Scout, pardillo, toma un refresco.

Hace varios años el movimiento scout en España se movilizó (bueno, de aquella manera pero muy eficazmente) para lograr que Fanta retirase un anuncio que ridiculizaba -además de ser muy poco fiel a la realidad- a los scouts.

Seguro que a los que tenéis más edad os suena.

Curiosamente, dentro de la misma campaña de Fanta también había un anuncio que ridiculizaba a lo monitores de aerobic con el mismo paralelismo: Grupo de amigos guays, uno de ellos dice una “pardillada”, rapidamente se metamorfosea en el objeto de la burla (Scout, monitor de aerobic…) y sus amigos le “salvan” dándole a beber fanta. Que sepamos no hubo ninguna queja de los monitores de aerobic.

Ahora Sunny Delight ha vuelto a emplear la imagen de los scouts, caricaturizándola, para anunciar su bebida (¡qué tendrán los creativos de bebidas refrescantes de naranja con los scouts!) y se ha iniciado una recogida online de firmas en Change.org para que la retiren, que por cierto, en menos de 24 horas lleva más de 350 firmas, y va camino de lograr las 1000 que se ha marcado como reto.

A raiz de esta campaña algunas voces autorizadas han planteado que no debemos ofendernos por este tipo de uso de la imagen del escultismo, que debemos tener sentido del humor y hasta que es positivo que se nos visibilice aunque sea de este modo.

Entiendo los comentarios de este tipo que han hecho incluso amigos míos al respecto, pero de lo que se trata esta campaña, a mi parecer, no es de si nos sentimos ofendidos o no(cosa que por cierto, mucha gente si se ha sentido, no hay más que ver los comentarios en la propia recogida de firmas, o los que me han trasladado padres de escultas de mi grupo) si no más bien de “poner pie en pared” sobre el uso indiscriminado por parte de quién sea de una imagen obsoleta, ridícula, descontextualizada y falsa de lo que somos y lo que hacemos los scouts en España.

Seguramente Sunny Delight no tenía la menor intención de ofender al colectivo de scouts. Precisamente ellos se dirigen a un público como el de los lobatos, scouts y escultas de nuestros grupos… y precisamente por eso esta campaña se plantea también ofreciendo una alternativa a la propia marca que esperemos sepan aprovechar.

¿Quieren emplear a los scouts para captar clientes? Vale, pero que lo hagan bien. Démosles la oportunidad como hacen muchas empresas en otras partes del mundo, de colaborar con el escultismo, de vincularse con nuestros valores, de mostrar la parte positiva de sus productos junto a la parte positiva de la labor que hacen los cientos de miles de scouts, en lugar de permitir que perdure la dicotomía Pardillo = Scout VS Guay = no scout.

Desde luego no es un tema extremadamente urgente y todos somos capaces de tomarnos con humor estas cosas pero obliguemos a las empresas a darse cuenta de que el escultismo es una poderosa herramienta educativa que no debe ser empleada “a tontas y a locas”. No estamos planteando que no se puedan hacer “caricaturas” con un fin concreto, si no que, cuando se planteen hacerlas, al menos, tengan en cuenta de qué están hablando. Que nos tengan en cuenta.

desde lo alto del BaobabMucho hemos tardado en darnos cuenta de lo importante que és nuestra comunicación externa y en aprender a comunicar de una manera medianamente eficaz. Aun queda mucho camino por recorrer en este sentido y estereotipos como el de este anuncio no hacen si no que poner piedras en el camino de nuestra comunicación.

Ah, y también, si es posible, que cuando quieran reproducir un campamento, un uniforme scout o cualquier elemento de nuestra simbología, hombre, que se asesoren un poco. Que no estaría mal.

Al menos así se ve desde lo alto del Baobab

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2 Respuestas a “Scout, pardillo, toma un refresco.”


  • Corregido pequeño error de edición, el artículo aparecía firmado por mi cuando en realidad es de Alejandro, Hathi.

  • gato legendario

    En mi opinión lo peor de estos anuncios es que se atreven a dar una imagen del movimiento absolutamente falsa, y ello hace daño porque los que jamás se han acercado al mismo pueden pensar que algo hay de verdad en ello. Y no es porque sea obsoleta, es que los scouts no han sido así jamás. Además usan el uniforme clásico como si éste tuviese algo de ridículo.
    Pero quizá la culpa sea nuestra por no saber desenvolvernos en los medios de modo activo y efectivo. Cuando veo los vídeos de programas como los anglosajones, me doy cuenta de que estamos a años luz de ellos. Su imagen y las actividades que muestran llaman la atención hasta el punto de que pocas personas en esos países se atreverían a algo similar a esta campaña, porque no tendría sin sentido.
    Y desde luego el mensaje de la campaña parece bastante torpe, aunque no anda muy lejos de la realidad. Cada vez es más frecuente en el mundo educativo encontrar a padres absolutamente cegados a la realidad y que anteponen lo que ellos creen una demostración de amor incondicional hacia sus hijos. Son capaces de pelearse con el cielo con tal de no restar un ápice de razón no sea que se vayan a frustrar.
    Y esto es muy típico de estos tiempos. Es raro ver a alguien que buscando el bien futuro sea capaz de contrariarlos demasiado. “Quien bien te quiere te hará llorar”, se decía antes, y hay mucho de verdad en esa frase. Un empujón a tiempo, aunque pueda resultar desagradable, es necesario para que los chicos evolucionen y se desarrollen en el mundo real. Sin embargo muchos padres se pasan el día trabajando y al enfrentarse a sus retoños se ven incapaces de negarles nada debido al sentimiento de culpa. Otros sin embargo se pasan todo su tiempo libre con ellos, como si tuviesen que ser sus mejores amigos. Personalmente creo que ambas posturas son erróneas. Mi padre no se dedicaba a jugar conmigo, para eso estaban mis amigos. Simplemente me ayudaba y guiaba cuando lo necesitaba. Quizá el problema es que hemos reducido enormemente el tiempo que los chicos tienen para jugar fuera de actividades programadas. Los hemos conducido a un mundo superestructurado que no estoy seguro de que sea demasiado sano a la larga.

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