Que hay detrás de las chicas scouts y sus galletitas

4b6afd776a304fc6f59c199c989ec40eSí, vendo galletitas. ¿Y qué?

Hace ya unos meses apareció un artículo en La Roca acerca de la venta de galletas por parte de las Girl scouts, y los comentarios que surgieron a raíz del mismo me persuadieron de escribir el presente artículo acerca del tema.

Porque me sorprende encontrarme en ocasiones a jóvenes scouts enorgulleciéndose de haber dejado atrás “algunas costumbres ridículas”, refiriéndose esencialmente al hecho de que “no vendemos galletitas”, como si tuviese algún tipo de connotación negativa. “Ahora educamos en valores”, comentan, como si no lo hubiésemos hecho toda la vida. Además el programa de venta de galletas es, por supuesto, una manera de ayudar a la educación de los chicos, como vamos a ver.

Todos tenemos en la mente la imagen de las chicas scouts norteamericanas de las series o de las películas con sus clásicos uniformes y vendiendo cajas de sus “cookies”, pero la gran mayoría no nos hemos molestado en saber qué hay detrás de todo eso.

Pues bien, para saberlo nada mejor que acudir directamente a las fuentes, en este caso a la página girlscouts.org que además tiene información en castellano (normal, cerca de 400.000 de las chicas son de origen hispano).

Y para los que no tengan ganas de indagar demasiado aquí tenéis un resumen sacado de la misma.

Un poquitín de historia

El programa de venta de Cookies ha estado ligado a las chicas scout norteamericanas a lo largo de su vida.
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La venta de galletas como modo de ayudar a financiar las actividades de cada tropa vio la luz allá por 1917 en Oklahoma, donde comenzaron siendo un proyecto de servicio en la cafetería de un instituto.

En 1922 la revista American Girl Magazine publicó una receta y animaba a las chicas a cocinarlas (en aquella época en sus propios hornos caseros y con la inestimable supervisión materna) y venderlas. Durante los siguientes años las muchachas comenzaron a venderlas puerta a puerta por todo el país. Se trataba de simples galletas recubiertas con un poco de azúcar y envasadas en paquetes de papel encerado.

A partir de los años 30 empezaron a venderse también galletas elaboradas comercialmente. Aparecen las típicas cajas y la imagen propia del trébol asociada a la frase “Girl Scout Cookies”.

Ya en los 50 aparecen tres variedades: las de manteca de cacahuete (más conocidas por “Do-si-dos”), las mantecadas (“Trefoils”) y las más famosas (las finas de chocolate y menta), más conocidas por “Thin Mints”.

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El “Baby Boom” de los 60 dispararía el número de miembros de las scouts y el éxito del programa. Se incrementaron también el número de fabricantes y de recetas variadas, a lo cual se pondría límite a finales de los 70 con el fin de asegurar mejores precios y una calidad uniforme en los productos. Empezarían entonces a aparecer las famosas cajas con escenas de las muchachas en acción y que daban a conocer a los clientes el escultismo femenino.

Con el paso del tiempo se verían más variedades de galletas y también la creación de premios a los participantes en el programa de venta en las diversas edades.

En la actualidad los diseños son muy llamativos y sólo dos empresas tienen la licencia para fabricar las 8 variedades de galletas, que por cierto estaban elaboradas según las normas kosher, para que los judíos pudiesen consumirlas sin problemas.businessowner

Los objetivos
Pero…… ¿Qué hay tras este programa?

¿Sólo un afán de obtener fondos?

Pues NO.  El programa de venta de galletas cubre 5 niveles fundamentales y para los cuales los chicos pueden ganar reconocimiento en forma de insignias en forma de pin, como el de la imagen de la derecha:

  • Aprender a establecerse una meta, que se realizará en equipo y que además es divertida. Ese objetivo puede ser muy variado pues con los fondos obtenidos las muchachas del distrito deciden qué es lo que van hacer, desde irse de aventura a donarlo a un centro hospitalario.
  • Aprender a tomar decisiones con inteligencia. Pues son los mismos chicos quienes establecen cuántas cajas quieren vender y para qué quieren usar ese dinero. Lo deben hacer por consenso, lo que supone una oportunidad para desarrollar su capacidad de expresarse con los demás y exponer sus puntos de vista. También supondrá aprender a resolver los problemas que se vayan planteando, como por ejemplo cuando una chica se pone enferma y no cumple su objetivo inicial.Girl-Scout-Cookies
  • Aprender a gestionar el dinero. Pues los chicos deben llevar dinero, dar cambio, asegurarse que todo está correcto y que cuadren las cuentas. Se enseñan a hacer un presupuesto y hacer un seguimiento.
  • Aprender habilidades sociales, pues los chicos deben formar equipos de venta, relacionarse entre ellos y sobre todo con muchas otras personas, normalmente de sus barrios. Se enseñan a mantener una conversación y a explicar a la gente las cosas tan positivas que van a hacer con el dinero obtenido esa temporada. Supone un escaparate estupendo del mundo scout para con sus vecinos.
  • Aprender sobre la ética de los negocios. Vender es mucho más que hacer un negocio, es responder a la confianza que se deposita sobre el vendedor, tratando a las personas con cortesía y siendo completamente honestos con los cambios y calidad de nuestros productos.

imagesEs importante señalar que el 100% de lo que ganan con dichas ventas es para los propios chicos, y lo utilizan para multitud de empresas. La asociación ya recibe sus royalties de los derechos de imagen y de venta, y el negocio es verdaderamente lucrativo (como ya vimos en el artículo al que hacía referencia al principio), pues 5 de las 10 galletas más vendidas en los Estados Unidos son de las Girl Scouts.

El programa está cuidadosamente diseñado, se desarrolla durante una época determinada y cuenta con el apoyo de la Asociación a todos los niveles, con página web, cartelería y aplicaciones para móvil incluidos.

Se establecen las normas de venta, se acompañan de material tanto para las niñas como para sus padres y también aquel dirigido a los compradores de galletas, informándoles de todas las ventajas del producto y de la labor de colaboración que hacen al comprarlas. Les animan a que exploren las cajas, en las que se hace referencia a las actividades que se desarrollan en las Girl Scouts y ayuda a que se las conozca mejor.cookie-boxes

Por supuesto las niñas (y también chicos, claro, las girl scouts son mixtas ahora) deben ir debidamente identificadas y normalmente se mueven en parejas. Se les informa de qué posibles problemas pueden sobrevenir y cómo actuar en dicho caso.

La venta se puede hacer puerta a puerta, sobre todo en sus vecindarios (donde la mayoría de los clientes ya están pendientes y suelen ser consumidores habituales, de hecho las propias chicas avisan a sus familiares y conocidos del comienzo de la campaña), pero también se colocan los típicos puestos de venta (tras notificación a las autoridades locales, en sitios donde no molesten y seguros).

Como vemos nada se deja al azar y los beneficios a nivel educativo son múltiples.

Si queréis más información no dejéis de visitar su página en internet.

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3 Respuestas a “Que hay detrás de las chicas scouts y sus galletitas”


  • Muy necesaria y bien elaborada nota!

    No hay que perder de vista la influencia de Peter Drucker en la organización. Frances Hesselbein quien fue muchos años CEO de las Girls Scouts era una discípula de él. Y Drucker tuvo un cargo de asesor en la organización hasta su muerte.

    http://www.cnnexpansion.com/emprendedores/2011/11/09/aprendiendo-de-las-girl-scouts

  • Perdón! No aclare el porqué de atender a dicha relación e influencia. Me refiero a que uno de los aspectos con lo que se promocionan las Grils Scouts es que forman líderes. Y no tienen problema en decir que serán lideres de los negocios o las organizaciones.

  • Y los Scouts de Canada tienen sus palomitas de maíz (pochoclos en argentina) http://www.scouts.ca/popcorn/
    pero sin tanto énfasis en los aprendizajes que puede dejar esa actividad.

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