¿Son tan diferentes los chicos de hoy?

imagneOs contaba la semana pasada que cuando a alguien se le ocurre proponer hacer algo “a la vieja usanza” en el mundo del escultismo, salen a menudo voces discordantes y acusadoras como si se tratase del peor de los crímenes.
Los argumentos repetidos hasta la extenuación son casi siempre los mismos:

Pretendéis que los chicos jueguen a los mismos juegos que vosotros y eso es un absurdo

O la muy socorrida…”los chicos de ahora no son como los de antes. Los tiempos han cambiado y debemos dejarles hacer las cosas a su manera, no a la tuya.”

Pero… ¿qué hay de verdad en esas afirmaciones?
Es evidente que las cosas cambian con el paso del tiempo y ello influirá en los jóvenes de cada generación. Ahora bien, vayamos por partes.

Pretendes que los chicos se diviertan con los mismo juegos que tú”

4a68d980927a1ba3cb3968bb7ad19eee¿Y qué? ¿Qué hay de malo en ello? Un juego es un juego, no tiene edad. Podremos usarlo siempre y cuando se utilice el sentido común, el juego sea seguro y divertido y sirva para un propósito adecuado. Ocurre todos los días sin problemas.

¿O acaso los chicos no juegan al fútbol ahora igual que lo hacían en 1920? Se modernizan materiales o estilos, pero los fundamentos son básicamente iguales. Simplemente por un hecho: para nosotros no es nuevo, pero para ellos sí. Y si les propone algo interesante, motivador, que cumpla sus expectativas…será tan válido como cualquier juego moderno con los mismos requisitos.

Los chicos deben jugar a su manera, no a la tuya

Naturalmente, nuestra labor no debe ser otra que enseñarles la reglas esenciales…porque son las que son y si se cambian se desvirtúa el juego. Por supuesto que los chicos son los principales artífices del juego y los que marcan el ritmo…pero no las reglas.

ARCE25695“Las cosas cambian. No podemos repetir las mismas actividades de antaño porque no habría novedad”.

Vamos a ver…repito: será novedad para los que las han vivido…pero para el resto, los chicos de cada generación, ¡SON ABSOLUTAMENTE NUEVAS! ¿O no?

Si no fuese así ¿cómo explicar que los chavales hayan vuelto a jugar a la clásica peonza? Pues eso, y por la misma razón re-aparecen una y otra vez patines, patinetes, hula-hoops, yo-yos, diábolos, colecciones de cromos… en los parques y jardines, generación tras generación.1248275060627

Lo que evidentemente NO podemos hacer es repetir actividades año tras año sin innovar o sin utilizar la imaginación constantemente en busca de historias y elementos motivadores, pero en cada “promoción” podemos perfectamente usar aventuras y juegos similares para que ellos también los disfruten. Y desde luego debemos utilizar argumentos e ideas modernas, con héroes y temas de hoy, para lograr esa actualización.

Las tradiciones aportan poco y por tanto no tienen sentido. Los muchachos de hoy irán construyendo… ¡¡¡las suyas propias y nuevas!!!

1689467_10153974887069192_8668477178707237635_n¿Cómo va a ser tradición si es nuevo? Si cada uno se dedica a hacer de nuevo su casa…no existe tradición alguna, ni vínculo alguno que conduzca a crear ese espíritu de grupo ni su gran capacidad de motivación. Lo cual no quiere decir que dejemos a un lado rituales estúpidos (que es en lo único que parecen pensar muchos cuando se hablan de esto) al más puro estilo de las novatadas y que siempre, ahora y antes, fueron inaceptables, ni tampoco que se vayan incorporando elementos nuevos que en un futuro puedan constituir una tradición.

Los intereses de los chicos de hoy son muy diferentes de los de nuestros días”

Bien, pues os sorprenderíais de ver como los intereses sociológicos y el componente psicológico de un chico de ahora y el de uno de hace 100 años son prácticamente iguales. Lo podemos comprobar en los análisis de sociólogos como Comte o Buckley, o los de pedagogos como Giroux o Freire, que coinciden en la esencia a pesar de corresponder a épocas distintas.
Y es que los jóvenes de todo tiempo siempre han compartido el deseo de encajar en su grupo o la necesidad de desarrollarse como individuos.

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En realidad los chavales de hoy se enfrentan a los mismos problemas y tienen los mismos anhelos. Desean formar parte de un grupo y sentir su reconocimiento. Necesitan satisfacer su necesidad de comprensión, de afecto, de progreso. Necesitan sentirse útiles, confiados en sus fuerzas y sus capacidades. Y les sobra la influencia de un entorno que tiende al egoísmo, al consumismo vacío, a la apariencia y la moda fácil.
Sí, en realidad esta influencia es quizá mucho más perniciosa… y el escultismo más necesario que nunca.

Es evidente que los jóvenes de ahora cuentan con más comodidades que en ningún otro periodo de la historia. Y también la posibilidad de llenar su necesidad de comunicación con su grupo es máxima. Las redes sociales han conseguido acercarlos de un modo antes insospechado. Pero también ha traído un déficit en cuanto a las relaciones reales, cara a cara. Déficit que también nuestro movimiento puede contribuir a corregir.

Los personajes a los que admiran son completamente diferentes

jenn-lawrence-llamas-poster834¿Y qué? ¿En qué afecta eso al Gran Juego?
Por ejemplo, los chicos de hoy admiran la fuerza y el valor como lo hacían los de antaño. Evidentemente en los primeros tiempos contaban con los diarios y revistas en los que se narraban las hazañas de los exploradores del Polo Sur o de la sabana Africana, y en la actualidad su lugar lo ocupan los héroes del cine, el deporte y la televisión. Ahora se entusiasman con la nueva versión de los 300 espartanos, los juegos del hambre, o las aventuras del “último superviviente” en la pequeña pantalla. Eso si comparamos épocas muy alejadas en el tiempo, pero si lo hacemos con los de hace 30 años todavía existe menos diferencia.

¿Creéis que todo esto que se dice de los chavales de hoy es nuevo?
Pues nada más lejos de la verdad. Lleva repitiéndose generación tras generación dentro del escultismo (como os conté en este artículo que os invito a releer), sin que a veces nos demos cuenta de que el Gran Juego es atemporal porque apela a lo que hay en lo más profundo de los jóvenes.

Los chicos de hoy día SON IGUALES EN ESENCIA a los de hace 50 o los de hace 100 años. Les atraen las mismas cosas y la misma aventura.
¿No me creéis? Comparad por un momento las portadas de los video-juegos de éxito y las de las revistas y novelas de las primeras épocas. ¿Qué veis? Personajes intrépidos que se enfrentan a retos en los que deben dar lo mejor de sí. Emoción, aventura, riesgo (por cierto, la seguridad absoluta “mata” la emoción, además de ser inalcanzable), misterio, sorpresas, valor, triquiñuelas, habilidades únicas… si nos fijamos bien nos damos cuenta de esa realidad.

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En el escultismo nuestra labor no es otra que satisfacer esos anhelos, y a la misma vez servir de ayuda en su desarrollo. Por eso lo hacemos mediante UN JUEGO.

“Los mismos jóvenes son en esencia seres sencillos, orgullosos de mostrar a los demás los logros de sus propias acciones, orgullosos de poner a prueba sus crecientes capacidades, dispuestos a seguir allá donde se les guíe, ansiosos por agradar y deseosos de ayudar. Aquellos de nosotros que hemos elegido la gran tarea de ser sus líderes debemos ser conscientes de las responsabilidades que hemos asumido y no perder la confianza en el escultismo. Hemos elegido desarrollar nuestra capacidad de formar y guiar mediante el método scout y siguiendo los principios scouts, y estos deben ser la guía de nuestra tarea, no ninguna otra extraña invención nuestra, por maravillosa que parezca.” (More Gilcraft Gleanings 1938)

¿Y el juego del escultismo en sí? ¿Sigue siendo atractivo para los chicos?GeneralForbes2

¿Por qué muchos parecen buscar otras
cosas? ¿Son aburridas las actividades clásicas para los jóvenes de hoy?

Bien, si echamos un vistazo a los orígenes quizá podamos intuir la respuesta a esa falta de interés.

Cuando el Viejo Jefe elaboró su esquema, éste no se quedaba en vagas promesas de aventura, porque sabía que los chicos querían vivir la aventura de verdad. Por tanto ESO es lo que debía proporcionar el escultismo, y por lo que BP luchó.

BP les propuso un juego, el juego de los exploradores.

Exploradores como los del ejército, o los de los grandes descubridores. Un juego que inunda la imaginación de los chicos con cosas que están en lo más profundo de su ser, en su ADN: la exploración, el descubrimiento de misterios, la pertenencia a un grupo humano extraordinario, los juegos de acecho y rastreo, los mensajes secretos, la interpretación de señales, el conocimiento de la naturaleza, la superación de los retos que ésta nos presenta…

aventura

 

Y sí, el esquema lo desarrolló con sus hombres en el ejército, pero la motivación sería aplicable a los chavales sin duda, solo que en lugar de entrenarlos en la beligerancia…los formó para ser scouts de paz. En lugar de luchar contra los enemigos externos, lo harían contra sus propios enemigos internos, unos enemigos siniestros que actúan bajo el nombre de la cobardía, la apatía, la agresividad, el egoísmo, etc.

Les dio un código de honor por el que regirse y potenciar su identidad, y sus chicos deberían además desarrollar la capacidad de observación para anticiparse a cualquier evento, para prever accidentes y ser los primeros en afrontarlos del modo adecuado si ocurrían: “Estad Preparados

pazY… ¿Qué imagen tenían los chicos en mente cuando se les hablaba del escultismo? ¿Podéis intuirlo? ¿Y cuál es la que tienen ahora?
Quizá ahí estribe el problema, en que el escultismo moderno no proporciona esa idea clara de aventura. Hemos de tener claro que el “Servicio Social” no puede ser el alma mater, porque eso resulta aburrido.

“Pero cuando BP vio a un chico realizando una buena acción dijo que era un scout en su interior, la Promesa y la Ley son lo importante…

Efectivamente, ese es el objetivo, pero para llegar a él hemos de revestirlo de otra manera, hay que edulcorar la píldora. Por supuesto tenemos que ser conscientes de que no sólo estamos ofreciendo diversión y entretenimiento, estamos desarrollando valores y carácter en los jóvenes. Eso es lo que nos diferencia de los juegos de consola.

Los juegos digitales ofrecen diversión fácil y sin esfuerzo. Y sin embargo nosotros tenemos una gran ventaja frente a ellos: proporcionamos una gratificación real y duradera, porque llenamos esos otros aspectos que dan sentido a nuestra vida. Pero debemos hacerlo de modo solapado. Para ello debemos ser capaces de recapturar esa visión original de lo que significa ser un scout.

Como dice Enoch Heise en su blog:

“Debemos salir y hacer cosas atractivas. Somos los caballeros de la formación, los soldados de campo de la civilización. BP lo sabía y por eso describió a sus scouts entre aventuras, valor, afrontando peligros, adversidades…en una gran misión de paz”.

Debemos evitar que el escultismo sea algo monótono o aburrido…pero de eso os hablaré la próxima semana.
Hasta entonces.

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