Las especialidades scouts. El origen.

badgesOs hablaba la semana pasada acerca de las nuevas insignias de los scouts norteamericanos, pero… ¿de dónde salió la idea de las especialidades? ¿La inventó BP? ¿Y cómo eran entonces?

Los historiadores parecen ponerse de acuerdo en que la idea de las especialidades la tomó BP de los Woodcraft Indians de Ernest Thompson Seton. Éste se quejó amargamente de que le había “tomado prestadas” muchas de las ideas básicas sin darle su merecido crédito. De hecho siempre se vio a sí mismo como el genuino ideólogo del movimiento (en el foro ya comenté el tema del plagio dentro de uno de los apartados de “El malvado BP”), y la verdad es que cuando le envió a BP la última edición del Birch Bark Roll (el manual básico de su organización de woodcraft), en ella ya tenía definidos lo que él denominaba como “Honores”, de funcionamiento casi idéntico al de las especialidades y a las que se accedía sin competencia con los otros muchachos, sólo la superación personal.

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Pero para ser precisos hay que decir que BP no prestó al principio demasiada atención a este detalle del esquema, pues en la edición original de su “Escultismo para muchachos” (de 1908, la de los 6 cuadernillos quincenales), sólo se refiere a cuatro especialidades (a las que denomina “Insignias de Honor”) a saber:

Señalización (por la capacidad de leer o enviar mensajes en morse o semáforo a una velocidad no inferior a 20 letras por minuto), Primeros Auxilios (por pasar las pruebas sanitarias correspondientes), Acecho o Stalking (por conseguir hacer y revelar una serie de 20 fotografías de la fauna salvaje), Mérito (por realizar 20 buenas marcas en diversos actos).

Sin embargo se desarrollaron en las ediciones siguientes (es muy interesante pararse a analizar cada una de las ediciones y comprobar los cambios que fueron surgiendo poco a 9781782431435poco. El movimiento estuvo siempre abierto a la mejora desde sus propios inicios, especialmente cuando el fundador se percató de que aquello podía tener un interés no sólo para los muchachos británicos sino para los de todo el mundo) y para 1912  ya se contabilizan un total de 52 (en el Reino Unido), por lo cual aparecieron libros específicos donde se detallaban los requisitos de cada una, como la edición de “Scout Tests and how to pass them”, la cual volvió a ser publicada en resumen por los scouts británicos el año pasado como curiosidad.

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También cabe destacar que en el ejército ya existían las denominadas “proficiency badges” (como las de habilidad en el tiro, señalizador, corneta o mensajero, por ejemplo), que es como se acabaría denominando a las especialidades en el mundo scout, por lo que saber a ciencia cierta si dicha idea corresponde enteramente a Seton en mi opinión es especular.

Pero lo que me resulta más interesante es el planteamiento que se le confiere en su “Guía para el Jefe de Tropa” (1919), que en realidad ya esquematizó en mayo de 1910 en la revista “El Scouter” (se puede leer en la recopilación de muchos de sus artículos que fue traducida al castellano con el nombre de “La perspectiva”, fácilmente localizable en la red) y que dice así:

guia_ljefe_tropaInsignias de Mérito (Especialidades)

El propósito de las insignias conferidas como reconocimiento de habilidad estriba en la idea de despertar interés por las aficiones o trabajos mecánicos, uno de los cuales puede que algún día se convierta en una profesión, o por lo menos evitará que el muchacho se sienta desorientado al aventurarse solo por el mundo. Las insignias son sencillamente incentivos para los muchachos, ofrecidas con el fin de que adopten aficiones u ocupaciones; y para conseguir que progresen en sus labores.

Ante otras personas, son una prueba de que el muchacho ha hecho eso; y su propósito no es demostrar que quien las ostenta es maestro en el oficio en que se ha iniciado. Si alguna vez intentamos hacer del Escultismo un sistema formal de instrucción seria, en eficiencia, se perdería todo el valor y el quid del adiestramiento a que nos dedicamos; y correríamos el riesgo de inmiscuirnos en el trabajo de las escuelas careciendo de los expertos indispensables. Nosotros deseamos encarrilar a TODOS nuestros muchachos, dándoles impulso progresivo en el curso de su desarrollo espontáneo y no mediante una instrucción objetiva obligatoria.

Pero el fin del sistema de Especialidades en el Escultismo es también darle al Jefe de Tropa un instrumento con que pueda boy scout tests andestimular e inducir a los scouts a dedicarse a las aficiones que puedan ayudarlos en la formación de su carácter y en el desarrollo de su destreza. Es un instrumento que, utilizado inteligentemente, puede inspirar ambición y esperanzas aún a los más torpes y a los más apocados, quienes de otra forma quedarían rezagados muy pronto, y tal vez desesperanzados e inútiles en las luchas de la vida.

Por esta razón, no se definen las normas de habilidad. Nuestro método de conferir insignias no se basa en el ascenso a cierto nivel de habilidad, sino en el ESFUERZO QUE HACE CADA MUCHACHO CON EL FIN DE ADQUIRIR CONOCIMIENTOS O DESTREZA. Esto pone a los más torpes o desesperados y a los más inteligentes o aventajados en el mismo nivel de posibilidades y oportunidad. En esa forma, un Jefe de Tropa comprensivo y concienzudo, que ha hecho un estudio psicológico de sus muchachos, puede poner ante algunos ciertas dificultades estimulantes, de manera que los torpes disfruten de un comienzo equitativo al lado de los más inteligentes. Y al muchacho apocado y tímido, cuya obsesión de inferioridad se debe a los fracasos numerosos que ha sufrido, pueden facilitarse los primeros triunfos con el fin de inducirlo a intensificar sus esfuerzos.

Si trata de hacer algo, no importa cuál sea la tosquedad de su trabajo, el examinador debe concederle una insignia; y esto generalmente le dará el estímulo para continuar ejercitándose hasta que gane más Especialidades, y por último se hace normalmente capacitado. El examen para conferir insignias no es de competencia, sino sencillamente una prueba del esfuerzo individual. Por tanto, el Jefe de Tropa y el examinador tienen que trabajar en estrecha armonía, juzgando separadamente cada caso por sus méritos, y aquilatándolos todos para saber cuándo deben ser generosos y cuando deben ser estrictos.

mhlRWjF5BTGSjO7BOW907KQAlgunos opinan que los muchachos tienen que llenar el máximum de ciertos requisitos antes de considerárseles merecedores a ostentar una especialidad. Eso está muy bien en teoría; y con ese método se consigue que unos cuantos muchachos adquieran gran eficacia; pero nuestro propósito es lograr que todos se interesen. El Jefe de Tropa que al principio pone a sus muchachos ante una valla sobre la cual pueden pasar fácilmente, los verá salvándola con entusiasmo y confianza en sí mismos; pero si los pone ante una tapia de piedra, demasiado alta, los verá intimidarse, y ni siquiera intentar saltarla. Sin embargo, nosotros no recomendamos el otro extremo, es decir, el que consiste casi en regalar las Especialidades a cuantos demuestran haber adquirido cualquier conocimiento insignificante de las labores asignadas. Realmente, se trata de un asunto en que los examinadores deben usar su juicio y discreción, siempre teniendo en mente los propósitos fundamentales. Indudablemente, siempre existirá el peligro de que muchos anden a la caza de gangas, tratando de conseguir Especialidades con facilidad y sin merecerlas.

Nuestro propósito es convertir a los muchachos en ciudadanos concienzudos, alegres, sensatos e industriosos, y no en individuos vanidosos y petulantes. El Jefe de Tropa debe estar siempre alerta, para reprimir la cacería de insignias, y averiguar cuál es el cazador de gangas y cuál es el trabajador entusiasta y serio. En otras palabras, el éxito del sistema de Insignias depende mayormente del mismo Jefe de Tropa, y de la forma en que él lo dirija”.

Como ya he contado en diversas ocasiones, hay mucha gente (especialmente  scouters de las nuevas generaciones) que cree que las ideas de la educación son muy modernas y desconocen que algo como el “trabajo no competitivo” estaba ya inventado (como muuuchas otras cosas). La creación del esquema de especialidades es la prueba de ello.

 

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5 Respuestas a “Las especialidades scouts. El origen.”


  • Excelente artículo.
    Entre otras cosas nos permite tratar de entender qué pasó con la frescura de algunos temas como el de lasa “especialidades” y la burocratización posterior que se hizo desde la Organización para, en la actualidad se vuelva con una perspectiva o mejor dicho sentido similar, al menos en este tema.

  • gato legendario

    Gracias Búho.
    Sí, como bien dices me parece necesario mirar un poco hacia atrás para ver dónde estamos, y qué estamos haciendo bien y qué mal. Con un análisis sin prejuicios quizá podríamos sacar provecho de todo aquello que funcionaba y volver a incorporarlo. Lo importante al fin y al cabo son los chicos.

  • Osmar Barreto COLOMBIA

    Hay que mantener presente las tradiciones, conocer sus raices.

  • Alberto Omar Del Brutto

    Gracias por compartir este artículo.
    Conocía la mayor parte de su contenido (comentarios sobre E. Thompson Seton, citas de Baden-Powell) en las fuentes originales en idioma inglés. Es muy bueno verlo en castellano, lo cual te agradezco.

    Como nota personal, estuve en una Manada en 1965-1966 y en una Patrulla (que formaba parte de una Tropa) entre 1966 y 1972, luego en un Clan entre 1972 y 1976. En el Grupo en que participé se hacía una aplicación muy intensa del programa de especialidades y siempre se orientó de la manera en que B-P lo aconsejaba desde 1910. No percibí una ‘competencia’ entre integrantes de las Unidades por completar más especialidades o por hacerlo mejor que los otros. Siempre era una cuestión de desarrollo y superación personal. Sin embargo, igualmente se estimulaba el alcanzar cierta ‘solvencia’ (como decía uno de mis Jefes de Tropa) para que la insignia representara algo relevante y no un simple distintivo cosido a la camisa.

    Así lo he aplicado cuando luego fui Animador Adulto en diferentes Ramas y así trato de enseñarlo como Formador desde entonces.

    Abrazo grande.

    Alberto Omar Del Brutto
    Director de Métodos Educativos
    Guías y Scouts de Chile (AMGS+OMMS)

  • Juan J Pérez-Gato legendario

    Hermano Alberto: un placer tenerte por La Roca. Siempre alegra contar con opiniones y comentarios de personas con tu trayectoria y tu experiencia.
    Con estos artículos no pretendo ensalzar al escultismo clásico frente al actual, como piensan algunos, sino dar a conocer con algo más de profundidad los elementos básicos (y a la vez sencillos)del método. A mi modo de ver permiten un desarrollo muy atractivo y con mucho sentido del Gran Juego. La sociedad actual es muy diversa y permite distintos enfoques, pero aún así considero que deberíamos hacer un esfuerzo para actualizar aquellos elementos que lo precisen sin dejar de lado lo que ha demostrado con creces su validez.
    Por desgracia en mi vida scout yo NO VIVÍ muchas de las cosas de las que ahora hablo. Seguramente porque mis dirigentes tampoco habían tenido acceso a las fuentes adecuadas y nadie les había enseñado. Por eso mismo, cuando más adelante me hice cargo de una Tropa scout tampoco supe darles a mis chicos todo lo que merecían. Pero no fui consciente de ello hasta años más tarde, cuando las nuevas tecnologías y mi situación personal me permitieron disponer del tiempo y los recursos para hacerme con muchos de esos libros en los que generaciones diversas de responsables plasmaron sus conocimientos y experiencias. Me percaté entonces de lo poco preparado que había estado para aquella empresa y por eso me propuse dar a conocer lo que había ido descubriendo a todo aquel que estuviese interesado, y hacerlo en un lenguaje sencillo y comprensible por todos.
    Sé que muchos responsables ya los conocen y los aplican con sus pequeñas variaciones adaptativas pero quizá a otros les abra los ojos a todas las posibilidades que ofrece nuestro escultismo.
    Un fuerte apretón de zurda.

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