“Pequeño Árbol”, o el uso de historias para motivar a los scouts

John Willow“Pequeño árbol “, un niño indio de unos 8 años, sale con su abuelo de caza. Su abuelo le enseña los misterios de la vida, la sabiduría del equilibrio natural:

El abuelo rió entre dientes. “Ese es ‘Tal-con’, el halcón”.

Las codornices alzaron el vuelo muy deprisa para refugiarse en los árboles, pero una fue más lenta. El halcón la alcanzó. Las plumas volaron por el aire y luego cazador y presa llegaron al suelo, y la cabeza del halcón subió y bajó al asestar los golpes certeros. Al cabo de un momento se alzó con la codorniz muerta entre las garras, remontando el vuelo por la ladera de la montaña hasta desaparecer más allá de la cresta.

No me eché a llorar, pero sé que me entristecí, porque el abuelo dijo:

“No lo sientas, hijo mío. Es el Camino. ‘Tal-con’ ha cazado a la más lenta, y esa codorniz no tendrá hijos que sean también lentos. ‘Tal-con’ se come un millar de ratas que roban los huevos de las codornices, tanto los huevos de las veloces como de las lentas, y de esa manera ‘Tal-con’ vive de acuerdo con lo que enseña el Camino. Ayuda a las codornices”.

El abuelo desenterró una raíz dulce con su navaja y la peló para que dejara brotar su jugosa reserva invernal de vida. La cortó por la mitad y me entregó el trozo más grueso.

“Ese es el Camino, dijo en voz baja. Se toma sólo lo que se necesita. Cuando caces un ciervo, no mates al mejor. Escoge el más pequeño y el más lento y de esa manera los ciervos se harán más fuertes y siempre te darán carne. ‘Pa-koh’, la pantera, lo sabe, y tú debes saberlo también.

Y después se echó a reír.

“Sólo ‘Ti-bi’, la abeja, almacena más de lo que necesita…y por eso el oso, y el mapache…y el cheroqui le roban la miel”.

montaascomoislasHace ya unos cuantos años, leyendo uno de los libros sobre Bushcraft y supervivencia de Ray Mears, me encontré con este párrafo sacado del libro “Montañas como islas” (que es como titularon en castellano a “The education of Little Tree”).
Mears es un enamorado de lo que BP llamaba Woodcraft, o el conocimiento de los bosques, de la sabiduría de los pueblos a la hora de aprovechar lo que la madre naturaleza pone a nuestra disposición. Por eso citó ese párrafo del libro de Forrest Carter.

Me llamó tanto la atención que no dudé en hacerme con un ejemplar…y os prometo que no me decepcionó. La aventura es simplemente entrañable.
Siempre me han gustado las historias sencillas, y especialmente aquellas que se ambientan en entornos alejados del vértigo de la vida moderna.

¿Y por qué os traigo hoy este cuento?2940012988256_p0_v1_s260x420

Pues porque el mensaje, el sentido común y la sabiduría que manan de la manera de enfocar la vida de los pueblos más primitivos…me parece que merecen una reflexión.
El ejemplo de estos pueblos fue utilizado a menudo por el viejo Jefe para ilustrar muchas de sus lecciones y eso es algo que quizá deberíamos buscar nosotros también. Pero sería Seton quien mejor captara la esencia de ellos en los indios norteamericanos.

Seton, aquel americano de origen británico que ayudara a inspirar a BP en la creación del escultismo (ya os hablé de él en este artículo), era un enamorado de aquella cultura. Por ello llamó a su movimiento los “Woodcraft Indians” y tomó multitud de símbolos y filosofía de aquellos hombres y sus costumbres.

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Seton llamaba a los indios “los espartanos del oeste”, porque la fuerza física y capacidad de aguante de aquella raza le parecían casi sobrehumanas. Admiraba su sentido de unión con la madre Tierra, su conocimiento de la interrelación que existe entre todos los seres vivos y su entorno.

alfredo-rodriguez-1En sus libros cuenta historias dignas de ser recordadas al calor de un buen fuego de campamento. Historias de valor sin igual, donde algún centenar de indios eran capaces de confundir y retrasar a varios millares de soldados armados y a caballo, en la huida de la tribu desde la infame reserva hasta las tierras libres del Canadá. Donde cientos de mujeres, niños y ancianos, malnutridos y débiles (por la falta de recursos en las reservas) eran capaces de andar cientos de kilómetros esquivando a las tropas jornada tras jornada.

Sí, la resistencia y la fuerza de aquellos hombres era sorprendente…y el producto de la capacidad de adaptación y la selección natural. Los británicos se maravillaban al comprobar que los índices de mortalidad infantil eran muy inferiores a los de sus desarrolladas sociedades y trataban de encontrar el mágico remedio sin éxito.

La sabiduría de los indios nos ha llegado a través del legado de sus grandes jefes. Muchas frases célebres que podéis encontrar en la red con facilidad, desde el discurso del Jefe Seattle (podéis verlo entero aquí), hasta la profecía de los indios Cree:

Sólo cuando se haya talado el último árbol; sólo cuando se haya envenenado el último río; sólo cuando se haya pescado el último pez; sólo entonces, descubrirá el hombre blanco que el dinero no es comestible.”

indios sabios

O las palabras de Luther “Oso Erguido:

“El viejo Lakota era sabio… Él sabía que el corazón de un hombre, lejos de la naturaleza, se vuelve duro. Sabía también que la falta de respeto por lo que crece y por los seres vivos pronto lo llevaría a perder el respeto por los humanos también. Así que mantiene a sus niños cerca de la influencia sutil de la naturaleza”.

Vestigios de una cultura que bien se merece formar parte de nuestros recursos a la hora de jugar el juego del escultismo, tal y como lo hicieron Seton en los BSA, o Hargrave en los scouts británicos.

mtpjEEeg0SVEmXcijcorzUAUnas pinceladas de tradición, historias de aventuras, manualidades típicas…pueden ser servir para romper la rutina e inspirar a los chavales. Siempre y cuando se haga con habilidad, pues un exceso de folklore puede verse como infantil y contraproducente. Eso mismo ya lo señaló BP en sus escritos, dando cuenta de que el esquema de las tribus indias, tal y como propuso Seton en sus comienzos, tenía un recorrido mucho más corto y más limitado (como así se demostró).

imagesEl ejemplo de su uso lo podemos ver en nuestros hermanos de los “Boy Scouts de América”. Los scouts norteamericanos han utilizado tradicionalmente ese recurso, como no podía ser menos debido a su historia, dando lugar a la “Orden de la Flecha” (“Order of the Arrow”), una Sociedad que se creó en el seno de los BSA para reconocer la labor de aquellos scouts que ejemplifiquen mejor la Ley y Promesa scouts y que usa un montón de tradiciones y ceremonias de estilo indio.

¿Y por qué nos cuentas todo esto?

Pues simplemente para que estemos atentos y utilicemos elementos que siempre han funcionado y que pueden seguir haciéndolo en la actualidad. Unas pequeñas historias motivadoras pueden dar lugar a juegos y prácticas posteriores ambientados en ellas (incluso representaciones teatrales o canciones), así como para ilustrar comportamientos que resalten ciertos valores.

Indian Girl With Boy Scout

Y para aquellos que prefiráis usar lo audiovisual…existe la versión cinematográfica del libro comentado: “Pequeño Cherokee”. Pero también podéis echar mano de otros clásicos como “Bailando con Lobos” o incluso sus versiones de ciencia ficción como “Avatar”. Las posibilidades en este tema son inmensas a la hora de aprovechar muchos de sus mensajes, sobre todo los referentes al equilibrio natural y al verdadero valor de las cosas (sin caer por supuesto en la versión distorsionada de “el buen salvaje” donde todo en ellos es necesariamente positivo).

PD. Para aquellos interesados, la versión en castellano en Sudamérica se tituló “La estrella de los Cheroquis”.

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