¿Por qué se van nuestros scouts? 9. La uniformidad

New Main Page PicPues sí. Hoy toca hablar del uniforme.

Y es que la uniformidad también puede tener su importancia en el abandono de los chavales… y en su retención.

Este es un tema que ya he tratado en profundidad anteriormente (y tanto, una serie de 5 artículos que dejaron exhausto a más de uno, je,je) así que todos sabéis que en mi opinión se trata de una herramienta estupenda para generar el “espíritu de grupo”, presentarnos ante la sociedad (un factor diferenciador más), trabajar en la naturaleza y realzar nuestro marco simbólico, el de los exploradores, ayudando a vivir la aventura.

Sin embargo, la posición de la Dirección de los Scouts Canadienses, como la de muchas otras Asociaciones, era clara al respecto: pensaba que el uniforme suponía una barrera para que la gente joven ingresase en los scouts, y que contribuía a dar una imagen pública de “irrelevante y desfasado”.

Por ello se animaba a reducir, e incluso suprimir, su uso en el desarrollo de los programas.

Esta misma actitud, como os decía, ha sido esgrimida por muchos (no es algo de ahora, podemos encontrar estas opiniones incluso en los años 30 del siglo pasado), y lo cierto es que en algunas Tropas los scouts son reacios a llevar uniforme.

ScoutsLogo

Pero… ¿qué dicen los datos?

Pues las encuestas vienen a decirnos que la mayoría de scouters piensa que el uniforme es algo útil en general, porque contribuye a conferir una identidad y la sensación de orgullo, o incluso porque permite a los demás reconocernos. Sin más.

Pero en dichos estudios, un buen número de responsables abogaba por realizar cambios con el fin de actualizarlo y ajustarlo a la moda de cada lugar, así como hacerlo más funcional, más práctico.

¿Más funcional? ¿Más práctico?

Es curioso que se diseñara precisamente para eso…y por una persona con amplísima experiencia de campo.

En todo caso, las observaciones de Liam Morland, precisamente sobre los Scouts de Canadá, a este respecto me parecen bastante acertadas, así que paso a exponerlas:

“Cuando uno ojea los equipos de campaña y material de montaña se encuentra con que, quitando los cc50367d6038a529ef8ffb9b79f72153tejidos muy especializados, la mayoría de los productos que se manejan son: camisetas de algodón, camisas, pantalones y bermudas de estilo muy similar al del uniforme scout tradicional. La mayoría de las camisas son de botones y con prácticos bolsillos frontales, al igual que la scout. Los pantalones también son de materiales resistentes como los que se usaron siempre.

En definitiva, que la gente que realiza actividades al aire libre de modo intenso (como guardabosques, forestales, naturalistas…y sí, las fuerzas armadas antes también, y digo antes porque ahora llevan ropa de camuflaje) utiliza ropa muy semejante a la que usamos nosotros, pues es muy funcional.”

Entonces… ¿Por qué demonios pensamos nosotros que no lo es?

Quizá la respuesta sea que estamos condicionados por una corriente de opinión que pretende ver una connotación militarista negativa en él, y por eso muchos abogan por renovarlo completamente o incluso dejarlo a un lado. Son aquellos a los que les encanta sacar a relucir la frase de BP en la que dice que:

wwas3“me importa un pito si un scout lleva el uniforme siempre y cuando ponga su corazón en su labor y cumpla la Ley Scout”

…obviando que la frase continúa así:

…pero el hecho es que difícilmente encontraremos uno que no lo lleve si puede permitirse el comprarlo. El espíritu scout lo impulsa a ello.

Entonces… ¿Por qué falla el espíritu en nuestros scouts y no existe ese deseo de llevarlo? ¿Cuál es la razón de esa oposición?

Liam Morland continúa así:

Tened en cuenta lo siguiente:
Considerad cuándo se utiliza el uniforme en la actualidad. En la mayoría de tropas el uniforme se lleva sólo durante unas pocas actividades: inspecciones, aperturas y despedidas del día en campamento, en los viajes de ida o regreso a los mismos y durante las ceremonias. En realidad bastante poco tiempo.

Pero lo que es interesante es analizar la naturaleza del mismo:

La inspección de campamento supone estar en pie y en silencio mientras se les examina. El izamiento de las banderas , con saludo incluido, también supone un tiempo de estar de pie y con poco significado real para los muchachos. Es decir, justo cuando se quitan el uniforme es cuando empieza lo bueno.

P1490729Lo mismo ocurre con las ceremonias, incluidas las de apertura y clausura, las religiosas (que quizá buscan más seguir las liturgias de las diferentes iglesias que las necesidades espirituales de los pequeños), o los desplazamientos.

Sí, el tiempo de uniforme acaba asociándose al mayor de los aburrimientos para el chico.

Y es que, a pesar de que se diseñó precisamente para ser una vestimenta resistente para las labores y la diversión, se la usa de modo muy equivocado. Justo cuando empieza lo divertido: montar tiendas, cocinar, excursionar, explorar, jugar…se lo quitan y se ponen ropa deportiva convencional.

Si lo comparamos con los deportes…es justo al revés: te pones el equipo cuando vas a jugar y pasarlo bien.

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El argumento me parece muy lógico y desde luego estoy muy de acuerdo en que no tenemos el concepto del uniforme claro. Su funcionalidad me parece innegable pero nos hemos empeñado en dejarlo para las ocasiones en las que 20110821125808-K553queremos “estar guapos”, cuando en realidad se pensó para disfrutar de las actividades al aire libre, así que no me extraña que la asociación del mismo con lo más aburrido del escultismo lo esté condenando.

Porque si se trata de estar a la moda…ya os he contado en los artículos anteriormente mencionados que el uniforme nunca lo estuvo, y sin embargo los chicos lo lucieron con orgullo.  No obstante siempre me ha parecido inteligente actualizar el diseño, pero sin alterar colores ni chocar con el marco simbólico. Se trata de actualizar la imagen, de utilizar patrones más modernos pero sin cambios drásticos que desconecten con lo que simboliza y con el marco.

La exposición de Morland sigue del siguiente modo:

Algunas encuestas reflejan que los chicos que dejan el escultismo son menos partidarios del uniforme que los que se quedan. La conclusión que podríamos sacar de ello, analizando los datos a la ligera, es que algunos chicos se marchan porque no les gusta tener que llevar uniforme.

Pero hay otra explicación que quizá se ajuste más a la realidad: para esos chicos el uniforme scout representa el programa escultista.

1191772722_fCuando un chico no se siente satisfecho con lo que hace y se va…probablemente también acaba renegando del uniforme. Es decir, su decepción es con el escultismo, porque no le proporcionó la emoción y aventura que esperaba encontrar.

Por eso cuando algunos de esos mismos jóvenes acaban en un cuerpo de seguridad del estado o en el ejército, por ejemplo,…¡¡¡lucen orgullosos su nuevo uniforme!!!

¿Pero tiene la uniformidad una verdadera importancia en la retención?

Es difícil saberlo puesto que en un mismo país casi todos siguen las mismas pautas y por tanto no es factible sacar conclusiones cuantitativas.
Sin embargo el ejemplo de otras uniformidades nos puede dar una pista, como lo que ocurrió con las órdenes religiosas femeninas (las monjas, vamos) tras la corriente aperturista del Concilio Vaticano II.

El análisis de los datos referentes a ese hecho reflejaron sin lugar a dudas que aquellas órdenes religiosas que se acomodaron a la cultura dominante y dieron más libertad de elección en cuanto a vestimenta y estilo de vida…tenían estadísticamente LA MITAD de probabilidades de conseguir nuevos miembros que las que continuaron dando importancia al hábito y prácticas tradicionales.

From-BL¿Por qué?

Por el sentido de identidad entre los miembros.

En el escultismo probablemente ocurra lo mismo. Los nuevos miembros valorarán mucho el uniforme…si no se les impone, sino que sienten que es un elemento de orgullo e identidad entre los miembros más antiguos.

El ejemplo, la necesidad de imitación de algo que les parece interesante, es lo que funciona y aunque al principio pueda no llenarles mucho, conforme las experiencias vayan calando en él llega a convertirse en una expresión de su identidad como scout y lo llevará con deseo.
Pero para ello, evidentemente, es necesario establecer ese ejemplo de uniformidad.

Los BSA (Boy Scouts de América) lo tienen claro al respecto. Ellos saben que potenciar un uniforme cuidado, con las insignias al día y en sus lugares adecuados, contribuyen a aumentar el orgullo de los chavales en sus unidades. Las insignias incluso fomentan conversaciones entre ellos:

” ¿de qué es esa insignia?”, o “¿cómo lograste esta especialidad? “, o ” ¿es que fuiste al Jamboree del año xxx?”

Son algunas de las preguntas más frecuentes y que contribuyen a la interrelación y a la motivación.

Para los norteamericanos el uniforme es una especie de estantería en la que cada insignia sería un libro. Cada una de ellas cuenta la historia de cada scout y despierta el deseo de preguntar de aquellos que no son scouts.

Como ellos dicen: los scouts que llevan con orgullo las insignias que acaban de ganar contribuyen a motivar a sus compañeros. Los chavales están deseando colocárselas y animan a los demás a preguntarle y a comprometerse también ellos. El resultado: mejores cifras en progresión, motivación…y retención.

Si los scouts y los scouters mismos son nuestra mejor arma a la hora de captar nuevos miembros…el uniforme es nuestra cartelera más efectiva.

Además de todo eso, el experimentar que la gente de todo lugar los reconocen como scouts acaban por añadir un valor a esa uniformidad, los chicos perciben con orgullo que les identifican (además de ser un modo de publicidad hacia el resto de la población que puede identificar a los scouts en actividades interesantes).

Recuerdo un artículo, precisamente de un scouter norteamericano, en el que dicho responsable comentaba que en su tropa se seguía sintiendo ese orgullo especial por la uniformidad (sí, sí, aunque a nosotros nos parezca lo contrario en los BSA también hay muchas tropas “light”), y narraba que durante un campamento de verano realizaron una excursión con uniforme completo, incluyendo el “cuatro bollos”. Todos los componentes quedaron impresionados cuando la gente que se tropezaban por el camino les jaleaba y aplaudía ¡como si de héroes se tratase!

Y simplemente es QUE LOS IDENTIFICARON CON LA IMAGEN QUE TODOS TENÍAN EN SU MENTE DE LOS SCOUTS. Sobra decir que el orgullo de los chicos y la motivación con la que regresaron no tenía parangón.

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Además, como también resalta el estudio mencionado, el hecho de que existan Asociaciones que prestan atención a este elemento y con éxito parece avalar la importancia del mismo.

Creo por tanto que la reflexión del Sr. Morland no anda muy desencaminada.

Os espero el próximo día para seguir indagando en la retención…si os atrevéis.

 

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2 Respuestas a “¿Por qué se van nuestros scouts? 9. La uniformidad”


  • Alberto Del Brutto

    En realidad el “uniforme” es “ropa de trabajo” (no de “parada”, “desfile” o “revista” o “inspección”). En lo personal he tratado de mantener esa idea en todo punto del Movimiento en que me ha tocado servir. Incluso en la Oficina Scout Mundial, tanto en campamentos, como en Jamborees, como en Cursos, como en Conferencias, como en Asambleas Nacionales, como en… el uniforme ha sido para mí la ropa “cómoda” para hacer la actividad que uno tenía (tiene) entre manos.
    En la actualidad, sirviendo en Guías y Scouts de Chile, es muy raro que se me vea sin el uniforme en actividad de contacto con jóvenes o con adultos “en terreno”.
    No lo uso en mi oficina porque ya sería obsesión y fanatismo :).
    Así que comparto las ideas expresadas en el artículo. Abrazo.

  • Asi lo aprendí… siempre recuerdo a mi primer dirigente en San Jorge que cuando le preguntamos por el uniforme (plena dictadura) cuestionando su posible confusion con lo militar nos dijo “es la misma ropa que usan los obreros en las fabricas, su fin no es lucirlo sino que sea util para trabajar”

    Me quedó dando vuelta el tema de las insignias… vivimos en una sociedad que prefiere imponer las “marcas” y no las “insignias” en tanto estas adquieren sentido para alguien. Paradójicamente en la sociedad de las “marcas” los jóvenes tatúan su carne… para pensar algunas cuestiones de qué ocurre cuando expulsamos elementos simbólicos de la cultura, que retornan de una u otra manera en lo real del cuerpo.

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