El malvado Baden-Powell 7. ¿”Impeesa” es despectivo?

impeesa7)- Su tótem “Impeesa” no significa en realidad “lobo que nunca duerme” sino la “hiena que merodea por la noche” y tendría una connotación despectiva.

La historia de dicho apelativo se remonta a la campaña Matabele, cuando en 1896 se le encarga al entonces Teniente Coronel Baden-Powell reducir la resistencia de los guerreros matabeles, quienes se habían hecho fuertes en sus refugios de las colinas Matopo, unas montañas de difícil acceso, muy cerradas y repletas de fuerzas indígenas.

BP se encargó personalmente de realizar labores de espionaje con el fin de ubicar la localización exacta de las fuerzas enemigas para poder desalojarlas y derrotarlas. En dichas incursiones realizaba bosquejos de todo aquello que se encontraba y durante algunas de las incursiones el enemigo llegó a localizarlo y perseguirlo.

bp-matabele-04-skirt-dancingEl famoso dibujo de BP en el que aparece saltando por los bloques de piedra mientras las fuerzas enemigas se arrastran lentamente corresponde a esos encuentros. Curiosamente el fundador achaca a la agilidad y coordinación obtenida en los bailes regionales el que fuese capaz de avanzar mucho más rápido que ellos y así poder escapar, por lo que animado por aquel hecho realizó unas cuantas incursiones más (ello unido por supuesto a que sus botas llevaban suelas de goma y le proporcionaban un agarre y sujeción del que carecían los matabeles).
En cierta ocasión acertó a escuchar que sus perseguidores se referían a él como “Impeesa” e incluso que tenían órdenes de capturarlo vivo.
Aquel nombre venía a definir la imagen que tenían los nativos de aquel guerrero: un enemigo astuto, impredecible, que se movía en la oscuridad (el momento preferido para sus escarceos era justo antes de amanecer) y que se escabullía con rapidez sin darles oportunidad de atraparlo.

La lingüista e historiadora británica Elleke Boehmer se hace eco (en la edición comentada por ella de la reedición del “Escultismo para muchachos” de 1908) de dicho apelativo tal y como lo hace el biógrafo Tim Jeal, del que ya hemos hablado en otros apartados, indicando que “la palabra de hecho significa hiena, espía o criatura que merodea por la noche: los lobos no son originarios de África” y por lo tanto la versión que escogió BP no fue sino una invención romántica del hecho.

5c984f35f6c2aadfbc26fadf81a0f29e_1394317662_lPara empezar debemos aclarar que el vocablo zulú correcto es “Impisi”, pero está claro que “Impeesa” no es sino una deformación fonética de lo que escuchó Baden-Powell, pues por supuesto jamás vería escrito semejante vocablo (entre otras cosas porque los nativos eran analfabetos), y no es de extrañar que lo reprodujese tal y como a él le sonaba, como hubiésemos hecho cualquiera de nosotros.

Muchos señalan que dicho apelativo tendría una connotación negativa, puesto que evidentemente a BP no le podrían tener en mucha estima, como buen enemigo que era.
Y es ahí donde en mi opinión se equivocan: piensan como occidentales.
La hiena no posee entre los nativos la connotación despectiva que nosotros le atribuimos aquí, sobre todo por las películas.
Y además, si bien es cierto que los guerreros odiarían a todo aquel que se enfrentase a ellos, no lo es menos que dichos pueblos sienten una admiración profunda por toda manifestación de valor y de argucias en el combate.

Valga como prueba el siguiente extracto del libro de D. Carlos Roca “La auténtica historia de la minas del Rey Salomón” (del que ya os hablé en su día), basado en aquella época y donde dedica algunas páginas a Baden Powell. En este párrafo se refiere un guerrero (llamado Mhlahlo) a sus enemigos ingleses durante un combate muy famoso en el que masacraron a una columna al más puro estilo de Little Big Horn y de la que escapó de milagro uno de los amigos de BP, el explorador americano F. Burnham:

Los rodeamos y comenzamos a luchar. Desmontaron de sus caballos y nos dispararon a cubierto de los mismos. Todos los caballos fueron muertos, y luego los hombres blancos, aquellos que fueron abandonados, nos dispararon desde detrás de los caballos muertos. Después de que muchos de los hombres blancos fuesen muertos, algunos de los heridos se incorporaron con sus rifles y dispararon. Poco después el tiroteo cesó, y nosotros sabíamos que se les habían agotado las municiones. Entonces nos precipitamos con las azagayas sobre el resto, quienes cubrían sus ojos con las manos. Perdimos muchos más que el número de los hombres blancos, ya que eran hombres de verdad; y nos combatieron durante muchas horas.”

La prueba de dicho respeto al valor fue que, a pesar de la costumbre de desmembrar a los muertos como signo de completo poder, en este caso prohibieron que se tocaran los cuerpos, debido al coraje demostrado por aquellos hombres.

En todo caso BP sabía bastante bien lo que significaba exactamente dicho apelativo pues lo refleja en su libro Lecciones de la Universidad de la Vida, de 1933:

“En este sentido el enemigo me llegó a conocer bastante bien; me dieron el mote de “Impeesa”, la bestia que se arrastra por la noche, (the beast that creeps about by night)”.

lobo de tierra

Baden Powell por supuesto que adornó su apelativo para hacerlo más atractivo dentro del mundo scout, sobre todo tras recibir las explicaciones de E. Seton de que entre los indios el apodo de “lobo” era un signo de respeto y que al mejor explorador se le llamaba “lobo gris”.

Pero no sólo es que lo adornara…es que era lógico que tratase de utilizar un animal que se asemejase a aquella especie africana QUE LOS CHICOS BRITÁNICOS DESCONOCÍAN, pues no existían la televisión, ni internet, ni los vídeos de Disney. Hablar a un chico de 1908 de una hiena es como si a una gran mayoría de europeos, asiáticos o americanos les hablas del “demonio de Tasmania”. No tendrían ni idea de qué le hablamos salvo que vayan a la red a ver de qué animal se trata.

Es imprescindible ponerse en el contexto histórico para comprender las cosas y recordemos que aquella era aún época de exploradores y sólo en un museo podrían los muchachos haber visto qué era…y desde luego eso no les iba a dar pistas de qué vida llevaba el animal, si era carroñero, o cazaba o si era más o menos respetado. ¿No creéis?

Por último me gustaría reflejar aquí una opinión vertida por D. Manuel Antonio Conde y que leí en la estupenda página del historiador scout Carlos Herrera:

La hiena, tiene distintas especies o géneros, y teniendo en cuenta la zona de la que hablamos, la especie que mas habita la misma es la hiena (Proteles cristatus – es la que tenéis en la foto, un tanto distinta de la que hemos visto con los leones), también conocida como “El Lobo de Tierra”.
Es una especie carnívora y caza animales vertebrados, pero no es un carroñero, pues su alimentación la basa en animales de cuerpo blando.
Lo que es muy característico de este Lobo de Tierra, son sus hábitos nocturnos y solitarios, características por la que quizás los matabeles, asignaron ese nombre a BP, y por lo que el mismo BP, tradujo el nombre por el “Lobo que nunca duerme”.
Resumiendo, y teniendo en cuenta que la traducción es hiena, y teniendo en cuenta el tipo de hiena que allí habita, como he dicho anteriormente se le conoce con el nombre de “Lobo de Tierra”, si es probable que la intención fuese la de llamarle el “Lobo que nunca duerme”, y es por lo que BP no invento nada sobre ese sobrenombre”.

Como ya comentado muchas veces Baden-Powell no fue ningún Dios. Sólo fue un hombre con sus defectos y virtudes pero que supo hacer uso de las últimas hasta el punto de conseguir un gran éxito en su vida.
Algunos se empeñan en sacar a toro pasado todo tipo de argumentos con el fin de desacreditarlo y demostrar así no sé que cosa.

En estos apartados he tratado de verter un poco de luz y sobre todo información sobre cada uno de estos aspectos. Cada uno que saque ahora sus propias conclusiones.

Comparte con otros... Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on Twitter0Print this pageEmail this to someone

1 Respuestas a “El malvado Baden-Powell 7. ¿”Impeesa” es despectivo?”


  • Muy interesante este (y loa anteriores) artículos. Los leo con mucho agrado, ya que contribuyen al conocimiento colectivo y a la desaparición de mitos innecesarios. Saludos!

Añade un Comentario