#ScoutsLGBT: ( )sexualidad y escultismo

caminantes

Un punto de partida posible

Cuando Darzee me invitó a enviar una colaboración / opinión sobre el tema homosexualidad y escultismo dije que sí… desde ese momento varias veces inicié y deseché distintos escritos … hasta pensé en enviar un texto que ya tenía publicado en Apuntad Alto! donde relataba la historia de Miguel y su proceso adolescente de construcción de la ( )sexualidad haciendo hincapié que lo más importante era alojar al sujeto ya que se trataba del descubrimiento de una condición previa, que no sabemos cuál es, pudiendo provocar en la adolescencia distintos modos de experimentación sexual acorde a dudas y deseos.

Claro… si los humanos tuviéramos “naturaleza verdadera” todo sería más fácil ya que existiría la chance de la existencia de una Autoridad que con valor universal afirmara lo que es natural o sano, sea este una autoridad religiosa, una Legislación que se oriente en la supuesta “naturaleza”, una ciencia de la conducta capaz de determinar la norma sexual y su desviación patológica prometiendo a su vez encontrar el supuesto gen de la ( )sexualidad, un comité u oficina scout que determine en su Proyecto Educativo con quién y de qué manera la gente debe armar su lazo amoroso. De esta manera los representantes de la “naturaleza verdadera” podrían imponer su autoridad contra nuestra propia voluntad, sea cual sea su verdad.

En el siglo XX la heterosexualidad fue planteada como norma universal. La derecha conservadora cuestionó la homosexualidad desde una Ciencia Psiquiátrica articulada a la moral protestante (hasta el año 1974 figuró como enfermedad en el DSM), desde la izquierda se la consideró una conducta burguesa (a mediado de los 80 esto comienza a cambiar y algunos movimientos tomas las luchas sexuales como paradigmas de las luchas por la liberación) y desde algunas Iglesias como conducta antinatural.

En el siglo XXI nos encontramos que los absolutos han caído… ya no hay verdades universales, sólo verdades variables que dependerán de las coordenadas que se establecen entre un sujeto, su cultura, historia y la forma en que hace algo con ello para inventar la modalidad singular de estar en el mundo junto con otros. La pretensión de soluciones universales en este momento se emparentan con las “soluciones finales” por lo que apelar a ellas es pretender una “naturaleza verdadera” acompañada de una autoridad de ejecuciónNos ha costado mucho (y seguirá costando) aprender que la homogeneización sólo lleva a la segregación o al sacrificio: sean estos gays, desempleados del neoliberalismo, extranjeros, pueblos originarios, países a los que “llevarles la democracia”, etc. Nos queda como posibilidad plantear el problema en su particularidad, país por país, lugar por lugar para encontrar distintas soluciones resignificando – como lo propone Gianni Váttimo – la idea de Caridad como aquello que permite alojar lo diferente de los demás en nosotros, y lo diferente nuestro en los demás… y esto es mucho más fácil en la cercanía.

No es posible una construcción social ética si se absolutizan los valores ya que pasan a ser una forma más de violencia que se imparte sobre quienes no los comparten. Entender lo normal como promedio y la variabilidad como el abanico de posibilidades de desarrollo de las distintas subjetividades nos ubica más cerca de la humanidad que del hombre – robot que produce el protocolo de conductas que presuponiendo “objetividad” en realidad es la sustancialización de una ideología concreta. La variabilidad permite pensar que los Ideales con los cuales elegimos para orientarnos marcan un camino sin que ello implique negar la existencia de otros. La adhesión voluntaria a una comunidad de ideales – y no a otra – es un acto de responsabilidad subjetiva.

Degenerados

( )sexualidad deja en suspenso el prefijo para que nos permitamos debatir entendiendo que el hombre no se reduce a la biología ni a un lazo de amor “normal”. En la práctica el standard a alcanzar coloca a todo aquel que no cumpla con los requerimientos en “subnormal”, o como se decía en el siglo XIX: “anormal”, “degenerado”. Esta visión de la naciente psiquiatría se originó con el surgimiento de los Estados Nacionales conformando la clase de los “degenerados” con alcohólicos, sifilíticos, homosexuales, prostitutas, obesos y el proletariado urbano… aquellos que se consideraba no servían a los intereses del Estado.

El andamiaje jurídico – político determinó las concepciones de la salud Mental entendiendo a las clasificaciones diagnósticas del siglo XIX como eco donde resonará la necesidad de “virilidad” exigida por el pensamiento hegemónico para la conformación de sus ejércitos donde la lealtad al Imperio y la protección del capital pasan a ser los objetivos centrales… lejos está la consideración de la homosexualidad de los guerreros griegos, romanos, samuráis y masai… claro, es que ellos no eran cristianos.

 la nave de los locos

En el siglo XIX se elige definir lo normal como lo que debe ser, cuestión que nos llega hasta nuestra época donde “¿es normal?” se convirtió en pregunta común. El standard condenará la variabilidad propia de lo humano, el modo singular en el que cada uno se determina y la literatura de fines del XIX influida por la ideología nos mostrará que en la concepción del “degenerado” se constituye la idea de segregación y eliminación; basta recordar algunos títulos como “El Dr. Jeckill y Mr Hide” de Robert Louis Stevenson, “El retrato de Dorian Gray” de Oscar Wilde, “Drácula” de Bram Stoker donde el “degenerado” pasa a ser un no-hombre, una bestia, alguien a ser desechado. Años después el nazismo será la consecuencia lógica de dichas concepciones con su política de muerte basada en la eugenesia y posterior genocidio. La consecuencia del nazismo será la declaración de los derechos humanos como ideología que se plantea más allá de los partidos políticos y a la que sería imposible no adherir.

Hombre / Mujer

De los textos y prácticas de Baden Powell se desprende que a lo masculino se asimila a la idea de virilidad mostrándonos el modelo de hombre al que adhiere y que se corresponde a la ideología de su época. Si en la actualidad evaluáramos las actividades scouts desde parámetros de principios del siglo XX muchas de las que realizan las mujeres guías y scouts serían consideradas viriles. En más… hace muy pocos años con relación a la aplicación de los programas mixtos las Asociaciones Scouts Europeas se debatían sobre la posible desvalorización de las jóvenes en tanto mujeres, ¡las que serían llamadas a asimilarse al modelo masculino !… Pensar que la virilidad y la mujer se excluyen nos coloca en la previa a la lucha por la igualdad sexual; quizás sea necesario quitar el prejuicio del Ideal de que a los hombres le competen determinadas tareas y a las mujeres otras… más allá de las diferencias biológicas basta observar algunas actividades de chicas de rama intermedia para cuestionarse seriamente estos prejuicios que suponen un Binarismo Sexual en el que las actividades y tareas se dividen de igual manera que los baños públicos: Hombres – Mujeres. Ir más allá de esto es fundamental para avanzar en el entendimiento de la complejidad de la sexualidad humana.

Minorías sexuales

Como dice Gerard Pommier todos somos parte de una minoría sexual en tanto la sexualidad es un proceso de construcción donde el dato de la naturaleza es pobre para dar cuentas de cómo se constituye y determina el deseo sexual, su objeto , el modo de satisfacción y la elección del parteneire. El sexo anatómico es lo primero que se nos presenta como dato crudo de la biología. El género demuestra que un sujeto puede habitar un cuerpo masculino y ser varón, un cuerpo masculino y ser mujer; un cuerpo femenino y ser mujer, un cuerpo femenino y ser varón. Aún así esto no basta para entender la elección de objeto ya que ser psíquicamente hombre no implica que el objeto de amor sea una mujer y viceversa. Las clasificaciones (que en este esquema ya son muchas) estallan cuando le agregamos el objetivo sexual que sería el que-hacer con el partenaire… y acá la lista es interminable: voyeur, exhibicionismo, sólo caricias, masturbación mutua, sodomía, fetichismo, etc… incluso la abstinencia y la castidad también satisfacen la tensión sexual… y eso que todavía sin adentrase en lo más singular: el deseo y lo que desencadena el orgasmo.

La condición sexual se determina en los primeros años de vida y se presenta como una fijación que es vivida con la fuerza de lo biológico. Si bien con posterioridad se puede establecer la forma en que se constituye no es un síntoma que puede disolverse por medio de ninguna terapia que busque adaptar al sujeto a un determinado ideal sexual cultural. Es egosintónica en tanto coincide con el “yo” conformando parte de la identidad. De la condición sexual no se desprenden conductas- tipo; las mismas se generan por efecto de identificación como en cualquier otro grupo humano.

Para poder pensar la problemática desde otro lugar es interesante tomar la referencia del estudio realizado por Jacques Corrazé donde especifica que en Francia sólo el 2% de los padres de los homosexuales declaran aceptar la condición sexual de sus hijos (desconozco estadísticas de otros países). Esto permite entender el desamparo y sufrimiento de muchos jóvenes además de dimensionar la necesidad de aceptación acompañada del temor a la desafiliación de los grupos de referencia. Si bien pertenecer a una minoría sexual no constituye un acto político ni revolucionario el fenómeno de la discriminación dentro de las ahora laxas sociedades occidentales –en tanto no se cuestione al neoliberalismo- posibilitará el armado de asociaciones donde afiliarse para constituir actores político que reclaman por sus derechos de inclusión ubicando en el espacio público un asunto privado como lo el modo que tiene cada uno de arreglárselas con la sexualidad. En virtud que la comunidad de goce atraviesa todas las clases sociales y no cuestiona la infraestructura económica, le será mucho más fácil que a otro tipo de minorías influir en lo social. Algunas organizaciones (Queer) llegaran a entender que de la misma manera que la lucha del proletariado anunciaba a la sociedad sin clases, la lucha de los homosexuales apuntaría a la liberación de las opresiones sexuales construyendo el futuro del género humano… haciendo uso de la Sinécdoque la defensa de los marginados sexuales asumirá el valor de la defensa de todos los marginados.

Un horizonte posible

El pedido de esta nota me invitó a reparar en la condición sexual como un atributo separado de las personas… Pensar en los amigos scouts que adhieren a valores comunes y clasificarlos en función de con quién deciden acostarse no deja de resultarme algo extraño…

En mi experiencia como dirigente en grupos católicos personalmente nunca tuve problemas respecto de la sexualidad de nadie, sea beneficiario o adulto. Con el correr de los años puedo afirmar que he conocido dentro del movimiento scout personas con distintas orientaciones sexuales; algunas se han ido, otras continúan, otras van y vuelven. Si bien la institución a la que pertenezco no pide carnet de género, dentro de la misma existen grupos en los que  la ( )sexualidad se plantea como problema, lo que puede producir actos concretos de discriminación o autosegregación por la condición sexual. No me consta personalmente que cuando alguien ha ido creciendo al definir su sexualidad por fuera de “lo esperable” se lo invite a retirarse del movimiento, lo que no quiere decir que esto no ocurra especialmente en los grupos más conservadores.

El escultismo debe ofrecer un lugar para todos aquellos que adhieren a los Principios fundantes y a la Ley Scout; esto produce un conflicto potencial con las culturas donde el movimiento se instala y con las religiones que participan lo que implica un desafío para pensar e inventar formas de trabajar la complejidad antes que decidir quedarnos en la tribuna de los discursos con enormes dedos acusadores. Quizás se trate de no producir segregación por homogeneización y para ello es necesario introducir la caridad y la piedad como conceptos filosófico – políticos resignificados por Gianni Váttimo.

En el siglo XXI debiéramos recrear un escultismo en el que las soluciones se inventen en el mismo lugar donde se producen los problemas. El compartir las distintas experiencias que permiten pensar en un movimiento con diversidad de opciones es uno de los caminos para que esto sea posible.

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3 Respuestas a “#ScoutsLGBT: ( )sexualidad y escultismo”


  • Gracias Buho por tu artículo. Yo también creo que no debemos quedarnos en un intento de homogeneización. Pero ni con la sexualidad ni con ningún otro aspecto del ser humano. Crecer en la diversidad, crecer y aceptar la diversidad.

  • En 1936, Sigmund Freud opinaba de esta manera sobre la “cura” de la homosexualidad…

    Carta de Sigmund Freud en respuesta al pedido de una madre por el tratamiento de la homosexualidad de su hijo adolescente.

    “Estimada Señora:
    Deduzco por su carta que su hijo es homosexual. Estoy especialmente impresionado con el hecho de que usted no haya mencionado este término en su relato sobre su hijo. ¿Puedo preguntarle por qué lo evitó? La homosexualidad no es una ventaja, mas no es nada vergonzoso, no es un vicio, no es una degradación, no puede ser clasificada como una enfermedad; nosotros la consideramos una variación de la función sexual producida por un cierto bloqueo en el desarrollo sexual.
    Muchos individuos altamente respetables en la antigüedad y también en nuestros días, fueron homosexuales, muchos hombres notables de su época (Platón, Michelangelo, Leonardo da Vinci). Es una gran injusticia y una crueldad la persecución de la homosexualidad como un crimen. Si usted no cree en mi, lea los libros de Hamelock Ellis.
    Al preguntarme si yo podría ayudar, supongo que usted quiere saber si puedo abolir la homosexualidad y colocar la heterosexualidad normal en su lugar. La respuesta es que, de una manera general, no podemos prometer que esto se conseguirá. En ciertos casos tenemos éxito en desenvolver las incipientes tendencias heterosexuales que están presentes en todos los homosexuales, pero en la mayor parte de los casos esto no es posible. Depende de las características y edad del individuo. El resultado del tratamiento no puede ser previsto.
    Lo que el análisis puede hacer por su hijo sigue en otra dirección. Si él es infeliz, neurótico, torturado por conflictos, inhibido en su vida social, el análisis le puede traer armonía, paz de espíritu, completo desarrollo de sus potenciales, continúe siendo o no homosexual.
    Si usted decide que él debe hacer análisis conmigo -yo espero que esto no suceda- él deberá venir a Viena. No tengo intención de mudarme. De cualquier forma no deje de responderme.
    Sinceramente,
    Le deseo buena suerte.
    Freud.”

  • Fabián Juárez MEXICO

    El escultismo es un movimiento que busca el beneficio para la humanidad. El construir un mundo mejor no puede verse de repente etiquetado, como se estila en estos tiempos, con los parámetros de una ideología que pretende ventilar lo particular hacia lo público para con ello justificar su existencia. El escultismo y el guidismo no excluyen a nadie que cumpla con los lineamientos que se le exponen al interesado. El modificar las reglas para adecuar el movimiento a las necesidades propias de un grupo en específico, para dar esa “inclusión” que tanto se reclama, es una ruptura con el contexto original.

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