Productividad en los Scouts – 3: la gestión de equipo empieza en tí.

“no tengo tiempo”, “estoy muy ocupado”, “es que no paro…”, “llevo muchas cosas pa’lante”, “soy coordinador de esto, responsable de lo otro, presidente de lo de más allá”, “tengo muchos compromisos “…

escuderia scout

“Escudería scout” rangers del Grupo Scout Aguila, foto de Gabriel Saiz compartida en el Album de La Roca

Mientes.

Si quieres realmente mejorar tu gestión de equipos es necesario que comiences por admitir que mientes.

Tú no estás muy ocupado, eres desorganizado.

A diferencia de lo que ocurría en los inicios del Movimiento Scout, más del 80% de los dirigentes Scouts del siglo XXI viven en casa de sus padres, no tienen cargas familiares ni un trabajo de jornada completa.

Puede que, como yo, estés en esa minoría que tiene un trabajo, una familia y aún así te implicas en una estructura scout. Esto te interesa también, o quizás más.

Tú no estás muy ocupado, eres desorganizado y te comprometes a nuevas tareas sin evaluar siquiera si podrás hacerte cargo.

Si has llegado leyendo hasta aquí es que reconoces que algo está fallando. ¿Recuerdas que te pedí papel y lápiz?

Venga, antes de continuar leyendo escribe en el papel todos tus compromisos a corto y medio plazo.

¿Hecho?

Ahora escribe junto a cada compromiso el tiempo que realmente le dedicas. Día y hora.

¡Oh vaya! Resulta que algunos de tus compromisos no tienen fecha concreta. Es algo que tienes previsto realizar más adelante, es un proyecto futuro o simplemente una tarea necesaria pero que no realizas POR FALTA DE TIEMPO. Eso sí, te sirve de excusa para justificar tu retraso en otros compromisos.

¿Te das cuenta? Empezaste a leer este artículo esperando encontrar ideas para aplicar en los demás y te he demostrado que la revolución de tu gestión debe partir de ti mismo.

Sacarlo de la cabeza. Todo anotado.

Lo primero es esto. Sacar tus compromisos y responsabilidades de la cabeza. Hazte con una libreta, una agenda y anota todas tus tareas. Algo que tenemos en la cabeza es algo que nunca llegamos a encajar en nuestra agenda y acaba por no realizarse. Si te has comprometido a realizar una acción ponle fecha, resérvale un hueco en tu tiempo y llegado el momento realízala.

Aprende a decir no.

En España decimos que el infierno está lleno de buenas intenciones. Seguro que buena parte son proyectos scouts sin terminar.

Tienes que aprender a decir no, a rechazar nuevas responsabilidades si ves que no puedes asumirlas. Lo de “si no lo hago yo, no lo hará nadie” está fuera de lugar. La realidad es que acabas asumiendo tareas que ni tú ni nadie va a realizar.

He visto grandes proyectos scouts desaparecer en humo porque los que se propusieron para realizarlo finalmente no disponían del tiempo necesario para su ejecución. En la primera fase había un montón de entusiastas, en la segunda fase unos pocos voluntarios…

La tarea de los dos minutos

La llamada regla de los dos minutos dice así: “si una tarea lleva menos de dos minutos realizarse, hazla ahora mismo. No lo dejes.”

A menudo acumulamos tareas tontamente. La regla de los dos minutos es extraordinariamente eficaz por su sencillez y cualquiera que haya gestionado un equipo scout sabe que a menudo necesitamos tres o cuatro llamadas para conseguir que alguien del equipo realice una tarea sencilla para la que se comprometió. Establecer la regla de los dos minutos en tu equipo os hará ganar tiempo y satisfacción por los avances conseguidos.

Interioriza estas simples reglas y llévalas al equipo

Si eres capaz de ser así de sincero contigo mismo lo podrás ser con los demás miembros del equipo. Decirles “Esta tarea debe estar para tal fecha”, “Agenda lo que te has comprometido” y sobre todo libérales de tareas superfluas: “No, no puedes hacerte cargo de más.”

Si el equipo tiene un lugar habitual de reunión plasma el proyecto en un lugar visible: una pizarra, unas cartulinas o papel continuo en la pared. Que sea visible para todos y ponlo al día de forma constante.

Venga, la semana que viene más. No olvideis compartir vuestras ideas en los comentarios.

la fotografía que ilustra este post fue compartida por nuestro compañero Gabriel Saez en el Album de La Roca.

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1 Respuestas a “Productividad en los Scouts – 3: la gestión de equipo empieza en tí.”


  • Juan J Pérez-Gato legendario

    “Tú no estás muy ocupado, eres desorganizado y te comprometes a nuevas tareas sin evaluar siquiera si podrás hacerte cargo”
    ¡Qué gran verdad!, Darzee.
    Cuánta gente se compromete a hacer cosas sin siquiera valorar si puede organizarse para llevarlas a cabo (y hacerlo BIEN, claro, que es la ÚNICA FORMA DE HACER LAS COSAS), o si está capacitado honestamente para hacerlas. Parece que nos da un miedo terrible a reconocer nuestras limitaciones y decir NO. No puedo o no sé hacerlo, o simplemente no estoy dispuesto a renunciar a mi tiempo para hacer algo que me va a llevar excesivo trabajo para mis capacidades.
    Aunque como bien dices muchas veces es sólo cuestión de organización.
    El tema de la libreta o el bloc de notas es algo que a la gente le hace gracia…pero hasta que uno no la utiliza no es capaz de ver su gran utilidad. Tener un papel y lápiz a mano para escribir esa idea que te acaba de venir a la mente, esa inspiración, marca diferencias.
    Recuerdo que alguna vez conté como BP le pasaba notas a su secretaria en papeles de afeitar (sí, sí, eran papeles secantes para ayudar a cicatrizar los cortes cuando la gente se afeitaba a navaja o con maquinillas más rústicas que las actuales), pues en momentos de silencio y de intimidad es cuando se despierta más nuestra creatividad (por eso los artistas gustan de aislarse para escribir, pintar…). Es una prueba simpática de este hecho. Por eso el viejo Jefe animaba a todos a llevar su “libreta de campo, o de caza” en la que anotar todo aquello que se uno piensa, ve o se encuentra.

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