La formación de los scouters. Introducción

u4A2G4pzeuAP8uayo9WKlmB4HiePara llegar a lucirse como Jefe de Tropa no se necesita emular al admirable caballero Crichton
(Crichton era el mayordomo perfecto en una famosa obra de teatro de la época, quien, tras naufragar la familia a la que servía en una isla, fue capaz de ingeniárselas para construir para todos un hogar con su plantación y todo, amén de ser una persona intachable).

Con esta sencilla frase nos venía a decir BP que no es preciso ser un superhombre, ni tener un conocimiento enciclopédico de técnicas de campismo, pedagogía, psicología, primeros auxilios, etc., para hacerse cargo de una tropa de scouts. Más bien se precisa un conocimiento claro de los fines y métodos del escultismo, pues lo verdaderamente importante a la hora de tratar con los chavales es meterse en le papel de un “hermano mayor”, que les enseñe pero a la vez viva el juego.

Simplemente se trata de saber despertar en los chicos su curiosidad, sin demasiada intromisión. “El gran educador motiva”, que os decía el otro día.

bpoutlook10Todos hemos tenido alguna vez un profesor con conocimientos enciclopédicos sobre su materia…pero que no era capaz de conectar con los educandos. El arquetipo de ese tipo de educador lo hemos sufrido muchos en aquel catedrático que, a pesar de su multitud de reconocimientos académicos, no tenía “feeling” con los alumnos. Y además se enorgullecía de ello. “Cuanto más duro y más suspensos…mejor soy”, parecían pensar.

Luego tenías al profesor campechano, amigo de todo el mundo, poco exigente y al que los alumnos se le subían a las barbas. Su materia era fácil de aprobar, aunque los conocimientos que te llevabas contigo al terminar eran más bien escasos.

Y por fin teníamos el equilibrio. El docente amable y accesible, ameno en sus exposiciones pero exigente en su asignatura. En nuestro interior todos sabíamos que marcaba la diferencia y que nos dejaba en disposición de seguir construyendo por nuestra cuenta.

SuperScoutersEn el escultismo pasa igual. Un conocimiento profundo de las técnicas ayuda, pero no nos garantiza el éxito.
Los scouters deben INEXCUSABLEMENTE formarse, adquirir unos conocimientos básicos sobre el método scout, sobre la psicología de los muchachos, los objetivos que perseguimos…pero no nos engañemos, por mucha psicología o pedagogía que uno conozca, por muchas normativas que nos aprendamos y muchas técnicas que creamos conocer, la capacidad y habilidad para transmitir o para conectar con los chicos es lo verdaderamente importante a la hora de que jueguen el juego.

Hace algún tiempo comentaba con Darzee que lo que marca la diferencia de veras en un grupo es su equipo de educadores. Independientemente de que pertenezca a tal o cual asociación y de que estén o no reconocidos por la OMMS. Un equipo formado adecuadamente y con capacidad de motivación  es la pieza angular sobre la que gira todo el escultismo, y eso fue así desde los comienzos.

ill-01Si uno se molesta en leer los textos antiguos, se da cuenta de que los scouters siempre han tenido que lidiar con los mismos problemas: chicos problemáticos, problemas de adaptación, burlas, aprovechados, bromistas, chicos que se aburren, rutina, faltas de asistencia, actividades que compiten con el escultismo, etc.

De hecho la mayoría de esos libros surgen por la necesidad de aportar soluciones a todos y cada uno de esos temas, apostando por una buena formación de los adultos que les permitiese comprender bien la finalidad del escultismo, las inquietudes y necesidades de los muchachos, y las técnicas básicas para motivarlos y jugar bien el juego.

En esta serie de artículos os invito a echar un vistazo histórico a la figura de los scouters, para comprender cómo ha evolucionado su figura en el tiempo. Creo que ello nos puede ayudar a concienciarnos más sobre nuestra labor como responsables y verdaderos artífices del éxito de un grupo.

Nos vemos el próximo día.

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