas, porque esas son las que son y no pueden cambiar sin desvirtuarlo).

Sí, esto también forma parte del método (aunque muuuuchos no lo hayan puesto en práctica nunca), porque el trabajo correcto del Sistema de Patrullas nos exige dar verdadera responsabilidad a los Guías y también a cada uno de los muchachos. Pero para eso es imprescindible que el adulto haya adiestrado previamente a los Guías de Patrulla.

¿Cómo?
Pues tradicionalmente se ha hecho mediante el ejemplo del scouter en el seno de lo que se llamaba “Patrulla Flecha”, o “Flecha Dorada”, o “Alta Patrulla”. A algunos de vosotros estos nombres no os resultarán extraños pero estoy seguro de que a muchos otros les parecerá que estoy hablando chino.

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Esas “patrullas flecha” se crearon para que el mismo Jefe de Tropa pudiese enseñar los secretos del método scout a sus Guías y Sub-guías. En esta patrulla los chicos pasan a ser simples scouts mientras que el Scouter realiza la labor del líder, y les plantea y desarrolla las actividades del modo adecuado para que vayan “cogiendo el tranquillo” al sistema (de hecho en el Parque Gilwell ese era también el método genuino para enseñar a los propios Scouters, quienes por unos días vivían como si de una verdadera patrulla se tratase…y esa es la verdadera manera de que cojan la idea, no bombardeándolos con normas y protocolos). El scouter mostrará a sus chicos, mediante su propio ejemplo, cómo se juega al juego del escultismo.

orientacion tradicionalLes enseña algo importantísimo: a planificar, a acostumbrarse a que toda actividad scout tenga un objetivo claro. Porque nosotros no hacemos las cosas por hacerlas. No andamos por andar, ni hacemos nudos por hacerlos.
En realidad es la manera en la que abordamos toooodos los aspectos del día a día. Observamos los problemas, pensamos sobre ellos, planificamos cómo resolverlos y finalmente nos ponemos manos a la obra con buen ánimo para hacerlo. ¿No? Pues en el escultismo trabajamos del mismo modo. Así creamos un estupendo hábito para toda nuestra vida

Una vez que los chicos hayan aprendido y sean capaces de cumplir con su papel, el Scouter podrá dejar parte de la labor en manos de sus propios muchachos y podrá prestar más tiempo a supervisar y observar las necesidades específicas de cada chico. Después de hacerlo podrá sugerir con habilidad actividades capaces de trabajar aquellos aspectos que hemos observado para potenciar los déficits.

¿Y cuándo y cómo hace esas sugerencias?
Pues siempre que surja la oportunidad, pero especialmente en los tiempos en los que se dirige a la Tropa durante las reuniones, y sobre todo durante los Consejos y la Corte de Honor o Consejo de Guías, aunque de esto os hablaré en otra ocasión, cuando examinemos el trabajo del Sistema de Patrullas.

sec04_010Por tanto el papel de esos chicos mayores a la hora de guiar a los demás y desarrollar un verdadero programa scout es vital. Si dejamos que toda la responsabilidad recaiga en los scouters… no estaremos hablando de escultismo, tan tajante como eso, pues el papel de los adultos en nuestro método debe limitarse a una guía, en alentar y otorgar la responsabilidad a los chicos, a los scouts, para que de este modo desarrollen su potencial.

A la misma vez que ellos aprenden a planificarse sus excursiones y acampadas, a comprar y cocinar sus alimentos, a limpiar y ordenar sus rincones, a construirse sus refugios, sus mesas y sus bancos…fortalecen su cuerpo y su carácter.

Aprenden a afrontar la vida como es, a superar sus obstáculos y a trabajar duro por lo que se quiere, a adquirir responsabilidades en lugar de quejarse porque los demás, o la sociedad, no le han facilitado todo aquello que quería.

Aprenden a ser activos y a organizarse para conseguir sus objetivos, a tener carácter y valores, y eso les valdrá tanto para su día a día como para cambiar las cosas en su comunidad. De ese modo contribuirán de verdad a hacer el mundo algo mejor.

Porque para poder “cambiar el mundo” se necesitan personas con ese carácter. Sin el mismo probablemente sólo tendríamos un montón de chicos dándole a “me gusta” en las redes sociales pero poco capaces de proponer algo o PASAR A LA ACCIÓN.

Pero por hoy no os mareo más. El próximo día seguiremos comentando algo más acerca de la importancia de la planificación de nuestras actividades como un camino para que todo tenga sentido y borrar la palabra aburrimiento de nuestro programa.
Os espero.

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6 Respuestas a “¿Es aburrido el escultismo? 3. Pasar a la acción, “aprender haciendo”.”


  • Muy bueno e interesante tu articulo. Es un buen diagnóstico sobre las características de escultismo que actualmente se aplica en muchos lugares.

    Saludos! =)

  • Juan J Pérez-Gato legendario SPAIN

    Muchas gracias por tu comentario Isaac. Espero que el resto de artículos de esta serie también sean de tu agrado. Un apretón de zurda.

  • Gustavo Giménez ARGENTINA

    La verdad estoy en un total acuerdo con la forma que planteas el tema.¡Que verdades dices! y sin embargo cuanto se a desfigurado en método hasta hacerlo aburrido. lo único que aclararía, es que el aprender haciendo en realidad es aprender jugando, esta simple diferencia de palabra trae aparejado muchas veces un yerro enorme, pues pongamos un ejemplo de construír una mesa con cañas, por el solo hecho de construírla,( aunque sea para nada) ya estamos en el sistema del aprender haciendo. pero como muy bien dices tu si la construímos porque la historia fue por el lado de la habilidad que posee un scout para estar cómodo en la naturaleza y la capacidad de arreglarselas con esa extreaña habilidad de construir con nudos y el orgullo que será para la patrulla poseer un lugar único para cenar esta noche etc. etc. ya es aprender jugando, esa simple diferencia de palabras suele ocacionar malos entendidos. Un abrazo a la distancia y me gusto muchisimo lo que desarrollaste

  • Gustavo Giménez ARGENTINA

    Debo aclarar que no estoy diciendo que al usar la frase aprender haciendo tu te hayas equivocado, solo digo que es necesario aclarar que el aprender haciendo incluye el aprender jugando.

  • Juan J Pérez-Gato legendario SPAIN

    Gracias por tus comentarios hermano Gustavo.
    Sí, es muuuuuy importante no perder de vista que el escultismo es eso…un juego, y por tanto debe orientarse todo como tal.
    De todos modos hay una frase que os traje en otro artículo de esta misma serie titulado “Aprendiendo del pasado” en la que un famoso scouter danés incidía en la necesidad del equilibrio también en los juegos:
    “existe la tendencia a sobre-utilizarlos hasta el punto de que tantos árboles no dejan ver el bosque. Algunos scouters parecen creer que siempre que se reúne la tropa es necesaria una batería de juegos para educar. Este es un modo equivocado de verlo. Los juegos son útiles para ilustrar o practicar actividades scouts concretas, o para estimular el desarrollo mental o físico, pero la mayor parte del programa scout debe ser tan divertido como un juego”
    Y es que a veces algunos scouters usan un montón pero sin tener claro lo que se pretende realmente con ellos y alejándose de nuestro marco.
    Un apretón de zurda.

  • Resusito Gustavo Gimenez… quien tuvo la Biblioteca Scout de Habla Hispana mas grande del mundo…
    Esperemos nos siga visitando

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