¿Cualquier tiempo pasado…? 2. La competitividad en la Tropa scout

r1942_jpgOigo con mucha frecuencia la frase: “eso era antes, los scouts de ahora no somos así” y también la socorrida “antes los scouts sí que hacían verdadero escultismo”.

Como os vengo comentado estas últimas semanas, ambas son prueba de desconocimiento, porque los que argumentan lo primero probablemente crean estar aplicando el método de manera moderna y novedosa…cuando todo está ya más que inventado. Y los que utilizan la segunda no saben que desde el primer momento el fundador y los formadores se vieron obligados a explicar una y otra vez cómo hacer bien las cosas, porque siempre ha habido personas en el movimiento que no utilizaban el método o lo usaban de modo incompleto (por no decir “a su puñetera bola”, je, je)

Comenzaré esta semana con el tema de la COMPETITIVIDAD en la Tropa, porque ya en los primeros años existía una corriente que huía de ella como de la peste pensando que no hacía bien a los chicos, hasta el punto que se perdió una herramienta muy útil para motivarlos si se usa bien, con equilibrio y sentido común. Y no me refiero sólo a la competitividad entre patrullas, sino también entre tropas. Incluso la progresión personal hay quien la contempla erróneamente como algo competitivo, cuando nunca lo ha sido.

Como bien decía John Lewis en su libro “How to run a patrol (1939)”:mqWof3rBmXHamz4QjeH1eBQ

“Las competiciones pueden ser necesarias o no, y cuanto mejor sea la Tropa menos necesarias serán. Yo las considero como un mal, pero un mal menor en los principios de la existencia de las Patrullas. Los otros males son la apatía y la falta de solidaridad de Tropa. Las competiciones espolean a la Patrulla, animándola a trabajar más individual y colectivamente.

En la Tropa ideal no existen competiciones, pero ¡no existen las Tropas ideales!”

Pero echemos un vistazo a esta otra reflexión tomada, como viene siendo habitual, de la revista “The Scouter“, dice así :

Competiciones inter-tropas

“Hubo un tiempo en el que estaba de moda censurar las competiciones inter-tropas como algo poco scout. Cómo o por qué llegó a crearse esta escuela no es fácil de recordar, aunque por entonces corrían terribles rumores sobre la “mala sangre” que creaban entre las Tropas, o quizá entre sus scouters, para ser más precisos.

Pic1No resulta fácil de desentrañar cómo el que algunas personas fueran incapaces de ganar con modestia, o perder con gracia, hizo que la culpa recayese sobre las competiciones en sí en lugar de sobre los hombros de ciertos scouters.

Fue precisamente en medio de esta era de anti-competición cuando mi distrito fue obsequiado de forma inesperada con una gran pieza de cuero atractivamente decorada. Un regalo bonito pero de escasa utilidad. ¿Qué podíamos hacer con él?

Podíamos haberlo regalado al Comisario de Distrito. Se hicieron muchas sugerencias hasta que finalmente los scouters, de modo atrevido y no pocas dificultades, llegaron al acuerdo de que la pieza de cuero debería ser objeto de una competición inter-tropas.

Aunque antes de nada había que darle un nombre y así es como nación la competición del “Pellejo de la ciudad sin nombre”. Eso fue hace doce años, y en esos doce años el pellejo ha sido ganado y perdido un centenar de veces. La “ciudad sin nombre” puede presumir de que “el pellejo” está bien establecido.

Pero ¿ha demostrado ser de algún beneficio para el Distrito?482431082
La “ciudad sin nombre” así lo piensa, pero dejemos a los hecho hablar por sí mismos.
Primero echemos un vistazo a las reglas principales de la competición y luego al modo en el que se lleva a cabo.
El Pellejo se entregó originariamente a la Tropa más antigua del Distrito y se les pidió que inscribiesen en él su nombre en la parte de arriba de un gran espacia ubicado en el centro del mismo.

Luego se les dijo que estarían abiertos a ser retados por cualquier tropa del distrito en sana competición sobre dos materias cualesquiera referentes a las pruebas de Pie-Tierno y Segunda Clase, debiendo llevarse a cabo dicho reto en el siguiente consejo de scouters.
En la siguiente reunión se formulaba debidamente el reto. Se eligieron los nudos del Pie-Tierno y la Ley Scout por parte del equipo retador.

El Jefe de Distrito era el encargado de acordar que tal competición tuviese lugar entre las dos Tropas antes de la siguiente reunión del consejo de scouters. Se elegirían equipos de 4 scouts, con un reserva, en cada Tropa.

Pero ¿cómo elegirlos?1238357_10201314102108086_1668376908_n

Ahí está lo más interesante de todo el asunto, y cómo se evitó que derivara en una competición entre Guías de Patrullas muy bien entrenados.
Así es cómo se utilizó la competición para elevar el nivel general del escultismo en todas las tropas del distrito: en la reunión de Tropas antes de la competición se ponían en un sombrero un papel con todos los nombres de los scouts de esa Tropa y de él se sacaban al azar los necesarios para conformar el equipo. Algunas veces el equipo que los scouters hubiesen elegido resultaba el escogido del sombrero, pero no muy a menudo.

Obviamente la Tropa con el mejor promedio de formación es la que tenía más posibilidades de ganar y precisamente para aumentar ese promedio es para lo que se diseñó la prueba. La competición real duraba aproximadamente una hora. Los scouters de las otras tropas, los padres y los amigos eran animados a asistir. A menudo la tarde acababa con una cancioncilla en la que “el pellejo” era entregado a la tropa que lo había conservado o los victoriosos retadores.

fd2cb67d480ff6516a5b82112c835657Además de la efectividad “del pellejo” para elevar el promedio de habilidades scouts en el Distrito, las tropas se acostumbraron a realizarse visitas, algo muy apropiado pero realmente inusual. Incluso llegó a ser posible preguntar a un scout del Grupo nº4 dónde y cuándo se reunían los del Grupo nº12 y obtener una respuesta acertada. Indirectamente también aumentó el conocimiento general sobre las materias objeto de las pruebas de 3ª y 2ª clase y su efecto pronto aumentó también el número de primeras clases obtenidas.

Y bien, ahí lo tenéis, en 12 años ninguna Tropa ha obtenido el pellejo menos de 3 veces o más de 20, no ha habido ningún sentimiento negativo y siempre han asistido al menos dos scouters a las reuniones mensuales (las reuniones de scouters de Distrito nunca habían gozado de tanta asistencia).

thurmanQuizá hoy día no sea fácil conseguir una piel, pero siempre puede haber un trozo de corteza de abedul, o la parte trasera de ese retrato que lleva en el muro desde 1909.”

Me gusta este artículo. Sobre todo porque lo escribió ni más ni menos que John Thurman, quien sería Jefe de Campo de Gilwell Park durante la friolera de 26 años (1943-1969), y porque viene a demostrar lo que argumento en esta serie: que siempre han habido corrientes de opinión muy diversas dentro del escultismo y que precisaron de la aclaración y el consejo de los responsables del movimiento para tratar de mantener el sano equilibrio.

El próximo día os traigo más ejemplos. Hasta entonces.

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2 Respuestas a “¿Cualquier tiempo pasado…? 2. La competitividad en la Tropa scout”


  • Tigre Perseverante ARGENTINA

    Hola! Tienes el articulo original de John Thurman?
    Estaba pensando en leerlo en idioma original. Posiblemente tome su ejemplo para una actividad dentro de mi distrito scout.
    Muy bueno el blog

  • Juan J Pérez-Gato legendario

    Hola Tigre. Sí, este artículo forma parte del mismo libro que te comenté la otra vez y al que hago referencia en los artículos. Se trata de una recopilación de la revista “The Scouter” y publicados por Rex Hazlewood con el título de “The scouter’s digest”. Si me mandas un privado en el foro con tu mail puedo enviarte las páginas scaneadas. Un apretón de zurda.

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