Sucedáneos de los scouts. Los pioneros rojos (2ªparte)

800px-Soviet_Union-1972-Stamp-0.04._50_Years_of_Pioneers_Organization¡Otra vez el abuelo cebolleta!

¡Este hombre no se cansa de contar historias!

Sí. Sé que puedo parecer “cansino” pero despreciar la historia es condenarse a aprender sólo de experiencias propias. Y casi nadie aprende de las ajenas…pero están ahí para intentar evitar muuuuchos tropezones en la vida.

En fin, os hablaba el otro día acerca de los pioneros rojos en España, y os comentaba que sus orígenes fueron soviéticos.

¿Y hace mucho de eso?

Pues bastante. Los pioneros se fundaron en 1922, al mismo tiempo que el Partido Comunista, con el fin de garantizar la integración de los niños a aquella sociedad, y fue la propia mujer de Lenin (que era Comisaria Popular de Educación) una de las principales impulsoras de este movimiento, que tomó como referencia el movimiento scout, y que acabaría denominándose  “Organización Pionera Unida Vladimir Lenin“.

Los pioneros acogían a niños de 9 a 14 años, pues a los menores se les englobaba en la organización infantil de los “octubrinos”, y los mayores de 14 pasaban a ingresar las filas del Komsomol, la vanguardia combativa de la juventud soviética.

La organización era de tipo miliciano, con secciones, destacamentos y regimientos, y cada uno de ellos contaba con sus respectivos jefes electos (de falange, de destacamento y de mesnada) y por desgracia su llegada supuso el fin del escultismo en Rusia. De hecho una gran cantidad de scouters fueron los primeros en organizar los grupos de pioneros y convertirse en sus líderes.

Bueno y ¿por qué los llamo “sucedáneos de los scouts”? ¿Tenían una promesa como los scouts? ¿Llevaban uniforme? ¿Qué hacían?

Os lo cuento a grandes rasgos.

Para ser admitidos en un grupo de pioneros, los candidatos debían someterse a una votación a mano alzada (ser rechazado suponía una vergüenza y la exclusión social). Luego se prestaba juramento colectivo ante la bandera roja, jurando ser fieles a las ideas leninistas y luchar por la revolución.Pioneers_Member_Pin

El uniforme incluía un pañuelo rojo triangular y una insignia con la estrella roja y la divisa “Siempre alerta”. Existía también un saludo oficial, de tipo militar y un periódico oficial: “La verdad del pionero”.

Como estaban apoyados a nivel central no escatimaron recursos para que los chicos pudiesen realizar sus programas. Se construyeron miles de Sedes o “Palacios de los Jóvenes Pioneros” (que es como los llamaban), así como de centros de campamento.

Sus actividades incluían debates, juegos, trabajos manuales, campamentos, visitas a fábricas y granjas, excursiones y competiciones deportivas.  Y contaban con algo muy llamativo y que los distinguía del resto de asociaciones juveniles existentes por el globo: no existía distinción por sexos, y por supuesto eran profundamente ateos.

Su programa, por el que pasarían millones de chicos soviéticos, se extendería posteriormente a muchos países además de la España republicana, entre ellos Francia, Holanda o Alemania. Y por supuesto sirvieron de modelo a grupos en todos los países de la Europa del Este, además de Mongolia, China, Corea del Norte, Vietnam o Cuba.

Para hacernos una idea de su fuerza sólo tenemos que echar un vistazo a las cifras. Para 1926 el movimiento contaba con unos 2 millones de miembros en la antigua URSS, y para 1974 serían la friolera de ¡25 millones!

800px-Soviet_pioner_uniform_in_GIM_by_shakko_03A finales de los años 50 los soviéticos intentaron cambiar su imagen frente al mundo, iniciando una campaña de relativa apertura en la que invitaban niños extranjeros a alguno de los millares de fascinantes centros de campamentos de los Pioneros.

El campamento permitía afirmar los valores propiamente soviéticos. Repartidos por doquier se encontraban carteles con frases como:

Este no es un lugar para quienes se apartan del trabajo

o esta otra

Hazlo todo tú mismo y no esperes una nodriza“.

Las actividades que realizaban al aire libre eran similares a las de los campamentos Scouts: los niños aprendían allí a orientarse en la naturaleza, montar una tienda de campaña, hacer un fuego, marchar en columnas, tocar la corneta y el tambor y las canciones de los Pioneros. Se daba una importancia particular a la disciplina y a la autonomía.

Los centros de actividades soviéticos eran para aquellos niños extranjeros que los visitaban, su únicas26 visión de la URSS. En ellos se tenía especial cuidado en brindar una buena alimentación a los niños y se insistía mucho en la higiene. Los recursos que el gobierno ponía a disposición de estos campamentos permitieron dar a todos sus visitantes una imagen ideal de la Unión Soviética y del comunismo, de modo que lo convirtieron en un “verdadero paraíso para los niños“.

Y lo cierto es que los relatos de todos los asistentes, tanto soviéticos como de los países occidentales, coinciden en resaltar la sensación de alegría, hermandad y los buenos momentos que pasaron allí,tal y como refleja este artículo del diario “The guardian”.

La disolución de la Unión Soviética y la crisis económica después de 1991 conllevó el cierre de casi todos los Palacios infantiles, el final de la actividad “pionera” en las escuelas, y el cierre de los otros pocos clubes existentes.

zsww1xlgk8c9Muchos antiguos soviéticos miran ahora con nostalgia aquellos tiempos, y piensan que la juventud, otrora el orgullo y alegría de la sociedad, ha perdido con el cambio. Ahora se encuentran con la dictadura de los pseudodemócratas, la abolición de la educación gratuita, el cierre de escuelas, la privatización del sistema educativo y una educación superior  muy costosa. Para ellos esto es lo que la presente “democracia” le ha traído a la joven generación: niños abandonados, delincuencia, drogas y prostitución. La imagen de la izquierda pretende ser un reflejo y una crítica a ello.

Quizá los cambios han sido demasiado rápidos y no todo haya merecido la pena.

Y para aquellos que os interese el tema existe una preciosa película rusa,subtitulada en inglés, basada en las aventuras y actividades de un campamento pionero: “No hay vacaciones para Inochkin

Comparte con otros... Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on Twitter0Print this pageEmail this to someone

0 Respuesta a “Sucedáneos de los scouts. Los pioneros rojos (2ªparte)”


  • Ningún Comentario

Añade un Comentario