El uniforme scout 3. ¿Vale cualquier uniforme?

Selection_002Estos últimos días os he ido mostrando algunos detalles sobre los inicios de la uniformidad scout y su evolución durante los primeros años.

Me propongo ahora entrar en terreno más problemático ( así que leed con atención, je,je), empezando con el tema de la utilidad.

Pero… ¿para qué sirve realmente un uniforme?

En fin, veamos con detalle cuáles son las virtudes de la uniformidad.

  • En primer lugar: elimina las diferencias entre los chicos, ayuda a no hacer distinciones entre ellos por la variedad o calidad de sus ropas. Así no se puede diferenciar la capacidad económica de las familias o su estatus social. El llevar un uniforme sencillo también evita las situaciones de “marquitis”, dejando la esclavitud y las fantasías de la moda a un lado (lo que a la larga lleva al ahorro) y fomenta la humildad en los chavales.

  • En segundo lugar: proporciona un sentido de unidad, de identidad y de pertenencia a un grupo, cosa que todo chico busca (por eso todos visten de determinada forma en su día a día, incluyendo cortes de pelo, u otros adornos). La necesidad de formar una colectividad ES INHERENTE AL SER HUMANO.
    Su utilización promueve la lealtad pues los chavales se sienten parte de una gran hermandad y por añadidura les sube la autoestima y la confianza.
    Desde algunos ámbitos se esgrime que su uso ayuda a la pérdida de individualidad y de autonomía pero lo cierto es que en el programa escultista se fomenta todo lo contrario. Los chicos ingresan de modo voluntario  y aprenden a utilizar sus recursos de modo individualizado.
  • En tercer lugar (relacionado en parte con lo anterior): sirve de identificador frente al público.
    El uniforme es LO PRIMERO QUE LA GENTE PERCIBE. Proyecta la imagen del movimiento a la sociedad, nos identifica como tales. De un solo golpe de vista la gente te identifica como scout, del mismo modo que lo hace con un bombero o un ciclista. Se puede convertir así en una herramienta de márketing.
    Ello implica una responsabilidad pues nuestro porte y nuestros actos no sólo nos definen a nosotros sino a lo que representamos…al movimiento scout.
    No podemos dejar de reseñar que el uniforme también es la expresión externa de unos ideales.
  • En cuarto lugar, y al que quizá se deja un poco de lado, tenemos su UTILIDAD PRÁCTICA. El uniforme estaba diseñado para jugar el juego de la exploración. Una indumentaria cómoda, sufrida y útil en el campo, que es donde debe jugarse la mayor parte del tiempo.
    En ocasiones veo que la idea que tienen algunos del uniforme es sólo para actos solemnes y ESO ES UN ERROR DE BASE. La indumentaria scout, como hemos ido viendo otros días, estaba pensada para dar libertad de movimientos, mancharse y soportar las inclemencias de la naturaleza… y así debiera seguir siendo.
    Cada elemento del mismo tenía su por qué, como os he ido explicando en esta serie de artículos.
  • En quinto lugar: su función motivadora y simbólica.
    Los chicos utilizan todo tipo de disfraces para jugar y meterse en el papel. El uniforme scout ayuda a VIVIR LA AVENTURA de la (c) The Scout Association; Supplied by The Public Catalogue Foundationexploración.

Me gustaría hacer hincapié en este último aspecto.

Seguro que muchos habréis oído la frase de Arthur Ward : “El educador mediocre habla, el buen educador explica, el educador superior demuestra pero el GRAN EDUCADOR MOTIVA”

Pues el uniforme no es un elemento pedagógico directo sino motivador. Y su principal virtud es la de fomentar la unidad y el “espíritu de grupo” (que es como lo solía llamar BP).
Ese concepto parece ser olvidado por mucha gente. Centrados tanto en los principios y objetivos pedagógicos se olvidan de “edulcorar la medicina”. Y como en muchos casos tampoco han vivido ese espíritu… pues no saben trabajarlo ni mucho menos transmitirlo.

¿Quiere esto decir que no se puede hacer escultismo minimizando la uniformidad?

Para nada. Como ya comenté el uniforme NUNCA puede ser lo que defina el escultismo, pero sí se revela como una herramienta de primera categoría. Relegarla a un papel mínimo nos hace perder fuerza.

¡Venga hombre! ¡No será para tanto!

Haced un pequeño ejercicio. Imaginad un grupo de chicos jugando al fútbol en un parque, con sus árboles como portería, con sus ropas, sus zapatillas deportivas y una pelota cualquiera.

¿Se lo pasan bien? Por supuesto. Comparten risas e interactúan con sus amigos.

¿Juegan al fútbol? Pues claro. Aprenden técnicas y tácticas, ejercitan sus músculos, agudizan su ingenio, trabajan en equipo…

Ahora bien. Imaginad que llegáis al grupo de chicos y los hacéis jugar en un campo de césped, con porterías de las de verdad, con sus redes y todo. Les ponéis el equipo completo, incluyendo botas y espinilleras, les dais un balón de reglamento y los organizáis por equipos en un torneo de barrios.

¿Pensáis que la ilusión y la motivación serían la misma?
Por supuesto que NO. Y el que diga que sí es que ya no recuerda cuando era un crío. No sólo hace que los que juegan se sientan más involucrados sino que los que los miran se sienten atraídos y quieren participar también.

A eso me refiero con la capacidad que tienen el uniforme y otros símbolos para ambientar. Son una herramienta fantástica para que los chicos se crean el juego y se metan de lleno en él.

Ahora contemplad la ilustración de aquel primer fascículo de “Scouting for boys”, del 15 de enero de scouting_for_boys1908.

Bien ¿y…?

En ella John Hassal, un conocido ilustrador de la época, nos muestra a un muchacho escondido tras una roca con su sombrero Stetson y su bordón, observando en la lejanía un misterioso barco del que parecen haber salido un grupo de contrabandistas (seguro que muuuchos de vosotros jamás os habíais detenido a observar con detalle el dibujo…¿dónde está esa capacidad de observación de los exploradores?, je,je)

El mensaje era muy claro: mediante el escultismo el chico no sólo podía leer las aventuras sino también vivirlas. Y ese fue el gran acierto de BP  y a ello debe el escultismo gran parte de su éxito.
Los chavales sienten fascinación por la aventura y aquel libro les animaba a encender fuegos, cocinar sus propios alimentos en el campo, jugar a detectives leyendo los significados de las huellas y las pistas, a explorar combinando habilidades de los indios con las de los pioneros, estimulando su deseo de aprender y de autoconfianza.

Para algunos chicos aquel programa daba salida a su interés en la vida natural, otros encontraban la puerta a vivir su imaginación, otros simplemente buscaban los juegos o el interés de pertenecer a un grupo o a una “sociedad secreta”…
…pero todo ello no era sino un modo de conseguir algo más allá: la educación de los chicos.old uniform Porque en aquel entonces, como ya vimos, había un montón de grupos juveniles con sus uniformes, sus juegos, sus bandas de música y sus excursiones. Pero el Jefe fue capaz de ir más allá. Les supo proponer un juego donde la imaginación y el ambiente les ayudasen a vivir la aventura…mientras de manera imperceptible les educaba para ser buenas personas, con carácter y espíritu de servicio.

Sí, lo importante no es el entorno pero sin el mismo la capacidad de enganche disminuye. De ahí la importancia de jugar bien el juego y del marco simbólico.
Despreciar su potencial es como despreciar los peones en un ajedrez. Creo que entendéis lo que quiero decir (por lo menos los que juguéis al ajedrez, je,je).

Y si estamos de acuerdo en lo dicho, está claro también que NO VALE CUALQUIER UNIFORME, pues debe apoyar dicho marco, el de los exploradores. Con todos mis respetos a quienes tratan de buscar mejores herramientas… un uniforme que no cumple con las 5 funciones establecidas al comienzo de este escrito está desaprovechado. Leedlo bien, que luego no quiero quejas: no digo que no valga sino que habrá algo mejor.

Un uniforme que no nos identifica claramente como scouts ante las personas que no son miembros del movimiento  NO ES un buen uniforme.

Un uniforme que no es útil para la vida en el campo o que se preocupa en exceso de la moda NO ES un buen uniforme.

Un uniforme que no invita a los chicos a vivir la aventura NO ES un buen uniforme.

Un uniforme diseñado exclusivamente para tratar de evitar complejos o huir de supuestas connotaciones negativas NO ES un buen uniforme.

¿Sabéis lo que cuesta encontrar en publicidad un elemento que identifique  un producto con claridad?Colacao

¿Sabéis lo que cuesta tener una buena imagen corporativa? NO TIENE PRECIO.

¿Creéis que, por ejemplo, el Cola Cao podría cambiar sus colores a la ligera?

Cualquier publicista que hiciese eso SE LLEVARÍA UNA PATADA INMEDIATA por parte de sus dirigentes, y sin embargo eso mismo es lo que se está haciendo en muchas asociaciones.

Si pensamos que la comunidad nos identifica por la flor de lis…permitidme que me ría, porque eso es no tener ni la más remota idea.

El uniforme debe INVITAR  a los chicos a jugar nuestro juego, uno original y exclusivo, no preocuparse por evitar parecer tal o cual cosa.

“El color kaki es filomilitar”, esgrimen algunos como argumento de peso, despreciando su atractivo a la hora de PARECER EXPLORADORES. Yo recuerdo perfectamente que una de las cosas que más me gustaba de chiquillo era precisamente aquel uniforme con el que me metía de lleno en el papel. En un mundo de magia y fantasía (del mismo modo que a los críos les encanta vestirse de futbolista).

conamigos2-9677-640x640x80Sin embargo un color azul claro, por ejemplo, es todo lo contrario. No invita al chiquillo a creerse nada…ni tampoco la gente de la calle (excepto los que tienen hijos o algún contacto con el movimiento, claro)  nos reconoce como antaño porque preguntan “¡¡si todavía hay scouts!!?” (no es broma, me ha pasado. Lo mismo que el que alguien me parase durante un paseo por la sierra con mi viejo sombrero-es que en Murcia pica el sol la tira- para preguntarme si pertenecía a algún grupo).

El color beige tiene de militar  lo que el azul claro a la policía local, al ejército del aire, a un conductor de autobús o a un pitufo. “Ver a un grupo de chicos vestidos con un polo azul me parece más bien una reunión de “amigos de Asturias” o del “equipo Renault” en el que competía Fernando Alonso”, argumentaban algunos en broma.

El beige, el arena, el verdoso o similar es el color de los grandes exploradores, de los aventureros, de Indiana Jones, de Félix Rodríguez de la Fuente, de Ray Mears, de De la Cuadra Salcedo y un sin fin de naturalistas. Invita a los juegos de acecho y a las actividades de observación de la naturaleza.

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El color azul es el color del servicio social….me parece bienintencionado pero por Dios, ¡qué poco encanto!

Vamos, que los chicos van a hacer cola para venir.

¿Dónde quedó aquello de atraer con el cebo adecuado?

Como decía el bueno de BP sonriéndose: si le llamamos “Sociedad para la propagación de atributos morales” iba a venir Rita la Cantaora, porque la mayoría de los críos huye de la santidad como de la peste y no es a los papás a quienes tenemos que invitar sino a los niños. ¿Alguien se ha tomado la molestia de leer las bases de este invento? Porque a veces, con algunas decisiones, lo llego a dudar.

indyPor otra parte no deja de resultarme curioso que no queramos parecer militares (como si de hecho lo militar tuviese una connotación negativa) y sin embargo es indiscutible desde el punto de vista estadístico que son una de las instituciones más valoradas en nuestra sociedad actual.

Porque el valor no está en el aspecto SINO EN LOS HECHOS, en el  EJEMPLO QUE SE DA. Si nos preocupásemos más de comunicar mejor y dejarnos ver con orgullo, dando a conocer nuestros valores, quizá no habría tanto complejo.

Sí, complejo. Porque existen multitud de casos en los que se deja de utilizar por simple vergüenza o miedo al ridículo.  Cualquiera de las dos indican falta de responsabilidad o compromiso (o simplemente de fantasía) y desde luego no son situaciones nuevas (como os contaré el próximo día, el uniforme scout nunca ha estado a la moda).

Decía Jaime Ceballos, redactor de la revista Fashionwork, que en España no hay cultura del uniforme. “En el Reino Unido se ve gente vestida de uniforme en la calle mientras va al trabajo. En cambio, aquí, quien trabaja con él sale de casa con ropa normal y se lo pone al llegar a la empresa. Nos da vergüenza vestirlo”. Y me da que esto mismo ocurre en muchos otros lugares.

En todo caso estoy de acuerdo en que se pueden cambiar detalles para hacer un uniforme más atractivo y con un aire más moderno. Pueden sobrar hombreras, insignias excesivas, etc…  Quizá no es necesario llevar un cuatro bollos (aunque si los scouters diesen ejemplo y lo defendiesen, con la lógica de su utilidad, quizá no sería tan despreciado), ni un casquete antiguo de lobato, ni unas medias altas con borlas, ni las bermudas (salvo en tiempo cálido, aunque en tiempo húmedo un pantalón corto también es de lo más práctico, os lo aseguro, porque la humedad no asciende por la pernera -la maldita capilaridad-  y las medias entonces se revelan muy útiles), pero es un crimen desde el punto de vista del poder de la imagen, de la lógica aplicada al mercado,  tomar decisiones al respecto sin tener en cuenta todo  lo mencionado.

Un ejemplo claro lo tenemos con los equipos de fútbol. Todos ellos llevan nuevos materiales y diseños. Las hechuras no son las de antaño pero desde luego una camiseta del Barça o del Madrid siguen siendo fieles a sus historias, y todo el mundo es capaz de identificarlas. A nadie se le ocurriría cambiar los colores, aunque sí puede haber una segunda equipación.

Existen multitud de nuevos tejidos y diseños modernos que pueden cumplir todos los requisitos. Usémoslos, pero desde luego me parece imprescindible mantener un color y unos patrones que nos identifiquen. Como decía Michael Foster (de quien ya os hablé en este otro artículo), cambiar para tratar de adaptarse a todos es imposible y caemos en el riesgo de diluirnos y acabar no significando nada para nadie.

El próximo día seguiré incidiendo en esto echando un vistazo a lo que pensaba en realidad el Jefe sobre el tema, porque en ocasiones se habla con poco conocimiento de causa.

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8 Respuestas a “El uniforme scout 3. ¿Vale cualquier uniforme?”


  • Impresionante disertación Gato.

    No puedo estar más de acuerdo con tus apreciaciones.

    De hecho, hace un par de meses me ocurrió un caso similar, cuando me pasee por mi localidad con el uniforme completo de ASICLM, como los de antaño, y los vecinos se quedaban asombrados y por supuesto identificaban a la perfección, sin lugar a dudas mi pertenencia, y las principios que exponía.

    Hubo un vecino, ya edad de jubilación que se emocionó al verme, porque había sido Scout llegando hasta Rover y después de casi cuarenta años creía, con tristeza, que el movimiento scout había desaparecido, porque no veía a ningún chico vestido como Scout.

    No te puedes ni imaginar la alegría que le dimos a ese hombre ese día, y la cara de satisfacción al saber que el movimiento se encontraba muy vivo aún.

    Desde entonces ya muchos me conocen, y a otros que han venido a la localidad, y no cabe la menor duda, a vista de las aproximaciones que hemos tenido de padres e instituciones, del buen hacer y del reconocimiento de los principios y virtudes que denota el uniforme, sin lugar de equivocación.

    Un fuerte abrazo y un zurdazo.

    — Kaesar
    SLPS

  • Me parece interesante y acertado el artículo. Una cosa está clara y es que los scouts se han convertido más en un reclamo comercial y han destrozado toda su simbología que se expresa tanto en el uniforme nuevo (tan sólo una pañoleta y un polo que es lo más inútil para explorar en el campo que he conocido)y la tan grave iconoclastia (Miedo o rechazo a las imágenes, en este caso las insignias como las especialidades). Han querido ser tan modernos que se han pasado tres pueblos y preguntando a gente que todavía está en los grupos de mi comunidad autónoma, me dicen varias cosas: la formación de los scouters es pésima(por lo visto no saben hacer casi ninguno un simple nudo, vamos ni el rizo), otra cosa es la huida de los rovers que no pasan ni un año en los clanes pues se largan aburridos y cansados por unos scouters que están apoltronados, los relevos de scouters lo están haciendo padres y madres, muchos de los cuales no han dormido en el suelo del campito nunca o han hecho una simple caminata; por lo que, ellos no hacen esas cosas. O sea, las técnicas scouts: pionerismo, campismo, orientación, cabuyería, etc… están desparecidas de los programas educativos de las secciones. Básicamente por que se puede enseñar lo que no se conoce. Se dedican eso sí mucho a ir a plazas y excursiones pero en bus que no se cansen mucho, que ya se sabe que cansina es la naturaleza. El resultado ha sido la desaparición de dos grupos scouts (uno el más antiguo que había)e incluso se ha oído en un grupo que los scouters no tienen la promesa scout; pues es cosa de niños y no de adultos. Impresionante comentario. Pero eso no queda ahí, han vendido que el nuevo uniforme, que no lo es, pues es tan solo un polo, es más barato; pero la cosa es que cuando uno se va de campamento necesita algunas cosas más que un simple polo. Y al final, los chicos y chicas se gastan más dinero en ropa de Coronel Tapioca o Decathlon con lo que he visto un concurso de haber quien es el más chulo y caro vistiendo. Y por que no hablar de las insignias que ha sido un ataque al corazón del Escultismo. Ahora son sustitutivas pero lo que pasa es que nadie se cose ni descoSe dichas insignias llegando un esculta con sus insignias de Lobato. Sí de Lobato siendo Esculta. Ya no hay ganas de aprender nada, más bien, están más obsesionados en salir bien en la foto, pero el Escultismo les sobra y molesta a algunos dirigentes. La pregunta sería: ¿Ha aumentado el número de socios miembros? Yo cuando me fui cansado de tanto festivalito y campamentos de albergue mi grupo era la mitad de lo que fue, pero eso sí con 5 escultas y 2 rovers, cuando yo estuve en esas secciones eramos casi una veintena. Por esas razones y otras más, dejé mi grupo scout cansado de tan poco Escultismo que había. Eso sí a festivales y reuniones de scouters que no aportaban nada después a mi grupo, eso sí había y mucho.

  • Sigo diciendo que la autodestrucción de ASDE es ya imparable. Lo siento por todos aquellos que hemos conocido el escultismo, sus vivencias y tradiciones, disfrutando de cada uno de los detalles que nos hacían sentir auténticos exploradores. El goteo de indiferencia, demagogia y complejos nos ha llevado al callejón sin salida en el que nos encontramos hoy. Ya no es solo el uniforme,sino todo el valor añadido que nos hacia especiales. En un momento determinado los derroteros del movimiento Scout español corrieron de manos de pedagogos mas entusiasmados por moldear el filón que habían encontrado que por verdaderos entusiastas del escultismo. Ahora ya es imposible la vuelta atrás y solo nos queda mirar de reojo lo que fuimos en nuestros libros de patrulla guardados en alguna estanteria

  • Francisco Rodríguez SPAIN

    Buenas tardes.
    Mi nombre es Francisco Rodríguez (supongo que sobra la presentación formal de patrulla, tropa grupo…etc)
    Ante todo agradecer la documentación y la posibilidad de hacer comentarios.
    Fuí scout solamente unos 3 años porque no pude ingresar hasta los 14. Aunque poco tiempo, allí recibí, hace casi 40 años, eso tan moderno de “la educación en valores”. El escultismo era un “espíritu” que estaba muy presente en el grupo y el uniforme era, usando la expresión del autor del artículo, la invitación a conocer ese espiritu, esa forma de vida divertida, dura y honorable del explorador, del pionero. Efectivamente, el uniforme no era cualquier morralla, era un uniforme de explorador (inspirado, si recuerdo bien en el de la Policía Colonial Sudafricana, mira si no éramos modernos, hoy triunfa la inspiración colonial en el mobiliario y nosotros ya entonces….) en el que todo tenía su lugar, su significado y su utilidad (además de ser muy bonito, que leches); era un distintivo que había que ganarse con hechos, con conducta: en el campo, aprendiendo técnica (si no no había promesas, y si no había promesas no había gorro ni pañuelo primero ni insignias más tarde) y en nuestra vida cotidiana, siendo buenos estudiantes, buenos hijos y buenos ciudadanos.
    Porque creo que el escultismo era un gran proyecto educativo, me entristece leer comentarios como el de Raul, porque parece que tiene más conocimiento del tema, y que coinciden con la impresión que tengo cuando veo a algún grupo actual.
    Tal vez poco compromiso con el “espiritu scout” y mucha claudicación ante modas y corrección política…y el actual “uniforme” tal vez sólo sea el reflejo de esa deriva.
    Ojalá que mi impresión y la opinión de Raul sean equivocadas y dentro de muchos años siga discutiéndose sobre espíritu scout y haya un Gato ilustrándonos al respecto..

    Siempre listos.

    Francisco Rodríguez

  • Alberto Del Brutto

    En general bien. Se desmerece al entrar a juzgar colores. Una de las asociaciones más antiguas y a la cual el propio B-P autorizó a usar su nombre en la denominación oficial, es la de Bélgica, que usó desde bastante temprano un uniforme azul.
    Igualmente los Scouts Navales (o Marinos, “Sea Scouts”) que por años han usado el azul o el blanco como parte de su indumentaria.
    La “exploración de nuevos territorios con un grupo de amigos” que sintetiza el marco simbólico de la etapa Scout (pubertad y primera adolescencia) no se refería solo a territorios geográficos, también a la ciencia, a las disciplinas de servicio social, a la poesía, a la literatura, a la navegación, al drama, a la ingeniería, al arte en general… Por eso, hacer una apología nostálgica al caqui, al verdoso, al beige o al arena, desmerece la calidad general del artículo.
    Scout durante más de 50 años, he usado caqui-beige-arena y también gris, no por ello pienso que quien viste de verde, o de rojo o de azul o de morado no puede sentirse un “explorador” con todas las de la ley.
    Saludos cordiales.

  • Juan J Pérez-Gato legendario

    Encantado de tenerte por aquí, Alberto.
    Este artículo forma parte de una serie de 5 (puedes ver los enlaces en ‘artículos relacionados’, justo antes de los comentarios)que deberían leerse también para entender en su totalidad lo que quiero decir.
    En ellos analizo su evolución, y también hago referencia a los cuatro colores principales: caqui, verde, gris y azul marino que se establecieron en un principio y el porqué. El utilizar otros colores desde luego que no significa que se deje de hacer escultismo… es simplemente que, en mi opinión, no aportan nada mejor. Más bien al contrario. Si estamos hablando de que el uniforme debe ser una indumentaria cómoda y pensada para actividades al aire libre…siempre serán mejores aquellos colores neutros (o ‘sufridos’, como decimos por aquí) en los que la suciedad pase más desapercibida, y proporcionen un aire de ‘aventura’ al juego.
    En cuanto al marco simbólico, creo que el espíritu quedó más que definido por el fundador, y desde luego el viejo Jefe sabía que con ciencia o servicio social no se atrae a los muchachos. Siempre habló del ‘espíritu pionero’ y de los exploradores en sentido literal a la hora de ‘atraparlos’. El resto de ámbitos a los que haces mención vendrán asociados de modo complementario. Son muy importantes, pero se deberían desarrollar después de un modo progresivo, o por lo menos así lo entiendo yo.
    Por otra parte los colores ayudan a identificar, contribuyen a esa imagen de grupo y a ese vínculo con los que nos precedieron. No veo por tanto la necesidad de cambiarlos. ¿Para qué? ¿Contribuyen en algo que se me escapa?
    Desde luego que por vestir de otra manera, o incluso de ninguna, no van a dejar de sentirse como exploradores, pero sinceramente creo que pierde encanto (y no creas que es por nostalgia) y fuerza.
    Publiqué otro artículo basado en el estudio de nuestro hermano canadiense Liam Morland, que viene a completar todo lo que he expuesto: https://blog.larocadelconsejo.net/2015/11/por-que-se-van-nuestros-scouts-9-la-uniformidad/
    En todo caso sólo es eso: mi opinión. Y de lo que sí estoy seguro es de que todos tratamos de aportar lo que consideramos fortalecerá nuestro Gran Juego.
    Un apretón de zurda desde España.

  • Alberto Del Brutto

    Estimado Juan José,
    Aprecio la calidad de tu investigación (recuerdo que son 6 los artículos, porque incluyo “La emoción del primer Uniforme Scout, nov 2015). De hecho voy a transcribir aquí lo que he publicado en otra parte a raíz de un diálogo sobre este mismo tema:
    “Considero que la investigación y elaboración de Juan José sobre el Uniforme Scout, no solo en éste sino también en sus otros 5 artículos, es interesante y bien fundada.
    El estilo es ameno y entrega datos que no siempre están a mano en un mismo cuerpo de texto (o serie de textos).
    Felicitaciones por ello.
    El contenido se percibe sólido y veraz, al menos al compararlo con otras fuentes que abordan el mismo tema.
    Por mi parte, pienso de otra forma en relación con la que pareciera ser una afirmación del autor en torno a que colores tales como el caqui-beige-arena o el verdoso se conformarían más con el atractivo del uniforme en vinculación con el marco simbólico de “explorar nuevos territorios con un grupo de amigos”.
    Baso esta otra forma de pensar en que al fundador del Movimiento no parece haberle preocupado el uso de colores particulares para los uniformes, toda vez que desde un comienzo los hubo azules, verdes, celestes, grises y hasta blancos, en adición a los colores preferidos por el autor (que también son mis preferidos).
    También la baso en la evidencia empírica de que los uniformes pudieran ser de muy diversos colores y aun así conformarse bien al marco simbólico, como por ejemplo: colores oscuros (para atraer mejor la energía de la luz solar) o colores naranja (para aumentar la visibilidad y así la seguridad) en condiciones de exploración en ámbitos helados.”
    Abrazo grande (y ya que señalas tu nombre totémico declaro el mío “Pecarí Tenaz” -que decían -en 1972- que era más elegante que “Chancho Cabezadura”).

  • Juan J Pérez-Gato legendario

    Gracias por tus palabras, hermano Alberto. Todas las opiniones son bienvenidas y nos enriquecen.
    Y sí, ‘Pecarí Tenaz’ suena mucho mejor que ‘Chancho Cabezadura’, aunque muero de curiosidad por saber de dónde salió y quién te puso tal apodo, je, je.
    Otro abrazo para ti.

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