Sobre una manera de enseñar y aprender las artes scouts

escultismo para muchachos tejido

¿Se transmite la técnica scout? ¿Se puede crear a partir de ella? ¿De qué manera se aprende? Estas preguntas que a simple vista parecieran ser sencillas, definen lo propio de la pedagogía scout, permitiéndonos diferenciar el modo de obtener un determinado conocimiento (y valor) en los scouts del modo de lograr un conocimiento (y valor) en la escuela y por ende, en las distintas perspectivas pedagógicas “actuales” que  no necesariamente son superadoras. Partiendo de distintas preguntas orientadoras trataremos de ir re – construyendo las bases de la “Técnica scout” y sus modos de transmisión.

¿La técnica scout: se transmite?
Suponer que existe transmisión es afirmar que alguien posee un determinado conocimiento y lo transfiere a otro que no lo posee siendo la base de la relación de Maestro – aprendiz, forma pedagógica que ha atravesado la humanidad hasta la modernidad, donde quien era aprendiz con el tiempo se convertía en Maestro y así sucesivamente. Con la modernidad y el comienzo del mercado capitalista de manufacturas el modelo artesanal es desplazado a partir de la producción de artefactos realizados en serie, hiriendo gravemente el potencial creador del ser humano al privilegiar el capital por sobre la persona… la artesanía pasa a ser un “arte de segunda” y las “Bellas Artes” emergen como el Ideal artístico que durante siglos regirá la estética occidental.
En el viejo taller el Maestro transmite la técnica al aprendiz y este poco a poco va convirtiéndose en maestro. Un filósofo griego llamado Aristóteles decía que “Los que tienen técnica conocen las razones de las cosas, mientras que los empíricos no”[1] . Puede ser  provechoso tener en cuenta esta diferencia para distinguir lo que hace a las actividades scouts relacionadas con “las artes scouts” (Act. Típicas o fijas); de las actividades que no se relacionan necesariamente con ellas (act. Variables).
¿Cómo entender esta diferencia?… pensemos un poco… Si Uds deciden salir con un grupo de chicos del barrio que nunca han acampado, los ubican en medio de la naturaleza diciéndoles “bueno chicos, como nos vamos a quedar unos días ahora vamos a descubrir y experimentar lo que es un campamento” ¿qué  ocurrirà?. Supongamos  incluso que luego de enunciar esta  consigna dejan un enorme cajón con distintas herramientas y accesorios campamenteros invitándolos a hacer uso de ellos… seguramente sucederán una serie de cosas que nos ayudan a pensar en las dificultades y riesgos de la empiria como modo de aprendizaje. Puede que al comienzo clasifiquen distintas cosas para hacer: hay que cocinar, hay que estar a cubierto, hay que divertirse en la naturaleza. Llevará un tiempo prender fuego empíricamente (por más que lo hayan visto por TV en “el campamento de Lazlo”), otro tiempo llevará el ver cómo hacer para  ubicar una olla sobre el fuego, y mejor no nos imaginemos el cómo se cocinan los fideos utilizando la misma vía   porque que lo hayan visto por Televisión o hayan visto a la mamá no reemplaza la experiencia que se realiza a partir de la técnica de cocinar. Todo lo que se haga por vía empiria no será sin pocos riesgos para las personas y el ambiente, sin contar que la frustración en exceso no sirve mucho a la autoestima… simplemente imaginenlo y nos ahorraremos algunos párrafos.
El “aprender haciendo” NO excluye la técnica y su transmisión, todo lo contrario, eso lo podemos notar en “Escultismo para muchachos”, que no es un juego libre sino un juego reglado; como  decíamos en uno de los primeros textos no se trata de un playing sino de un game, y la técnica no es “libre creación” (que no existe) sino crear a partir de determinados conocimientos.
Este punto es muy importante ya que como lo afirmaba Aristóteles para la Técnica existen razones, pautas, procedimientos; y ellos dependerán entre otras cosas de las sustancias que utilizemos (Aristóteles las llama “substancia segunda”). Cada material implica determinadas pautas y reglas de trabajo que aparecen como mediadoras entre la idea de lo que queremos hacer (llamemoslo “substancia primera”) y el artefacto que construimos (o palabra pro – ducto que significa “hacer visible” eso que ideamos). Si queremos hacer una mesa hay determinadas pautas para trabajar con la madera, pero también nudos apropiados para utilizar, formas de calar y fabricar bulones de madera, afirmar la mesa. Para cocinar existen pautas de acuerdo a lo que queremos comer (los fideos se hierven en agua determinado tiempo, el fuego debe tener determinada característica, etc)… Si nos corremos a otro tipo de actividad y a los chicos les damos agua, harina y diarios no necesariamente realizarán algo con carta – pesta… a no ser que se transmita la técnica.
Si acordamos en esto, al menos debe haber una persona en lugar de Maestro para poder transmitir, sino lo que obtendremos es lo errático de la empiria (de mucho riesgo en gran parte de las actividades scouts). Evidentemente si alguien conoce la técnica esto lo ubica de forma asimétrica respecto del resto de las personas, lo que hecha por tierra cualquier pretensión de que el conocimiento técnico – las “artes scouts”- se produzcan de forma espontánea, a pura empiria… los conocimientos técnicos nos revelan un conjunto de saberes culturales que se desarrollaron a lo largo de la historia del ser humano; cada vez que alguien (por ejemplo) arma una mesa, pone en juego los saberes transmitidos desde tiempos inmemoriales, de generación en generación, con efectos de creación, a los que podrá agregar su propio sello… por eso el hombre es esencialmente cultural y productor de cultura, realmente es un grueso error conceptual olvidarse de ese gran detalle que como es parte de la cotidianidad pocas veces  es tenido en cuenta, especialmente por las teorías Cognitivo Comportamentales con las que se proponen los objetivos del MACPRO.
¿Cómo se crea partiendo de la técnica?
Podríamos decir que para adentrarnos en la técnica lo primero que hacemos es conocer los materiales con los que trabajaremos, aquellos que denominamos substancia segunda, esto implica acceder a una serie de saberes ordenados a veces de forma arbitraria, otras de forma progresiva. De forma arbitraria cuando no existe la necesariedad de saber primero una cosa para luego aprender la otra; de forma progresiva cuando es necesario un ordenamiento de saberes en función de un proceso, o en el caso de la educación de niños y jóvenes, saberes adecuados al desarrollo evolutivo de la inteligencia en el que se encuentran.
Conociendo los materiales podemos acceder a las distintas posibilidades que ofrece la técnica para trabajar con ellos, esto implica dos nociones importantes: a) Que cada material nos brinda una serie de posibilidades de trabajo excluyendo otras, hay un límite inherente a la substancia segunda que se relaciona con la posibilidad técnica y creativa b) Que cada una de las posibilidades técnicas de trabajo se encuentra determinada por normas, pautas, razones (descubiertas a lo largo de la historia) inherentes a los materiales con los que trabajaremos, por lo que es necesario conocerlas y aprenderlas paso a paso, ya que existe un ordenamiento del trabajo, no se hace de cualquier manera, por eso en los primeros momentos del aprendizaje de la técnica es muy importante la figura de quien transmite y el papel activo de quien está aprendiendo.
El hacer – creador se posibilita generalmente cuando se comienza a dominar y manejar la técnica, por lo que la repetición de lo que se está aprendiendo (por ejemplo por medio de juegos, tal como lo plantea BP, o en un clásico cuadro de nudos) permite afianzar el saber – hacer para que a partir del mismo la creación sea posible. Si en un primer momento se hace una simple mesa de cuatro patas se aprende a partir de ella sobre la madera, la resistencia del material, etc; luego de la repetición y con el afianzamiento del conocimiento la base de esa mesa que se hizo en los scouts, a otra escala y con otros conocimientos se convertirá en la plataforma para una carpa elevada, o en el próximo campamento que se realice se le agregarán innovaciones que tendrán que ver con la posibilidad de creación de los scouts… eso sucede con las cocinas, cercos y demás construcciones que suelen hacerse en el campamento, y se relaciona también con la tradición de cada grupos scout, entendiéndola en este caso como el pasaje que se produce de una generación a otra de los conocimientos técnicos.
El hacer – creador incluye: el conocimiento de los materiales (substancia segunda), el conocimiento técnico, la idea creadora (substancia primera), la elección de la técnica para que dicha idea se convierta en un pro – ducto (aquello que “conduce a la vista” a la sustancia primera, el artefacto en sí). Podemos tener una brillante idea, pero si no tenemos el conocimiento técnico, o los materiales y técnicas elegidos no se adecuan a la idea, lo único que obtendremos es frustración y por lo que leemos en la enseñanza de BP no era eso lo que buscaba. En las “artes scouts”, como en cualquier otro tipo de producción artesanal, no es posible el hacer creador sin un conjunto de saberes previos.
¿Cómo se aprende la técnica scout?
Baden Powell en “Escultismo para muchachos” plantea tres fases: la motivación (historia o relato), la técnica (el conocimiento y procedimiento que se transmite) y la ejercitación (generalmente mediante juegos, o en la vida al aire libre). Roland Phillipps en “El sistema de Patrullas” plantea dos modelos de transmisión: el colectivo y el de scout a scout.
En el método colectivo quien conoce la técnica la transmite a un grupo de personas, por ejemplo el GP a toda la patrulla, el dirigente a todas las patrullas, un experto a todas las patrullas. En el método de “scout a scout” el que sabe enseña al que no sabe: por ejemplo quien posee el conocimiento técnico porque se encuentra en una etapa de progresión que implica haberlo logrado, lo transmite a quien se encuentra en otra etapa de progresión en la que debe lograr ese conocimiento; generalmente quien enseña acompaña al que aprende, por ejemplo construye la mesa de campamento alguien que conoce la técnica con una persona que está aprendiendo la técnica, garantizando el “aprender haciendo”.
Hay quienes creen que esto es un dispositivo de poder que afianza a los “Maestros Scouts”… desde mi punto de vista  es erróneo. El dirigente tiene una tarea distinta cuando se está organizando una nueva rama o sección, su  papel es mas activo en la transmisión, siendo  mas pasivo cuando la rama o sección  funciona bien porque la transmisión se hace dentro de la patrulla y entre los chicos… si el dirigente forma a la patrulla de guias o cintas blancas es en aquellos aspectos que todavía no dominan; incluso llama a expertos en distintos temas o en las especialidades el propio chico con ayuda del dirigente busca referentes.
Basta recordar un poco el escultismo que cada uno ha vivido ¿el dirigente es quien les enseñó la técnica? ¿o la aprendieron de su guía de patrulla o de un scout mas viejo? ¿no reforzaron sus conocimientos a partir de libros?. Por mi parte recuerdo como los viejos scouts nos enseñaban, y esperábamos el campamento para hacer nuestras grandes construcciones y ver las construcciones que también hacían los dirigentes… ¿acaso uds. no admiraban a quien mostraba sus habilidades en la cocina haciendo la comida para todos? ¿y al experto en puentes? ¿y a quien manejaba a la perfección distintos conocimientos?. El escultismo es un juego de liderazgo compartido… y la enseñanza de la técnica que propone el escultismo no es la de una horizontalidad ficticia, inexistente, porque es innegable que todos somos iguales, pero también es innegable que se crece con las diferencias, y a veces las diferencias son del orden de la técnica que se transmite para que alguien en condición de “aprendiz” tenga la posibilidad de ser “maestro”
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