Hacen falta Alas (primera parte)

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(En agradecimiento a la invitación que BP Scouts de Argentina me realizara, para participar del Campamento Nacional de Grupos)

Michel Menu pudo captar que en la posguerra el mundo había cambiado y la adolescencia como grupo social crecía exponencialmente gracias a la generalización de la escuela secundaria, exigiendo al escultismo repensar el cómo atender a la nueva realidad social que asomaba en un grupo de edad con características propias, que ya no eran niños pero tampoco adultos. El raiderismo se propone cubrir esa brecha tomando como eje el espíritu aventurero de los relatos de posguerra en un tiempo de reconstrucción europea, y casi sin darse cuenta introdujo la base identificatoria que la literatura juvenil ofrecía a los jóvenes que participaban cada semana de las aventuras de sus héroes y superhéroes (Súperman, Daredevil , el Capitán América y otros) que salvaban la humanidad luchando contra la amenaza del totalitarismo.

La consecuencia no se hizo esperar y se produjo el aumento de la permanencia de la naciente adolescencia dentro en el escultismo. La aventura fue el medio privilegiado pero ella no estaba desgajada de la historia, el lema Salvar otorgaba una misión específica que tomando como modelo los raids de incursión en tiempo de guerra, reactualizaba la Buena Acción de acuerdo a las condiciones del naciente grupo etario: El servicio prolongado tal como era entendido en el roverismo desmotivaba a los adolescentes, pero un servicio planificado y corto vivido como aventura provocaba satisfacción e identidad de rama. Desde el comienzo del raiderismo podemos ubicar las dos grandes líneas que asumirá en los distintos momentos de la historia en nuestro país: (a) La aventura y vida en la naturaleza como actividad típica de los Raiders (b) El servicio corto como actividad cívica, modo específico de encarnar el lema Salvar.

Si tomamos en cuenta el contexto mundial con la Revolución Cubana de 1959, las luchas para la liberación de Argelia respecto de Francia que se desarrollo entre 1954 y 1962, el temor al avance del comunismo y los procesos de emancipación que se desataban en distintas partes del mundo culminando en el conocido mayo Frances en 1968; podremos entender más fácilmente por qué se decidió en Francia suspender el Raiderismo para dar lugar a los Rangers cortando de cuajo sus posibilidades de adaptación a la época, sin renunciar a los principios fundantes… El Proyecto Raider no muere porque en Argentina ya existían las primeras tropas en la Unión Scouts Católicos Argentinos que lejos de desalentarlas, el Concilio Vaticano II permite reafirmarlas en su sentido quedando esto plasmado en el conocido texto “Raiderismo en marcha” donde el Salvar no se desgaja de la Aventura, sino que permanece articulado.
Las convulsiones de la década del 60 no hicieron mella en el raiderismo argentino que siguiendo las ideas de Menú reactualiza y reafirma su programa… si bien en la literatura se siguen sosteniendo las aventuras bélicas y el cómics acompaña el desarrollo de los derechos civiles en el mundo volcando la figura del superhéroe a la ciudad… es el tiempo de Flash, Arrow, Batman y las luchas que cada uno de ellos llevan a cabo a fin de que en su ciudad (palabras que funcionan como latiguillo tanto en el comic como en las series televisivas) exista justicia… época de supervillanos y democracia corrompida donde el superhéroe trabaja para que las cosas funcionen… salva su ciudad… En ese tiempo el raiderismo se propone como la aventura de conquistarse a sí mismo enfrentándose al mundo con generosidad, salvarse y salvar funcionan como una banda de moebius donde lo de adentro opera sobre el mundo y lo que hacemos en el mundo opera sobre el interior.
Las definiciones de la cartillas inspiradas en el revolucionario documento de los obispos católicos en Medellín no retroceden planteando un escultismo “descafeinado” sino que se ocupan en establecer claramente su posición con relación a los debates ideológicos de época: “el Raider debe conocer todos los problemas sociales y tendencias de nuestra época y debe ante ellas tomar actitudes que realmente nos comprometan ante las grandes ideologías de nuestros días como ser cosmovisión marxista o capitalismo del mundo; tendremos que adoptar una cosmovisión cristiana que integre en Cristo todos los valores humanos que puedan representar”. La articulación aventura – salvar se sostiene reemplazando las actividades orientadas a lo cívico por el servicio cristiano que se desprende de las empresas permitiendo que no se aborte un movimiento virtuoso que había puesto en diálogo lossemblantes de aventura y de aventurero de cada época, la conquista de sí mismo y la ciudadanía activa. Este proceso fue cortado por la dictadura militar argentina; más allá de que la publicación y circulación de “Raiderismo en marcha” estaba prohibida o desaconsejada el raiderismo sobrevivió y reactualizó su metodología en algunas oportunidades, pero la articulación aventura – salvar no salió indemne en un país donde desaparecieron 30.000 jóvenes en el que las Organizaciones Scouts debieron cerrar ramas o directamente desalentar actividades de servicio como forma de proteger a niños y jóvenes en los llamados “años de plomo”.
En el proceso que lleva a la Unidad de Scouts de Argentina el raiderismo y especialmente su lema “Salvar” fueron fuertemente cuestionados por quienes de la ex INSA – ASA participaban en las mesas de Programa (no me lo contaron, estuve allí). El cuestionamiento básico era su relación con el concepto de Salvación cristiano y el Mesianismo que se les proponía a los jóvenes aislándolos supuestamente de su realidad social. No se entendió (o no se quiso entender) que en la edad del adolescente el “salvar” señala una misión que permite la realización de un lazo social con otros más allá de si mismo, que era una de las formas de aventura relacionada con los fines que BP planteara para el movimiento donde la “ciudadanía activa” no implicaba un ciudadano que solo se porta bien, sino alguien que activamente trabaja en pos de un mundo mejor ¿ alguien se le ocurriría pensar que los valores propuestos por el escultismo son mesiánicos?
El “salvar” en un mismo movimiento constituye a una comunidad o grupo de adolescentes que elijen llevar adelante una“misión cívica” por formar parte de una comunidad de valores, y a los destinatarios de dicha misión “los que hay que salvar”. No implica mesianismo alguno sino simplemente adolescentes scouts que deciden aportar en este modo particular de servicio su grano de arena en función de quienes lo necesitan, donde a diferencia del roverismo (donde el servicio puede ser permanente) el servicio es focal para retirarse luego y seguir con el Gran Juego… por estructura cuando uno salva a su vez es salvado en tanto cumple con el ideal y los valores a los cuales se comprometió, a algo de eso solemos llamarlo “mística” más allá si los signos son cristianos o no…
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1 Respuestas a “Hacen falta Alas (primera parte)”


  • Es innegable que los scout siempre han estado como movimiento, en la avanzada de encontrar nuevos caminos para problemas nuevos, con soluciones mas que satisfactorias.
    Asi lo demuestra claramente la adopcion del Raiderismo, tratando de dar una respuesta a la juventud durante y luego de la guerra. Y que fue tomada de buen grado, por su innovado espiritu renacedor. Manteniendo intacta las bases del movimiento refortaleciendo su espiritu y esencia tradicional adaptadas a las epocas que corren.
    Como siempre, el querido Buho Terco, gran Maestro del Escultismo, nos trae con sus palabras otra vez la razon mas clara de que todo siemore tiene una vuelta. En este caso, a la esencia fundamental: al tradicionalismo!!

    Gran aplauso para el y para el trabajo magnifico que realiza.
    Aguila Leal !

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