El Libro de la selva como articulador de inclusión (3)

libro de la selva roca 3

En la entrega anterior daba una idea de cómo un ser viviente va construyendo su imagen corporal a partir de su inclusión en el lenguaje, al que puede aceptar o rechazar. Hacerse un cuerpo es un paso importante para salir al mundo al encuentro de los otros, quizás por ello ante la ausencia de fronteras nítidamente “marcadas” es común observar que los niños cierren sus ojos para no ver  y que jueguen con ello (cuando tienen miedo, para declarar la inexistencia de lo que ven, cuando juegan al “cuco”)… es como si nos dijeran ” ¡Piérdete!”, “¿podes perderme?” “¿vas a estar cuando te busque?”.

Otros  se tapan los oídos para no escuchar, lo que algunos han interpretado como “hipersensibilidad” y hasta el día de hoy nadie ha podido demostrar que exista. Es que cuando la constitución de la imagen corporal no es como en los llamados “capaces”,  el mundo y los sonidos son vividos de otra manera… intrusivos, como la experiencia de colocarse en un baile delante de los parlantes para sentir todo nuestro cuerpo vibrar.

Figura y fondo

El cómo se construye lo representable y por ende la Imagen se ha discutido de una manera u otra desde los primeros tiempos, llegando a producir enfrentamientos bélicos y religiosos. No hablaremos de esto último sino que trataremos de pensar algunas cosas a partir de la experiencia de cada uno. Si Uds. miran cualquier objeto a su alrededor ¿cómo lo diferencian de los otros? Podría decir por su forma… pero ella implica la posibilidad de que la mirada “fabrique” un borde… y ese borde ¿es parte del objeto que se recorta de un fondo o es parte de ese fondo? Ni una cosa ni la otra, de lo que se trata es de una operación de discriminación simbólica, de adentro y afuera, del objeto distinto de mí, de la figura y del fondo; si el estímulo despierta  interés logramos la atención y si esto sucede se pone en movimiento esta operación automáticamente armándose la imagen corporal. El bordeado es una operación donde la vista ocupa un rol central, pero también participan el resto de los sentidos, un ejemplo muy claro es la cámara fotográfica… la mirada observa las imágenes pero es el dedo quien “gatilla” realizando un corte que permite capturar una imagen sin que se pierda en la continuidad de una detrás de otra.

Es muy interesante ver a los niños cómo disfrutan el hacer huellas… sus manos bañadas en pintura y el placer que despierta dejarlas marcadas en un lienzo para que, allí donde la posaron quede su marca. Los scouts también aprendemos a levantar huellas de animales y reconocerlas y en algunos juegos utilizamos las pisadas de los personajes de la selva como signos que orientan la actividad habiendo definido en otro escrito que las mismas son el rudimento de la escritura, y  tienen estructura del lenguaje. No debemos olvidar que el primer lienzo fue una pared en una casa griega donde se realizó un bajorrelieve… “En su “Historia Natural” Plinio el viejo cuenta que la pintura surge en un pueblo de Corinto donde una joven enamorada quería conservar la imagen de su enamorado ya que éste marchaba hacia la guerra. Para hacerlo tomó una vela y circunscribió la sombra proyectada en la pared (Perigrafía). Luego, su padre – un alfarero – sobre la sombra que señalaba la ausencia, realizó un relieve con la imagen del enamorado (grafía)[1] La permanencia del borde en la pared permitió tolerar la ausencia de la imagen y pintar la figura del soldado, lo que nos invita a ubicar tres tiempos (1) el cuerpo localizado en la pared y bordeado con la vela (2) el cuerpo ausente y el borde en la pared (3) el reemplazo del cuerpo por un bajorrelieve… tiempos que tendremos en cuenta en las actividades donde queramos que algo del cuerpo se localize, se pueda tener, se pueda poner en juego con los otros… Vayamos pues al segundo capítulo.

La caza de Kaa

Para trabajar el capítulo, como con el primero, aislaremos cinco momentos distintos que hacen al desarrollo de la historia y que nos permiten pensar actividades para realizar con la manada que sean inclusivas.

  • Mowgli bailando, Baloo riendo y Bagheera echada en un tronco (siluetas, sonidos de la selva)
  • Los bandar logs se llevan a Mowgli (Huellas)
  • La víbora kaa enrollada conversando con Bagheera y Baloo. (Movimientos: serpenteo, rodar, arrollarse y pararse, saltar)

Mowgli le enseña a los monos con ramas a hacer casitas (encastres)

  • Kaa corre a los monos.  Bagheera, Baloo y Mowgli huyen. (Danza – murga)

En el relato de la historia tendremos en cuenta los distintos modos de participación de los lobatos, he aquí alguno de ellos que se alinean con lo que planteábamos al comienzo del texto.

  • Siluetazo. Actividad plástica donde utilizando papel maíz de tamaño grande se dibuja la silueta de cada uno de los lobatos bordeándola con un fibrón (en cualquier posición) y luego cada uno de ellos pinta dentro o fuera de la misma lo que tenga ganas (el dentro o fuera es importante). Al final de la actividad se realiza una exposición de siluetas.

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  •   “Tu y yo somos de la misma sangre”. Actividad donde a partir del cuento se realiza un mural donde cada lobato deja en témpera distintos tipos de huella en un lugar visible del salón de manada.

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  • Juego de Pistas. Los banderlog se llevaron a Mowli y hay que seguir su pista hasta encontrarlo. Se trabajaran por seisena con las huellas de cinco animales hechas en forma de pictograma. Para ello se realizará el trazado de una pista a seguir -y pistas falsas con huellas que no sean de mono o cachorro humano- siendo el ganadora del juego la primer seisena que encuentre a Mowli.

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  • Stalking de movimientos. El dirigente va caminando y cuando suena el silbato grita fuerte uno de los movimientos y cada lobato debe hacerlo (serpenteo, rodar, arrollarse y pararse, saltar)
  • Los obstáculos de la selva: Carrera de obstáculos por tiempo, en un pequeño circuito donde deben pasar por debajo de cuerdas (serpenteo), por arriba de sogas (saltar), por encima de una colchoneta (arrollarse y pararse), en zigzag entre sillas.
  • Construcciones: Este capítulo es un buen momento para construcción de cubiles, o una actividad por seisena con cestería de papel.

Como podrán darse cuenta las actividades sugeridas coinciden con los puntos de articulación señalados en el capítulo sobre el trabajo con los bordes y la asunción del cuerpo. Se debe tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Puede contarse el capítulo un día y elegir alguna de las actividades (no es necesario realizarlas todas) o crear otras teniendo en cuenta los criterios señalados (si lo hacen, sería bueno que las compartan en el Blog).
  • Puede contarse el capítulo a lo largo de un mes e ir realizando las distintas actividades articuladoras. Realizarlo de este modo es muy importante cuando nos encontramos con una manada con muchos participantes con “discapacidad mental”
  • Las actividades sirven a todos los niños, ya que la significación del trabajo con su cuerpo, con los pictogramas y con la pintura tiene potencialidad para que cada uno haga su propia experiencia.

En la próxima entrega, el tercer capítulo con algunos conceptos que sirvan de herramienta, con los puntos de articulación y con nuevas actividades sugeridas.

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