Relatos distópicos. Túneles (5)

Joao le cuenta a los Huemules que bajo la estación Carranza hace muchos años circulaba un tren subterráneo. En el lugar utilizado como taller de mantenimiento para los robots que realizan diariamente la limpieza, hay una puerta azul con un cartel que dice “prohibido pasar” y conduce a los túneles.

relatos distópicos - tuneles

Por acuerdo entre los contrabandistas y el Sheriff en ese lugar los sensores de movimiento y las cámaras que se encuentran conectados con la Computadora Central Corporativa pueden ser evadidos si se utilizan unas pulseras especiales donde los visores y sensores simulan que nadie está en el lugar otorgando 5 metros de invisibilidad a la redonda a su poseedor… eso permite traer contrabando del exterior. Una vez allí es cuestión de pasar la puerta y bajar a los túneles…

Allí es donde los muchachos se encuentran en este momento.

–         Joao. Bueno… aquí estamos… no se preocupen si sienten algo raro en el cuerpo, es normal, en los túneles no está la protección del domo.

Al bajar las escaleras comienza a disminuir la iluminación. Hay mucho silencio aunque se escucha un sonido como si enormes gotas cayeran en un plato.

–         Maximilian: ¡Ese olor me hace mal! ¿qué es?… se me revuelve la panza y tengo ganas de vomitar

–         Joao: jajajaja!!! Es humedad… aquí debajo en las paredes hay muchísimo moho transgénico, es por el uso del DAPROUND en los cultivos de crecimiento ultrarápido de ciudad Central… y eso no es nada, aún no viste los gusanos…

–         Ruben ¿¿¿gusanos gigantes???

–         Joao: jajajaja nooooo, era un chiste!!!

Avanzan por el túnel y pueden ir viendo caer agua de las paredes. La iluminación al seguir conectada a los paneles solares externos, sigue manteniéndose en poca cantidad pero suficiente.            Luego de caminar un tiempo llegan a Olleros, estación abandonada que provoca miedo, especialmente por el ruido metálico de una escalera mecánica que conducen a una pared cerrada.

–         Maximilian ¿qué me pasa? Me vienen a la cabeza imágenes de cosas feas que nunca había imaginado!!

–         Joao. Cuando tenemos 5 años nos conectan al Sistema Unico Educativo que se encarga de darnos las imágenes que el gobierno Corporativo considera que no hacen mal y que son las adecuadas para cada momento y lugar, y elimina imagenes indeseables… cuando te encuentras en situaciones nuevas o fuera del Programa algo sucede que esas imágenes aparecen… pero no se preocupen, al principio pueden generar miedo pero pueden ser también muy placenteras.

–         Kemal. ¿ Y si mientras caminamos jugamos a contarnos qué cosas imaginamos?

–         Todos. ¡¡¡¡ Buenísimo!!!

–         Ruben. Comienzo yo… cuando Joao nos dijo que todavía no habíamos visto los gusanos, empezé a pensar que estas cuevas en realidad estaban habitadas por gusanos gigantes que se alimentaban de seres humanos, y que cuando llegáramos a la estación uno de ellos estaría esperándonos con mucho deseo de alimentarse

–         Todos. Jajajajajaja… a ver.. qué cuente otro!!!

–         Sacha. ¡Voy yo con mi historia!…

Y así, entre historia e historia, casi sin darse cuenta llegaron a la última estación. Un haz de luz lastimaba la vista de quienes habían caminado dos horas en la casi oscuridad. Al acercarse al final del túnel una serie de sonidos los sorprendió, era el ruido de los pájaros. Pusieron sus pies fuera del túnel, el sol era brillante y daba calor en la piel… el aire tenía tantos olores juntos que no podían reconocer de qué se trataba. El lugar estaba lleno de árboles  por primera vez sintieron el golpeteo del viento en sus rostros… era muy distinto a la interfaz neural… parecía una oleada de caricias que despertaba extrañas sensaciones. Casi sin darse cuenta, los Huemules se encontraron fuera de ciudad Centro… la Ciudad pantalla… mientras que el sol calentaba sus cuerpos y el sudor marcaba las remeras, se abrazaron fuertemente y Kemal gritó:

–         ¡¡¡ Scouts!!!

La respuesta no se hizo esperar…

–         ¡¡¡Comienza la aventura!!!

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